La propuesta de Pedro Sánchez y lo que podemos esperar de la campaña a las generales.

Hace unos días el presidente hizo una propuesta realmente brillante: mantener un debate semanal con el líder de la oposición y solo con el líder de la oposición, los lunes de todas las semanas. Seis en total

Tan disparatada por lo que tiene de excluyente para el resto de los partidos políticos con presencia parlamentaria y por lo absolutamente casino y desmoralizador que resultaría si la hubieran aceptado, cosa que no ha ocurrido, en la seguridad de que se podrían contar con los dedos de una mano el número de españoles dispuestos a pasar por el calvario de ver a dos posibles presidentes de gobierno repitiendo lo mismo durante horas, o lanzando bulos y descalificaciones, unos más, otros menos.

Supongo que era una propuesta lanzada para que no la aceptaran, porque, además, los debates iban a ser en medios de comunicación ajenos a La Sexta o la SER, su zona de confort, en lodazales propiedad de esos propietarios de medios de comunicación que, según manifiesta repetidamente, conspiran para derrotarle.

¿Quién le habrá sugerido semejante disparate? Porque cerrase para debatir en plasma en lugar de salir a la calle a “mitinear” y a hablar con la gente, es lo más “anti-captación” imaginable, excepto para los que ya están absolutamente captados.

El gobierno de Pedro Sánchez ha hecho algunas cosas bien y muchas mal, y él, como antiguo candidato, ha incumplido muchas de sus promesas electorales, entre ellas algunas especialmente frustrantes para una gran parte de la ciudanía, y esa esa puede ser la madre del cordero.

Porque si ahora vuelve a prometer, ¿quién le creería?

Alguien le habrá dicho, me temo, que puede arrasar si prodiga su presencia en pantallas sin preguntas de periodistas ni de correligionarios, porque, realmente, el presidente enamora a la cámara de la misma forma que encandila a las personas de su entorno, hombres y mujeres.

Pero estamos en un país muy avanzado y eso, el ser guapo, ya no cuela como banderín de enganche, mucho menos después de haber sufrido un batacazo como el del pasado 28 de mayo, que ¿cómo es posible?, parece que no esperaba ni él ni sus asesores.

Haga usted propuestas y mejore las de la oposición y al que Dios se la de, San Pedro se la bendiga, porque credibilidad, lo que se dice credibilidad, no parece tener mucha.

Y, si de verdad quiere recuperar algo de prestigio, salga a la calle arriesgándose a sufrir algún abucheo, porque es en la calle y no en las redes sociales ni en los mítines para partidarios donde recuperará votos. Porque si de verdad creen que van a vender la burra de que Feijóo “no se atreve a debatir cara a cara con e presidente” es que están peor de lo que me temía

La otra alternativa, me temo que la que están empezando a trabajar, es buscar si alguna vez Feijóo dejo un retrete sin papel higiénico y sin avisar de que se repusiera, para perjuicio del siguiente usuario, si alguna vez ha estornudado en la cara de una ancianita visitando una residencia, o visionar horas y horas de grabaciones de televisión para ver si dijo Zamora cuando estaba en Salamanca.

O, lo que es más deprimente, reeditar las imágenes del Prestige, o las fotos en las que se ve a Feijóo compadreando con alguien que después ha sido acusado de narcotraficante. Porque fotos del mismo presidente o de gente de primera línea de su gobierno con delincuentes condenados por toda clase de delitos, ni te cuento. ¿O sólo es delito el narcotráfico?

A no ser que piensen que los delitos cometidos por los amigos de los dirigentes del PP, o por algunos de sus compañeros de partido, son mucho más delito que los cometidos por los amigos o los correligionarios de dirigentes del PSOE.

Todo ello muy importante para la España de hoy y, sobre todo, para la España de mañana. La de los jóvenes que no pueden emanciparse, las personas mayores que viven solas y no pueden acceder a residencias, la de las familias que apenas llegan a fin de mes y necesitan ayuda para hacerlo, la de los muchos parados, aunque se haya reducido el paro, muchos de ellos camuflados como fijos discontinuos, la de los que sufren el grave deterioro de la microeconomía, la del consumo diario de los españoles, mientras ustedes presumen, con razón, de la pujanza de la macroeconomía.

Aliados encontrará, por supuesto, y entre ellos, los más fieles, los antiespañoles independentistas de Cataluña o de Bildu, o los grandes chantajistas, el PNV, que parece que ya huelen a sangre y están amagando con “no sé qué” si sacan algo a cambio, aunque creo que estarían más cómodos si gana Sánchez.

Lo cierto es que desde hace dos días algo ha cambiado: Bolaños sale más despeinado en las noticias y, la verdad, no adivino cual puede ser la razón, porque en esta situación, casualidad, casualidad, no creo que sea.

Valencia, 8 de junio de 2023

José Luis Martínez Ángel