Me lo temía. Tiburones de la democracia y matones de barrio.

El otro día publiqué el comentario <<La democracia y sus debilidades. Neo dictadores y tiburones hambrientos>> en el que manifestaba mis temores sobre lo que podía hacer el grupo de poderosos norteamericanos, encabezados por el presidente Trump, una vez que ocuparan el gobierno de la nación más poderosa del mundo, al menos de momento.

Y diferenciaba a estos personajes nefastos, malignos, que ya son inmensamente ricos, de los chorizos que se han enriquecido con la corrupción, como Maduro.

Pues bien, ayer se confirmó claramente lo que me temía viendo la lamentable puesta en escena en la que Trump y su esbirro más directo, Vance, el que en otro momento le puso a caer de un burro y que ahora se ha convertido en su mejor servidor, en la que el presidente de los Estados Unidos pretendió humillar al de Ucrania en presencia de un nutrido número de periodistas y con imágenes en directo transmitidas a todo el mundo.

Porque la escenografía estaba preparada para dar fe de la capitulación del débil, su rendición incondicional, hundido irremediablemente por la pinza formada por Putin y Trump,

Pero, para su mal, para el nuestro y, sobre todo para el de la pobre Ucrania, le salió el tiro por la culata cuando Zelenski, con el orgullo de los que ya no tiene casi nada que perder y jugándose mucho, como lo hizo ese desconocido que se situó frente a los tanques en la Plaza de Tiananmen, plantó cara al todopoderoso exigiendo una paz con garantías.

Paz humillante por las condiciones y triste por el egoísmo de quien quiere esquilmar a Ucrania de sus mejores recursos, pero con garantías.

Digo para nuestro mal y el de todos los implicados en el lado de la justicia, porque me temo que el gran césar, herido en su orgullo, dará carta blanca a Putin para que extermine a los ucranianos si le viene en gana, aunque Ucrania, toda ella, acabe siendo tierra quemada. Porque los ucranianos seguirán muriendo, seguro, pero las tierras raras permanecerán.

Quede constancia de que entiendo que el presidente americano quiera restringir las ayudas porque esta decisión favorece a su nación, al menos a corto plazo y bastante han invertido ya en ayudar a Europa a defenderse de terceros, pero no de esa forma y, ni mucho menos dejando a su suerte a toda una nación indefensa ante las fauces de Putin, el gran depredador.

Dios los cría y ellos se juntan, dice el refrán, y es un hecho que se repite una y otra vez a lo largo de la historia.

Y ante estos acontecimientos ¿qué puede hacer Europa? Lo que, aparentemente está haciendo. Aguantar el tipo y defender principios y libertades. Y también a Ucrania, naturalmente. No sé cuánto tiempo podrá hacerlo, pero así debe ser, aunque nos cueste muchos sacrificios.

Porque tengo la esperanza, sigo siendo un romántico, de que las naciones neutrales y la “otra américa” de los Estados Unidos se de cuenta de que este camino emprendido por Trump nos lleva a todos, incluidos los propios Estados Unidos, a un callejón sin salida y con mucha podredumbre al final.

Valencia, 1 de marzo de 2025

José Luis Martínez Ángel

P.D.

Los Cuatro Jinetes nombrados por San Juan en su Apocalipsis son el del poder y la conquista, la guerra, el hambre y la muerte. Sería fácil ponerles nombres entre los que hoy dirigen, o quieren dirigir, el destino de la humanidad.

2 comentarios en “Me lo temía. Tiburones de la democracia y matones de barrio.

  1. Tienes razón, José Luis. Lo sucedido ayer me parece la puesta en escena de las técnicas de negociación que a veces practican los americanos, aunque es insólito que se utilicen de una manera tan soez en estos niveles. Se trata de humillar, amedrentar, acoquinar al adversario para quitarle el ímpetu e incluso los argumentos antes de empezar a hablar. Aunque me parece que Zelensky salió bastante bien librado. O, al menos, eso nos han hecho creer por estos pagos.

    ¿Y ahora qué?, vienes a preguntarte. Pudiera ser que algún día fuera Rusia/Putin quien se hiciera con las tierras raras. ¿Será así? Algo puede decir Europa, aunque para ello tendrá que incrementar sus presupuestos armamentísticos. Con lo cual Trump se saldrá con la suya al pretender que por aquí incrementemos los gastos de «defensa» (¡menudo cinismo llamarles así!) ¿Le va a interesar esto al americano? ¿Conseguiría de este modo hacer a su país grande de nuevo? La verdad, no sé en qué tablero juega Trump. Si Europa se rearmare, ojalá no sea conveniente, en el mundo podría llegar a haber varias grandes potencias. ¿O acaso se pretende un mundo neoliberal fuerte frente al imparable crecimiento chino? Cualquier cosa se puede esperar del magnate.

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    • Adivinar lo que hará Trump, que nunca ha sido un negociador, sino un negociante amoral y egoísta, poniéndome en lo mejor, es mucho suponer. A Trump y toda su cuadrilla de asesores solo les puede parar una amenaza a su dinero, pero eso, que puede ocurrir, está muy lejano. Lo cierto es que si sigue así puede conseguir alianzas inimaginables, como Mexico y Europa, por poner un ejemplo de lugares con ideologías absolutamente diferentes pero con un enemigo común y quien sabe si China, que tratará de mantener una posición más o menos neutral pero sin perder mercados. Porque, con todas estas majaderías y su prepotencia, está consiguiendo que su amenaza sea el mínimo común denominador para muchas naciones. Lo mejor sería, claro está, que recapacite y se deje de bravuconadas tan estúpidas como innecesarias. Ya veremos.

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