El “ómnibus dos” y las armas secretas de Pedro Sánchez.

Parece que Pedro Sánchez está dispuesto a volver a presentar el mismo proyecto ómnibus que fue rechazado días pasados y, para ello, ha afirmado que buscará votos debajo de las piedras. Como suelo decir de tanto en tanto, locura es hacer lo mismo una y otra vez esperando resultados diferentes, pero aquí hay algo que no me cuadra porque nuestro presidente es de todo y casi nada bueno, pero no suele dar puntada sin hilo.

Y el pedregal español ya lo tiene bastante removido.

Puede que haya algo negociándose con Junts, pero tiene que ser muy gordo, porque si no separa los proyectos de regularización de pensiones, bonificación de billetes de transportes y las ayudas a las víctimas de la Dana, Puigdemont quedaría desautorizado y como el tal personaje tiene tanto orgullo y tanto los pies en el aire como el propio Pedro Sánchez, no creo que lo acepte a cambio de poco.

Y si cree que el relato y la potentísima máquina de propaganda del gobierno ha asustado tanto a Junts como al PP que en esta ocasión aprobarán el proyecto para no tener el odio eterno de los jubilados, tampoco me parece razonable.

Porque la mayoría de la población jubilada tenemos dos dedos de frente y sabemos distinguir hechos de cuentos chinos y porque estamos seguros de que, tarde lo que tarde, cuando se apruebe será con carácter retroactivo.

Luego la incógnita es saber lo que ocurrirá con este tema en días sucesivos, porque al presidente, bastante agobiado por las causas legales abiertas a su entorno, se le ha aparecido otro fantasma, esta vez muy potente, como es Trump en forma de presupuesto de gasto para la OTAN.

Y de este no se podrá escapar sin ceder, porque el presidente de los Estados Unidos es un perro de presa y no aceptará regates dialécticos ni esas bombas de humo tan habituales del sanchismo.

Sin contar con que nuestro presidente es alguien al que Trump, personaje capaz de cualquier cosa, tiene en su punto de mira por algunas de sus declaraciones en los últimos tiempos.

Por lo que, para desgracia de los españoles, los problemas aumentarán en lugar de disminuir.

Como parece seguro que también aumentará la ya muy agobiante presión fiscal.

Valencia, 27 de enero de 2025

José Luis Martínez Ángel