¿Hasta dónde vamos a llegar?
Cloacas, pero de las de verdad, trabajadas por gente vinculada al PSOE, si no al gobierno, cadenas de televisión ocupando horas y horas para conseguir audiencias dando la palabra a gente que, como mínimo, son auténticos impresentables, sucios fontaneros/as que, una vez descubiertos, tratan de aparecer como víctimas, si no como héroes vengadores.
Estamos dando un espectáculo bochornoso al mundo entero y una imagen de país que no nos merecemos, porque los ciudadanos, salvo los fanáticos de siempre, no somos así.
Y por mucho que nos quieran vender burras tuertas, la responsabilidad, la única responsabilidad, la tiene el gobierno porque es el que tiene el poder. Tiene el BOE, la capacidad de nombrar o cesar a ministros o hacer que dejen de utilizar todos los altavoces del Estado para enturbiar mucho más lo ya turbio, sucio y soez.
¿De verdad creen que podemos seguir así? Dimitan, hagan pactos de Estado, manden de una vez a paseo a los chantajistas profesionales y no se conviertan ustedes en chantajistas como ellos.
Y expliquen las cosas, por favor, expliquen como es posible que canallas profesionales están tratando de ensuciar la profesionalidad de la UCO y que ni la directora de la Guardia Civil, ni el ministro del interior, ni el presidente del gobierno, hayan abierto la boca para defenderlos.
Como si fueran cómplices de lo que está pasando. O instigadores.
Sucio el gobierno y también nosotros, los votantes, los ciudadanos, los que realmente tenemos el poder y no hemos hecho nada por evitarlo porque estamos pensando en las vacaciones de verano, los unos, o en cómo sacar adelante a su familia, los otros.
Aunque estos últimos, los más de dos millones y medio de españoles que en 2024 estaban en riesgo de pobreza, el 25,8 % de la población según datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística, coincidentes con los de Cáritas, tienen disculpa para no saber que hacer ni a quien votar. Y tenemos que darles gracias porque no se dedican al saqueo para poder subsistir
Porque, mientras las élites políticas y sociales de la nación no tienen ningún problema y marranean todo lo que pueden y un poco más, resultan tan invisibles, viviendo en España, como los desgraciados habitantes de esas naciones africanas de las que no sabemos ni los nombres.
Creo y confío en que hay una justicia divina, porque, de no ser así, todos los desaprensivos que nos gobiernan, nos manipulan o nos roban, se saldrán con la suya impunemente, sin el castigo que se merecen.
Valencia, 4 de junio de 2025
José Luis Martínez Ángel.