La Cruz de Piedra

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Cuando el Sargento Contreras recibió el aviso de que se había producido un incendio en la casa de un amigo, estaba lejos de suponer que aquel suceso ocasional le obligaría a una investigación compleja en la que se mezclaban hechos ocurridos en 1307 con intrigas y conspiraciones arrastradas durante siglos hasta nuestros días.

Tampoco Ignacio tuvo consciencia de las alarmas que disparó al descubrir casualmente la carta manuscrita de Jacques de Molay, Gran Maestre de la Orden del Temple, en la Abadia de Cluny.

La novela le permitirá acompañar a Lorenzo y a Ignacio en sus investigaciones, y le desvelará claves que solo el lector puede conocer.

La trama incluye una ficción sobre la Orden Templaria, pero no es un libro de “templarios”. Se citan, sí, algunos hechos históricos, pero arranca desde una fabulación que nunca sucedió. O eso creo.

Lorenzo Contreras sí que existe. Es cualquiera de los responsables anónimos de la Guardia Civil que trabajan por nuestra seguridad.

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Enlace a la editorial: Amazon – Versión kindle y tapa blanda

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Una aclaración:

En la novela “la cruz de piedra” figura como ilustrador de la portada Ramón Vicent Pascual cuando su nombre es Vicent Ramón Pascual. Quiero aclarar que es un error mío y no de la editorial, porque esa fue la información que les proporcioné. Espero que se corrija en futuras ediciones.

El <No a la guerra> de Pedro Sánchez, un charco difícil de cruzar.

Que Pedro Sanchez es el gran estratega de la supervivencia es una verdad comprobada con su prolongación en el poder sin mayoría parlamentaria, sin presupuestos y sin fundamento alguno.

Y que está pasando de las elecciones autonómicas y preparando las generales, también.

En las elecciones de 2023 y ante la torpeza del PP y la ayuda de VOX, se sacó el conejo de la <<ultraderecha>> sin densidad de aludir al dóberman y, en esta ocasión, cree haber encontrado la piedra filosofal que le permitirá mantenerse en la Moncloa recuperando el <<no a la guerra>>, que aglutinó a la izquierda radical hace 23 años.

Y, aunque de momento ha conseguido levantar el ánimo de la izquierda a la izquierda del PSOE en todas sus variantes, estoy convencido de que en esta ocasión se ha equivocado de medio a medio porque el enfrentamiento con Trump y el haber hecho suya la frase <<no a la guerra>> son dos pompas de jabón, muy frágiles, que no aguantarán mucho tiempo sin explotar.

El primer soporte, enfrentamiento con Trump, es algo impropio de un presidente de gobierno, porque sabe que enemistarse con Trump es enemistarse con los Estados Unidos y eso puede costar muy caro a la ciudadanía española si el gobierno republicano que preside en este momento semejante loco imprevisible e irracional le da por tocarnos las narices.

Y gente cabreada no vota al presidente de la nación.

En segundo lugar, porque <<no a la guerra>> es un eslogan de calle, válido para la oposición, pero no para un presidente de gobierno, secretario general de un partido que no ha perdido el juicio, aunque funcione en su versión <<sanchismo>>.

Porque los que lanzan eslóganes tan románticos como absurdos, los de la izquierda a la izquierda del PSOE, no se van a conformar con que el presidente lo asuma con cara de convencido y cogerán al toro por los cuernos, en el sentido figurado de la frase, exigiéndole que lo demuestre cancelando el contrato de las bases americanas en España, incluso saliendo de la OTAN.

Cosa que, evidentemente, no va a hacer, por lo que es muy probable que <<la calle>>, aproveche la oportunidad que se le brinda para tratar de fortalecer sus propias filas, muy debilitadas, convierta las cañas en lanzas y se ponga de acuerdo para ir en su contra en las generales.

Porque se lo ha puesto <<a huevo>> regalándoles semejante protagonismo.

Y, que no se confunda. Hoy he visto en un telediario el entusiasmo de Turquía, por poner un caso evidente, en el que una presentadora alababa con entusiasmo al cabecilla del mundo del <<anti- Trumpismo>>, cosa que ha celebrado con júbilo su guardia pretoriana, pero que supone pisar un charco que puede llenarle de barro los zapatos.

Porque Turquía tiene un problema secular y muy importante con los kurdos, que se consideran ciudadanos sin patria, su Kurdistán, y el ataque a Irán, que también tiene su minoría kurda, puede dar alas y también armas, a los kurdos, enemigos de los ayatolás, como lo son de Turquía, porque les niegan el derecho de tener su propia patria.

Patria que, según su reclamación histórica, abarca tierras del sur de Turquía, el norte de Siria, el norte de Irak y el noroeste de Irán, con un total de 392.000 km²

Así que mucho cuidado con los caramelos Turcos, que pueden ser caramelos envenenados.

No tengo idea en que terminará todo esto, porque, en el fondo, estoy convencido de que el único que sabe exactamente lo que quiere es Netanyahu, convencido de que, o destruye Irán, o Irán los destruirá a ellos y que ha manejado a todos los tontos útiles que ha encontrado por el camino, siendo el primero de ellos el muy poderoso Trum, al que tiene liado con los enormes negocios que puede hacer en la Franja de Gaza.

Por cierto, y como curiosidad histórica, los iraníes no son árabes, son persas. Por lo que en este lugar de paso de civilizaciones que son los dos Orientes, el Próximo y el Medio, conviven tres etnias, tres culturas: los turcos, los persas y los árabes.

Y dentro de este último grupo, las dos ramas, los sunitas y los chiitas, enfrentados entre sí y con fracciones muy radicales en sus filas.

Un auténtico polvorín siempre amenazado por las llamas de sus muchos conflictos religiosos, culturales y triviales.

Valencia, 7 de marzo de 2026

José Luis Martínez Ángel

El caos hacia el que avanzamos (comentario que incluí en la página de un amigo).

Estamos avanzando hacia el caos de forma acelerada y hemos llegado a un punto en el que ya no sabemos que está bien o que está mal.

Los poderosos y los que no lo son tanto, invaden otras naciones para secuestrar o asesinar a sus ciudadanos y el derecho internacional ha saltado por los aires. Pero ¿qué podemos hacer?

No tengo ni la más mínima idea, porque las políticas internacionales de las naciones, de España, por ejemplo, hace que tengamos relaciones con muchas otras que violan los derechos humanos por intereses comerciales o estratégicos, <<Amnistía Internacional documentó violaciones de derechos humanos en 155 países durante 2023>>.

Estados Unidos e Israel han matado a la cúpula dirigente en Irán, pero esa cúpula estaba asesinando a iraníes y oprimiendo a las mujeres y a minorías étnicas.

Israel invadió Gaza, pero Hamás había realizado una matanza injustificada financiada por Irán.

El gran problema es que el único organismo mundial que debería intervenir como fuerza disuasoria en estos casos es la ONU, pero la ONU está condicionada por los poderosos que la fundaron, que mantienen el derecho de veto, cuando son los mayores infractores del orden mundial en Ucrania, Irán, Venezuela, Somalia, Palestina y tantas otras naciones.

Está el derecho internacional, pero también y, en mi opinión, muy por encima, los derechos humanos, que no se respetan, repito, en 155 países.

Y nos encontramos con que personas a las que conozco y con capacidad de analizar antes de opinar, lo hacen de forma diferente en casi todos los casos porque en su opinión prima la ideología.

Y es muy lamentable.

Lo mío es muy sencillo como resumen, primero proteger a las personas y luego a las naciones o a los gobiernos de las naciones, pero en el mundo actual es absolutamente imposible mantener este principio, porque las naciones se han autoprotegido y las personas están absolutamente indefensas ante sus tropelías.

Porque los Ayatolás, Trump, Netanyahu, Maduro, Putin, Xi Jinping, Miguel Díaz-Canel, Kim Jong-un, Daniel Ortega y muchos más, son verdaderos enemigos públicos para sus ciudadanos y para otras naciones, pero están acorazados por leyes internacionales que ellos mismos, me refiero a sus naciones, promulgaron.

Solución: no se me ocurre ninguna.

Solo aconsejo que los que somos amigos no caigamos en la trampa de etiquetarlos como buenos y malos, porque todos son malos, nocivos para la humanidad y en el fondo se protegen entre ellos cuando se ven amenazados por tribunales internacionales o por naciones, como las europeas, mucho más avanzadas en derechos humanos, pero sin poder de decisión ni de persuasión.

Lo dicho, estamos llegando al caos mundial.

Valencia, 6 de marzo de 2026

José Luis Martínez Ángel

VOX, otra vez VOX, siempre VOX.

Se han producido dos elecciones autonómicas con resultados similares y, camino de la tercera, todo da la impresión de que esta formación, otra vez y como siempre, quiere aparentar más de lo que es para conseguir del PP lo que no podrá conseguir.

Vaya por delante que lo que hagan ambos partidos es de su exclusiva competencia y que lo mío es pura opinión porque no pertenezco a ninguno de ellos, pero sí que soy español y, por tanto, con grandes preocupaciones por lo que está pasando en nuestro país.

Pues bien, estos días, los dirigentes de ambos partidos parecían haber establecido contactos para llegar a algún tipo de acuerdo en las comunidades y héteme aquí que el <<caballero de la airada figura>>, Abascal, se ha molestado muchísimo porque Feijóo ha publicado un marco de negociación del que ellos, el PP, no pueden ni deben salirse.

Marco que, una vez conocido, no dice nada especial ni fuera de lugar porque las únicas líneas rojas que establece son las que marca nuestra Constitución, a lo que Abascal ha contestado afirmando que <<le acusa de tratarle como un salvaje al que “domar”>>.

Yo no veo que tal afirmación figure en el texto publicado por el PP, por lo que, adoptando esta postura, o tiene una piel tan fina, excesivamente fina para ser político, o que mantiene su ilusión de superar en votos al PP y la estrategia de desgastarle una y otra vez, sea buen o sea malo para las comunidades a las que representa en cierta medida.

Abascal me recuerda en este momento a ese personaje de comic, Iznogud, el visir que quería ser Califa en lugar del Califa y que nunca lo consiguió. Como tampoco lo consiguieron otros <<Iznogud>> del pasado, Rosa Díez o Alber Rivera, entre otros, ahora desparecidos de la vida política.

Teniendo a su favor que VOX no desaparecerá porque tiene un suelo de cierta solvencia proporcionado por nostálgicos de dictaduras, militares que aspiran a que el Rey no sea constitucional, y similares. Todos, ellos sí, de derecha, derecha del PP y no a esos votantes cabreados que lo mismo apoyan a Podemos que a este partido, esperando soluciones que nunca llegarán.

Pero claro, el Abascal que conozco, el orgullo personificado, no podría ser el líder absoluto de un partido con el cinco o el seis por ciento de votos en elecciones, cosa que le puede suceder, y tendría que dedicarse a otra cosa. A pastorear ganaderías desde su caballo, por ejemplo.

VOX, por mucho que se empeñe su dirección de <<expulsa fundadores>>, con caudillo incluido, nunca pasará de ser partido de influencia a nivel local o nacional, que es mucho y muy importante, por lo que, en mi opinión, debería negociar a máximos, pero sabiendo que tiene el poder que tiene y la experiencia que tiene en gobernar, que es muy poca y escasamente brillante, por lo que debe sacar lo que pueda y dejarse de fantasías.

Pero claro, Abascal es como es y, entre sus aficiones, está la de subirse al caballo, aunque mucho me temo que últimamente lo sigue haciendo, pero de forma equivocada, orientando su cabeza a la cola del corcel en lugar de hacia su cabeza, como es lo habitual y lo conveniente.

Porque, por lo que se ve, la actual dirección de VOX es incapaz de negociar nada con nadie, incluido los pesos pesados de su propio partido.

 ¿Es eso lo que quieren sus afiliados y sus votantes?

¿Se imaginan el desastre que supondría si en Extremadura o en Aragón se tuviera que repetir las lecciones por culpa de este personaje temerario? Por culpa del PP no sería si se niega a aceptar opiniones de VOX sobre feminismo, inmigración o la luchas contra la descentralización que suponen las autonomías.

Valencia, 27 de febrero de 2026

José Luis Marínez Ángel

P.D.

¿No os da la impresión de que la fuerza de Abascal reside en su barba, cuidadosamente rasurada <<en poderoso>>?

Yo para mí qué si se la afeitara, descubriría una cara de hombre normal y corriente, uno de tantos con los que nos cruzamos por la acera sin que nos llame la atención.

Es cierto que tiene fuerza en la mirada, pero sin barba no sería lo mismo…

Acoger, escuchar, entender, ayudar.

Esta mañana me he enorgullecido y emocionado al ver varios miles de años sentados en sillas y atendiendo con interés los temas propuestos por Cáritas Diocesana, tan sencillos en sus definiciones como complicados en sus soluciones y aportando lo que pueden y saben. Lo que han aprendido de su experiencia vital y empapándose de la experiencia vital de los muchos que han acudido a sus Cáritas Parroquiales pidiendo ayuda, pidiendo consejo y, sobre todo, pidiendo ser escuchados.

Y esta vez, perdonad la inmodestia, actitud tan poco cristiana, no quiero hablar de los que llaman a  sus puertas cada día en busca de soluciones, sino de ellos, de los ocupantes de la sala habilitada en la parroquia de Nuestra Señora del Socorro, de Valencia, pidiendo vuestra indulgencia porque no se trata de hablar de mí, más en segunda línea por razones de edad, sino de ellos, los ayudadores que también necesitan ser ayudados y reforzados por sus desazones de cada día: desazones por la duda de acertar, desazones por no poder resolver todo lo que quisieran, desazones por nuestros pocos éxitos y los demasiados fracasos.

Éramos casi todos de edades superiores a los sesenta años, muchos jubilados, muchos hombres, muchas mujeres, que dedican parte de su tiempo, de su valioso tiempo personal, a recoger en esos escasos espacios físicos que son las oficinas de Cáritas, pedazos de vida, pedazos de angustia, pedazos de esperanza de gente que necesita que alguien les entienda y les ayude.

Hoy hacía un día magnífico en Valencia, de esos que nos regala tantas veces nuestra ciudad, y sábado, día en el que apetece reunirse con los hijos, con los nietos o con los amigos. Pero allí estaban. Faltaban los más jóvenes, pero, claro, ellos tienen más obligaciones familiares en un día de jugar con los niños o visitar a los padres.

Y allí estábamos, cada uno con sus propios talentos y su disponibilidad de tiempo, tiempo en cantidad, porque siempre lo es en calidad de intenciones.

Mañana en la que hemos escuchado, nos hemos relajado y luego hemos soñado aportando soluciones, algunas de ellas imposibles, casi todas difíciles. Pero sabemos que toda idea es buena, aunque luego hay que valorar si es posible o imposible de ejecutar, porque son pocos los factores que facilitan la labor de los voluntarios y muchos los que la dificultan: la magnitud de los que viven al borde de la miseria o sumergidos en ella, la realidad social del país, las ayudas oficiales y que se yo cuantas piedras en el camino que no se pueden desplazar a la orilla.

Pero hoy no es ocasión de quejarme, ni tampoco hablar de lo que hacemos bien. Hoy hemos tratado de mejorar lo mejorable y, sobre todo, pretendo poner en valor la tarea de ellos, los voluntarios de Cáritas y mandar un abrazo a los muchos que se han reunido en nuestra parroquia esta mañana, miles en toda España.

Que tienen en común una sola ideología, un solo mandato: Hacer por los demás lo que haríamos por Él.

Y que pensamos, como el lema de Cáritas de este año 2026, que <<mientras haya personas hay esperanza>>.

Valencia, 21 de febrero de 2026

José Luis Martínez Ángel.

La rapidez en reaccionar, el gran éxito del PSOE.

Lo han vuelto a hacer. Les explota el muy lamentable caso de la supuesta violación del DAO a una de sus subordinadas y el gobierno el pleno alaba y recalca a todo pulmón lo rápido que ha reaccionado <<destituyendo>> al impresentable, que por cierto dice que no le han cesado, que ha dimitido.

Y lo mismo sucedió con el apagón y con el desgraciado accidente ferroviario del mes pasado, entre otras catástrofes menores.

Presumir de éxito en la reacción es tomar el pelo, una vez más, a la opinión pública, a los españoles. Porque eso no es ningún éxito. El éxito de un gobierno está en el buen hacer y en la previsión, no en la reacción, que, por cierto, también es necesaria. ¡Faltaría más!

En el mundo real, especialmente en el empresarial, se persigue el <<cero defectos>>, que en caso del gobierno se puede traducir en cero fallos. Y eso se consigue con procesos adecuados focalizados en la prevención de errores y en controles que evidencian que todo se está desarrollando como es debido en las etapas intermedias de los mismos procesos.

Y la herramienta que permite asegurar que todo funciona como debe tienen un nombre, se llaman <<registros de calidad>>

Me imagino que si en una gran empresa el Director General convoca una junta de accionistas para anunciar que tienen que cerrar la empresa por los malos resultados, pero que ha despedido de inmediato al Gerente, no sale vivo de la junta.

Pues eso es exactamente lo que está pasando con el gobierno. Que arrastra una cadena interminable de errores, seguida en cada caso, eso sí, por excelentes reacciones, horas y horas de Óscar Puente explicando lo inexplicable o un Marlaska que pasa la responsabilidad de hacer dimitir a un ministro a la víctima de una violación. Como si no tuviera suficientes problemas con los que ya le han ocasionado

¡Bien por ellos!

Espero que no nos reviente una presa y salgan en tromba a anunciar que, a la media hora, ya habían llegado los bomberos y los primeros auxilios para rescatar a muertos y heridos.

Y que alguna vez aprendan que la responsabilidad política no consiste en pedir disculpas por los errores cometidos, ni en cesar a terceros en la cadena, sino, como menos, a los que están en primer lugar. A los <<gerentes>> de cada área de negocio, que en política se llaman ministros.

Valencia, 21 de febrero de 2026

JoséLuis Martínez Ángel.

Los ministros repudiados

Ha estallado el enésimo escándalo en el entorno del gobierno y, según mi costumbre, no opinaré sobre ello porque ya está en manos de la justicia, la que sancionará como se merece a quién ha cometido las tropelías que ha cometido si se demuestra, como parece, que las ha cometido.

Solo un comentario sobre lo ocurrido ayer en el Congreso:

En primer lugar y de nuevo, la posición cobarde del ministro Marlaska, el que nombró al presunto delincuente, dejando en manos de la víctima otra nueva carga, la de la responsabilidad personal, al afirmar, más o menos y con otras palabras, que si ella se lo pedía dimitiría.

Dimisión que debió producirse desde el primer momento porque, en este caso y en otros muchos, es responsable político de lo sucedido, por ignorancia o por conocimiento de los hechos, algo injustificable teniendo el cargo que tiene, con toda una red de información y habiéndose presentado una denuncia en un tribunal ordinario hace tiempo.

La segunda y especialmente lamentable, es ver resucitar a un ministro gravemente cuestionado por su gestión, el tal Óscar Puente, puesto en pie, gesticulando y vociferante en defensa del ministro cuestionado, en una muestra de cinismo realmente digna de entrar en el Guiness.

 Porque este señor es el que lo ha hecho todo bien, pero ha sido causante indirecto de 46 muertes, ha afirmado que la red ferroviaria estaba controlada y monitorizada y se ha necesitado un mes para reabrir la ruta andaluza, cuando retirar los trenes y reparar los tramos afectados no hubiera costado más de una semana.

Y que, la muerte de estas personas ha dado origen a que, ¡por fin! se haya atendido las denuncias de maquinistas y expertos, reduciendo la velocidad en muchos tramos de la red española en espera de corregir sus muchas deficiencias.

Y que, investigando su gestión, aunque algunos problemas se arrastren de tiempos anteriores, ha salido a la luz el deterioro de nuestras carreteras y el peligro que supone la falta de mantenimiento de los pantanos

Un ministro cínico y maleducado, fruto de los tiempos que nos ha tocado vivir y del jefe de gobierno que le nombró.

Valencia, 19 de febrero de 2026

José Luis Martínez Ángel

La España de Europa y el burka o el niqab.

Como en España todo acaba siendo artificial gracias al Muro de Adriano construido por los partidos de izquierda, encabezados y dirigidos en estrategia por nuestro presidente, el del <<no es no>>, la decisión de prohibir o no el burka femenino en lugares públicos españoles se ha convertido en otro motivo para enfrentarnos los unos a los otros, estando como estamos mayoritariamente de acuerdo con la decisión en sí.

Y nos dividimos porque los interesados en ello lo consiguen buscando razones secretas y letras pequeñas que puedan enfrentarnos o, sencillamente, el no estoy de acuedo <<porque lo dices tú>>

No hay ninguna duda de que esta práctica, según dicen unos, va en contra de nuestra cultura occidental porque atenta contra la dignidad de la mujer, supuestamente obligada a esta práctica.

Pero eso no debe ser el motivo de la prohibición porque, según su cultura, es tradición consentida por las mujeres, motivo que no podemos aceptar una parte de nosotros y, por tanto, es causa de división entre españoles.

Otros dicen que es una práctica religiosa, algo que nunca he creído porque, por lo que sé, el Koran no pasa de decir <<Y di a las mujeres creyentes que bajen la mirada y guarden su pudor; que no deben mostrar su belleza y adornos excepto lo que (normalmente debe) aparecer en ellos; que se cubra el pecho con el velo>>, nada que no mandara nuestra tradición Cristiana no hace tanto tiempo.

Pero, si se tratara de razones religiosas, también nos dividiríamos porque, según muchos, España debería de ser un Estado laico y no aconfesional, como dice el artículo 16.3 de nuestra Constitución. Porque, si fuera laico como pretenden los progresistas, se podría prohibir el uso del burka y cualquier otra manifestación religiosa, como las procesiones de Semana Santa, por ejemplo.

Curiosa defensa de prácticas ancestrales viniendo de las defensoras del <<no es no>> y de que las mujeres puedan ir por la calle de noche y borrachas sin sufrir daño alguno.

O que no se manifiesten contra el nuevo código penal aprobado en Afganistán este més de febrero que << permite a los esposos golpear a las mujeres siempre que no haya fracturas o marcas visibles, reduciendo las penas a apenas 15 días de prisión si hay lesiones comprobadas>>

Hay una razón mucho más simple y aséptica: alegar motivos de seguridad y de buenas costumbres en España, porque, tal como está el mundo, necesitamos saber quién es el que se esconde bajo esa cortina de tela para evitar que sirva de camuflaje a un posible terrorista o a un acosador de niños.

Porque alegar que lo impiden las leyes españolas o comunitarias tampoco sería cierto, ya que ni nuestra Constitución ni su desarrollo lo prohíbe específicamente.

Y ese punto también es motivo de división, como se ha demostrado en la votación de ayer en el Congreso, en la que solo han estado a favor de la ley el PP y Vox, incluyendo entre los <<noes>> a Junts, que, según creo recordar, fue la que hizo la propuesta.

Un <<me niego a votar lo miso que tú>>, marcando distancias, aunque sea yo el promotor de la ley.

Mi posición personal es muy clara: siendo como soy un convencido de que todo hombre, en genérico, es igual que cualquier otro hombre y defensor de aceptar y legalizar a los inmigrantes que están en España, tanto como que debemos regular una inmigración descontrolada que no solo nos afecta a nosotros, sino también al resto de Europa, creo que nadie debería ser aceptado y regularizado si no acepta nuestras leyes y nuestras costumbres, que muchas veces tienen un peso paritario a las propias leyes.

Y es costumbre, casi necesidad, que sepamos quien llama a nuestra puerta o quien se cruza con nosotros por la calle, sin ningún tipo de discriminación a las diferentes razas que me describieron en el colegio cuando era niño, blanca, negra y amarilla, que, entonces, solo eran agrupaciones raciales y no discriminaciones.

Discriminados estaban los rusos, los malos de la película según decisión de la dictadura, y un poco los británicos, posiblemente porque Gran Bretaña era para entonces un modelo de democracia y libertades. O quizás por los restos de la falsa leyenda de la Armada Invencible.

Y, desde este punto de vista, mi conclusión es muy clara, no al burka o al niqab, prendas que tapan el rostro, sí al hiyab o el abaya, que permiten mostrarlo.

Y, como anécdota, nunca olvidaré una de tantas escenas de Londres hace muchos años, cuando desayunábamos en un hotel de buen nivel y en una mesa contigua había un matrimonio con un hijo varón. Ellos, padre e hijo, llevaban prendas, no ya europeas, sino más bien americanas porque era la época de Elvis y los grandes de la música, y ella con un burka que solo dejaba libre un limitadísimo espacio para los ojos.

Ellos bromeaban y comían con libertad, mientras ella tenía que pasar los alimentos bajo una especie de cortinita casi invisible en el burka que, incluso franqueando el paso a la taza de café o a los dulces que estaba consumiendo, no dejaba ver su rostro.

Aunque sí unas manos cuidadas y unos dedos enjoyados.

Por supuesto que lo respeté porque eran sus costumbres y porque no tenía otro remedio, pero no lo comprendí.

Valencia, 18 de febrero de 2026

José Luis Martínez Ángel

De no ver no creer, o la rapidez con la que el gobierno y su entorno conocen la verdad en casos que son tan complicados de investigar.

Ayer saltó la noticia de que Borja Cabezón, del que nunca supe nada, pero que es un alto cargo en el PSOE, adjunto a la Secretaría de Organización, podría estar involucrado en alguna trama para evadir impuestos en España.

No tengo la más mínima idea de si la información periodista es cierta o no, y me libraré muy mucho de opinar al respecto, pero lo destacable del caso, como en tantos otros, es que siendo como son difíciles de demostrar y requiere que un juez ordene a la UCO o a la Policía Nacional que busquen pruebas de lo denunciado, si hay denuncia formal, el gobierno y su entorno han salido en tromba para asegurar que no, que lo dicho de Borja Cabezón es absolutamente falso.

No sé en qué se basan, puede que en la palabra del presunto implicado, pero lo cierto es que suelen equivocarse, porque ya lo hicieron, manos en el fuego incluidas, en los casos de Ábalos, Koldo, Santos y algún otro que se cruzó en su camino.

Nosotros, los que no tenemos ciencia infusa ni aceptamos como buena la palabra de sospechosos, esperaremos a que se aclaren las cosas, porque, de ser cierto y si unimos esta noticia a otras relacionadas con el entorno directo del presidente que también se publicaron ayer, me temo que podría llegar otra plaga de la langosta a los jardines de la Moncloa.

Puede que para combatirla vuelva a llamar al que fue gran estratega de la moción de censura y Director del Gabinete de la presidencia, Iván Redondo, alguien al que no tengo clasificado porque dudo si su fidelidad a Pedro Sánchez se debe a afinidad ideológica o a interés económico, pero que es mucho más listo que todos los metepatas que asesoran al presidente, la mayoría auténticos <<síseñores>> <<repite consignas>>, que no se atreven a decir a Pedro Sánchez que <<está desnudo>>.

Esto último no lo he leído en ningún sitio, pero es lo que yo haría si estuviera en la piel del presidente y fuera tan egocéntrico y estuviera tan apegado al colchón que se compró cuando fue nombrado presidente, como él lo está.

 Valencia 17 de febrero de 2026

José Luis Martínez Ángel.

Pare la música, continúe la fiesta.

Otra vez llega la hora de guardar trajes de fiesta y armamento entre bolas de alcanfor, los primeros, lejos del alcance de los niños, los segundos.

Un año más, los empleados municipales terminan de retirar los últimos restos de confeti por las calles del pueblo, que aparece limpio y como recién lavado, como si no hubiera pasado nada.

Pero sí que ha pasado. Un año más las fiestas de Moros Y Cristianos han coloreado las calles del pueblo, mientras el fuerte trompeteo y el rotundo percutir de los timbales han hecho temblar las paredes de las calles en un sonido que agradecen como contraste al incómodo petardear del tráfico rodado tan habitual el resto del año.

Y la gente que no nos conozca se irá satisfecha de lo que ha visto, pensando que estas fiestas patronales, las principales, son un disfrutar durante cuatro o cinco días, luciendo palmito y aguantando los rigores de un febrero que en muchas ocasiones se muestra poco colaborador.

Porque ellos no saben que no, que estos días son el culmen de todo un año de trabajo, de proyectos, de reforzar la camaradería de cada comparsa en esos sábados de <<masset>> o esas celebraciones intercaladas a lo largo del año.

Los <<forasteros>> se habrán sorprendido de ver lágrimas en muchos ojos cuando San Blas recorre las calles del pueblo y entra en esa plaza de luces apagadas y corazones encendidos, anunciado por el voltear de las campanas de la iglesia, siempre capitaneadas por esa que bautizaron como <<Blaii>>, en honor del Santo Patrón, poderosa, solemne y grave, secundada como pueden por la <<Santa Teresa de Jesús>>, la más pequeña, y por el resto de las que pueblan ese antiguo campanario restaurado en su día, cuando el terrible terremoto de Montesa decidió abatirlo para que renaciera de sus cenizas, como el Ave Fénix.

<<Laudate Deum insimbalis dene sonantibus>>, <<alabad a Dios con campanas sonoras>>, reza la leyenda de la maza mayor del reloj que marca las horas en el mismo campanario, lamentando no poder unirse a la alegría de sus hermanas mayores, las que durante siglos anunciaron al pueblo tristezas y alegrías, o acompañaron al culto de cada día como era su obligación y su devoción.

Y luego, la locura. San Blas cruza el dintel de la iglesia de vuelta de su paseo anual por esa parte del barrio medieval y esa otra del más evolucionado, y la bóveda de cañón del templo, recibe y rebota los miles de <<¡¡Vitol al patró Sant Blai!!>> que lanzan en su honor los allí presentes, en su propio nombre y en el de sus familiares ausentes por enfermedad o porque pasaron a esa mejor vida que se nos ha prometido.

Todos, absolutamente todos, nos acordamos de nuestros padres. Todos, absolutamente todos, vibramos de tradición y devoción. La primera en todas las gargantas, la segunda según conciencias. Pero todos, absolutamente todos, seamos más o menos de iglesia, rogamos a San Blas por nuestras familias y, como no, por nuestras gargantas.

Y ese es un vínculo muy fuerte con la Divinidad, aunque sea a tiempo parcial, como tantas otras cosas en este mundo tan confuso que nos ha tocado vivir.

Y luego el himno, a toda voz, que finaliza con esa alzada de la imagen que los Granaderos ejecutan cada año con la misma emoción que el anterior.

Con un <<Honra y gloria…> arranca el himno, con lágrimas y emociones termina.

Y luego, al día siguiente, la batalla y las embajadas que recuerdan la conquista y la reconquista, condensando en unas horas de la mañana y otras de la tarde lo que fueron siglos de nuestra historia y nuestra cultura.

Garrido el atacante que ha llegado al pie del castillo abriéndose paso hasta el lugar disparando sus arcabuces y sus mosquetes. Digno el perdedor que se defiende como puede del enemigo con todo su armamento, sabiendo que ha llegado la hora de la rendición o la muerte.

Y luego, en algún rincón de nuestra ermita mayor, la situada en una colina despoblada de nuestro límite norte, un capitán moro que reflexiona sobre lo esencial de la vida y su razón de ser antes de tomar una gran decisión.

Todo termina, pero no, todo continúa. Continuará en actos y fiestas gracias al entusiasmo y el buen hacer de los que sobrevivan los trecientos sesenta y cinco días de un año, y continuará siempre, mientras vivan, en los corazones de ese enorme porcentaje de bocairentinos que son parte activa de la fiesta y la devoción.

Y mucho más, muy especialmente, en el recuerdo más íntimo de los que han sido capitanes en este año 2026, que guardarán sus bandas y sus estrellas en el mejor cajón de su casa y sus recuerdos en ese rincón de las emociones que siempre permanece abierto para nuestro bien.

Son las reflexiones de un bocairentino vocacional, que este año ha tenido que conformarse con seguir los actos de fiesta por esos canales digitales, tan mal utilizados por muchos, tan útiles en esta ocasión para los que necesitamos sentirnos unidos a Bocairent, aunque sea a distancia.

Valencia, 14 de febrero de 2026

José Luis Martínez Ángel

El berrinche de los viejos, segunda parte, y las desavenencias entre dos pesos pesados del socialismo histórico.

Ayer comentaba que una tertuliana de la SER consideraba que las declaraciones de Felipe González eran <<berrinches de viejos>>, pero me temo que una vez leídas las de Rafael Escuredo, de la misma edad que Felipe González, habrá matizado su opinión para convertirla en <<berrinches de algunos viejos>>.

Porque Rafael Escuredo, el que fue primer presidente electo de la Junta de Andalucía, al conocer las últimas declaraciones de Felipe Gonzalez, ha publicado: <<Ay!!! Felipe de mi alma ¿por qué no te retiras de una vez y nos dejas en paz? Y no porque nos hagas daño, sino porque nos das pena>>

Lo que puede resultar desconcertante para los que tengan menos años que yo y menos curiosidad por conocer lo que ha sido la historia, muy dura, de la transición y de los primeros pasos del proceso autonómico que arrancó poco tiempo después.

Porque resulta que ambos dos, Rafael y Felipe, son dos históricos de mucho peso, fueron grandes amigos y fundadores de un despacho laboralista antes de que ninguno de ellos se afiliara al partido socialista, entonces ilegal.

Pero las discrepancias surgieron cuando Escudero fue nombrado Presidente de la Junta y pretendió que la autonomía andaluza tuviera competencias similares a las llamadas históricas, País Vasco y Navarra, y Felipe Gonzalez, ya Presidente del Gobierno, se opuso a la iniciativa porque nunca creyó en que fuera bueno para España semejante descentralización.

No tuvo más remedio que aceptar las que se incluyeron en la Constitución como condición para que el PNV la apoyara, pero, con buen criterio, no quiso dar ni un paso más en esa dirección, evitando así una mayor desigualdad entre los españoles en función de sus lugares de residencia.

Naturalmente esta tozudez de Felipe Gonzalez provocó el enfado de Escuredo con Felipe y con Alfonso Guerra, entonces vicepresidente del gobierno, que acabó con una maniobra de ambos, de Felipe y Alfonso, para defenestrarlo.

Y, muy posiblemente, de aquellos polvos vinieron estos barros, y para mí que Escuredo está a la que salta para llevar la contraria a Felipe, incluso para intentar humillarlo, como ha sido el caso, o que en 2024 firmara un escrito, junto a otros veteranos del socialismo, en apoyo de Pedro Sánchez, nuestro ejemplar presidente del gobierno.

Siento ser el <<Pepito grillo>> de muchos relatos y grandilocuencia, pero es que me parece absolutamente imposible que los españoles, los votantes, sepan el porqué de muchas cosas que parecen incomprensibles vistas desde los ojos de hoy.

Entre ellas, las razones que puede tener un expresidente que ha hecho fortuna y se montó una jubilación plácida y lujosa, alternando su tiempo entre Marruecos, Méjico y España, para complicarse la vida manteniendo una cierta actividad política que le lleva, con razón o sin razón, a enfrentarse con auténticos molinos de viento.

Puede que sea muy simple: que no puede evitarlo.

Valencia, 12 de 2026

José Luis Martínez Ángel.