El pasado 12 de junio, publicaba este comentario:

Hoy cesa en su cargo de gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, propuesto en 2018 por el gobierno de Mariano Rajoy. Un funcionario del mayor nivel que ha hecho un gran trabajo durante su mandato.

En cuanto a sus intervenciones públicas, ni una palabra de más, ni un mal gesto, ni la más mínima concesión a potenciar su imagen personal.

No sé quién le sustituirá, pero, sea quien sea, me temo que lo echaremos de menos, porque es muy difícil encontrar perfiles como el del gobernador saliente en una sociedad de tensiones, muros y partidismos, en la que, a la mayoría de los altos cargos de la administración nombrados por el gobierno, se les ve el color de sus ideas debajo de su toga o de su ropa de trabajo.”

Pues bien, en un “quién da más” muy propio del caudillo que nos gobierno y saltándose normas y costumbres, hoy se anunciará que el puesto lo ocupará José Luis Escrivá Belmonte, hombre de mucha preparación, pero actual ministro del gobierno.

Otra cacicada, tan impropia como innecesaria, porque solo se trata, supongo, de que el futuro gobernador no emita comentarios desfavorables sobre políticas del gobierno, porque depender, dependerá, como el anterior, del Banco Central Europeo.

Por lo que, a cambio de imagen y relato, condena a un cargo tan importante como este al estigma de la parcialidad.

Valencia 4 de septiembre de 2024

José Luis Martínez Ángel