Ayer apareció Pedro Sánchez e hizo lo que mejor sabe hacer, lo que borda: resistir
Y lo hizo con la complicidad de muchos, interesados en mantenerle en el gobierno, aunque sea un Ejecutivo parcheado, apuntalado y con muchas grietas, como ocurre con los edificios viejos, porque, para la gran mayoría de ellos, esta situación tiene muy poco que ver con la política, definida por la RAE como <<arte, doctrina u opinión referente al gobierno de los Estados>> y mucho más con las conveniencias.
Partidos que se comportan como esos ciudadanos que van corriendo a las playas cuando se hunde un barco en la costa para ver cuanto pueden llevarse de su carga cuando el mar la acerca a la orilla.
En cuanto al formato de la sesión, unos comentarios:
La originalísima intervención de la siempre tronante Yolanda Díaz, esta vez para declarar con su vehemencia habitual, (¡qué buena actriz se ha perdido la comedia!) que Pedro Sánchez es la única luz en la oscuridad, asignándole un rocambolesco pluriempleo metafórico de capitán de barco, por una parte y faro salvador ante las tormentas, por la otra.
Salvo la originalidad de la exposición, ninguna sorpresa porque todos sabemos que Sumar es un partido en cuarto menguante y que Yolanda acabará en el PSOE de Sánchez, el <<nosecuantos>> por el que pasará, tras haber traicionado o hundido a cada uno de ellos.
El segundo es la histérica intervención del siempre previsible Patxi López, otro superviviente que hará lo que sea necesario para mantenerse a flote, que acusó a Feijóo de ser el responsable de que miles de jóvenes murieran a causa de la droga por haberse fotografiado con un amigo que, en aquellos tiempos, hace treinta años, no era sospechoso de nada.
El que, al estrenar la portavocía en el Congreso dijo apostar <<por profundizar en el diálogo, «la mejor herramienta de la política«>> El que ha mejorado al propio Pedro Sánchez en afirmar una cosa y su contraria, porque él lo ha hecho en el mismo día. Y más de una vez.
Me temo que en este momento es él el que no sabe cuánto cuesta un café en un bar.
Con el temor añadido de que, según escuché directamente, la actual portavoz del PSOE, la muy impetuosa Montserrat Mínguez, la que se estrenó poniendo a caer de un burro al PP por hechos reales y otros inventados, depende de este hombre preclaro, maestro en política y brillante como parlamentario.
El otro punto preocupante es que las sesiones parlamentarias de estos tiempos, cada vez se parecen más a las que figuran en las actas de la Segunda República, la primera nunca existió, en cuanto a ataques personales en lo verbal y en lo gestual, en una espiral de violencia que parece imposible de frenar.
Claro que todo esto no es más que un <<continuará>>, porque Pedro Sánchez está amenazado por las investigaciones de su entorno, en España y por los estamentos de la Comunidad Europea, que ya le ha tomado la medida y empieza a saber de qué pie cojea el guapo y encantador presidente español.
El de los buenos andares en lo físico y nada recomendables en lo moral.
Valencia, 10 de julio de 2025
José Luis Martínez Ángel