La Cruz de Piedra

Cubierta La Cruz de Piedra ferros1 copia

Cuando el Sargento Contreras recibió el aviso de que se había producido un incendio en la casa de un amigo, estaba lejos de suponer que aquel suceso ocasional le obligaría a una investigación compleja en la que se mezclaban hechos ocurridos en 1307 con intrigas y conspiraciones arrastradas durante siglos hasta nuestros días.

Tampoco Ignacio tuvo consciencia de las alarmas que disparó al descubrir casualmente la carta manuscrita de Jacques de Molay, Gran Maestre de la Orden del Temple, en la Abadia de Cluny.

La novela le permitirá acompañar a Lorenzo y a Ignacio en sus investigaciones, y le desvelará claves que solo el lector puede conocer.

La trama incluye una ficción sobre la Orden Templaria, pero no es un libro de “templarios”. Se citan, sí, algunos hechos históricos, pero arranca desde una fabulación que nunca sucedió. O eso creo.

Lorenzo Contreras sí que existe. Es cualquiera de los responsables anónimos de la Guardia Civil que trabajan por nuestra seguridad.

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Enlace a la editorial: Amazon – Versión kindle y tapa blanda

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Una aclaración:

En la novela “la cruz de piedra” figura como ilustrador de la portada Ramón Vicent Pascual cuando su nombre es Vicent Ramón Pascual. Quiero aclarar que es un error mío y no de la editorial, porque esa fue la información que les proporcioné. Espero que se corrija en futuras ediciones.

Ángel Gabilondo Pujol, el Defensor ¿de qué Pueblo?

Un clásico diría que <<éramos pocos y parió la abuela>>, porque estos días ha saltado la noticia de que Ángel Gabilondo Pujol, el Defensor del Pueblo, ha presentado un recurso ante el Tribunal Constitucional contra la sentencia del Tribunal Supremo que ordena <<suspender cautelarmente>>, por su extraña aplicación de las nuevas altas en el Censo Electoral de Residentes Ausentes y, por tanto, el derecho al voto.

Extraña por el sesgo que ha dado por su cuenta y riesgo Sofía Puente, hermana del ministro Óscar Puente, directora general de Seguridad Jurídica y Fe Pública, un cargo de menor entidad en la jefatura del gobierno y un poder de ejecución mucho menor que el de una Ley promulgada en el Parlamento Español, abriendo la puerta a dar la nacionalidad española, de forma automática, a descendientes de españoles en terceros países, sin necesidad de demostrar persecución política o ideológica.

Decisión discutida por el PSOE, incluido el ministro de justicia y la izquierda española en general, y aplaudida por los partidos de centro derecha y extrema derecha, que entienden que no se puede conceder la nacionalidad española a quien no cubre los requisitos de la Ley 20/2022, llamada de Memoria Democrática.

Y también por parte de la opinión pública, incluida algunos muy próximos a ni persona.

Analizando la realidad de los hechos y al margen de lo que digan unos u otros, ¿Qué dice esta Ley? .

Me referiré solo a las partes que afectan al hecho en cuestión, porque esta Ley contempla muchos otros supuestos que no vienen al caso.

Empecemos por su Artículo 3, que es la madre del cordero, en el que se asigna la categoría de víctima a varios grupos sociales, entre los que están, según el texto literal:

1. A los efectos de esta ley se considera víctima a toda persona, con independencia de su nacionalidad, que haya sufrido, individual o colectivamente, daño físico, moral o psicológico, daños patrimoniales, o menoscabo sustancial de sus derechos fundamentales, como consecuencia de acciones u omisiones que constituyan violaciones de las normas internacionales de derechos humanos y del derecho internacional humanitario durante el periodo que abarca el golpe de Estado de 18 de julio de 1936, la posterior Guerra y la Dictadura, incluyendo el transcurrido hasta la entrada en vigor de la Constitución española de 1978, y en particular a:

…

Apartado d) Las personas que se exiliaron como consecuencia de la Guerra y la Dictadura.

…

Apartado f) Las personas LGTBI que sufrieron represión por razón de su orientación o identidad sexual.

Apartado g) Las personas que fueron depuradas o represaliadas profesionalmente por ejercer cargos y empleos o trabajos públicos durante la Segunda República o por su oposición a la Dictadura.

3. Asimismo, en los términos establecidos por esta ley, se considerarán víctimas a los familiares de las personas que padecieron algunas de las circunstancias recogidas en el apartado 1, entendiéndose por tales a la persona que haya sido cónyuge de la víctima o persona ligada por análoga relación de afectividad, sus descendientes, sus ascendientes y sus colaterales hasta el cuarto grado. En caso de controversia en el ejercicio de las acciones previstas en esta ley, tendrá preferencia quien haya sido cónyuge de la víctima o persona ligada por análoga relación de afectividad. En caso de fallecimiento de éste, los descendientes por orden de su mayor proximidad a la víctima tendrán preferencia frente a los familiares en línea colateral, cuya preferencia se establecerá por orden de su mayor proximidad.

Siendo, el punto clave de la discusión los apartados d) Las personas que se exiliaron como consecuencia de la Guerra y la Dictadura, y f) Las personas LGTBI que sufrieron represión por razón de su orientación o identidad sexual.

La conclusión elemental es que todos los españoles, nacidos en España o reconocidos por cualquier otra circunstancia, y no otros, pueden votar presencialmente o por correo, siempre que estén incluidos en el censo electoral, para lo que, en el artículo 9 de la Ley, fija unas condiciones:

Artículo 9. Registro y Censo Estatal de Víctimas.

1. El departamento que asuma las competencias en materia de memoria democrática con el fin de garantizar la efectividad de los principios de verdad, justicia, reparación y no repetición, y al objeto de poder desarrollar sus funciones será el responsable de mantener un registro de las víctimas a que se refiere el artículo 3.1 con datos recabados de archivos, de bases de datos documentales y obras de referencia especializadas, así como suministrados por las diferentes administraciones públicas y por los organismos y entidades del sector público institucional, víctimas, organizaciones memorialistas, grupos de investigación universitarios y cualquier otra fuente, nacional o internacional, que cuente con información relevante para el mismo.

En particular, en este registro se anotarán las circunstancias respecto de la represión padecida, del fallecimiento o desaparición, en los términos del artículo 3.1, así como el lugar y la fecha en que ocurrieron los hechos, de ser posible, y la fuente de la que procede la información.

La información se incorporará de oficio por parte de la Administración o a instancia de las víctimas, de los familiares de estas o de las entidades memorialistas, de acuerdo con el procedimiento que se determine reglamentariamente.

2. A partir del registro de víctimas regulado en el apartado anterior, el departamento competente en materia de memoria democrática elaborará un censo público de todas las víctimas de la Guerra y la Dictadura, así como de quienes murieron en combate durante la Guerra, con independencia de su nacionalidad.

3. Este censo incluirá tanto a las personas fallecidas y declaradas fallecidas como a las supervivientes que presten su expreso consentimiento. En ningún caso se incluirán en el censo categorías especiales de datos.

Y una Disposición Adicional, para adquirir la nacionalidad española, que, entre otras cosas, dice:

Disposición adicional octava. Adquisición de la nacionalidad española.

1. Los nacidos fuera de España de padre o madre, abuelo o abuela, que originariamente hubieran sido españoles, y que, como consecuencia de haber sufrido exilio por razones políticas, ideológicas o de creencia o de orientación e identidad sexual, hubieran perdido o renunciado a la nacionalidad española, podrán optar a la nacionalidad española, a los efectos del artículo 20 del Código Civil. Igualmente, podrán adquirir la nacionalidad española las personas que se encuentren en los siguientes supuestos:

a) Los hijos e hijas nacidos en el exterior de mujeres españolas que perdieron su nacionalidad por casarse con extranjeros antes de la entrada en vigor de la Constitución de 1978.

b) Los hijos e hijas mayores de edad de aquellos españoles a quienes les fue reconocida su nacionalidad de origen en virtud del derecho de opción de acuerdo a lo dispuesto en la presente ley o en la disposición adicional séptima de la Ley 52/2007, de 26 de diciembre.

2. En todos los supuestos, esta declaración deberá formalizarse en el plazo de dos años desde la entrada en vigor de la presente ley. Al terminar este plazo, el Consejo de Ministros podrá acordar su prórroga por un año.

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Por lo que se infiere que, si cumplen las condiciones de la Ley aprobada en el Parlamento, y no lo que interpreta una directora general de Seguridad Jurídica y Fe Pública, por muy hermana de ministro que sea y miembro del PSOE, supongo, y están inscritos en el censo electoral, pueden votar como cualquier otro español. Y si, por error, no estuvieran inscritos y lo reclaman, se corrige el erro y se le incluye en el censo, como ocurre con cualquier otro de nosotros.

Y, por supuesto, no pueden obtener nacionalidad española los que han nacido en terceros países, aunque sean hijos y nietos de españoles, si no tienen la calificación de VICTIMA descrita en esta ley.

Por lo que la gran pregunta es: ¿Qué pinta el señor Gabilondo en este entierro? Porque, por lo que sé, su cargo es Defensor del Pueblo, sobreentendiendo que el <<Español>> y no los nacidos en terceros países descendientes de españoles, que salieron un día buscando mejorar su calidad de vida o por razones ajenas a lo estipulado por esta Ley?

Valencia, 19 de octubre de 2026

José Luis Martínez Ángel

P.D.

Sé que es un texto de cierta pesadez en su lectura por la terminología legal que contiene, pero es hora y es bueno, que nos acostumbremos a opinar buscando las fuentes y no atendiendo a titulares de periódicos u opiniones de redes sociales y tertulianos, muchas veces equivocadas, si no interesadas.

El PSOE, del rojo al amarillo.

Ha sido en Fuenlabrada cuando Pedro Sánches, listo, listo, listo, resiliente, resiliente, resiliente, ha dado un brillante pase de pecho final a una buena faena en la que ha hablado de Maricarmen, poco, de las pensiones, mucho, de Ceuta y de la corrupción, nada, con ese <<te quiero>>, seguramente sincero, que ha levantado de sus asientos al público de esa plaza con un solo tendido.

Un aparatoso golpe de efecto de los que levantan el ánimo de la afición, un auténtico desplante torero, que ha conmovido a los propios y hecho creer a las buenas madres españolas que nuestro presidente es un romántico patológico, el novio guapo y formal que quisieran para sus hijas.

Esperando que esa condición, junto a su famosa cantinela de logros, algunos reales, pocos, la mayoría exagerados o simplemente inventados,  le perdona los muchos despropósitos que ha escalonado durante sus legislaturas.

Porque él, dejado llevar por su amor a <<la gente>>, de la que es el único defensor, según dice, puede haber cometido aciertos puntuales, pero de un calado mucho menor que sus errores.

El problema es que yo, romántico empedernido como él, tengo ese otro lado de pragmatismo que me ha desarrollado la edad y que me hace creer que lo cortés no quita lo valiente y que, pese a amar a su Begoña como nadie puede amar, la Dulcinea tangible de su historia vital, ha sido el peor presidente de la democracia, a mucha altura, en la bajura, comparado con los demás.

Porque ha sido mentiroso pertinaz, enmascarando mentiras como <cambios de opinión>>, opaco para la ciudadanía, funesto administrador de los bienes que le han sido confiados, marrullero y trilero a nivel de auténtico pícaro de los tiempos modernos, según la segunda acepción de la RAE, que lo define como <<Tramposo y desvergonzado>>

Porque, querido presidente, supongo que Suarez, Calvo Sotelo, Felipe Gonzalez, José María Aznar, Zapatero y Rubalcaba, han amado a sus compañeras de vida y cama tanto como usted. Quizás con un menor punto de ternura porque ninguna de ellas ha sido imputada por juez alguno, pero seguro que las han amado.

Y hasta los han acompañado en algún mitin electoral cuando las circunstancias lo han requerido, como hace con usted su Begoña, pero el nivel de enamoramiento de cada presidente con su pareja puede interesar a las revistas de corazón, pero no son, ni mucho menos, piedra angular de los éxitos o los fracasos de sus gestiones.

Y, estoy seguro, de que, por mucho que usted ame a Begoña, ese amor no va a sacar de una chistera el millón de viviendas que necesita la ciudadanía española, ni justifica el enorme desnivel, la enorme franja entre los beneficios del IBEX 35 y los salarios de los españoles que no llegan a fin de més, que le permite un promedio espectacular de crecimiento para lucirlo en la solapa.

Ni justifica el enorme fracaso de la política de educación. Ni tampoco su ignorancia sobre la honradez de los que ha sido su círculo más próximo, ni, lo que menos le perdono, el haber troceado al Estado y a la propia Constitución, para vender sus pedazos a los antiespañoles que le han mantenido en la Moncloa todos estos años.

Podría haber reservado un poco de su amor desbordante, el que no le cabe en el pecho, a esa mitad de españoles, quizás más, que no le han votado y a los que ha marcado con el signo de los indignos y a los que ha levantado un muro casi tan sólido como el ignominioso que separó durante tantos años a la ciudad de Belin.

Porque, en realidad, ha demostrado con hechos y palabras que usted odia a muchos, muchísimos españoles, tanto como ama a Begoña.

Y en cuanto a resultados de su gestión, que es lo que importa, necesitaría mucho espacio para relatar lo que usted a ha deteriorado la democracia y la convivencia en su trayecto hacia ese perfil de autócrata, cada vez más evidente, tratando de controlar al resto de los Poderes de Estado.

Una cosa positiva ha tenido su intervención cuando declaraba su amor por Begoña: creo que es la primear vez en sus legislaturas que no le he escuchado apostillar el consabido <<tú más>>

Valencia, 19 de octubre de 2026

José Luis Martínez Ángel

Éramos pocos y parió la abuela. La <Democracia 21> de Miriam González Durántez.

Vaya por delante que yo he sido un gran admirador de la abogada vallisoletana,  a la que no tengo el gusto de conocer, gracias a la lectura de su libro <<Devuélveme el poder>>, que he leído y regalado a algún que otro amigo/a,  en el que describe y defiende un ideal de democracia muy de mi gusto: la del Reino Unido.

Lectura con la que me sentí muy identificado, porque el modelo descrito, que conozco muy bien, tiene como principio básico, por simplificarlo, que los congresistas son representantes de los ciudadanos, los de su distrito, le hayan votado o no, porque, para evitar un exceso de dispersión de partidos en el parlamento, es el más votado en cada uno de ellos el que se lleva el total de los escaños.

Y son ellos, los congresistas, los que tienen la obligación de atender periódica y personalmente a sus representados en las <<surgeries >>, lugar de escucha y explicaciones, que puede montarse en locales fijos, o en cualquier otro lugar de su circunscripción, como centros comunitarios, bibliotecas, etc.

 Exactamente lo contrario de los elegidos españoles en listas cerradas, a los que ni conocíamos ni conoceremos personalmente, o los dirigentes de los partidos, porque España es una <<partitocracia>>, que se pasan el tiempo diciendo lo que nosotros debemos hacer, en lugar de escuchar lo que nosotros queremos que hagan.

Y esa es, precisamente, la razón de ser del título del libro de Miriam, <<Devuélveme el poder>>, porque soy yo el que lo tengo y no tú, congresista español, según reza el artículo 1 de la Constitución: <<La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado>>.

Soberanía delegada, como dice más adelante, en nuestros elegidos, anónimos, insisto, como corresponde a nuestra forma de Estado, Democracia Representativa, que localiza en el Parlamento español, ese que nuestro presidente se atreve a decir que no se parece a la calle.

Repito un comentario publicado hace tres días:

<< “Es hora de que el Parlamento se parezca a la calle”, ha dicho el presidente elegido por el Parlamento, el único que acredita la legitimidad de su nombramiento, que ahora quiere desacreditarlo y erigirse en la voz del pueblo, lo que es anticonstitucional y un verdadero peligro para la democracia.

Son frases de un caudillo, con ecos caribeños>>

Lo sorprendente es que Miriam, que ha defendido todo lo que digo, se ha lanzado a fundar otro partido de centro, que si es como, dice solo podrá <<robar>> votos del PP o del ala más moderada del PSOE tradicional, los que ahora están en la abstención, granero que ya intentaron partidos fracasados como el Ciudadanos de Albert Rivera o la UPyD de Rosa Díez y que, de triunfar, rompería el bipartidismo que tanto éxito tiene en el Reino Unido porque asegura estabilidad y una alternancia cómoda para los votantes.

La de votar a unos, si lo hacen bien como gestores y a los otros si no lo hacen. Decisión con cierta carga política, sí, pero tomada desde el pragmatismo de los propios ciudadanos que lo que buscan son gobiernos transparentes, que les asegure la mejor forma de vida, dedicando los impuestos a lo que se debe dedicar.

Explicación que, a estas alturas, me obliga a aclarar porqué no me he afiliado a ningún partido. Mi mentalidad es liberal, no el concepto español que se lo asigna a Federico Gimenez Losantos, por ejemplo, y, más bien, siendo liberal, a su ala más del socioliberalismo que cree que el  Estado debe intervenir de forma reguladora para corregir los fallos del mercado, evitar monopolios y asegurar un nivel básico de bienestar, pero sin sustituir al individuo en sus decisiones, que defiende la propiedad privada y el libre mercado, combinados con políticas sociales, fiscalidad progresiva y servicios públicos, como salud y educación, para reducir las desigualdades, que apoya de manera firme la democracia, los derechos humanos y el pluralismo, un Estado laico y las libertades individuales o sociales que rechaza que la libertad sea solo la ausencia de coacción, y sostiene que las personas necesitan condiciones materiales y sociales mínimas para poder ser verdaderamente libres.

Ideas y planteamientos que, curiosamente, me supone el dudoso honor de ser <<un facha>> para los ultra izquierdistas y/o seguidores incondicionales del líder actual, bajo el paraguas de ese extraño concepto-coartada, sin contenido, llamado progresía.  

Partido de románticos, el mío, que nunca alcanzará el poder ni la influencia en el Reino Unido, porque prima el bipartidismo, ni en España, porque los partidos se cuidarán muy mucho de mantener esta desgraciada ley electoral de listas cerradas y tratos antinatura, fruto de la partitocracia reinante, que tanto nos está perjudicando últimamente.

Valencia, 12 de octubre, nuestra Fiesta Nacional, de 2026

José Luis Martínez Ángel.

<<No es una muerte, es un asesinato>>. Los buenos y los malos de una historia triste y desdichada.

Mi pesar por la muerte de Maricarmen Abascal, posiblemente acelerada por las presiones que sufrió por el desahucio de su vivienda y que, siendo lamentable y sin el menor intento de restar importancia al hecho, es uno de los muchos miles que se han producido y, posiblemente, seguirán produciéndose cada día.

Con la única diferencia de que Maricarmen, que no ha sido, ni mucho menos, el más lamentable, daba el perfil más conveniente para convertirse en lo que ha sido: referencia para los grupos organizados detractores de los desahucios que, a su vez, han sabido arrastrar a los muchísimos afectados y legítimamente cabreados por el encarecimiento irracional de la vivienda,  que ni tiene edad ni tiene color.

En un comentario anterior me he referido a mi fantasiosa solución al problema de la vivienda, pero ahora, después de lo ocurrió, quiero referirme exclusivamente al de los muchos desahucios que se están produciendo a personas de toda condición y el oportunismo de los antisistema que están tomando las calles aprovechando la coyuntura.

Antisistema, la extrema izquierda, la que ocupa las calles, que obtuvo el 15 % de los votos en las últimas elecciones generales, gracias a los de Sumar y que, si hacemos caso de las encuestas, van a representar a un número sensiblemente inferior en las próximas.

<<Es hora de que el Parlamento se parezca a la calle>>, ha dicho Pedro Sánchez, un presidente elegido por el Parlamento, el único que acredita la legitimidad de su nombramiento, que ahora quiere desacreditarlo y erigirse en la voz del pueblo. Es un argumento anticonstitucional, el mismo que enarbolan los antisistema, muy propia de un caudillo con ecos caribeños.

Las Cortes Generales representan al pueblo español y están formadas por el Congreso de los Diputados y el Senado>>, dice el artículo 66 de la Constitución Española

Porque en este desgraciado asunto, la muerte de Maricarmen, casi todos son responsables:

  • Los políticos, que, cuando gobiernan, no son capaces de promulgar leyes que atiendan a los que realmente son vulnerables por el colectivo al que pertenecen, madres solteras, personas mayores y sin recursos, con discapacidades, o miembros de familias numerosas, por poner algunos ejemplos, separándolos de los auténticos caraduras que no pagan los alquileres porque no quieren pagarlos o los <<inquiocupas>> que, viendo lo que ven y ¿porque no?, han pasado de ser buenos pagadores a sinvergüenzas y arribistas. Auténticos tunantes del siglo XXI
  • Los antisistema de la extrema izquierda, que aprovechan cualquier pretexto para intentar llenar las calles con proclamas trasnochadas y anticonstitucionales, expertos en localizar anécdotas, lamentables, pero anécdotas, para hacer ver lo que no es y que, habitualmente, mezclan casos de debilidad real, con los ocupas de barrio que montan supuestos colectivos <<culturales>> para invadir edificios enteros.
  • Algunos colectivos, absoluta minoría, etiquetados como fondos buitre que compran viviendas o edificios con intención de desalojar a los vecinos de renta antigua para especular con ellos.
  • La sociedad decadente que hemos construido entre todos, focalizada en disfrutar de lo inmediato en forma de vacaciones, tardeos y cosas similares, alimentada por los políticos cobardes <<buscavotos>>, que han renunciado a destinar recursos a construir viviendas, causa raíz del gran problema y que ahora se postulan, en el colmo de la desfachatez, como víctimas de lo que ellos mismos han provocado. Y que, en lugar de reconocer su error, se dedican a regular el escaso parque existente, provocando que disminuya más aún, por miedo a la inseguridad legal. Y, como consecuencia, que se encarezca la oferta,

  • Y de todos nosotros que hemos permitido que esto ocurra votando a quien hemos votado, a gobiernos corruptos, en los últimos tiempos casi dictatoriales y mafiosos,  llenando las bancadas de parlamentos nacionales y autonómicos de personas <<sí señor>>, fieles al líder que les ha proporcionado una forma de vida plácida y rentable económicamente, que entienden la política como forma de ganarse la vida y no como vocación de servicio público.

Y, curiosamente, los únicos buenos de toda esta historia son los que, gracias a relatos canallescos, figuran como los malos titulares: los jueces, que se limitan a cumplir las leyes que han dictado los políticos, como es su obligación, y las Fuerzas de Orden Público, dependientes del gobierno, que amparan los desahucios porque lo dicta la ley y lo ordena un juez, a los que llegan a tachar de asesinos los colectivos que, supuestamente, luchan contra la injusticia.

La palabra Injusticia, tan empleada por los colectivos interesados en incendiar las calles, es ir contra la justicia y es precisamente la justicia humana, las leyes, las de deciden unos desahucios que, efectivamente y en muchos casos, son absolutamente crueles e incomprensibles.

Y, que conste que, repitiendo mi pesar por la muerte de Maricarmen, sigo pensando que ella no era cabecilla de nada. Era una mujer que peleó con uñas y dientes para que no la expulsaran de lo que, con razón o sin razón, consideraba su casa y                que fue utilizada como símbolo por colectivos que utilizan el precio y la carencia de viviendas, gravísimo problema que afecta a grandes colectivos y que exige soluciones imaginativas y urgentes, como banderín de enganche para conseguir objetivos de mayor calado.

Y, también ellos, especialmente ellos, deberían considerar si no tienen cierta responsabilidad en lo ocurrido.

Valencia, 10 de octubre de 2026

José Luis Martínez Ángel

El plan de la vivienda, visto por un lego que piensa como ex empleado de una multinacional.

Es cierto, muy cierto, que la vivienda es uno de los grandes problemas en España y también lo es que la solución que piden las masas que han invadido las calles, intervenir en el mercado, siguiendo consignas sin sentido de líderes de WhatsApp desconocedores de la realidad del mercado y los políticos de extrema izquierda, incluidos los de propio gobierno, es totalmente inviable y contraproducente.

Porque el hacerlo, de cualquier forma, no haría más que incrementar el problema social, por la reducción de la oferta, en lo práctico, y cometer la ilegalidad de no respetar la propiedad privada.

Simplificando, creo que la gran mayoría sabemos que la causa raíz del problema es la carencia de casi un millón de viviendas porque ha subido la población en lugares de gran concentración humana y no se ha aumentado el parque de viviendas.

Y ese y solo ese, es el objetivo que debería perseguir el gobierno de turno, para lo que, aplicando soluciones sencillas a problemas complejos, la famosa navaja de Ockham, yo convocaría una reunión de gente con imaginación y poder, y les escribiría en una hoja de flipchart las siguientes frases como punto de arranque para una discusión del problema. No sería exactamente una <<tormenta de ideas>>, que nunca arrancan así, pero se podría convertir en algo parecido.

  • Forzar la recuperación de terreno disponible para la construcción de viviendas, por recalificación del no protegido, que sea propiedad del Estado, de las Comunidades Autónomas y de los Ayuntamientos.
  • Conseguir promotores particulares para construirlas, obteniendo un beneficio, naturalmente, porque si no es así, nadie lo haría. Y digo particulares porque si dejamos que sea el Estado el que las construya, como ocurrió con las casas protegidas de la dictadura, estando como están de confusas las relaciones entre partidos y teniendo que intervenir varias administraciones, lo veo muy complicado. Prácticamente imposible.
  • Reducir drásticamente la burocracia necesaria para las licencias de obra, de forma que, entre el proyecto de construcción y la obtención de la licencia, no pasen más de seis meses.
  • Sería más sencillo y conveniente dictar normas estatales para la recalificación y luego que cada propietario, empezando por los ayuntamientos, lleguen a acuerdos con los promotores.
  • Y, fundamental, conseguir trabajadores para la construcción, ahora muy escasos, utilizando la inmigración legal.

Teniendo en cuenta el enorme avance en la tecnología y los materiales de construcción, es viable construir un edificio de altura media en un año, por lo que, si tiraran a la basura todas las leyes, normas y reglamentos actuales relacionados con la construcción de viviendas y se redactaran otros más ágiles y adaptados a la necesidad y urgencia de construirlas, sean para alquiler, venta, o viviendas sociales, estas últimas prioritarias por la pérdida de poder adquisitivo, podríamos establecer el siguiente calendario:

  • Seis meses para cambiar las leyes y, mientras, localizar los terrenos a recalificar.
  • Otros seis para conseguir las licencias
  • Dos meses para planificar las construcciones
  • Un año para construir las viviendas y, mientras, contratar ventas o alquileres
  • Tres meses para obtener las cédulas de habitabilidad.

Lo que supone que, en dos años y medio, aproximadamente, el gobierno entrante podría poner en el mercado cientos de miles de viviendas.

Siendo las primeras a construir, si es en zonas rurales, aquellas que no tienen problemas de acometidas de agua y de la red eléctrica.

Naturalmente esto es una fantasía y un fraude de proceso, porque el mismo que ha planteado la premisa, que soy yo, es el que aporta soluciones, pero como se trata de un grupo de trabajo imaginario, puedo permitirme esta licencia

Y, luego, está el otro problema antes comentado: la pérdida de poder adquisitivo de los salarios por la inflación y la fiscalidad de la vivienda, ahora excesiva entre tasas e impuestos.

Y, si seguimos jugando con imaginación, casi con fantasía, y defendiendo el turismo, porque sin él estaríamos arruinados, creo que es el momento de retomar un plan de industrialización serio que fomente la creación de empresas, preferentemente en zonas bien comunicadas, pero lejos de los grandes núcleos urbanos tan tensionados por la vivienda.

Porque si esas empresas, grandes o medianas, españolas o extranjeras, se vieran apoyadas por el gobierno, las autonomías y los ayuntamientos, se conseguiría el triple efecto de crear empleos de calidad, recuperar y mejorar la economía de parte de la España vaciada y proporcionar viviendas de menor coste a una parte de los que las necesitan.

¿Fantasía? Yo he llegado a conocer casas para los empleados de Hidroelectica y de otras empresas ubicadas en parajes remotos, algo absolutamente impensable e innecesario en los tiempos actuales,  en los que el gran progreso en las comunicaciones permite ubicar grandes empresas en lugares más alejados de los puertos de mar, pongo por caso.

Y, refiriéndome a la política, ayer escuché decir a Pedro Sánchez lo que será su gran eslogan para la sucia campaña electoral que acaba de empezar:

—¿Con quién estáis, con los arrendadores, o con los inquilinos?

Frase absolutamente canallesca, como tantas otras de las suyas, porque es fomentar una nueva especie de <<lucha de clases>>, cuando los dos colectivos, los pequeños arrendadores, que son la mayoría, y los arrendatarios, tienen muchos problemas en común.

Sé que todo lo anterior puede parecer una utopía, pero eso, o algo parecido, es lo que ocurriría si el gobierno actuara como una gran empresa privada. Y me pregunto:

¿Qué razones hay para que los gobiernos no adopten las mejores prácticas conocidas , las famosas <<best practices>> de los británicos, para conseguir objetivos concretos, en este caso las de la empresa privada?

¿Por qué hemos aceptado como axioma que la administración tiene que ser, inevitablemente, lenta y farragosa en los procesos administrativos hasta convertirse en una gran losa cada vez que accedemos a ella ? ¿O qué, en muchas ocasiones, nos traten como si nos hicieran un favor atendiéndonos?

Tengo la absoluta seguridad de que, si expertos en calidad de la empresa privada pudieran auditar a la administración, se reduciría muchísimo el tiempo de todas las gestiones, manteniendo, incluso mejorando, la fiabilidad de la gestión.

Pero: ¿Qué partido político sería capaz de ponerle un cascabel a semejante gato, perjudicando a sus miles de asesores y a toda la tropa de inexpertos que han acomodado en la administración ocupando cargos de responsabilidad?

Valencia, 7 de octubre de 2026

José Luis Martínez Ángel

La degradación de la inteligencia y la moral en España, el renacer de <La Pirenaica> y mi viejo aparato de radio <Satélite 2000> de Grundig

Ayer me encontré con la muy desagradable noticia de que personas a las que aprecio mucho y con un buen coeficiente intelectual, comparten esta imagen, un panfleto sin sentido, un auténtico libelo informativo,  como inicio a la que, seguro, será la campaña electoral mas bronca en lo externo y más sucia en su interior de todas las que he conocido.

Y, con gran tristeza, recordé mis tiempos de la dictadura en los que, para poder enterarme de lo que realmente ocurría en España, me compré la radio más completa de las que nunca conocí, que todavía conservo, para poder sintonizar las emisiones en castellano de la BBC inglesa, la RAI italiana, la ORTF francesa, Radio Moscú, con una locutora que tenía una voz preciosa y una dicción perfecta, y hasta Radio España Independiente, la famosa <<Pirenaica>> que daba supuestas noticias en directo de levantamientos populares en las calles en toda España, Valencia incluida, en las que la policía de Franco y hasta el ejército, en ocasiones, retrocedían ante el valor y el número de los españoles sublevados.

Naturalmente no podía oírlas todos los días, entre otras cosas porque algunas de ellas coincidían en sus franjas horarias, pero, casi cada día, escuchaba alguna de la citadas entre las 10 y las 12 de la noche. La única que emitía de forma ininterrumpida y en castellano todo el día, era la Pirenaica.

Y, aparte de la prensa nacional, incluida las <<del Movimiento>>, leía las revistas de la Iglesia progresista y con inquietudes sociales, Juventud Obrera Católica, más orientada a los jóvenes y Noticias Obreras, de las Hermandades de Trabajo, a las que pertenecí en mi estancia en Madrid, también del mismo sector de la Iglesia, pero dirigida al mundo obrero y muy combativa con el Sindicato Vertical de la época, que acabó siendo clausurada.

Y es por todo esto por lo que ayer me entristeció mucho,  muchísimo, ver la imagen que adjunto, que me hace dudar si vale la pena este mundo de muros, mentiras y rencores que estamos construyendo.

Y no por defender a la derecha, que ella se defenderá sola si sabe y quiere. Defiendo la democracia y, por tanto, la verdad y la buena convivencia, piense cada uno lo que piense.

Porque el gran relato consiste en que los últimos ocho años son el principio y fin de lo deseable, cuando, desde la transición, hemos tenido gobiernos de centro derecha en España, el de Aznar y el de Rajoy, que no recortaron ninguna de las libertades conseguidas, más bien avanzaron en algunas de ellas, aunque, por supuesto, no se atrevieron a promulgar algunas tan novedosas como las que consiguió aprobar el feminismo a medida de Podemos.

Valencia, 6 de octubre de 2026

José Luis Martínez Ángel  

La España descoyuntada. No es otro 15 M, el de los indignados que querían eliminar <a la casta>. Es el renacer del Frente Popular.

En España, desde la transición y hasta hace ocho años, han convivido con cierta normalidad los que creemos en la democracia representativa, nuestra forma de Estado y los que piensan que la democracia asamblearia, la de la calle, es lo que debe controlar la nación.

Un nuevo Frente Popular.

Los primeros votamos y, más o menos, discrepamos sobre la forma de hacer política de cada gobierno, pero respetamos la legalidad de cada resultado. Los segundos también votan, al menos en su gran mayoría, porque necesitan ocupar escaños para conseguir fondos del Estado para sus partidos y para ellos mismos, pero no renuncian a romper las reglas del juego ni una Constitución que no encaja en sus ideologías libertarias.

Son comunistas o <<cuministoides>> enmascarados en otras siglas,  que añoran tiempos pasados que nunca volverán, afortunadamente, porque, parafraseando lo que dijo Winston Churchil en una ocasión y refiriéndose a otro tema, solo pueden traer sangre, sudor y lágrimas. Sangre en el sentido figurado, claro está.

Y luego están los grandes distorsionadores, como son los independentistas catalanes, los proetarras vascos y el muy confuso, muy chantajista, muy convenenciero y muy traidor PNV, un partido que, ellos sí, han vendido su alma como forma de gobierno a cambio de palacetes que no les pertenecían y cosas semejantes.

Porque los demás, por mucho que nos parezcan indeseables para la nación, han mantenido siempre sus líneas programáticas, pero el PNV no. Ni siquiera ha defendido a su electorado natural, la burguesía vasca, como han demostrado diciendo <<sí>> a un Decreto Ley que les perjudicaba claramente.

Y, para nuestro mal, la presencia de Pedro Sánchez, el autarca, el que ha destrozado al PSOE para convertirlo en un partido con eslogan, pero sin ideología, a su imagen y semejanza.

Y, claro, con estos mimbres es imposible que se fabriquen buenos cestos. Y ahí están los resultados: grupos antisistema envalentonados aprovechándose de un hecho dramático, por supuesto, pero en el que nadie es inocente, porque estuvo amparado por las leyes de la nación.

Un caso entre los 272.000 desde que Pedro Sánchez es presidente, elegido por el momento, que, siendo trágico, no es ni mucho menos el más dramático de los acontecidos, algunos de ellos seguidos de suicidios de los afectados. Pero, repito, era un buen caso para los interesados en manipular lo que es en realidad un gravísimo problema, aportando soluciones impracticables y claramente anticonstitucionales.

¿Qué decidirá Pedro Sánchez después de su fin de semana de retiro espiritual? En mi opinión, y en contra de lo que se dice, creo que no convocará elecciones, porque, como siempre ha sucedido, esperará un milagro o un error garrafal de la oposición para convocarlas.

Según el resultado de 2023, la extrema izquierda, los partidos comunistas registrados con diversos nombres, consiguió el 14,55 % de los votos. Porcentaje que, según los últimos sondeos, será bastante menor por la gran caída de Sumar, gracias a la extraordinaria gestión de Yolanda Díaz, que ya descalabró a Podemos, pero eso no es obstáculo para ahuecar sus plumas, tomar las calles y hacer mucho ruido para aparentar que ellos son <<el pueblo>> y los que deben decidir los destinos de la nación.

Como hizo en su día el Frente Popular, aunque sin quemar iglesias ni practicar la violencia física contra las personas, aunque si la intimidación y la violencia verbal, muy al borde de los delitos de odio.

Y, aunque el problema de la vivienda no sea exclusivo del gobierno actual, han tenido ocho años para hacer algo, lo que sea, aparte de prometer la construcción de cientos de miles de viviendas, Pedro Sánchez se las arreglará para intentar dar la vuelta a la tortilla, utilizando a los sindicatos oficiales, encabezados por sus dos grandes asistentes,  el dúo dinámico de tantos años, para conseguir que una supuesta huelga general lo sea ¡¡contra Ayuso y la oposición!

Que cosas más gordas se han visto.

Y mientras la nación sigue desgarrándose por sus costuras y Ceuta lleva camino de convertir en crónico lo que fue un gravísimo problema de invasión territorial,  el presidente nominal de España, nominal porque no gobierna, seguirá durmiendo en ese maravilloso colchón que hizo comprar cuando ocupó la Moncloa.

Valencia, 3 de octubre de 2026

José Luis Martínez Ángel

El desastre de España y la decadencia de Europa.

Vuelve a aparecer la gran amenaza, la amenaza real, esta vez en la Baja Sajonia. Y, de nuevo, la izquierda absurda y sin argumentos sólidos, cuestiona a los votantes y defiende sus virtudes y sus ensoñaciones tan fuera de lugar en los tiempos que corren.

Porque ellos, la izquierda, son los que han hablado mucho de derechos y casi nada de obligaciones y compromisos. Ellos son los que han convencido a los ciudadanos de que conseguirían una sociedad de rosas y miel, de tardeos y de vacaciones, sin añadir que el bienestar sobredimensionado es un gasto imposible que nos llevará a la ruina.

Ellos son los que han asegurado conseguir empleos dignos y viviendas sociales para quien las necesiten, repitiendo año tras año los mismos proyectos que nunca se han cumplido.

Y, cuando los votantes se sienten engañados y son conscientes de que la izquierda tradicional no consigue esa sociedad utópica, la de derechos y ocio, votan a la ultraderecha creyendo que el problema está en la gestión y no en el relato.

Ignorantes, porque así se lo han vendido, de que, si gobierna la derecha u otra izquierda que no llegue al poder engañando con dádivas imposibles, volveremos a pensar como seres racionales, conscientes de que hay un nivel de bienestar exigible y otro cuestionable.

Y que el cuestionable necesita unos ingresos del Estado imposibles de conseguir sin subir mucho los impuestos, en lugar de aumentar la deuda pública, como se ha hecho hasta ahora, o a recurrir a los fondos europeos, ahora consumidos casi inútilmente.

El resultado de toda esta insensatez es que nos encontramos con una Europa decadente porque sus gobiernos han sido cobardes a la hora de exigir y pródigos en ofrecer. Porque nos han hecho creer que la izquierda es la panacea del bienestar, cuando ese estado ideal no existe y que, en todo caso, no depende de ideologías de izquierdas o de derechas, sino de la buena gestión de los gobiernos de turno.

Y de tener la suerte de que no nos veamos afectados por fenómenos naturales que no podemos controlar, cada vez más frecuentes en forma de incendios, previsibles, o Danas imprevisibles.

Sabiendo que, en contra de los mensajes alarmistas de la izquierda, las libertades públicas y los derechos humanos están garantizadas en todos los países de Europa, gobierne quien gobierne.

Hoy mismo he escuchado de boca de nuestro presidente que él es único que pone freno a la ultraderecha europea. Él, Secretario General de un partido, el PSOE, que pierde votos en cada una de las elecciones generales y que fue nombrado presidente del gobierno gracias al apoyo de partidos independentistas y de un tercero que, además, es heredero de terroristas.

Lo que no le proporciona un perfil político muy de fiar como líder de la recuperación del sentido común y del buen orden en Europa, que es lo que necesitamos para frenar a locos populistas que prometen, como prometió la izquierda y los falsos liberales de la derecha, cosas que jamás podrán cumplir.

Mi conclusión, a la vista de lo que ha sucedido en los últimos diez años, es que no es la ultraizquierda la que alimenta a la ultraderecha. Ni tampoco la derecha. Es la izquierda que ha gobernado naciones prometiendo sin cumplir, que ha sido cobarde tomando decisiones y que no ha se ha adaptado a los cambios sociales.

Como ocurrió hace muchos años con el comunismo.

Escrito en plena decadencia de Europa, el 7 de septiembre de 2026

José Luis Martínez Ángel

La lección nunca aprendida del Tesoro de Villena.

Hace años , muchos, visité el museo de Villena y pude admirar la belleza del <<tesoro>> y agradecer la generosidad de quién lo rescató.

Pero ya pensé, como pienso ahora, que piezas de ese nivel no deberían estar en museos locales, porque es imposible garantizar la seguridad de lo expuesto sin un importante desembolso económico.

Porque, si han robado en el Louvre, ¿Por qué no robar en museos pequeños en los que hay piezas que se pueden fundir o desmontar? Mucho más en los tiempos que corren, en los que bandas de descerebrados, o <<mal cerebrados>>, roba unos pocos metros de cable de cobre que dejan sin AVE a provincias enteras.

Y no nos confundamos. Serán pocos, muy pocos los que han ido a Villena únicamente a ver su tesoro, aunque, sin duda, es un atractivo más de la ciudad. Y los que hayan ido con ese objetivo, van con mucha más frecuencia al Museo Arqueológico Nacional o a algún gran museo regional, donde pueden ver gran parte de la prehistoria y de la historia más reciente de España.

En la seguridad de que, a los que iban a Villena, les hubiera bastado ver una reproducción exacta del original, depositado en lugar más seguro.

Yo he visitado el Museo Arqueológico de Alicante, el MARQ, donde lo expuesto está muy protegido y La Alcudia de Elche, en la que hay excelentes reproducciones de <<su dama>> y toda una muestra didáctica de lo que allí se encontró. Pero el original de la Dama está en un lugar privilegiado, en el primer piso del Museo Arqueológico Nacional,  junto a la de Baza y otras piezas extraordinarias de la cultura ibérica española.

Estimo que es muy urgente que se revise la utilidad real de mantener piezas importantes originales en museos locales, como explica mucho mejor que yo Juan Diego Madureño en un artículo que comparto.

Porque, para mayor tristeza, si alguien hubiera robado la Dama de Elche, seguro que hubiera caído en manos de algún coleccionista privado y tendríamos la posibilidad de recuperarla algún día, pero, mucho me temo, que, en el caso del tesoro de Villena, lo más probable es que los ladrones fundan las piezas y las hagan desaparecer vendiéndolas al precio del oro,

Lo que haría que también desaparezca un importantísimo exponente de la Edad del Bronce español y cuatro mil años de historia.

Este es el enlace con el artículo:

Óscar Puente, el más cobarde y antidemocrático de los ministros del gobierno

Leo este titular <<Óscar Puente convierte a Felipe VI en objetivo a batir del sanchismo: «Ha cruzado una línea roja»>> y repito que es absolutamente imposible que este ministro miserable y cobarde no diga lo que diga sin el visto bueno de Pedro Sánchez. Absolutamente imposible.

Y es que, como he dicho otras veces del presidente, viendo que se desmorona su etapa de franquista y su intento de controlar a Jueces, Guardia Civil y otros estamentos del Estado, atacar a la figura del Rey, que no se puede defender, es un excelente pretexto para unir a la ultraizquierda y a republicanos más moderados de cara a unas elecciones generales.

Parafraseando el lema de la Guardia civil <<Todo para destruir la patria>> a cambio de seguir de ocupa en la Moncloa, ahora también en la Mareta.

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Y, viendo un titular de periódico que dice <<su jefe de Estado «no le tocaría ni con un palo»>>, añado que el tal Puente es cada día más cobarde, menos democrático y más traidor a su nación y a la promesa que hizo cuando le nombraron ministro delante de <<su>> Jefe de Estado, el único.

Escribir desde la impunidad de las redes sociales en plan de chulo barato no es ser valiente, como dicen algunos tan cobardes como él. Valiente hubiera sido ir a Ceuta a ponerse a disposición de los Ceutíes, o destapar los chanchullos que se encontró en su ministerio, o asumir responsabilidades, aunque algunas fueran heredadas, del accidente de Adamuz e ir a dar la cara al funeral de las víctimas, aunque le pusieran a caldo, en lugar de atribuir el accidente poco menos que a <<cosas que pasan>>.

Eso es ser valiente y no sentarse delante de un ordenador a insultar a la oposición o a todo el que le lleve la contraria, actuando como lo que es: una <<voz de su amo>> sumisa y obediente.