La Cruz de Piedra

Cubierta La Cruz de Piedra ferros1 copia

Cuando el Sargento Contreras recibió el aviso de que se había producido un incendio en la casa de un amigo, estaba lejos de suponer que aquel suceso ocasional le obligaría a una investigación compleja en la que se mezclaban hechos ocurridos en 1307 con intrigas y conspiraciones arrastradas durante siglos hasta nuestros días.

Tampoco Ignacio tuvo consciencia de las alarmas que disparó al descubrir casualmente la carta manuscrita de Jacques de Molay, Gran Maestre de la Orden del Temple, en la Abadia de Cluny.

La novela le permitirá acompañar a Lorenzo y a Ignacio en sus investigaciones, y le desvelará claves que solo el lector puede conocer.

La trama incluye una ficción sobre la Orden Templaria, pero no es un libro de “templarios”. Se citan, sí, algunos hechos históricos, pero arranca desde una fabulación que nunca sucedió. O eso creo.

Lorenzo Contreras sí que existe. Es cualquiera de los responsables anónimos de la Guardia Civil que trabajan por nuestra seguridad.

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Enlace a la editorial: Amazon – Versión kindle y tapa blanda

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Una aclaración:

En la novela “la cruz de piedra” figura como ilustrador de la portada Ramón Vicent Pascual cuando su nombre es Vicent Ramón Pascual. Quiero aclarar que es un error mío y no de la editorial, porque esa fue la información que les proporcioné. Espero que se corrija en futuras ediciones.

Óscar Puente o el peligroso <<relato>> del ministro lenguaraz.

Desde que ocurrió el desgraciado accidente de Adamuz y pese a que apenas ha comenzado una investigación que debe ser muy rigurosa y que tardará mucho tiempo en determinar las causas del siniestro, el todavía Ministro de Transportes se ha multiplicado dando entrevistas por todos los canales y plataforma de cierta solvencia, construyendo un relato auto exculpatorio cargado de afirmaciones peregrinas y de contradicciones evidentes.

Por supuesto que no tengo la formación necesaria para opinar sobre los aspectos técnicos de la instalación y el mantenimiento de las vías férrea, pero sí para darme cuenta de los gravísimos errores que este ministro, que tantos defectos ve en los demás, está cometiendo. Porque:

  • Hablar de posibles errores de fabricación de los nuevos railes, parece ser que fue uno de los nuevos el que falló, es sembrar dudas no justificadas sobre empresas de solvencia reconocida y comprometer sus contratos actuales y futuros, algunos de ellos a nivel internacional. Porque un rail se puede romper por muchas razones ajenas a su propia calidad.
  • Si los procedimientos de supervisión y control del estado de las vías se han cumplido a rajatabla y no se descubrió el agrietamiento que debió sufrir la soldadura antes de la rotura que provocó el descarrilamiento, no hay ninguna duda de que el sistema que se está utilizando para controlar su buen estado es inapropiado.
  • Decir, como ha reiterado este lunes que << incluso aunque se hubiera llevado a cabo una revisión técnica de la vía el día anterior al siniestro ferroviario de Adamuz (Córdoba), “no se habría visto nada”. Según ha remarcado, la inspección programada de la infraestructura no habría aportado datos determinantes para evitar el descarrilamiento>>

Y que <<la auscultación no nos hubiera ofrecido ninguna información relevante. Por eso, cuando yo he hablado de que ha sido un accidente extraño, no me estoy refiriendo, como alguno pensó, a ningún sabotaje, aunque esa hipótesis tampoco se ha descartado en ningún momento, pero no es la plausible ni la que en este momento, ocupa el lugar principal. Lo que digo de extraño es que es un accidente que realmente, aparentemente, parece muy difícil de detectar>> es sembrar una duda terrible sobra la seguridad de los viajeros porque que, según él, el ministerio no puede garantizar la más mínima seguridad de que estemos viajando sobre railes fiables, por mucho que los revisen.

Insensateces de alguien que, de estar en un país con un gobierno realmente democrático y responsable, habría dimitido desde el primer momento para no entorpecer la investigación, como está haciendo, siendo como es el ministro investigado y con poderes para manipular pruebas o influenciar en testigos.

Que, para más inri, obtiene el respaldo incondicional del presidente del gobierno, como en su día lo obtuvieron dos secretarios de organización del PSOE y otros altos cargos de su administración.

Valencia, 26 de enero de 2026

José Luis Martínez Ángel.

El ministro Óscar Puente y la Calidad Total.

Ayer escuché buena parte de la declaración del ministro Óscar Puente y, viniendo de un entorno empresarial en el que la calidad total y los procesos de trabajo regulaban el día a día de la actividad, algunas de sus afirmaciones contradecían lo que yo y todos mis compañeros en la empresa en la que trabajaba, entendemos como procesos y Calidad Total.

Mi primera impresión y como ocurrió en el caso del apagón, es que su intervención se centró mucho más en lo que Adif había <<hecho bien>> que en el problema en sí, provocado por lo que <<no había hecho>>, construyendo un relato caramente exculpatorio para su persona y su ministerio.

Vano empeño porque la investigación dirá lo que tiene que decir y eso será la verdad de lo ocurrido.

Y también habló de casualidades y fatalidades, definiendo como fatalidad, por ejemplo, que el tren Ave chocara con los últimos vagones del Iryo. Fatalidad, señor ministro, es que un meteorito caiga sobre un tren, pero lo ocurrido en Adamuz, a lo que parece, es por una rotura en la vía y eso, evidentemente, no es una fatalidad, sino la consecuencia de un fallo mecánico del rail, por razones ahora desconocidas.

Y eso, la rotura de un rail, es la causa raíz del problema y lo que hay que averiguar para saber si es debilidad del material, un cálculo erróneo del sufrimiento provocado por el aumento del tráfico rodado, un desnivel del balasto que soporta los rieles y/o falta de calidad en los controles rutinarios que, según dijo, se hacen en tiempo y forma.

Lo demás, incluido el terrible accidente que ha provocado muerte y sufrimiento en tantas familias, solo son las consecuencias.

Dice una leyenda que <<Por un clavo se perdió una herradura, por una herradura se perdió un caballo, por un caballo se perdió un jinete, por un jinete se perdió la batalla y por la batalla se perdió el reino>>. Probablemente es falso, una parábola, pero es una forma de explicar la importancia de cuidar los pequeños detalles para evitar males mayores en términos entendibles por la gente normal. 

Un proceso, y los controles preventivos de la red ferroviaria forman parte de un proceso, solo tiene una salida posible y es garantizar el éxito de la tarea propuesta. Y, para lograrlo, los procesos deben ser algo vivo y modificable según varían las condiciones laborales o de mercado.

Y parte de sus modificaciones, siempre importantes, se realizan por sugerencia de los empleados responsables de cumplirlos, que son los que mejor conocen la forma de mejorarlos. Hay otra parte impuesta por el entorno o el mercado, claro que sí, pero la mezcla de ambos <<informadores>> es lo que diferencia un proceso eficaz de otro rutinario y puramente protocolario.

Y me temo que eso es lo que les ocurre en Adif y en el propio ministerio: que repiten una y otra vez los mismos pasos, sin asomarse al mercado o buscar referentes en otros países del mundo más adelantados que nosotros en la alta velocidad, como puede ser China o Japón.

Lo que, en términos de calidad, se llama <<benchmarking >> que es, como digo <<el proceso de gestión que consiste en comparar sistemáticamente los productos, servicios, procesos o estrategias de una empresa con los de organizaciones líderes o referentes en su sector para identificar las mejores prácticas, analizar por qué funcionan y aplicarlas para mejorar el propio rendimiento, eficiencia y competitividad>>

El ministro dijo que incluso <<se había hecho más controles de los previstos>>, lo que supone una aberración en el mundo de la calidad total en el que es mandatorio hacer lo que se debe hacer, ni más, porque puede encarecer innecesariamente el proceso, ni menos, porque pone en peligro el éxito del propio proceso.

En fin, como ejemplo entendible comentaré dos procesos que pongo en mi libro sobre Calidad Total, del que no doy el nombre para que no parezca que este comentario para promocionarlo

El primero, para empezar a hablar de procesos, es uno muy elemental: <<tengo sed, bebo agua, ya no tengo sed, fin del proceso>>, pero es un hecho que con la edad se pierde la sensación de sed, por lo que este proceso hay que mejorarlo para que los que hemos cumplido años no muramos deshidratados.

Añadiríamos: <<tengo sed, bebo agua o han pasado dos horas desde que bebí, ya no tengo sed, fin del proceso>>

Esto es un ejemplo muy burdo del enriquecimiento de un proceso, que no acaba aquí, porque debemos considerar si la sed se sacia solo con agua o hay otros líquidos que también deshidratan y así se buscan otras mejoras hasta hacer que un proceso que empezó con tres líneas, acabe teniendo diez, pero cubre todas las alternativas.

Y luego, cuando se tienen procesos bien cerrados, se puede aplicar las campañas de <<Cero Defectos>>, de las que no voy a hablar ahora porque no viene a cuento.

Y, por fin y muy de pasada, esa desgracia también ha puesto en evidencia la malísima localización de los trenes, basada únicamente en si ocupan o no determinados sectores de las vías, cuando existen sistemas de localización sumamente precisos en el teléfono más elemental y avisos automáticos a la DGT en muchos coches si se produce un accidente con incapacitación de los tripulantes. Y también en las comunicaciones entre el centro de circulación de Adif y los trenes, basada en algún momento en el móvil de un empleado,

En definitiva. Desde mi doble condición de ser descendiente y haberme educado en un mundo de ferroviarios por parte de madre, yo nací en una estación de RENFE y de haber trabajado, como mis antiguos compañeros, en una multinacional que creía en la Calidad Total, no llamaré asesino al ministro, porque no lo es, pero si responsable de una gestión inadecuada que, lamentablemente, ha ocasionado muchos muertos.

Valencia, 24 de enero de 2026

José Luis Martínez Ángel.

Las deficiencias en el mantenimiento de la red de ferrocarriles y los recortes necesarios.

No seré yo el que aumente la desconfianza en el uso del ferrocarril, porque, después de lo ocurrido y una vez que se ha tomado precauciones en cuanto a reducir la velocidad en algunos tramos, no hay porque temer ningún problema en las vías.

Lo que es evidente es que ADIF ha reducido los gastos de mantenimiento en las estructuras ferroviarias, no en el monte total, pero sí en lo gastado por viajero, ya que el tráfico se ha multiplicado por mucho desde la liberación de uso de las redes y la entrada de otras compañías, rompiendo el monopolio de RENFE

Y, sabiendo esto, nuestro gobierno <<buscavotos>>, entra en la contradicción de regalar trayectos a troche y moche, reduciendo los ingresos, no tengo claro si de RENFE o de ADIF, pero ambas deficitarias.

Decía ayer que nos vienen tiempos de vacas flacas porque, gobierne quién gobierne, deberá hincharnos a impuestos y/o promover recortes y copagos más agresivos en función del poder adquisitivo de cada uno.

Y, en este momento, aunque sea el chocolate del loro y a modo de ejemplo, deberían desmontar parte de la red innecesaria de la política nacional y autonómica, reduciendo el número de parlamentarios y despidiendo a los miles de asesores inútiles que están suplantando el asesoramiento, mucho más eficaz, de los funcionarios expertos en cada tema.

Pero los que ahora nos gobiernan, y me temo que los que nos gobernarán, se agarrarán al estatus actual y no cederán ni un centímetro en nuestro beneficio si ello supone perder un centímetro de su poder y su capacidad de hacer lo que gusten, aunque no sea para lo que les hemos votado.

Valencia, 23 de enero de 2026

José Luis Martínez Ángel.

La que se avecina, o el arte de apretarse el cinturón con resignación.

Vaya por delante mi afecto por las personas que han resultado muertas o heridas en el trágico accidente de Adamuz y también para los supervivientes de ambos trenes que han sufrido un impacto del que tardarán mucho en recuperarse.

Y a los familiares de las víctimas, que sufrirán las pérdidas sin entender lo ocurrido, repitiendo una y otra vez esa gran pregunta que acompaña a situaciones como estas, << ¿porque él? >>, o ella, o ellos.

Pero este desgraciado accidente y los comentarios posteriores de técnicos y profesionales ha puesto en evidencia las deficiencias en el mantenimiento de la estructura de la alta velocidad española, beneficio de muchos, claro que sí, pero perjuicio de todos, que tenemos que soportar con nuestros impuestos el déficit de Adif:

<<Adif Alta Velocidad ingresa más, sí, pero pierde mucho más. En solo un año, las pérdidas se disparan un 51%. Y no hablamos de una empresa secundaria, sino del pilar sobre el que se sostiene todo el sistema de alta velocidad. Los ingresos por cánones aumentan, pero no lo suficiente para tapar una estructura de costes y una deuda que ya supera los 20.000 millones de euros. Los intereses, directamente, se lo comen todo>>

Y esto no es más que el botón de muestra de lo que debe solucionar el gobierno que nos llegue después de las elecciones de 2027, fecha límite de Pedro Sánchez si la justicia o una rebelión interna en los escaños socialistas no lo impide, cosa realmente difícil.

Porque la mucha ostentación y los oropeles que luce este gobierno no puede tapar que se necesitará mucha más inversión en estructuras ferroviarias, carreteras, armamento y tantas otras cosas, lesionando lo menos posible las políticas actuales de sanidad y bienestar social.

Y para amortiguar la deuda del Estado, que sigue creciente pese a los aumentos por recaudación de IVA y los fondos europeos que siguen llegando a España.

Espero que lo manifiesten así en sus campañas electorales los partidos serios y no nos anuncien milagros que no pueden cumplir. Que para eso ya están los que no pueden gobernar, la extrema izquierda por un lado y la extrema derecha, VOX, por el otro, que, esos sí, pueden contar mentiras y anunciar todas las fantasías sociales que se les ocurra.

Valencia, 21 de enero de 2026

José Luis Martínez Ángel.

Groenlandia, ¿la locura de Trump?

Ayer mantuvimos un cambio de impresiones en un entorno amigable, aunque con opiniones diferentes, sobre algo absolutamente imposible de descifrar, como es la forma de actuar del cerebro de Trump, siempre en ebullición, y tratando de adivinar que hay detrás de sus decisiones, más o menos firmes, o de sus amenazas, siempre poco consistentes.

Y, como tema predominante, su interés en <<conquistar>> Groenlandia

Mi opinión, muy aventurada, claro, es que el argumento de que la seguridad del Ártico se reforzaría con un mayor control de la zona por los Estados Unidos, cae por su peso, ya que para esta nación resultaría más cómodo y mucho más barato si ese control lo realiza la OTAN, en la que está incluida, que no su propio país.

Porque la seguridad del Ártico también compete a los países europeos componentes de la OTAN, que son los titulares actuales de esa franja costera que abarca las costas de la latitud 80º y longitud entre los 80º W y 30º E. Desde el oeste de Groenlandia hasta el este de Noruega.

¿Tierras raras y otros recursos naturales? Parece seguro que hay, pero también que existen otras formas de beneficiarse de su explotación llegando a acuerdos con terceros, entre ellos, claro está, con la propia Groenlandia, que estaría encantada de obtener ingresos por sus propios recursos, pudiendo controlar, al mismo tiempo, la intensidad o el ritmo de las explotaciones para no dañar el medio ambiente más allá de lo estrictamente necesario, una de las líneas rojas nacionales.

Algo parecido a lo que hizo Noruega, cuando todavía era Suecia y firmó acuerdos con la Liga Hanseática alemana para la explotación de la pesca, especialmente del secado del bacalao, llegando a construir viviendas para los alemanes y enormes secaderos en ciudades como Bergen.

Pero los más viejos tratamos de ver que hay detrás de lo que parece y, en este caso, hay algo que podría justificar la verdadera razón de un megalómano como el tal Trump, empeñado en pasar a la historia siendo <<más que el que más>> en todo, como demuestra su otra obsesión, conseguir el Nobel que en su día obtuvieron los presidentes Theodore Roosevelt, Woodrow Wilson, Jimmy Carter y Barack Obama, que es el que más le duele.

Y su gran triunfo sería conseguir que Groenlandia pasara a ser otro estado de los Estados Unidos, con lo que ampliaría en 2.166.086 km² su territorio, casi un 22 % más de su superficie actual.

¿Se imaginan que Trump lo consiguiera comprando el territorio o convenciendo a los groenlandeses de la conveniencia de la adherencia?

Hasta las trompetas del Olimpo yanqui, que también lo han fabricado, sonarían proclamando la gloria del gran líder.

Me decían que Trump está dispuesto a todo para conseguirlo, pero no lo creo. No creo, por ejemplo, que se atreva a romper la OTAN, porque sería una mala nota en su historial y dejaría a los Estados Unidos en un estado de mayor debilidad, defensiva en primer lugar, pero, sobre todo, como proveedor de gran parte de su armamento y como mercado exclusivo de muchos productos estadounidenses que se podrían producir en Europa a medio plazo o de los que se puede prescindir.

Y porque, aunque lo parezca, no es el amo del mundo. Ni siquiera de los propios Estados Unidos, donde empiezan a emerger movimientos en contra y sentencias judiciales que han paralizado parte de sus decisiones, aunque sea de momento.

Me decían que Trump se salta los tratados internacionales y las leyes de su nación y es un <<sí, pero no>>. Que se salta los tratados internacionales es absolutamente cierto, como también lo hacen cuando les interesa los otros dos grandes, China y Rusia, pero las leyes nacionales, no.

Lo que hace, como nuestro propio presidente cuando busca grietas en la Constitución o la rodea, es apelar a leyes americanas, que, si bien no están debidamente interpretadas, le permite una cierta duda ante su congreso y su judicatura. Y ese es el caso de la invasión de Venezuela para capturar a Maduro, al que previamente y con mucha habilidad dejó de denominar presidente de Venezuela, titulándolo como la cabeza visible del cártel de la droga venezolana, el de los Soles, un narcoterrorista que invadía de droga su nación con ánimo de hacerles daño. De destruirla, ha llegado a decir.

Camuflando su operación para controlar el petróleo, ahora en sus manos, con una actuación defensiva, como en su día se hizo cuando otro presidente, Barack Obama, Invadió Pakistán para matar a Bin Laden, o como ha hecho recientemente el propio Trump cuando bombardeó Irán, alegando que había destruido sus plantas de fabricación de armas nucleares porque estaban fabricándolas para atacar y destruir a los Estados Unidos.

En fin, Trump daría pie a muchas páginas de comentarios en un solo año de mandato, pero hoy me había propuesto hablar solo de Groenlandia y de nuestra discusión de ayer, y es lo que he hecho.

Valencia, 18 de enero de 2026

José Luis Martínez Ángel.

<Decíamos ayer>, o el fracaso del Consejo de Política Económica y Fiscal.

Ha sucedido lo previsto: que todas las autonomías, menos una, rechazaron el plan propuesto por la vicepresidenta Montero que, muy enfadada, volvió a su trabalenguas explicativo y a reñir a todos, menos a uno, acusándoles de mentir a la opinión pública y a los habitantes de cada comunidad.

Hay que aclarar dos cosas que casi se olvidan.

La primera es que el IRPF no lo generan las autonomías, sino los ciudadanos y que una parte lo cobra la hacienda Pública y otra las autonomías, porque se les transfirió el cobro como ingreso propio.

Y las más dinámicas, las que más recaudan, son Madrid, Cataluña y Baleares, son las que ingresan más por este concepto.

Pero, como España sigue siendo una nación solidaria, por mucho que les pese a algunos, estas autonomías <<devuelven>> al fondo común parte de lo recaudado para ayudar a otras, abonadas a los números rojos, qué si no fuera por estos apoyos, no podrían prestar muchos de los servicios obligatorios a sus ciudadanos.

Por poner datos reales de 2023, no tengo otros, <<la aportación neta de la comunidad madrileña alcanzó los 7.975 millones de euros, tres veces y media más que Cataluña, que inyectó 2.266. Ambas fueron, junto con Baleares (358 millones), las tres únicas regiones que aportaron más de lo que recibieron>>.

Y esto, devolver los 2.266, millones, es lo que quiere evitar Cataluña. Y no solo eso, porque también está consiguiendo que se le condone su deuda con el Estado y otras cargas financieras a las que debería hacer frente.

Dicho lo cual, es necesario determinar que financiación debe recibir cada autonomía en función de sus características especiales de población dispersión, etc., y esa es precisamente la tarea del Consejo de Política Económica y Fiscal, compuesto por <<el Titular del Ministerio de Hacienda y los titulares de la Consejería de Hacienda de cada Comunidad Autónoma>>, consejeros con voz y voto en las decisiones, que no se reúnen en Madrid para conocer cuánto ha decidido dar a cada una de ellas la ministra de hacienda.

Que, en este momento, como no hay presupuestos aprobados, monta una distribución a su modo y manera, parcheando con ayudas <<especiales>> a las autonomías que cree conveniente, en este caso a Cataluña, por imperativo de Pedro Sánchez para conseguir votos catalanes y a Andalucía, porque la titular del ministerio es la cabeza de cartel por el PSOE en las próximas elecciones autonómicas.

A lo que se niegan el resto de las autonomías, también la andaluza, siendo beneficiada, porque la Constitución española declara la igualdad de los españoles, basada en la solidaridad real entre comunidades.

Porque, repito, el gobierno, como garante de la Constitución, debe respetar las leyes que determinan como distribuir adecuadamente los fondos del Estado, haciendo funcionar los mecanismos establecidos para ello, evitando cualquier intento de manipulación o de utilizarlos políticamente y en beneficio de cualquier ideología, como está ocurriendo en este momento

Valencia, 15 de enero de 2026

JoséLuis Martínez Ángel

El modelo de financiación autonómica propuesto por el gobierno, la <ordinalidad> y el <truco del almendruco> para los destinatarios.

He estado unos días alejado del mundanal ruido y, a la vuelta, me encuentro con que la frase no puede ser más exacta, ya que el ruido ha aumentado considerablemente y que cada vez es más <<mundanal>> gracias a las iniciativas de Trump, autoproclamado emperador del mundo y con poderes para hacer y deshacer lo que le venga en gana.

Y uno de los temas que crea confusión en nuestra nación, gracias a las explicaciones de nuestra locuaz vicepresidenta, María Jesús Montero, es la extrañeza de que la mayoría de las comunidades autónomas hayan sacado las uñas cuando es absolutamente cierto que, con el reparto previsto, van a recibir más dinero del que recibían.

¿Cómo es posible?

Pues es muy sencillo de explicar si se hace en el castellano de los mortales y no en esos confusos términos empleados por los políticos cuando quieren que no entendamos nada de lo que quieren hacer. Como afirmar que el nuevo sistema <<garantiza la ordinalidad para Cataluña>>, término no recogido por la RAE y sumamente incomprensible para mí y para la mayoría de los españoles.

El hecho real y la razón del conflicto es que los ingresos del Estado han aumentado considerablemente, por lo que hay más dinero a repartir y, como consecuencia, todas las autonomías pueden recibir más financiación.

El problema es que el reparto de ese dinero extra puede estar injustamente repartido, porque favorece a Cataluña si se aplica lo concedido a Junqueras en su visita a la Moncloa, el líder de un partido, sin ningún cargo oficial, que parece ser el que determina la forma de reparto que debe aplicar el gobierno de la nación.

Como dice García Page, absolutamente intolerable.

Y es por eso por lo que la reunión del Consejo de Política Económica y Fiscal acabará de nuevo como el <<gallo de Morón>>, sin plumas y cacareando.

Montero manifiesta su indignación por el hecho de que comunidades que pueden recibir más fondos renuncien a esos ingresos extra, con lo que perjudican a sus autonomías, según ella, pero, insisto, detrás de ese lenguaje confuso, modelo Mariano Ozores, oculta que ese reparto es injusto y perjudicial para todos, excepto para Cataluña.

Las autonomías no renuncian a estos ingresos, señora Montoro. Quieren lo que les ofrecen, más la cuota parte que les quitan para dársela a Illa y apalancar los votos catalanes que tanta falta le harán a Pedro Sánchez para mantenerse hasta 2027 con un mínimo de apariencia de normalidad democrática, incluso más allá.

Y, en este caso, no puede justificar el descontento diciendo que son las autonomías <<del PP>>, porque algunas de las suyas, las gobernadas por el PSOE, están a la cabeza de la inconformidad. Palabra que, esta sí, aparece en el diccionario de la RAE, como <<Cualidad o condición de inconforme>>.

Valencia, 14 de enero de 2026

José Luis Martínez Ángel

Gran dictador Maduro, mucho peor Trump.

Es un hecho irrefutable que siempre he pensado que Maduro era un usurpador deshonesto y que no había ninguna razón ética, estética ni moral para que el gobierno de España y la ultraizquierda, todos ellos encabezados por Zapatero, al que espero ver rindiendo cuentas cuanto antes, lo hayan apoyado más o menos veladamente.

Pero Maduro es Maduro y Venezuela es Venezuela.

Y Venezuela no se merece que un gran neo dictador, como el muy patán y encanallado Trump, la haya invadido y capturado a su presidente, por muy tramposo que sea, justificándolo con unas absurdas razones y anunciando unos planes inmediatos que me han puesto la carne de gallina.

Porque el gran Trump, el que ha dicho que <<se quedará>> hasta conseguir una transición a su gusto y que, mientras, las industrias petroleras norteamericanas entrarán en el país para sacar mucho más petróleo, el que necesitan los venezolanos para ser felices, no es más que un maldito amo del mundo, porque lo es, que no respeta la democracia ni el derecho internacional.

Que está fomentando un pacto de no agresión entre los tres poderosos para repartirse el mundo, de ahí que esté dejando caer a Ucrania en manos de Putin a cambio de que Rusia no le ponga pegas a su intervención en Venezuela, que será la ruina de Cuba, entre otras cosas, porque la isla caribeña vive en buen aparte de lo que le regala este país y no me extrañaría que cualquier día veamos a China invadiendo Taiwan sin que Trump no haga nada más allá que lamentarse de la invasión.

Un aliado traidor que quiere ver disuelta la Comunidad Europea y que, en caso de que Rusia invada Lituania para asegurar su base en Kaliningrado dirá, casi seguro, que eso no es cosa de la OTAN y que los defienda nuestra Comunidad si se atreve.

Y ha pasado a ponerse como ejemplo de como él, solo él, ha conseguido que los americanos residentes en los estados en los que ha desplegado la Guardia Nacional han podido salir a la calle sin temor a que le maten o les violen, aventurando que eso puede ocurrir en los que los gobernadores, demócratas todos ellos, no lo han permitido.

Trump es la figura resucitada de ese <<patriota>> tantas veces vista en las películas americanas, salvadores de los Estados Unidos de América, aunque sea encarcelando o matando a una parte de los propios americanos.

Y los que han salido a la calle en Madrid o en otras ciudades del mundo no saben lo que están celebrando, porque Trump, el nuevo libertador, no va a reconocer a Edmundo González Urrutia, el presidente electo y ha dicho que Codina, la que sacó de Venezuela, que casualidad, poco antes de la invasión, no le merece ninguna confianza.

No se que ocurrirá de ahora en adelante en el mundo, pero seguro que nada bueno.

Esperemos acontecimientos.

Valencia, 3 de diciembre de 2025, después de escuchar las declaraciones de Donald Trump, el que se considera merecedor del Premio Nobel de la Paz.

José Luis Martínez Angel

Las relaciones con Marruecos.

Que Marruecos no abre las fronteras de Ceuta y Melilla como, según la diplomacia española, había prometido, es un hecho. Y, en mi opinión, publicada desde hace mucho tiempo, no lo hace porque sería tanto como reconocer que ambas comunidades africanas forman parte de una nación ajena al reino de Marruecos

Y que España mantiene desde hace muchos años, ahora más, una posición de temor reverente a lo que pueda hacer Marruecos, es otro hecho evidente. Temor asociado a posibles amenazas sobre estas comunidades, sobre las aguas próximas a Canarias, sobre las zonas de pesca, o sobre permitir o no el paso a los que huyen de su propio país, o de naciones subsaharianas, en dirección a Europa.

Y no hay duda de que todo esto es cierto, pero no lo es menos que España tiene un poder muy importante sobre Marruecos: el de ser paso obligatorio de personas y mercancías de África a Europa.

Incluso se está hablado de un túnel submarino entre ambos continentes por el trayecto más corto, que es el Estrecho de Gibraltar.

Es cierto que es un paso recíproco y que España también se perjudicaría, pero el transporte de personas y mercancías es mucho más importante en dirección norte, porque es por el que introducen en Europa sus productos agrícolas e industriales.

Digo obligatorio y no digo verdad porque podrían derivar sus ferris a Italia, pongo por caso, pero eso sería un coste muy importante, con el riesgo añadido de que, si Marruecos se enemistara con España, que es una nación de la Comunidad Europea, dudo mucho de que otra nación de la misma comunidad le favoreciera las cosas.

 Por supuesto que quiero unas buenas relaciones, unas relaciones excelentes, con nuestra nación vecina, que tiene muchos encantos y que vale la pena visitar, pero también quiero un gobierno español que defienda acertadamente nuestros intereses utilizando la diplomacia para negociar lo que es justo, sin abusos, pero sin aceptar chantajes ni presiones por parte de Marruecos.

Cosa que no sucederá con este gobierno por razones que desconozco, quizás relacionadas con <<las cosas>> que el gobierno marroquí ha averiguada sobre el presidente y algunos ministros con malas artes, utilizando el famoso programa Pegasus que, por cierto, es israelí.

Valencia, 31 de diciembre de 2025, el último día de un año muy poco afortunado.

José Luis Martínez Ángel

El discurso del Rey en este año de angustias, 2025

Ayer escuché el discurso del Rey y, francamente, si en España hubiera un Presidente de la República en su lugar, creo que habría dicho prácticamente lo mismo.

Porque, estando España en una situación de crispación, bloqueo parlamentario y desencanto como la actual, obvió temas muy importantes del cada día, como es el del paro, la corrupción,  la vivienda, el de los gravísimos incendios que hemos sufrido, las relaciones con los países americanos y otros, para centrar en el lo que es la razón de ser de nuestros males: abandonar el proyecto común y los valores sociales y democráticos que se consiguieron en la transición, por la nefasta influencia y el desproporcionado poder que han alcanzado extremismos y populismos, eso lo digo yo, que él solo lo dio a entender, y el creciente desapego con Europa.

Y, claro, los que saben lo que de verdad le conviene a España, los independentistas, los herederos de los terroristas, los nacionalistas <<recoge nueces>> y los comunistas de Sumar y restar, se han apresurado a manifestar los <<como se atreve>> o, <<no me importa lo que diga porque no lo reconozco como Rey>>.

Comentarios que no merecen ni diez segundos de análisis porque son tan falsos como interesados y perversos.

Y luego está VOX, ese partido al que muchos preguntan <<que quiere hacer cuando sea mayor>> y que yo me he cansado de decir que, tal como está actuando, es cada vez más populista y menos democrático.

Porque ignorar al Rey por considerarlo débil, esperando quizás un Rey tipo Santiago <<matamoros>> montado en un caballo negro, con lanza y espada, expulsando de España a los inmigrantes, a los comunistas, a los independentistas, o a Bildu, o no conocen la Constitución, que sí que la conocen, o no quieren subordinarse a su marco de actuación, en la que el Rey solo es el gran moderador y la imagen de España, dentro y fuera de nuestras fronteras.

Lo dicho, VOX empieza a ser un problema grave, porque está desmontando su estructura tradicional, la de una ejecutiva de varias tendencias que daban opiniones y tomaban decisiones, por una banda de niñatos prepotentes, protestones y llorones, en la que están sustituyendo a personas con criterio, peligrosas para Abascal, por jóvenes seguidores del <<gran caudillo>> sin cuestionar ninguna de sus decisiones.

Es decir, que está evolucionando desde la democracia hacia el caudillismo insumiso y por encima de leyes y normas, que no acude al Parlamento el día de la Constitución alegando que también va no se quién, o que menosprecia al Ray un día sí y otro también.

Un partido casi antisistema, como Bildu, por ejemplo.

Que se dedica a torear desde la barrera diciendo al PP lo que tiene que hacer, o lanzando promesas imposibles de cumplir, pero sin mojarse en el cogobierno de las autonomías.

Porque, si son tan listos y tan guapos como dicen, que exijan las carteras de vivienda y agricultura de Extremadura para apoyar a Guardiola.

De esta forma demostrarán que, sí, que ellos pueden arreglar de un plumazo estos dos grandes problemas de aquella comunidad, y de toda España, según manifestaban en su campaña electoral.

Muy trabajada y bien montada, por cierto.

Valencia, 26 de diciembre de 2025

José Luis Martínez Ángel