VOX, los enanitos de Trump.

Curioso. Ha aparecido el nuevo Trump sobre la faz de la tierra, el que está haciendo y deshaciendo a su antojo, eliminando competidores que le hagan sombra y jugando con naciones y fronteras como si el mundo le perteneciera o, como mínimo, como si se tratara de una partida de Monopoli.

Y así, ha decidido con ese bolígrafo fanfarrón, el mejor símbolo de su ordinariez personal y política, quienes deben vivir, socialmente se entiende y quienes deben dejar de molestar a los blancos americanos. Con los negros no se ha metido todavía porque, muy a su pesar, los necesita para que le voten.

De momento ha decidido quedarse con la Franja de Gaza para convertirla un parque temático una vez que haya echado a patadas a los palestinos, comprar Groenlandia para evitar que los chinos se apropien de sus tierras raras y de sus otras riquezas naturales, también para evitar que ellos y los rusos instalen bases militares allí o en sus proximidades.

Y su nueva aventura ha sido ponerse en contacto con su colega del alma, Putin, para acabar de un plumazo con la guerra de Croacia, lo que no me parece mal, a cambio, eso sí, de que le devuelvan lo invertido en ayudas en armamento, también con tierras raras, aunque me temo que de geografía no anda muy sobrado porque, según parece, las famosas zonas ricas en estos materiales tan deseados están, mayoritariamente, en las zonas de Ucrania que va a regalar a Rusia. Y bueno es Putin para dar algo que le pertenece, sabiendo como se sabe que ocupa por las armas lo que no le pertenece.

Y, de facto, se ha erigido en capitán general de la OTAN, de la que expulsará o no protegerá a las naciones que no paguen lo que él quiera y con la advertencia de que, cuando acabe la guerra y sus empresas se instalen en Ucrania, serán las naciones europeas las que deben mantener la seguridad de sus instalaciones.

¿Y de Europa qué? Pues se la está guardando como postre del festín, suponiendo que todas estas medidas debilitarán su ya mermada unidad y dejarás de ser un peligro para la economía norteamericana.

Lo absolutamente sorprendente es que, sabiendo todo esto, las fuerzas de la ultraderecha de la Comunidad, encabezadas en parte por nuestro profeta en la tierra, Abascal, están aplaudiendo las decisiones de Trump, dice que subirá aranceles a España porque Pedro Sánchez le cae mal, e insisten en esos nacionalismos trasnochados que cuestionan la validez de la propia Comunidad Europea y amenazan con salirnos de ella si alguna vez tienen poder para conseguirlo.

Perfecto y muy digno de mentes pensantes tan lúcidas como la del patrón de VOX: Para que España sea más fuerte, es mejor que volvamos a ser los de la peseta, los de las máquinas de fabricar dinero y la de los grandes jerarcas que nos digan a todos lo que debemos hacer en cada caso.

Un gran hermano bondadoso, eso sí, que respetará las diferencias raciales o sociales, que reconocerá que los que vienen en patera a ganarse la vida son tan personas como él mismo y que, por supuesto, conseguirá que todos vayamos al balcón del Palacio de Oriente para escucharle cuando imparta mensajes de orden, amor y sabiduría.

Aunque antes se vea en la dolorosa obligación de ilegalizar a los partidos que no defiendan esta España Una Grande y Libre que tanto añoran.

¿Es `posible que este partido tenga votantes defendiendo lo que defiende en este momento tan delicado para el mundo en general y para España en particular?

Valencia, 13 de febrero de 2025

José Luis Martínez Ángel

P.D.  Por cierto. ¿Qué le pasa al Gran Kan? Porque cuando se le ve en televisión, el color de su cara es de un amarillo escandaloso, tipo ictericia, como si le aplicaran el maquillaje con brocha de artista fallero.

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