Trump, el gran perdedor

Se van conociendo detalles de lo ocurrido en la reunión entre los dos grandes dictadores y las conclusiones son clarísimas:

Parece evidente que Trump, el de la cesta de la compra, va a permitir lo que decía que nunca permitiría y es que Putin se quede con los territorios ocupados, sin más contrapartida que algunas garantías rusas en papel mojado sobre lo bien que se va a portar en los próximos años.

Por lo que en esta lamentable situación va a haber dos víctimas, Ucrania y Europa, un triunfador indiscutible, el hábil neo zar de todas las Rusias y un gran derrotado, ese extraño presidente de los Estados Unidos que ha perdido todo influencia política en el mundo, porque cada vez tiene menos que decir a China, Rusia le toma el pelo y también lo hace Netanyahu, un canalla que ha aprovechado la brutalidad de Hamás para ser aún más brutal con la desgraciada población palestina.

Solo le queda ese poder económico que le proporcionan los aranceles y que utiliza para amedrantar a quien le apetece, sin ningún criterio económico solvente, a modo de abusador de instituto.

Un botarate que está empeñado en que le den el Nobel de la Paz, en un intento evidente de desprestigiar el galardón, sometiéndolo al escarnio público. Hasta dicen, y me lo creo, que ha llamado personalmente al jurado para postularse, lo que resultaría zafio y muy propio del personaje.

Espero que el ayuntamiento de Oslo no vea nunca desfilar por sus pasillos a alguien tan poco recomendable como ejemplo y como amigo.

Valencia, 17 de agosto de 2025

José Luis Martínez Ángel.

España en llamas: las personas, los procesos, los procedimientos y los protocolos.

Aunque no sea lo más importante, quiero aclarar que los que hemos trabajado en una multinacional utilizamos erróneamente la palabra proceso, cuando deberíamos decir procedimiento.

Y es porque en terminología internacional de negocios, <<process is a series of actións that you take in order to archieve a results>> (proceso es una serie de acciones que tomas para conseguir un resultado), que es lo que en español se llamaría procedimiento, porque proceso, según la RAE, es la <<acción de ir hacia delante>> o lo relaciona con temas judiciales.

Dicho lo cual, entenderán que son muchos los que utilizan mal esta palabra, proceso, como yo seguiré haciendo.

Una vez aclarado algo que parece de tono menor, cualquiera que me haya seguido sabe que soy un convencido de que organizarse en calidad y con procesos es la mejor manera de planificar cualquier actividad asegurando su éxito. Y lo soy porque lo he comprobado en mis tiempos de ejecutivo, hasta el punto de que, una vez jubilado, me animé a publicar un libro sobre el tema: <<el golf y la calidad total>>, en el que el golf es el pretexto y la calidad el tema fundamental.

Y viene a cuento de que, en España, salvo honrosas excepciones, somos una nación de <<personas importantes>> en cada situación cuando, sin obviar que siempre deben intervenir personas, estas deberían estar sujetas a lo que determinan los procesos, procesos que hay que actualizar cada vez que cambian los recursos y las circunstancias.

Me explico y pongo como ejemplo la Dana de Valencia, en la que, sin disculpar en absoluto al presidente Mazón, porque según la normativa del momento no estaba donde debió estar, el que se necesite al presidente de una comunidad, que no tiene ni pajolera idea de cómo protegernos ante una riada para que <<se haga algo>>, es absurdo y casi criminal.

Porque en una época de tecnología super avanzada, en la que un simple automóvil de gama media-alta puede reaccionar ante situaciones sin permiso del conductor, como frenar automáticamente si se acerca demasiado al que le precede, o le rectifica la dirección si pisa una línea continua, me gustaría saber que impide que los sensores de determinados cauces de agua, por ejemplo, emitan automáticamente mensajes de alarma a los habitantes de las poblaciones siguientes en el cauce.

O, que razón hay para que se necesite la firma de no-se-quién para que se tomen decisiones en el equipo que debe coordinar las acciones preventivas o correctivas, el de los expertos en cada rama y materia, sin esperar al <<que ha de venir>> para hacerlo y para comenzar a tomar decisiones.

El presidente deberá autorizar según qué cosas, porque para eso es la máxima autoridad, pero lo hará, como es lógico, porque se lo dice un experto y no al contrario. Y lo puede autorizar él, o su suplente, o el suplente de su suplente, según especifique el proceso.

Resumo lo que decía el 21 de noviembre de 2024:

<<Y también es un hecho evidente las grandes contradicciones y descoordinaciones existentes en este momento entre estamentos para abordar situaciones excepcionales, como la sufrida recientemente en nuestra zona sur de Valencia. Contradicciones comunes a las que se producirían en cualquier otra comunidad>>.

Y decía que <<la Confederación Hidrográfica del del Júcar debe comunicar a la consejería correspondiente que las aguas han alcanzado un caudal peligroso>>

<<Y que esta comunicación, por lo que parece y estando a finales de 2024, se ha realizado mediante ¡un e-mail!, sistema que necesita la lectura obligatoria de una tercera persona, que puede estar ausente de su puesto en ese momento, o que el propio mensaje se “pierda” entre los cientos, sino miles, que se intercambiarán en momentos de semejante caos informativo. Sin considerar que también puede interrumpirse la comunicación por saturación de las redes o por interrupción de la corriente eléctrica.

Parece ser que también puede usarse la llamada telefónica, no sé si por protocolo o como recurso, pero la garantía de la comunicación real está tan en el aire como en el caso anterior, porque puede que el receptor de la llamada esté ausente, esté bloqueado por exceso de llamadas, caiga la red telefónica, etc.

En cualquiera de los casos, el receptor del email o de la llamada, tendrá que ponerse en contacto, supongo, con el que tiene la facultad para lanzar el aviso de emergencia a los teléfonos de los habitantes de las zonas afectadas. Sistema que tampoco asegura la recepción a todos los afectados, porque puede a haber teléfonos desconectados o ser propiedad de personas que, por edad u otras circunstancias, no acaben de entender lo que se les dice>>

¿No es de locos?

¡Procesos y no protocolos!, por favor.

Para esto y para todo, porque la calamidad de los incendios que asolan a toda nuestra geografía pone en evidencia que pocas localidades con gran riesgo potencial por estar rodeadas de masa forestal sabían que hacer porque nunca se habían realizado simulacros.

No quiero extenderme en este tema como me pide el cuerpo porque lo fundamental es lanzar el mensaje de nuestra triste situación real: que hacemos lo que no debemos porque alguien, en algún momento y sin tener muy claro lo que era más conveniente, así lo decidió.

Y nadie lo rectificó.

Valencia, 14 de agosto de 2025

José Luis Martínez Ángel

P.D.

En su día mandé el texto completo de mis sugerencias del 21 de noviembre del 2024 a la Jueza de Catarroja con el ruego de que lo tuviera en cuenta en su auto, si es que, al margen de las imputaciones, cabe sugerir medidas preventivas y también al segundo de Francisco José Gan para que se lo hiciera llegar.

Para que lo analizaran y trataran de mejorar los sistemas de alarma y de coordinación entre entidades, tan atrasados en eses momento.

Ninguno me ha contestado, pero supongo que, como el email que la Confederación tenía que mandar a la Generalitat, habrán llegado a su destino.

El disparate de Jumilla y la España que queremos destruir.

Estamos viendo que muchos países de Europa tienen problemas para integrar a descendientes de inmigrantes nacidos en los países en los que residen, algunos de ellos tercera generación de los primeros que llegaron a ellos, y al PP de Jumilla solo se le ocurre la necedad, el casi delito de xenofobia, de prohibir que los musulmanes celebren su fiesta del cordero en lugares públicos de la ciudad.

Cuando nosotros, los católicos, celebramos nuestras procesiones, nuestras romerías o cualquier celebración relacionada con la religión o con nuestras tradiciones sin ningún problema, los chinos su cambio de año, en los que se integran como espectadores activos multitud de españoles sin ser chinos, o se acepta como absolutamente normal, manifestaciones tan recientes en la cultura occidental como es el del orgullo gay, que no defiende ninguna religión, sino una condición o una forma de ser.

Ciudadanos de Jumilla, no duden en votar al PSOE o a cualquier otro partido, porque el PP se merece desaparecer de la faz de la tierra en esa ciudad si, de verdad, ceden a lo que parece una exigencia de VOX para mantenerse en el poder local.

En cuanto a VOX, ¿Qué voy a decir? Otra muestra de que es un partido peligroso en lo social y al que no debería votar nadie que tenga el mínimo sentido de lo que es normal y deseable, o que entienda que la globalización es irreversible y que en España hay millones de inmigrantes perfectamente integrados, que colaboran a que tengamos cubiertos muchos servicios mínimos y que, en definitiva, son tan personas como cualquiera de nosotros, por mucha sangre española que tengamos y con todo el derecho del mundo a defender su religión y sus tradiciones, siempre que respeten nuestras leyes y nuestra convivencia, como hacen la mayoría de ellos, casi todos con nuestra nacionalidad.

Y, reforzando el título de este comentario, en este siglo XXI, no integrar equivale a destruir, algo impensable en una cultura como la nuestra que aceptó con normalidad el mestizaje en nuestros antiguos virreinatos de ultramar, hasta el punto de que eran mestizos una gran parte de los virreyes.

Y no me vengan con el mantra de que cometen delitos varios y violan mujeres, porque no tengo la más mínima duda de que hay que cambiar la ley para permitir la deportación inmediata de los delincuentes extranjeros sin papeles que delincan y, por supuesto, castigar severamente a los que cometan delitos teniendo DNI, que en este caso pueden ser de cualquier raza o religión porque todos ello, todos nosotros, estamos obligados por las mismas leyes.

Valencia, 7 de agosto de 2025

José Luis Martínez Ángel.

La perla del día. Nacidos para odiar

Me gustaría saber que piensan de sí mimos algunos de los ministros cuando se ven en la tele, porque, por poca cultura que tengan y creo que tienen mucha, se verán ridículos haciendo lo que hacen y diciendo lo que dicen sobre las cosas de la nación o en defensa de lo indefendible.

Por que tendrán hijos o nietos a los que educar y sería terrible que lo hicieran transmitiéndoles esos perfiles públicos, sean reales o impostados.

A no ser y no lo creo, que hayan nacido para odiar.

Y así nos encontramos con un ministro de Justicia que se manifiesta en contra de actuaciones judiciales, o una ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, casi nada, defendiendo a muerte a José María Ángel, falsificador de un título, funcionario del máximo nivel, casado con otra funcionaria del mismo nivel que falseó su currículum y que, por tanto, han estado desempeñando cargos y cobrando sueldos que nunca les han correspondido.

Y le defiende argumentando que es un gran político y que para serlo lo importante no es tener títulos, sino hojas de servicio.

De locos. Porque el resumen del resumen es que, para demasiados políticos y de todos los partidos, unos más, otros menos, todo es perdonable si el infractor <<es de los míos>>.

Asombroso, porque, aunque todos sabemos que el ministerio de Diana Morant es uno de los <<María>> del gobierno, absolutamente prescindible pese a la longitud del título, la ministra no debería ser, como Yolanda Díaz, una <<buscatitulares>>, no creo que lo sea, porque tiene un buen historial, primero en la empresa privada y luego en el PSPV-PSOE, partido en el que escaló puestos y ganó prestigio hasta llegar a ser durante varios años  alcaldesa de Gandía, desbancado al PP y con una gestión destacada en una ciudad que no es cualquier cosa, ni por, el número de habitantes, ni por su importancia como centro turístico.

Pero ha llegado a la Moncloa y, como tantos otros, ha sufrido los efectos de ese virus que debe estar alojado en ese lugar desde el Covid-19, porque se ha convertido en una mujer mediocre y bastante arrabalera cuando actúa como aspirante a presidenta de la Generalitat.

Virus que, o les proporciona unas dotes excelentes para fingir que son groseros, verdaderos impresentables, o les produce una mutación genética que les impide reconocer a <<los otros>>, a la oposición, como de su misma especie, alterando gravemente las leyes de Mendel y convirtiéndoles en verdaderos odiadores sin gracia ni sentido.

Visto lo visto, yo recomendaría una revisión de los genotipos de los políticos que pasan, han pasado o pasarán por la Moncloa.

Valencia, 2 de agosto de 2025

José Luis Martínez Ángel