Aunque no sea lo más importante, quiero aclarar que los que hemos trabajado en una multinacional utilizamos erróneamente la palabra proceso, cuando deberíamos decir procedimiento.
Y es porque en terminología internacional de negocios, <<process is a series of actións that you take in order to archieve a results>> (proceso es una serie de acciones que tomas para conseguir un resultado), que es lo que en español se llamaría procedimiento, porque proceso, según la RAE, es la <<acción de ir hacia delante>> o lo relaciona con temas judiciales.
Dicho lo cual, entenderán que son muchos los que utilizan mal esta palabra, proceso, como yo seguiré haciendo.
Una vez aclarado algo que parece de tono menor, cualquiera que me haya seguido sabe que soy un convencido de que organizarse en calidad y con procesos es la mejor manera de planificar cualquier actividad asegurando su éxito. Y lo soy porque lo he comprobado en mis tiempos de ejecutivo, hasta el punto de que, una vez jubilado, me animé a publicar un libro sobre el tema: <<el golf y la calidad total>>, en el que el golf es el pretexto y la calidad el tema fundamental.
Y viene a cuento de que, en España, salvo honrosas excepciones, somos una nación de <<personas importantes>> en cada situación cuando, sin obviar que siempre deben intervenir personas, estas deberían estar sujetas a lo que determinan los procesos, procesos que hay que actualizar cada vez que cambian los recursos y las circunstancias.
Me explico y pongo como ejemplo la Dana de Valencia, en la que, sin disculpar en absoluto al presidente Mazón, porque según la normativa del momento no estaba donde debió estar, el que se necesite al presidente de una comunidad, que no tiene ni pajolera idea de cómo protegernos ante una riada para que <<se haga algo>>, es absurdo y casi criminal.
Porque en una época de tecnología super avanzada, en la que un simple automóvil de gama media-alta puede reaccionar ante situaciones sin permiso del conductor, como frenar automáticamente si se acerca demasiado al que le precede, o le rectifica la dirección si pisa una línea continua, me gustaría saber que impide que los sensores de determinados cauces de agua, por ejemplo, emitan automáticamente mensajes de alarma a los habitantes de las poblaciones siguientes en el cauce.
O, que razón hay para que se necesite la firma de no-se-quién para que se tomen decisiones en el equipo que debe coordinar las acciones preventivas o correctivas, el de los expertos en cada rama y materia, sin esperar al <<que ha de venir>> para hacerlo y para comenzar a tomar decisiones.
El presidente deberá autorizar según qué cosas, porque para eso es la máxima autoridad, pero lo hará, como es lógico, porque se lo dice un experto y no al contrario. Y lo puede autorizar él, o su suplente, o el suplente de su suplente, según especifique el proceso.
Resumo lo que decía el 21 de noviembre de 2024:
<<Y también es un hecho evidente las grandes contradicciones y descoordinaciones existentes en este momento entre estamentos para abordar situaciones excepcionales, como la sufrida recientemente en nuestra zona sur de Valencia. Contradicciones comunes a las que se producirían en cualquier otra comunidad>>.
Y decía que <<la Confederación Hidrográfica del del Júcar debe comunicar a la consejería correspondiente que las aguas han alcanzado un caudal peligroso>>
<<Y que esta comunicación, por lo que parece y estando a finales de 2024, se ha realizado mediante ¡un e-mail!, sistema que necesita la lectura obligatoria de una tercera persona, que puede estar ausente de su puesto en ese momento, o que el propio mensaje se “pierda” entre los cientos, sino miles, que se intercambiarán en momentos de semejante caos informativo. Sin considerar que también puede interrumpirse la comunicación por saturación de las redes o por interrupción de la corriente eléctrica.
Parece ser que también puede usarse la llamada telefónica, no sé si por protocolo o como recurso, pero la garantía de la comunicación real está tan en el aire como en el caso anterior, porque puede que el receptor de la llamada esté ausente, esté bloqueado por exceso de llamadas, caiga la red telefónica, etc.
En cualquiera de los casos, el receptor del email o de la llamada, tendrá que ponerse en contacto, supongo, con el que tiene la facultad para lanzar el aviso de emergencia a los teléfonos de los habitantes de las zonas afectadas. Sistema que tampoco asegura la recepción a todos los afectados, porque puede a haber teléfonos desconectados o ser propiedad de personas que, por edad u otras circunstancias, no acaben de entender lo que se les dice>>
¿No es de locos?
¡Procesos y no protocolos!, por favor.
Para esto y para todo, porque la calamidad de los incendios que asolan a toda nuestra geografía pone en evidencia que pocas localidades con gran riesgo potencial por estar rodeadas de masa forestal sabían que hacer porque nunca se habían realizado simulacros.
No quiero extenderme en este tema como me pide el cuerpo porque lo fundamental es lanzar el mensaje de nuestra triste situación real: que hacemos lo que no debemos porque alguien, en algún momento y sin tener muy claro lo que era más conveniente, así lo decidió.
Y nadie lo rectificó.
Valencia, 14 de agosto de 2025
José Luis Martínez Ángel
P.D.
En su día mandé el texto completo de mis sugerencias del 21 de noviembre del 2024 a la Jueza de Catarroja con el ruego de que lo tuviera en cuenta en su auto, si es que, al margen de las imputaciones, cabe sugerir medidas preventivas y también al segundo de Francisco José Gan para que se lo hiciera llegar.
Para que lo analizaran y trataran de mejorar los sistemas de alarma y de coordinación entre entidades, tan atrasados en eses momento.
Ninguno me ha contestado, pero supongo que, como el email que la Confederación tenía que mandar a la Generalitat, habrán llegado a su destino.