La verdad, los relatos y el “tirón” de Yolanda Díaz

Leo el titular de un periódico que dice:

<<Yolanda Díaz se impone en la asamblea de Sumar: “Quien piense que puede hacerlo solo se equivoca”, en una referencia al PSOE, sus socios de gobierno>>

Y luego, en letra más pequeña añaden:

8.179 inscritos participan en la votación que ha ratificado a la vicepresidenta segunda como coordinadora general de la formación con un 86,56% de los votos

Este párrafo, parte del cuerpo de la noticia, informa de que:

Sumar Avanza, la lista de Díaz ha recibido un 81,56% de los votos y tendrá por lo tanto 76 miembros de la dirección

Lo que no dice este periódico y leo en otro es que:

Yolanda Díaz se impone en la asamblea de Sumar tras una raquítica participación del 11%”

Lo que, en la práctica, quiere decir que Yolanda obtuvo el 81,56 % del 11 % de los que participaron en la votación, lo que supone un apoyo real del 13, 49 % de los “miembros” de esa agrupación de agrupaciones llamada Sumar, resultado que, tratándose de un “partido” que acaba de nacer, más bien parece que esté en clara decadencia.

Y es que, citando al clásico, lo que no puede ser no puede ser y, además es imposible. Hace unos días, buscando analogías entre Yolanda Díaz y algún personaje de la vida real, decía que me recuerda al clásico vendedor de globos de gas, el que los lleva sujetando los cabos para impedir que salgan volando. Pues bien, al margen de la falta de entusiasmo evidenciado en la asamblea, hay algunos globos que ya se le están escapando de la mano y han decidido volar solos o juntarse con los de otro vendedor, como ha ocurrió con “Mes per Mallorca” y parece que va a suceder con algunos otros.

Pero, como sucedió con otros dirigentes que “han sido”, a ella parece no importarle. La vicepresidenta “busca titulares”, sigue a lo suyo y lo suyo son paridas políticas con mucho redoblar de tambores y poco fundamento, como el último para complicar un poco más la contratación de empleados/as de hogar, que ya lo tienen bastante difícil sin su ayuda para que les legalicen, o la gran mentira de decir hace unos días que en España hay 55.300 fijos discontinuos, cuando el propio SEPE, que depende del ministerio de trabajo, es decir, de ella, dice que son 150.000 y los expertos independientes los estiman por encima de los  700.000.

Ministra de trabajo que subió el salario mínimo por Decreto Ley, con la complicidad de los dos figurantes supuestos líderes de un sindicalismo soportado por el gobierno y no por las cuotas de los afiliados y sin el consenso de los empresarios, los “pagadores” de la iniciativa, a los que castigó con una subida superior a la que estaban negociando para que tuvieran muy claro que quien manda en España no es la democracia y la negociación, sino el propietario del BOE.

Pobre y confusa trayectoria de alguien que aseguró que sería la primera mujer presidenta de un gobierno en España.