Pedro Sánchez y las cosas que me malicio.

Ayer vi la País-entrevista del nuestro presidente y escucharle es como un bálsamo para las almas, porque tengo que reiterarme en lo que siempre he dicho de él: que es un auténtico maestro de la interpretación escénica, tanto por lo que dice como por la forma de decirlo.

Que se equivoca en algunas cosas de la transición a la democracia, sí, pero eso le pasa a cualquiera que haya leído lo que pasó de buenas fuentes, él tendría tres años en 1975, o que le han contado mal algunos de esos socialistas que estuvieron absolutamente desaparecidos durante la dictadura.

Como, por ejemplo, decir que la democracia la trajo el pueblo, los peatones, tratando de desprestigiar la figura de Juan Carlos I, ya bastante desprestigiado, muy merecidamente, por sus asuntos personales, pero que fue un gran Jefe de Estado y uno de los grandes artífices de la transición.

La democracia, querido amigo, la trajo la muerte de Franco en la cama y la estrategia que habían preparado desde mucho tiempo atrás personas de diversos estamentos, entre ellas el entonces príncipe.

Y los españoles de entonces, a los que nos habían convencido de que la política era dañina para el pueblo, que los comunistas eran asesinos quema iglesias, esos sí que se mantuvieron activos en la clandestinidad, y que no había nada mejor que un buen <<padre de la patria>> que pensara por nosotros y nos cuidara, lloraron la muerte del dictador en su gran mayoría y siguieron con emoción sus funerales en vivo, si estaban en Madrid, o a través de las televisiones de toda España.

Porque el tardo franquismo, que seguía torturando a minorías, incluso fusilando en Burgos, era un tiempo en el que los españoles tenían lo que ahora les resulta casi imposible de conseguir: empleos estables, algunos <<para toda la vida>>, y vivienda accesible para las parejas que decidían casarse, por la iglesia, por supuesto, porque era la única forma posible.

Y la vida era cómoda para los que no nos metíamos en política. Y soportable para los que no lo hacíamos, pero interveníamos en temas sociales de la iglesia, muy mal vistos por el gobierno y por la propia cúpula de la Iglesia en aquellos tiempos.

Es por eso por lo que muchos jóvenes, debidamente manipulados, se apuntan a VOX pensando que no hay nada mejor que una nación con caudillo, como la que tuvimos, y con ciudadanos de dos categorías fundamentales, los fieles y los otros, y con razas superiores según el color de su piel o sus lugares de nacimiento.

Porque, siendo cierto que el socialismo tiene un suelo de votos porque los socialistas de toda la vida votarían al mismísimo Barrabás si fuera su candidato, o, todo lo más, irían a la abstención en caso de gran disconformidad con el líder, también lo es que cada día que pasa en esta situación de ser presidente sin poder gobernar, está lesionando gravemente la imagen del partido.

Y yo, seguramente por el instinto de muchos años trabajando en una multinacional donde nadie daba puntada sin hilo, me malicio que la única razón de que esté prolongando su agonía personal, porque lo es, por mucho que viaje por el mundo mostrándose como paladín, casi el inventor, de la defensa contra el cambio climático, es disponer del BOE.

El que le permitirá, si fuera necesario, amnistiar a los posibles condenados por el Tribunal Superior. Porque todo este empeño de manifestar una y otra vez que todos los imputados de su entorno son inocentes, parece una campaña orquestada para hacer comprensible y aceptable la posible amnistía para determinados ámbitos de opinión.

Y también, esto no es del BOE, seguir siendo presidente del gobierno para controlar el relevo de Conde-Pumpido al frente del Constitucional, tribunal que, con la composición actual o una parecida, podría paralizar cualquier intento de declarar anticonstitucional las amnistías.

Claro que esto son cosas que yo me malicio, quizás porque la edad me hace ser excesivamente desconfiado y un poco conspiranoico

Valencia, 10 de noviembre de 2025

José Luis Martínez Ángel

Deja un comentario