Pedro Sánchez y la estrella de David

Hay tantos temas de suma gravedad en el mundo que es imposible tratar de comentarlos todos. Ni siquiera una pequeña parte.

También la actualidad política española tiene multitud de frentes abiertos que han merecido un auténtico aluvión de titulares de prensa y enfrentamientos de un nivel nunca conocido, provocados casi todos por el presidente de la nación, un irresponsable político, inmoral, un auténtico peligro público y para la seguridad de la nación, que no pudiendo gobernar, ha conseguido convertir a un consejo de ministros en auténticos activistas, tratando cada día de captar los votos de Sumar, el que está desapareciendo por las cloacas,  como en su día ocurrió con el de Podemos.

Y, como no tiene ninguna capacidad de mantener un prestigio a nivel nacional, está tratando, sin conseguirlo, de ser referente mundial de dos temas fundamentales: el cambio climático y el azote a Israel por las atrocidades de Gaza.

Sin aclarar, porque no le interesa, que el asesino responsable de las matanzas de Gaza no es Israel, sino Netanyahu, su primer ministro, que, como nación democrática que es, comanda las fuerzas armadas de la nación. Fuerzas armadas que han cuestionado en varias ocasiones las decisiones del gobierno, pero que no pueden desobedecer sus órdenes, porque eso supondría dar un golpe de estado.

Y Netanyahu no es Israel, de la misma forma que Pedro Sánchez no es España.

Dicho lo cual, lo que está ocurriendo allí, lo que está ordenando Netanyahu, es una auténtica matanza, con el beneplácito de Trump, que está frotándose las manos pensando en los beneficios que obtendrá en la reconstrucción de Gaza, a la que también se le puede aplicar la mayoría de sus sinónimos: masacre, carnicería, mortandad, escabechina o degollina.

Pero resulta que el presidente y su gobierno, están utilizando el término <<genocidio>> y los pardillos del PP, que es imposible que sean tan pardillos sin haber hecho cursos para conseguir tal nivel, han entrado al trapo que les ha mostrado el gobierno, discutiendo el término y afirmando que es un hecho terrible, pero no un genocidio.

Y no les falta razón semántica porque genocidio significa <<exterminio o eliminación sistemática de un grupo humano por motivo de raza, etnia, religión, política o nacionalidad>>

Y Netanyahu no pretende en absoluto matar a los palestinos. Lo que quiere es que se vayan todos, expulsarlos de sus tierras. Incluso han propuesto a Sánchez que, si tanto interés tiene en que se reconozca el Estado Palestino, que permita que se establezca en España.

Exterminio fue lo que hicieron los nazis con los judíos, porque estos no les dejaban salir de sus guetos, para tenerlos controlados y poder cargarlos en los trenes con destino a los campos de concentración, donde los gaseaban.

Pero eso son discusiones académicas que importan un bledo a la ciudadanía, que lo único que entiende que Netanyahu es un asesino y, por extensión y gracias a Pedro Sanchez, que es Israel, como nación, también lo es.

Y los pardillos del PP, repito el calificativo, al meterse en ese charco, han conseguido, gracias a la interpretación de los listos de la Moncloa, sus estrategas, que a los populares les parezca menos asesinato el de un palestino que el de un judío en tiempos del holocausto.

Luego, aplicando un silogismo perverso, que el PP justifica de alguna manera la matanza.

¡Serán bobos! Que el PP tiene que hacerse mirar su estrategia de marketing es un hecho conocido desde hace mucho tiempo. Que apenas han avanzado en la forma de lanzar sus mensajes, también.

Porque, para la ciudadanía, no importa si son galgos o podencos, porque las dos son razas de perros. Y si el gobierno lo califican de genocidio, no lo discutan. Incluso utilícenlo también.

Pero lo grave no es esto, que, al fin y al cabo, es algo que solo atañe al PP. Lo grave es que, con la cruzada antijudía que ha emprendido nuestro presidente, vamos a dejar de comprar el mejor armamento para nuestra defensa, el mejor con mucha diferencia. Y a romper puentes con la inteligencia israelí, quizás la mejor de todas y, como consecuencia la de los Estados Unidos y otros países de Europa.

Pero, el muy insensato, al atacar a los israelitas, ha abierto una puerta imposible de cerrar y con graves consecuencias, porque en España hay gran cantidad de capital judío en general e israelí en particular, en las finanzas, patrocinando clubes de futbol u ocupando gran cantidad de espacios desconocidos para nosotros y, por lo que parece, pare él mismo.

Y al decir <<nada con Israel>> está lanzando un mensaje subliminal de <<nada con los judíos>> que está calando en sus colectivos mundiales, incluido el español.

Sin contar con que romper los contratos que tiene el gobierno con Israel, puede suponer miles de millones en indemnizaciones.

O que hemos dejado de ser un referente como nación capaz de albergar eventos internacionales con toda eficacia y sin problemas.

¿Van a invadir un campo de futbol los podemitas, los de la kale borroka o los de sumar si juega un judío? ¿podrán entrar los judíos en los campos de futbol como espectadores?

Presión contra Netanyahu en todos los foros, sí. Llenar las calles de manifestantes de todos los partidos pidiendo el fin de a masacre, también. Pero sin sacar los pies del tiesto, sabiendo lo que se hace.

Porque, loque se está haciendo, es un auténtico disparate para la ya olvidada <<marca España>>.

Y, con toda esta insensatez, no tardarán en aparecer los que exijan que se vuelva a identificar a los judíos con la estrella de David con fondo amarillo.

Porque, como se dijo en algún momento, son escoria, auténticas ratas a los que hay que exterminar.

Se que me estoy pasando, pero no demasiado.

Valencia, 17 de septiembre de 2025

José Luis Martínez Ángel.

P.D. Quiero aclarar que tampoco estuve de acuerdo en bloquear a los deportistas rusos que manifestaron su descontento cuando se invadió Ucrania. Quizás sí al equipo olímpico, que fue el único que se libró participando en las olimpiadas como una especie de colectivo apátrida.

Y claro, nadie reparamos en que era el equipo olímpico ruso