<<Pido perdón>>, dicen los que han hecho algo mal y los pillan in fraganti. <<Asumo toda la responsabilidad>>, frase repetida con demasiada frecuencia por responsables políticos y cargos institucionales, que, o no hacen nada, o castigan con supuestas destituciones a terceros, aunque, en realidad, suele ser un cambio de puesto de trabajo dentro de la administración.
Porque los líderes políticos, en este caso Pedro Sánchez porque es el que manda y ha permitido que la corrupción haya crecido a su alrededor como crecen las setas en el otoño de nuestros bosques, siempre tienen sus <<niños de los azotes>> a los que castigar cuando son ellos mismos quienes cometen las faltas o los delitos.
Y cuando le exiges algo al responsable final por acción u omisión, pone cara de extrañeza, o de víctima del mundo y sus circunstancias, e insiste en que <<ya ha asumido la responsabilidad>>.
Quizás un poco exagerado lo que digo, pero no tan lejos de la realidad.
Se insiste, él mismo lo repite, en que Pedro Sánchez gobernará hasta el 27. Yo soy de los que creen que, si la justicia no le encuentra algo personal, se mantendrá en su puesto hasta el final de la legislatura, pero lo de <<gobernar>> es un eufemismo. Lo correcto sería decir que se mantendrá en el cargo y vivirá en la Moncloa, porque gobernar, teniendo a todos sus apoyadores con ganas de demostrar que <<ellos no son como el PSOE>>, ni de broma.
<<Actuar con contundencia>> es algo muy subjetivo para según quién, Porque el PSOE mantuvo en la militancia a Ábalos durante muchos meses y se dice que negoció con él varias salidas personales no se sabe a cambio de qué.
Y en el caso actual, el de Santos Cerdán, no ha existido la tan cacareada expulsión fulminante que repiten, añadiendo el consabido <<no como algunos>> tan común a todos los partidos. Se le pidió que se diera de baja en el partido y renunciara a su escaño, cosa que hizo varios días después que, supongo, dedicó a <<sus labores>> como investigado por la justicia.
Incluso ahora, sabiendo lo que hizo, parece que alguien se está moviendo para que tenga más de un abogado, alguno de ellos colaborador principal en las tramas ocultas que coordinaba Leire Díez
El PSOE reúne a su Comité Federal para <<discutir>> el problema del partido y decidir si apoyan las propuestas de Pedro Sánchez y, de verdad, me temo que la ciudadanía española, preocupada por sus tardeos o sus vacaciones, todos menos el 26 % en el umbral de la pobreza, no deben estar enterados de que la gran mayoría de los que lo componen ocupan cargos en la administración o en puestos relacionados con el gobierno.
Y que, naturalmente, si el presidente convoca elecciones, se encontrarían en la calle y, en muchos casos, sin oficio ni beneficio.
La puesta en escena, la esperada: caras de compungidos, pero un <<no te rindas>> casi unánime.
Este era el mundo de los mentirosos, pero ya empieza a ser el de los delincuentes potenciales que nos gobiernan, apoyados por los que, sin ellos, no pintarían lo que pintan en las decisiones de gobierno y de Estado.
Y tendrían que buscarse la vida como todo hijo de vecino.
Y, encima, Pedro Sánchez, el de las frases hechas y pose teatral, que en eso es un maestro, nos habla de sacrificios y de capitanías de barcos. Y nada más falso y sin fundamento. Porque yo he formado parte de una tripulación, de las de verdad y sé que un capitán ha de reunir muchas virtudes: conocer su oficio, conocer el mar y, muy especialmente, tener honor, ser un ejemplo para todos los que dependen de él y de su pericia.
Que sabe capear temporales, claro que sí, temporales que no ha creado. Y el que garantiza que la nave llegará a buen puerto siguiendo las rutas más seguras.
Que casi nunca son las más cortas.
Y luego la gran patraña de que debe seguir para que España siga yendo bien.
La macroeconomía si, viento en popa, pero tenemos una nación en la que un 26 % tiene riesgo de pobreza, que la creación de empleo se debe casi exclusivamente al turismo o a la función pública, que no es empleo productivo, y no a planes geniales del gobierno de la nación y que la deuda pública crece día a día.
Una nación que no presta atención a la industria, la que crea empleo estable y de calidad y en la que todos, absolutamente todos, incluida la nueva burguesía de funcionarios y pensionistas, tenemos menos poder adquisitivo que hace siete u ocho años.
En resumen, más de lo mismo o, seguramente, mucho peor.
Valencia, 6 de julio de 2025
José Luis Martínez Ángel