Pedro Sánchez, el gran zurcidor. Ni una puntada sin hilo

Decía en mi comentario titulado << El “ómnibus dos” y los secretos de Pedro Sánchez>> que <<locura es hacer lo mismo una y otra vez esperando resultados diferentes, pero aquí hay algo que no me cuadra, porque nuestro presidente es de todo y casi nada bueno, pero no suele dar puntada sin hilo>>

Y, claro, tratándose de quien se trata, lo lógico es que tuviera un as en la manga en forma de acuerdo seguro con Junts para sacar adelante ese proyecto, antes ómnibus, ahora microbús.

Acuerdo que podría habernos salido absolutamente gratis si hubiera pactado mínimamente con el PP y que costará no sabemos cuánto, en forma de cesión de fronteras, cosa que prohíbe la Constitución, condonación de deuda de Cataluña u otras cosas que iremos conociendo en los próximos días.

Porque sobre el bulo de la famosa cuestión de confianza, Junts sabe tan bien como yo que no lo conseguirá de ninguna manera y que, de momento, las leyes incluidas en el decreto entrarán en vigor y lo que parecía exigencia mayor, no verá la luz del día.

Lo dicho: tenemos un presidente del gobierno listo, muy listo, aunque emplee la astucia para su interés personal, que juega al ajedrez político como ningún otro presidente ha jugado. Arriesgando mucho. Con muchos riesgos, pero con buenas defensas.

Aunque, otra vez, nosotros, absolutamente todos los ciudadanos de España, salimos perdiendo porque su jugada nos cuesta dinero y cesión de derechos en forma de desigualdad entre españoles. Y, otra vez, Pedro Sánchez gana, porque todo apunta que hay una posibilidad de que apruebe los famosos Presupuestos del Estado, cosa que en el fondo le importa un bledo en lo práctico, porque para eso tiene el consejo de ministros y el BOE y ya dijo que podría gobernar sin el Parlamento, pero no en su imagen internacional, porque sería, supongo, el presidente menos apoyado por el Parlamento de toda la Comunidad Europea y del mundo verdaderamente democrático.

La otra razón, que parece muy rebuscada pero que es muy simple, es que, si hubiera aceptado la mano tendida por el PP, es muy probable que Junts se hubiera cabreado tanto que le hubiera dejado de apoyar, por lo que no habría tenido más opción que convocar elecciones.

De esta forma, seguimos como estábamos, como estamos y como estaremos hasta el final de la legislatura: Junts encabronando todo lo que pueda al gobierno para demostrar quién es el que manda, pero salvando la legislatura porques lo único que tienen en común, lo único que les interesa, aun siendo absolutamente diferentes en lo político, en lo social y en su concepto de la nación, porque ninguno de los dos tiene otra opción de sobrevivir políticamente sino es apoyándose mutuamente.

Y nosotros seguimos soportando un gobierno baldón que, siendo responsable de coordinar los recursos del Estado y hacerlos más cómodos y amigables para los ciudadanos, está enfrentado con casi todos ellos, algunos fundamentales, como es el Poder Judicial, la prácticamente totalidad de la fiscalía, las fuerzas de orden público, cada vez más limitadas en su capacidad de reprimir legalmente los desórdenes y la delincuencia que les confieren la leyes y, si faltaba algo, los miembros de la carrera diplomática, los menos dados a manifestar emociones por la propia esencia de sus funciones, muy disconformes con los nombramientos de personas claramente impresentables para algunos cargos y por las disparatadas medidas disciplinarias que ha impuesto a algunos diplomáticos en ejercicio el ministro titular de la cartera.

Sin mencionar la opinión de la inmensa mayoría de los que han formado parte del Tribunal Constitucional en el pasado, que no entienden que ahora se haya convertido en la última defensa de las tropelías del gobierno y a su servicio, sin mantener la imparcialidad que le corresponde y corrigiendo sentencias del Tribunal Supremo del Poder Judicial, como las de los ERES o la que ahora mismo se está gestando por parte de la fiscal del alto tribunal, dependiente jerárquico del encausado, para anular una posible condena al Fiscal General.

Un gobierno, el de sus fieles, que necesitará mucho apoyo psiquiátrico para evitar la esquizofrenia que supone defender cada día las consignas que lanza la Moncloa, muchas veces totalmente contradictorias, como el hecho de que ayer mismo, minutos antes de comenzar el consejo de ministros, algunos de ellos aseguraban que <<no se movería ni una coma del proyecto original>> y poco después tuvieron que afirmar con toda rotundidad que se ha había aprobado tal como estaba, cosa que, evidentemente, es absolutamente falso

Lo cierto y para nuestro bien es que el gobierno tiene limitados sus avances porque ni ha podido con el Poder Judicial ni nunca tendrá a su lado a las Fuerzas Armadas como ocurre en otros lugares que me conozco, pero si tiene un arma que se ha declarado poderosísima en estos tiempos, como lo fue en tiempos del nazismo de Hitler, que es la de la propaganda.

La que provocó la salida de Gran Bretaña de la Comunidad Europea gracias a una serie de falsedades en la información de hechos y datos que luego se han demostrado totalmente falsos.

Y lo de VOX, lo que escuché ayer por boca de Santiago Abascal, sin comentarios. Solo apuntar que la amistad con Trump los ha hecho más peligrosos porque todo se contagia.

Mientras, España va como un tren o como un cohete gracias al gobierno y no a los empresarios de hostelería que se están dejando la piel pese a las trabas administrativas y las subidas de impuestos, o a la coyuntura que tanto favorece a que estemos invadidos por el turismo internacional.

Que el volumen de los negocios y las exportaciones han crecido gracias al gobierno y no a los empresarios españoles, tan denostados por nuestra muy negociadora vicepresidenta Yolanda Díaz y casi declarados como especie a extinguir por algún otro sector del gobierno, hasta el punto de que alguno de los grandes se ha ido de España y otros tienen serias dudas sobre si quedarse o no.

Que la economía, en general, ha subido de forma espectacular, pese a lo cual cualquiera de nosotros tiene menos ingresos que hace años o que la deuda pública crece cada día. O que el paro ha bajado de forma espectacular, gracias al gobierno y no al boom de turismo y a que la fórmula de cálculo ha variado para incluir como activos a todos los que hacen cursos o están en situaciones especiales y contando cada uno de los trabajos de los pluriempleados. Y también considerando <<activos permanentes>> a los famosos fijos discontinuos que son como el clásico << tío de Graná, que ni es tío ni es ná>>

Porque si el Gobierno me presenta un solo dato que demuestre que favorece el empleo real, o el desarrollo real de las empresas, o que demuestre la fiabilidad de los datos que está ofreciendo, me comeré con patatas este último comentario.

Pero seamos prácticos. Yo estoy jubilado, tengo asegurada mi pensión y debería hacer como el gobierno: que me quiten lo bailado y el que venga detrás, que arree.

Valencia, 31 de enero de 2024.

José Luis Martínez

El “ómnibus dos” y las armas secretas de Pedro Sánchez.

Parece que Pedro Sánchez está dispuesto a volver a presentar el mismo proyecto ómnibus que fue rechazado días pasados y, para ello, ha afirmado que buscará votos debajo de las piedras. Como suelo decir de tanto en tanto, locura es hacer lo mismo una y otra vez esperando resultados diferentes, pero aquí hay algo que no me cuadra porque nuestro presidente es de todo y casi nada bueno, pero no suele dar puntada sin hilo.

Y el pedregal español ya lo tiene bastante removido.

Puede que haya algo negociándose con Junts, pero tiene que ser muy gordo, porque si no separa los proyectos de regularización de pensiones, bonificación de billetes de transportes y las ayudas a las víctimas de la Dana, Puigdemont quedaría desautorizado y como el tal personaje tiene tanto orgullo y tanto los pies en el aire como el propio Pedro Sánchez, no creo que lo acepte a cambio de poco.

Y si cree que el relato y la potentísima máquina de propaganda del gobierno ha asustado tanto a Junts como al PP que en esta ocasión aprobarán el proyecto para no tener el odio eterno de los jubilados, tampoco me parece razonable.

Porque la mayoría de la población jubilada tenemos dos dedos de frente y sabemos distinguir hechos de cuentos chinos y porque estamos seguros de que, tarde lo que tarde, cuando se apruebe será con carácter retroactivo.

Luego la incógnita es saber lo que ocurrirá con este tema en días sucesivos, porque al presidente, bastante agobiado por las causas legales abiertas a su entorno, se le ha aparecido otro fantasma, esta vez muy potente, como es Trump en forma de presupuesto de gasto para la OTAN.

Y de este no se podrá escapar sin ceder, porque el presidente de los Estados Unidos es un perro de presa y no aceptará regates dialécticos ni esas bombas de humo tan habituales del sanchismo.

Sin contar con que nuestro presidente es alguien al que Trump, personaje capaz de cualquier cosa, tiene en su punto de mira por algunas de sus declaraciones en los últimos tiempos.

Por lo que, para desgracia de los españoles, los problemas aumentarán en lugar de disminuir.

Como parece seguro que también aumentará la ya muy agobiante presión fiscal.

Valencia, 27 de enero de 2025

José Luis Martínez Ángel

La visita a Valencia de un jefe de gobierno sin Estado. Un neo Rey Melchor

Ayer recibimos una visita relámpago de Pedro Sánchez acompañado por varios ministros, que parece que tienen muy poco que hacer, porque forman parte de su séquito permanente en las ocasiones en las que se necesita bombo y platillo, una especie de batucada oficial, cada vez más presente en los telediarios.

Y digo que fue la de un jefe de gobierno sin Estado, porque realmente brilló por su ausencia. Un presidente que se precie hubiera anunciado su visita y, por supuesto, habría invitado a todos sus actos a la máxima autoridad de la comunidad que, de momento y si nadie demuestra lo contrario, es Carlos Mazón.

Por lo que, entre todos la mataron y ella sola se murió, me duele socialmente afirmar, frase usada muy inadecuadamente por el actual presidente, que Valencia le importa muy poco a demasiada gente, hasta el punto de que la están convirtiendo en uno más de los campos de batalla de la maldita guerra política en la que nos han involucrado.

No hubo Estado, no. Todo este tinglado de la antigua y moderna farsa se asemeja a unos Reyes Magos de enero, tres como dice la tradición, que traen regalos a las víctimas de la Dana, muchos de ellos de muy poco contenido, pero dentro de grandes cajas envuelta en brillante papel de celofán y con un lacito verde de falsa esperanza.

Está el pobre Baltasar, el negrito pobre que viene de África, representado por las administraciones locales afectadas, que apenas tienen recursos para tanta desgracia y va mendigando a los otros dos que le cedan parte de su carga.

Luego Gaspar, el de en medio, papel que yo le asigno a Mazón, el presidente de la comunidad, huidizo y disfrazado para que no le reconozcan y que regala lo que puede de lo que posee. Es un rey que, sentimientos aparte, que los tendrá y muchos, tampoco anda demasiado holgado de presentes, entregados en este caso en cajas de cartón envueltas en papel de regalo y con algo de barro en los cantos.

Y, por fin, tenemos al gran Melchor, el del séquito deslumbrante, magníficamente engalanado y con un gran séquito de pajes y guardia armada. El sí, el sí que es poderoso de verdad, porque tiene esa nueva piedra filosofal que es el Boletín Oficial del Estado, que transforma papel en oro, y la nueva vara de Moisés que convierte el gasto en deuda del Estado.

Y que, como el propio Melchor, no siempre nos trae lo que afirma que traerá.

Cada uno de ellos por su lado, porque Melchor, el mayor, el que en la realidad evangélica sí que da ejemplo de generosidad y cordura, en la ficción de enero es el primero en apresurar a sus camellos, seleccionados de entre los de mayor alzada, para que quede claro que nadie como él. El que es <<más que el que más>>

Siento utilizar la imagen de los pobres Reyes Magos que cada año se esfuerzan en traernos ilusiones y presentes, no como sus imitadores, pero insisto en que una visita de un jefe de gobierno que no respeta normas y protocolos no es una visita de Estado.

Es otra más de <<pompa y circunstancia>> por mucho que, como dice, nos traerá muchos regalos, demostrando una gran impostura porque nos regala algo que no aporta él. Es algo que, en mayor o menor medida, pagamos nosotros mismos con nuestros impuestos, los favorecidos por los regalos.

Este es un comentario de reír por no llorar, uno más de los que me apetece escribir a la vista de la falta de ética y de democracia real de este gobierno.

Comentarios que haré mañana, o cuando esté menos indignado, porque lo que no quiero es hacer como el gobierno. Montar un comentario <<ómnibus>> en el que se traten varios temas sin relación entre ellos para confundir al personal, como lo están intentando hoy mismo.

Valencia, 24 de enero de 2025

José Luis Martínez Ángel.

Pedro Sánchez no es España, aunque, por obligación del cargo, la represente.

Aunque él no lo recuerde, el presidente del gobierno tiene como misión fundamental administrar los presupuestos generales, santo y seña de las políticas de cada legislatura, promulgar leyes que actualicen a la nación al ritmo de los tiempos y cumplir y hacer cumplir la Constitución, que es la que marca los límites de su poder real.

También es responsable de la política exterior, pero el sentido común y la tradición democrática supone que esta se debe ver siempre a largo plazo y, en temas importantes, sin comprometer a la nación y con decisiones consensuadas con la oposición.

Así se ha hecho hasta que el PSOE recuperó el poder, muy especialmente en las legislaturas de Pedro Sánchez, en las que ha actuado como caudillo de España, por la gracia de los antiespañoles, comprometiendo a la nación en asuntos especialmente complicados, por acción u omisión, como es bien sabido por los que realmente se enteran de los entresijos de la política nacional.

Y todo esto viene a cuento porque Donald Trump ha sido nombrado presidente de los Estados Unidos, el antiguo <<primo de Zumosol>> que protegía a Europa de los males que le venían por oriente y que ahora, siendo un presidente con ganas de revancha, coincide con Rusia en la obsesión de desmantelar o debilitar a la Comunidad Europea.

Por razones diferentes, porque las del nuevo presidente, como ya evidenció en su anterior legislatura, la ve como un enemigo potencial, un competidor en su afán de controlar el mercado de occidente.

Por lo que, guste o no guste, los intereses de España aconsejan mantener con el nuevo Trump una relación de respeto institucional demostrable, con independencia de las ideas políticas del presidente de nuestra nación.

Otro punto de interés es el apoyo que pueda prestar el nuevo presidente americano a la OTAN, de la que no es especialmente partidario porque cree que Estados Unidos tiene capacidad suficiente para auto defenderse y que, de hecho, solo sirve para proteger a Europa de las amenazas de la Rusia de Putin, con el que Trump mantiene unas excelentes relaciones.

Sabiendo, porque así lo ha manifestado en varias ocasiones, que es partidario de sacar de la OTAN a las naciones que no dediquen un mínimo del 3 % de su presupuesto a mantener esta organización y que ha acusado a España repetidamente de ser la que menos aporta.

Y, sabiendo todo esto, el presidente español ha decidido manifestarse como el líder mundial anti-Trump, aunque no haya mencionado directamente su nombre, porque es la cabeza visible de esa ultraderecha que él combate políticamente, obviando que el presidente, del que tengo una muy mala opinión, malísima, ha sido elegido democráticamente por sus nacionales, ellos sabrán porque, y que ambos tenemos muchos intereses comunes. Muchos más que con esos países u organizaciones que ha decidido apoyar en los últimos tiempos.

Y lo que Pedro Sanchez debería cuidar y ahora compromete, son las relaciones nacionales, nunca las personales, cuando antepone ideologías al interés de su nación.

Veremos en que queda todo esto porque falta mucho por saber. Como, por ejemplo, como utilizará los Estados Unidos su nuevo poder para interferir en las elecciones nacionales de terceros países, por mano de sus asociados, dueños de las grandes tecnológicas, y otros temas de capital importancia, como los posibles aranceles a nuestras exportaciones a los Estados Unidos.

Así que seria muy recomendable, mejor exigible, que nuestro presidente deje su papel de líder mundial del <<anti trumpismo>> y dedique sus esfuerzos a buscar nuestros puntos comunes con los Estados Unidos, que son muchos.

Y también que revise sus recientes amistades y enemistades con terceros países que también son desaconsejables para España.

Si ha ido a China, que es una amenaza para Europa, ¿no puede morderse la lengua para no enfurecer inútilmente a un líder desbocado que se ha metido de hoz y coz en la política internacional y que va a condicionar, sin duda, el futuro inmediato de la humanidad?

Porque las consecuencias de sus deslices no las va a sufrir él, que ya tiene su porvenir personal asegurado continúe o no en la política, sino el pueblo al que representa.

Valencia, 21 de enero de 2024

José Luis Martínez Ángel.

P.D.

Recuerdo otra vez que la ultraderecha no surge por generación espontánea, sino por el fracaso de la izquierda en satisfacer las necesidades actuales de la mayoría de los ciudadanos. Aquí, en Europa y en el resto del mundo

Parece que son obsesivos, pero no. La potencia del relato y la maldad de los relatores “sanchistas”.

Yo mismo he comentado algunas veces, como hacen otros, lo inmoral y antidemocrático que es ver a ministros del gobierno o a su portavoz, cuestionando, casi atacando directamente, actuaciones de jueces, a los que tildan de tendenciosos y cargados de ideología.

Pero, como yo siempre me pongo en lo peor, pienso que el objetivo de lo que parece una torpeza no puede ser parar ningún proceso porque saben perfectamente que no lo pueden conseguir, como tampoco podrán influir, ni para asustar ni para cabrear, a los jueces afectados por las críticas.

El objetivo real, me temo, es machacarnos con los relatos de cada día para convencernos de que los jueces, al menos muchos de ellos, son como los políticos y, desgraciadamente, como cada vez más periodistas que se mueven a impulsos de ideologías o de intereses.

Y, como el sanchismo tiene el mejor marketing político de los que he conocido en democracia, aunque sea para mal, tan focalizado en meter en la cabeza de los españoles lo que ellos necesitan que creamos, como hacía la dictadura de Franco, lo están consiguiendo en una parte de la sociedad española, especialmente entre los que no siguen los detalles de la actualidad política y se alimentan de titulares de prensa, comentarios de terceros, en redes sociales o en tertulianos sabelotodo.

Ciudadanos que ignoran que los jueces son otra cosa. Hombres y mujeres que han dedicado muchas horas de su vida a prepararse para ganar una oposición durísima, que dedican su vida profesional a estudiar denuncias y dictar sentencias ajustadas a la legislación vigente, con muy poca horquilla para las interpretaciones

Sentencias que pueden ser recurridas, excepto las del Supremo y jueces que están sujetos a una vigilancia extrema por su propio organismo, que castiga de forma ejemplar la prevaricación o las desviaciones de cualquier tipo que no se ajusten a derecho.

Y que, además, en general, son impermeables a la opinión pública y a los juicios paralelos como se ha demostrado en muchas ocasiones desde que tenemos democracia.

Y si todo esto es cierto, los jueces del Supremo son el sumun de la experiencia, la profesionalidad y el magisterio legal.

Y como el sanchismo lo sabe, está empleando todo tipo de subterfugios para torcer en su favor la vara de la justicia, desde dejar caer propuestas de que a los jueces se les nombre sin necesidad de oposición o barbaridades similares, o cambios en las leyes, como ocurrió con la amnistía y pretenden hacer con la que ya llaman “ley Begoña” que podría dejar impunes al presidente y a todo su entorno de cualquier delito que hayan podido cometer.

O hacernos creer que el Constitucional, trufado de adictos a la causa, es un tribunal de casación cuando no lo es porque no pertenece al Poder Judicial. Su función se limita a comprobar si en las causas recurridas se ha dictado sentencia de acuerdo con la Constitución, sin interpretaciones folclóricas, como la que facilitó la amnistía de los ERES de Andalucía, la que según los sanchistas <<han puesto las cosas en su punto>> y se han respetado los derechos de los encausados.

Si las sentencias se han ajustado a derecho, lo dictamina el Tribunal Supremo de Justicia que es el máximo organismo capacitado para hacerlo.                 

Y lo mismo, exactamente lo mismo, digo de los fiscales, que sufren los rigores de las mismas oposiciones y que tienen como misión defender la verdad, no acusar a los investigados como opinan muchos españoles.

Fiscales que, para su mal, tienen una dependencia orgánica del fiscal general, que a su vez es elegido por el gobierno, aunque tengo la seguridad de que la inmensa mayoría de ellos son independientes en sus actuaciones.

Con el daño añadido de la contaminación sufrida por la actuación del propio fiscal general, el que debería ser paladín de la defensa de la verdad, como he comentado, y se ha dejado involucrar en tramas políticas inconfesables por ilegales.

Como pedir que Dios nos proteja, cosa que espero, puede ser considerado como fuera de lugar por algunos, repetiré la frase con la que el adivino Espurina advirtió a Cesar de los males que le iban a sobrevenir: “¡Guárdate de los idus de marzo!”, le dijo.

También, visto lo visto, marzo de 2025 puede ser un mes de muy mal augurio para todos nosotros.

Valencia, 16 de enero de 2025

José Luis Martínez Ángel

La propuesta de reformar las leyes en su favor y la calaña de quienes nos gobiernan

El 4 de marzo de 2023 decía en mi blog:

<<Se ha descubierto el caso de la sinvergüencería de la trama canaria y hay partidos, el PP es uno de ellos, pidiendo ser acusación particular.

Desconozco hasta qué punto esta potestad corresponde al propio juez, jueza en este caso, o hay una norma estatal, pero es urgente prohibir este tipo de personaciones porque lo único que hacen es politizar lo que debería ser una causa objetiva basaba en pruebas o en hechos incuestionables>>.

Realmente defendía que nadie pueda ejercer la acusación particular si no está directamente afectado en la causa y mucho menos los partidos políticos, porque en la inmensa mayoría de los casos, actúan con malicia y las utilizan para obtener información que no deberían tener y que luego filtran a los medios de comunicación para perjudicar a sus adversarios.

Por lo que me parecería bien que se mantengan las acusaciones particulares de personas físicas o entidades que hayan resultado claramente perjudicadas en sus bienes, haciendas o cualquier otra, pero nunca por ideología o por interés político.

Otra cosa muy diferente, sorprendente si tuviéramos todavía capacidad de sorprendernos, es el intento de impedir por ley que se puedan abrir causas por informaciones periodísticas.

¿Se hubiera descubierto un solo caso de corrupción en España si esta ley hubiera estado vigente desde la transición?

Porque los titulares de prensa nunca son una invención del periodista y si lo fuera, es claramente denunciable y condenable, como se ha demostrado en muchas ocasiones a lo largo de todos estos años.

La información periodística suele comenzar con la filtración de un rival político o social y en casi todos los casos tiene fundamento. Luego, el periodista, busca por aquí o por allá y desarrolla lo filtrado hasta corroborar lo sabido y dar cuerpo a la información que muchas vece saca a la luz casos realmente condenables.

Aunque se dé la circunstancia de que el periodista que conoce el delito no puede denunciar ante un juzgado, por lo que, si no lo hace un tercero, todo lo descubierto quedaría impune.

Y es por eso por lo que en algún momento se les llamó el <<cuarto poder>>, ahora menos fiable desde que la ideología también infectó a parte del periodismo y algunos profesionales históricos, los de raza, se han transformado en simples correveidiles a favor de determinada ideología o determinados intereses económicos.

Es cierto que el periodista está condicionado por la línea editorial del medio en el que trabaja, pero eso nunca les ha sujetado porque, llegado el momento, si tenían que elegir entre su libertad o el medio, cambiaban de medio o se convertían en periodistas libres que ofrecían sus informaciones a quien quisiera publicarlas.

Por lo que la propuesta del gobierno es mucho más que una insensatez más. Es una verdadera sinvergüencería, una inmoralidad más del clan de la Moncloa que solo tiene como objeto librar al entorno del presidente, puede qué al propio presidente, de posibles causas criminales. Un auto indulto preventivo.

Porque, llegados a este punto, esta medida hace suponer que puede aparecer algo más que los deslices, no sé si delitos, de Begoña Gómez y de David Sánchez Pérez Castejón, que, tal como están ahora, pueden quedar en nada.

Y la posibilidad de hacerlo retroactivo, como ocurrió cuando anularon los delitos de sedición para favorecer a los independentistas como pago para favorecerse a si mismo, supone que todo lo que haya podido suceder nunca habrá sucedido

Cuando en este país se aceptan sin hacer ascos las denuncias anónimas a Hacienda por sospechas sobre otro ciudadano, sobre delitos conocidos casualmente o sobre posibles malos tratos, en este caso totalmente justificadas para favorecer a las víctimas.

Exactamente lo mismo que ocurre y debe seguir siendo con las denuncias, entren en un juzgado como entren. Porque lo importante no es quien denuncia, sino el hecho denunciado. Y ya se encargarán el juez con ayuda de la policía judicial que tenga asignada, se supone que también de la fiscalía, pero tal y como estamos no estoy tan seguro, de averiguar la verdad de los hechos y encausar o sobreseer según proceda.

Pero no. En este caso y con esta decisión, estamos dando un paso de gigante hacia el “madurismo” venezolano absolutamente indigno, perpetrado por un líder nacional que cada vez se manifiesta más absolutista y convencido de que es la máxima autoridad del Estado, por encima de la Constitución y de las leyes, a las que está buscando siempre posibles debilidades, que las tienen, porque sus redactores nunca supusieron que llegarían al poder personajes como los que nos gobiernan.

Todo ello envuelto en un mensaje cínico de falsa moralina, que pretende hacerles aparecer como los regeneradores de la honradez y la limpieza en una España que ya se deshizo de personajes de esta calaña, tóxicos y manipuladores, con la Ley de Reforma Política que permitió las primeras elecciones en 1977 y una Constitución redactada para los hombres de buena voluntad en 1978.

Y del otro supuesto, la posible recusación de jueces que hayan manifestado algún tipo de ideología, ya hablaré en otro momento.

Valencia, 14 de enero de 2025

José Luis Martínez Ángel

Honores y protocolos propios de la Armada española.

La despedida del Juan Sebastián de Elcano, esta vez más mediática porque entre los guardiamarinas embarcados figura la princesa Leonor, nos ha servido para recordar, en muchos casos descubrir, una serie de protocolos de la España de siempre, la que convive con las tormentas políticas, tormentas de tierra, mucho más dañinas que las de mar,

Protocolos que yo, como antiguo marino de guerra, recuerdo perfectamente.

No estoy muy seguro, pero por lo que he encontrado en las redes, parece que la primera unidad militar española fue la Compañía de Mar de Melilla, que, como su nombre indica, era una unidad naval que en 1497 salió de Sanlúcar de Barrameda para conquistar la ciudad de Melilla, siglos antes de que se reconociera el Reino de Marruecos, hecho que aconteció el 7 de abril de 1956.

En aquellos tiempos eran tierras sin fronteras, con ciudades aisladas y sin zonas singularmente reconocidas hasta que algunas potencias europeas, especialmente Francia y España, comenzaron un proceso de colonización de algunos territorios del norte de África.

Pero esta expedición, muy anterior, tenía como objetivo proteger las costas del poder de los piratas que pululaban alrededor del Estrecho de Gibraltar.

Por lo que, por historia, la Marina de Guerra es la más antigua de las tres Fuerzas Armadas de la actualidad y doy fe, porque lo he vivido personalmente, de que es muy celosa de sus tradiciones.

Como lo demuestra en parte lo que hemos visto en los noticiarios de estos días:

Los buques de guerra, considerados como unidad militar independiente de una flota y representantes de España cuando navegan, tiene dos mástiles para banderas: el de proa, llamado torrotito o de tajamar, que solo luce una bandera antigua, de ceremonial, en circunstancias especiales, concretamente cuando está atracado o fondeado en países extranjeros y, si están en España, los domingos y fiestas señaladas, o cuando atraca a su costado un buque de bandera extranjera.

Esta bandera tiene cuatro cuarteles, con la representación de los antiguos reinos de Castilla, León, Aragón y Navarra, los que configuraron la nación española.

Y siempre que los buques de guerra están atracados o fondeados, estén donde estén, también mientras están zarpando o atracando, tienen izado en el mástil de popa, el de mesana, la bandera de España, que se sustituye por otra, también de España, que se iza en los palos de los barcos cuando navegan.

La bandera de popa, la del palo de mesana, se iza a las ocho de la mañana y se arría cuando llega el ocaso. Esta bandera también es obligatoria en todos los buques de bandera española, aunque el reglamento de uso puede variar algo según el tipo de buque y las circunstancias.

Y, naturalmente, los izados y arriados de esta bandera de los buques de la Armada se realizan con honores, como ocurre en todos los cuarteles de España.

Habrán observado que todo el que accede a un buque de guerra, antes de pisar la cubierta se gira hacia popa e inclina la cabeza, si es un civil, o saluda militarmente si es un uniformado. La razón es que cada uno de los buques de guerra simboliza a la propia nación y los que suben a ellos le muestran su respeto.

Después se giran al interior y piden permiso para subir a bordo a la autoridad que mande la guardia en el portalón, que es la <<Abertura a manera de puerta, hecha en el costado del buque y que sirve para la entrada y salida de personas y cosas.>>.

La petición reglamentaria es precisamente esa, <<permiso para subir a bordo>>, a la que se corresponde con un escueto <<permiso concedido>>.

Lógicamente, cuando se trata de un subir y bajar continuado de la marinería por algún tipo de trabajo, o como se ha visto en el embarque de los guardiamarinas que entraban en formación, se les exime de pedir permiso para subir al barco, pero no el de saludar a la bandera, que ejecutarán cincuenta veces seguidas si son las veces que tienen que subir y bajar del barco al muelle.

Y, como estas, muchas otras tradiciones, como la que obliga al jefe de la guardia anunciar en voz alta la llegada al portalón de alguien con autoridad en el propio barco o en la flota. En esos casos, el jefe de la guardia lo anunciará con un escueto y potente, << comandante a bordo>> o, en este caso <<Su Majestad el Rey a bordo>>. Y cuando se trata de alguien de respeto con visita anunciada, al pisar cubierta, la guardia militar le presenta armas y un contramaestre hace sonar su chifle entonando las notas que se correspondan a la categoría del recibido.

Y concretamente, en lo que compete al Juan Sebastián de Elcano, en cada uno de los puertos en los que atraque, actuará como una embajada de nuestro país y será recibido con los honores y protocolos que son de rigor, con visitas de cortesía de las máximas autoridades de cada ciudad, correspondidas con visitas del comandante del buque a estas mismas autoridades.

En fin, hermosas tradiciones que nos recuerdan que somos miembros de una nación antigua, que no vieja, de muchos valores y también de formalidades que nos reconocen como hombres y mujeres de bien, orgullosos de lo que somos y de lo que hemos sido, por muchos errores que hayamos cometido como nación, porque la evolución siempre nos ha hecho mejores de lo que habíamos sido. Al menos hasta ahora.

Nación que en este momento alterna las leyes y la Constitución más moderna de Europa, seguramente del mundo, con respetos y tradiciones seculares, como la que hemos podido disfrutar con la salida de nuestro gran embajador en la América hermana. Un buque de guerra que cambió armas por respeto y agresividad por convivencia.

Honor a la Marina de Guerra española y a todos los que la han servido a lo largo de su historia.

Y a los guardiamarinas, la dotación y la oficialidad del Juan Sebastián de Elcano, mi deseo tradicional entre los hombres de la mar: que los vientos y los mares os sean propicios.

Tradiciones seculares, perfectamente compatibles con las clásicas batucadas en alguna manifestación o una maratón oficial.

Valencia, 12 de enero de 2025

José Luis Martínez Ángel

Preguntas y reflexiones para comenzar el año – 2: <<decíamos ayer>>

Por lo visto en los resúmenes del primer acto para conmemorar el aniversario de la muerte de Franco, nadie se ha salido de lo esperado. Pedro Sánchez no se atribuyó el mérito de la tromboflebitis que acabó con el dictador, tampoco le tengo por un asesino, pero, en un acto al que asistió lo más florido del sanchismo, dijo lo que dice siempre y en todos los mítines: que él es el más demócrata del mundo y el único valladar contra esa ultraderecha que está consiguiendo notables avances en el panorama político mundial.

Pero, como siempre, se olvidó de comentar que la única razón que puede haber para que se produzca este fenómeno, es que la izquierda, con sus propuestas antiguas disfrazadas de progresismo, no ha conseguido ilusionar a la ciudadanía mundial y sus expectativas.

Y, más concretamente en España, todas esas leyes de mucho titular que solo han emocionado a minorías, las muy, muy progresistas, no han impactado en una sociedad que, en su mayoría, está demandando empleo, reducir la brecha salarial, pisos a su alcance, estabilidad en nuestra sanidad pública y cosas similares, y no que un hombre pueda ser mujer solo con quererlo, leyes confusas como la del <<sí es sí>> o la eterna discusión sobre que es el feminismo, o si para ser feminista hay que ser de tal o cual partido.

Que no digo que no se promulguen leyes para minorías, pero sin olvidar las necesidades de las mayorías.

Por cierto, de Venezuela no dijo nada, seguramente porque no es un gobierno de ultraderecha.

En resumen, más de lo mismo y francamente, curiosa la palabra que empleo para comentar estos acontecimientos sobre la muerte de Franco, no sé cómo van a conseguir mantener la atención del personal, incluido el suyo, durante los noventa y nueve actos anunciados con el mismo pretexto.

Me lo temía y se ha cumplido. El Barça ha podido completar la tropelía de saltarse a la torera normas y reglamentos y ha inscrito a sus dos jugadores.

Y lo ha conseguido gracias al gobierno, en la figura del Consejo General de Deportes, que ha motivado su decisión con argumentos tan pobres que mejor dejarlo estar. Porque en el fondo subyace la voluntad política de no molestar a Cataluña, siendo como es el Barça una de sus plataformas habituales. La del <<sentiment de ser més que un club>>

Club muy asociado en el pasado a Convergencia Democrática de Cataluña, el partido de la alta burguesía catalana, hoy Junts per Catalunya.

Una muestra más de la degradación ética y moral de nuestra sociedad y del gobierno que nos hemos regalado a nosotros mismos.

Y, sin que resulte una sorpresa para mí, su muy circunspecto y educado presidente lo ha celebrado a lo gorila, dando saltos y gritos e insultando gravemente a algunos ocupantes del palco en el campo de futbol. No se ha dado golpes en el pecho haciendo el tambor mientras aullaba porque, siendo buen catalán, ha optado por la clásica “butifarra” de codo doblado.

Todo muy edificante.

Lo que no tengo claro es si esto ha terminado, porque puede que haya recursos a la decisión del Consejo General de Deportes, no lo sé, pero de lo que estoy seguro es de que el Barça no va a ser muy bien recibido en otros campos y también de que a muchos de sus socios no les ha gustado ni un pelo, ni la mala gestión económica de la junta directiva, ni el ridículo en el que se ha puesto el club.

Por lo que supongo que, como en los capítulos de las series, continuará.

Continuarán las consecuencias de la decisión “gubernamental” y la zafiedad del tal Laporta, presidente de un gran club, el Barcelona, que en este momento le viene grande. Muy grande

Y alguna cosa de hoy;

Ayer se presentó como testigo Miguel Ángel Rodríguez, jefe de gabinete de Isabel Díaz Ayuso y, en contra de lo que predecía la parte contratante de la segunda parte, como testigo salió.

Y como aventuraba el pasado día 30 de diciembre en mi blog, en un artículo titulado:  <<Titular de El País sobre Miguel Ángel Rodríguez y la presidenta Ayuso:>>

Y más concretamente en los siguientes párrafos:

<<Pero no hay ningún delito si un amigo le cuenta a otro su momento judicial y este segundo lo hace público con consentimiento del incoado.

Que es lo que ha hecho Miguel Angel Rodríguez, que no es santo de mi devoción precisamente porque es un deslenguado habitual, tirando a chulo de bar, pero que de tonto tiene poco.>>

Y que conste que no soy adivino ni experto en leyes. Solo aplico el sentido común que, de momento, sigue siendo bastante coincidente con el fundamento de las leyes españolas.

Valencia, 9 de enero de 2025

José Luis Martínez Ángel

Preguntas y reflexiones para comenzar el año:

El gobierno va a arrancar los 100 actos programados para celebrar la muerte de Franco. En un comentario anterior ya manifesté mi opinión sobre el tema, alabando la gran valentía de un presidente del gobierno que da <<grandes lanzadas a moro muerto>>, pero no es eso lo que quería comentar.

La gran pregunta es, si no hay dinero para hacer llegar a los enfermos de ELA lo que se aprobó en el Parlamento hasta que se aprueben los presupuestos, según algunos relatos de vida corta, (PP malo que quiere perjudicar a los enfermos por no apoyarlos) o, si hay tanta lentitud para que lleguen las ayudas a los afectados por la Dana, ¿de dónde sale el dinero para toda esta parafernalia que nos va a costar un ojo de la cara?

Existe un Alberto González Amador, que es la pareja de Ayuso, una Begoña Gómez Fernández, que es esposa del presidente del gobierno y un hermano del presidente que se llama David Sánchez Pérez Castejón. Si son esos sus nombres ¿Por qué se les llama de forma reiterativa <<pareja de Ayuso>>, <<mujer del presidente>> o <<hermano del presidente>>?

No son ectoplasmas, ni seres astrales, ni un apéndice de nadie, y cada uno merece que se le cite por su propio nombre para lo bueno y para lo malo.

Lo que ocurre es que este país se ha convertido en un circo romano en su parte más condenable y el decir <<de Ayuso>> o <<del presidente>> conlleva una carga de maldad porque, de alguna forma, asocia al citado como coautor de lo que haya hecho el único protagonista de los actos deshonestos o de las indiscreciones por las que se les está investigando.

Y todos, sin excepción, periodistas, tertulianos y gente de la comunicación, han seguido la estela de los políticos malvados, los inventores del truco y se refieren a los referidos, valga la redundancia, anteponiendo “la” o “el”.

 La ministra portavoz del gobierno sigue <<erre que erre>> y se refirió a <<la pareja de Ayuso>> como delincuente confeso. ¡Que no, señora ministra, que no! El calificativo de delincuente en un estado de derecho como lo es España, solo se puede aplicar cuando un juez ha dictado sentencia.

Hasta entonces, y depende de lo que haya hecho o de su momento procesal, puede ser investigado en una causa, o, en el caso de Alberto González Amador, que sí que hizo declaración, pero la hizo intencionadamente mal, es un investigado por hacienda, por lo que, para llegar a la <<categoría>> de delincuente, se necesita:

  • Que no haya acuerdo de pago con Hacienda, en cuyo caso no sería “nada”, uno más de los miles que están en su mismo caso, aunque lo presuntamente defraudado sea de mayor o menor cuantía.
  • Que no lo haya y Hacienda decida presentar denuncia a la fiscalía.
  • Que la fiscalía aprecie indicios razonables de delito y presente los cargos ante un juez
  • Que el juez esté de acuerdo con el fiscal, juzgue y dicte sentencia en su contra.
  • Que no exista ningún tipo de acuerdo en cualquiera de los pasos previos a la sentencia porque, de nuevo, puede ser un “nada”, alguien investigado que “ha llegado a un acuerdo”, como muchos más de los que llegan a acuerdos con Hacienda sin llegar a los tribunales.

Entiendo que la señora Alegría está muy ocupada en preparar su candidatura a secretaria del PSOE de Aragón sin renunciar a seguir siendo ministra del gobierno español, así que tendrá que ver como compagina ambas cosas sin perjudicar al socialismo aragonés ni a la totalidad de los españoles.

Me temo que lo va a tener difícil porque hasta ahora y sin tantos agobios, tampoco decía la verdad, fuera por error o por voluntad política de hacerlo.

O quizás, de hacerlo bien, se demuestre que en el gobierno no hace falta ministros a pleno empleo, porque con media jornada es suficiente.

Por cierto; supongo que el cargo de secretario de partidos regionales conlleva alguna remuneración ¿va a percibir ambas o se descontará del sueldo de ministra lo ingresado por el cargo aragonés?

Me apuesto algo a que no. Ni ella ni ninguno de los que están en situaciones parecidas en otros partidos.

Lo del Barça es de juzgado de guardia, pero no me extraña que lo intente, incluso que lo consiga, porque estamos donde estamos y parece que cumplir reglamentos, como cumplir leyes, es más un hobby que una obligación ineludible.

Porque pedir que se pueda inscribir a Olmos y a Pau Víctor pasado el plazo estipulado para hacerlo, es tan de aurora boreal como si, terminado el último partido de la liga y habiéndola perdido por un solo gol, consiguiera que días después se prolongue el partido media hora más, alegando que cuando perdió tenía muchos lesionados y ahora ya los ha recuperado.

¡Vivir para ver!

Valencia, 8 de enero de 2025

José Luis Martínez Ángel

Continuando con el relato: El año 2025, el de Francisco Franco Bahamonde, Caudillo de España por la gracia de Dios.

Como hay muchos españoles que no sabrán quien era el personaje, hay que recordarles que era general del ejército, uno de los que se sublevaron contra la Segunda República alegando como pretexto que en la nación reinaba un caos incontrolado e insufrible.

Parece que no fue el principal promotor, pero siendo el más joven de los conjurados y con un buen prestigio internacional, decidieron que fuera él quien se hiciera cargo de la jefatura del Estado.

Y a partir de ese momento, España “disfrutó” de una dictadura, llamada “Franquismo”, que duró 36 años, hasta que el dictador murió en la cama víctima de <<un infarto, que agravó su deterioro físico>>, durante la que se establecieron tribunales especiales, se suspendieron todos los derechos y libertades de los ciudadanos y, como consecuencia, se cometieron muchos abusos y tropelías.

Pues bien, la realidad histórica es que, durante esos 36 años, la única oposición a la dictadura fue la del Partido Comunista y algunos otros de su entorno, generalmente más radicales, con pocos afiliados, pero mucha actividad. Todos ellos clandestinos, como es de suponer, pero con una militancia comprometida que les costó mucha persecución, muchas torturas, penas de cárcel y algunas ejecuciones.

Porque durante todo este tiempo el PSOE estuvo en paradero desconocido, con excepción de poquísimos movimientos testimoniales en algunas universidades y algunos movimientos sindicales en los últimos tiempos del franquismo, hasta el Congreso de Suresnes, en 1974, en el que se aprobó que Felipe Gonzalez fuera su secretario general, ante la renuncia de Nicolás Redondo, el que parecía más adecuado para el cargo, que se decantó por la vía sindical en su UGT de toda la vida.

Pues bien, cincuenta años después de la muerte del dictador, Pedro Sánchez ha decidido declarar 2025 como el año de Franco, celebrar el aniversario.

Ya antes ha utilizado la figura del dictador para demostrar al mundo entero, que realmente se limita a sus más leales, que él, el líder indiscutible, el gran paladín, ha sido el único que se ha atrevido a enfrentarse a Franco desenterrándolo del Valle de los Caídos, en la abadía de Cuelgamuros. A Franco y a unas supuestas hordas hostiles, inventadas por él, que se levantarían en manifestaciones contra la heroica medida.

<<A moro muerto, gran lanzada”>> dice el diccionario de María Moliner. Expresión con la que se satiriza a los que se muestran valientes contra algo o alguien, cuando ya no hay riesgo en ello. Es un refrán que se utiliza para referirse a los poco valientes que aparentan una gran valentía atacando a quien ya no supone ningún peligro. Una definición de cobardía que tiene que ver con el refrán, es la siguiente: <<la cobardía consiste en aparentar gallardía, mérito y valor por atacar a quien ya está vencido>>

Supuestas, porque Pedro Sánchez sabe perfectamente, como yo, que en España no existe ninguna “ultraderecha” franquista que pueda amenazarle con las armas o con violencia. Porque la aparatosa protección personal que le acompaña en sus movimientos, bastante mayor que la del propio Rey, no es para protegerle de los malvados fascistas, sino de las iras y los abucheos de esa parte de la ciudadanía que se cree perjudicada por su gestión como presidente del gobierno. Algunos de ellos votantes del PSOE.

Amenaza absolutamente real, como se demostró hace dos meses en Paiporta, cuando se supo que los exaltados que le tiraron barro y algunos objetos, no eran de “ultraderecha” como se trató de vender, sino vecinos muy perjudicados por la Dana, que se pasaron tres pueblos manifestando su cabreo haciendo lo que nunca se debe hacer: emplear la violencia para manifestar opiniones.

En España existe una ultraderecha, sí, pero es la extrema derecha de los países democráticos europeos y no la franquista con quién la quieren asimilar. Porque esa extrema derecha, la de la dictadura, la del diario Arriba, la de Girón de Velasco, resultó herida de muerte en la transición y murió definitivamente en el golpe de estado fallido del 23F.

Pero claro, a falta de pan buenas son tortas y no teniendo ni proyectos ni iniciativas políticas que puedan aprobar, dado el estado de debilidad en que se encuentra, no hay que desechar el relato, siempre el relato, de que la extrema derecha, la del “León de Fuengirola” y de otros muchos, sigue estando ahí, latente y amenazadora como esos incendios forestales que, supuestamente apagados, siguen vivos en el subsuelo, en las raíces incandescentes de algunos árboles, dispuestos a renacer en cualquier momento.

Francamente hubiera sido mejor que Pedro Sánchez declarara el año 2025 como el “del buen gobierno”, el de recuperar los valores tradicionales del PSOE, entre los cuales está el diálogo con la oposición aunque mantuvieran posturas políticas y sociales muy enfrentadas y el de buscar consensos para resolver los complicadísimos problemas que tiene planteados España, como el de inmigración, el de la vivienda, el de la sanidad, amenazada en sus presupuestos, el del mantenimiento futuro de las pensiones, el del umbral de pobreza de muchos ciudadanos, cada vez es más elevado, el de una urgente ley de educación y, en definitiva, amenazas reales y no entelequias como las que plantea este mago de la supervivencia llamado Pedro Sánchez Castejón, aspirante a caudillo de España, pero por sus propias gracias.

Seguro que todas estas intenciones las reserva para incluirlas en su campaña electoral de 2027, siempre a merced de posibles “cambios de opinión”, por supuesto.

Valencia, 3 de enero del muy incierto año 2025

José Luis Martínez Ángel

P.D.:

Es seguro que Moncloa tratará de involucrar al Rey en esta movida. Espero que él mismo o su casa, tenga la habilidad necesaria para impedirlo, la disfracen de lo que la disfracen. Porque, a diferencia del Sancho del Quijote, este Sánchez, hijo de Sancho según la antroponimia de su apellido, tiene la clara intención de invertir los términos y ser más importante que el buen caballero.

Y si se ve obligado, que pudiera ser, que intervenga con su discurso de siempre: Defensa de la transición, de la Constitución, de la unidad de España y de la igualdad de los españoles.

En definitiva, que siga defendiendo los fundamentos de la democracia española frente a las cacicadas habituales del muy inteligente presidente del gobierno. Inteligencia empleada siempre en su propio beneficio.