Emilia Almodóvar Sánchez, César Joaquín Ramos Esteban, Maribel García López y Juan Antonio González Gracia son los cuatro congresistas extremeños que han votado ayer a favor de que se cierre la central nuclear de Almaraz.
Supongo que hoy mismo se desplazarán a esa zona para explicar a los afectados por la medida, muchos de ellos miembros o simpatizantes del socialismo extremeño, los que le votaron, como les ayudan con este voto.
Y, también, claro está, a Gallardo, el candidato del PSOE de Extremadura, que no sabe cómo explicar que cuatro extremeños sean más fieles a su presidente, porque les puso en la lista cerrada en las pasadas elecciones, qué a los extremeños, a los que representan.
Porque, amigos míos, el voto es de ellos, de cada congresista, y también debería ser sagrada su fidelidad a su comunidad, pero el fututo económico, su sueldo, depende del que tiene el dedo que decide quién entra o no en las listas.
¡Maldita ley electoral que convierte en borregos busca pesebres a los que deberían ser representantes de quienes les votaron!
Supongo que María Guardiola Martín, la presidenta de Extremadura tendrá el corazón partido porque, de una parte, quería que la central no cerrara, pero de otra le allanan el camino de la reelección.
Porque ya dijo mi muy admirado Ramón de Campoamor que:
En este mundo traidor
Nada es verdad ni mentira
Todo es según el color
Del cristal con que se mira.
Valencia, 14 de noviembre de 2025
José Luis Martínez Ángel