Vaya por delante mi afecto por las personas que han resultado muertas o heridas en el trágico accidente de Adamuz y también para los supervivientes de ambos trenes que han sufrido un impacto del que tardarán mucho en recuperarse.
Y a los familiares de las víctimas, que sufrirán las pérdidas sin entender lo ocurrido, repitiendo una y otra vez esa gran pregunta que acompaña a situaciones como estas, << ¿porque él? >>, o ella, o ellos.
Pero este desgraciado accidente y los comentarios posteriores de técnicos y profesionales ha puesto en evidencia las deficiencias en el mantenimiento de la estructura de la alta velocidad española, beneficio de muchos, claro que sí, pero perjuicio de todos, que tenemos que soportar con nuestros impuestos el déficit de Adif:
<<Adif Alta Velocidad ingresa más, sí, pero pierde mucho más. En solo un año, las pérdidas se disparan un 51%. Y no hablamos de una empresa secundaria, sino del pilar sobre el que se sostiene todo el sistema de alta velocidad. Los ingresos por cánones aumentan, pero no lo suficiente para tapar una estructura de costes y una deuda que ya supera los 20.000 millones de euros. Los intereses, directamente, se lo comen todo>>
Y esto no es más que el botón de muestra de lo que debe solucionar el gobierno que nos llegue después de las elecciones de 2027, fecha límite de Pedro Sánchez si la justicia o una rebelión interna en los escaños socialistas no lo impide, cosa realmente difícil.
Porque la mucha ostentación y los oropeles que luce este gobierno no puede tapar que se necesitará mucha más inversión en estructuras ferroviarias, carreteras, armamento y tantas otras cosas, lesionando lo menos posible las políticas actuales de sanidad y bienestar social.
Y para amortiguar la deuda del Estado, que sigue creciente pese a los aumentos por recaudación de IVA y los fondos europeos que siguen llegando a España.
Espero que lo manifiesten así en sus campañas electorales los partidos serios y no nos anuncien milagros que no pueden cumplir. Que para eso ya están los que no pueden gobernar, la extrema izquierda por un lado y la extrema derecha, VOX, por el otro, que, esos sí, pueden contar mentiras y anunciar todas las fantasías sociales que se les ocurra.
Valencia, 21 de enero de 2026
José Luis Martínez Ángel.