Sigamos hablando de VOX. Decíamos ayer…

Ayer hablaba de este partido, cada vez más fuera de toda lógica y toda sensatez, que presume de amar a España más que nadie, pero que cada vez ama menos a los españoles y a nuestras instituciones.

Porque ayer, viendo por televisión el extraordinario funeral religioso por las víctimas de maldito accidente de tren, en el que todos estuvieron en su sitio, sin estridencias, donde triunfó la serenidad en un ambiente de dolor y recogimiento, me reafirmo en que VOX es cada vez más un partido antisistema, que gallea mucho, pero que no aporta ninguna solución y sí crea muchos problemas pensando en el futuro

Porque VOX debió estar ayer apoyando a los familiares de las víctimas, sobre todo, pero también a los Reyes, al acto en sí y a los miles de españoles que acudieron al pabellón polideportivo a llorar con los que sufrían, en vez de llenarse la boca diciendo que el ministro Puente es un asesino, creo que así llegaron a llamarle, pero sin ninguna muestra de afecto por los supuestos asesinados, carne de cañón para sus intereses políticos y sus constantes diatribas.

Un acto en el que también hicieron lo que tenían que hacer algunos ministros del gobierno que, exponiéndose a sufrir insultos, asistieron a la ceremonia y manifestaron el máximo respeto al acto. Es cierto que entraron por una puerta lateral y no se dirigieron a las familias de los muertos, pero allí estuvieron.

La gran pregunta es ¿Qué papel puede representar VOX en la situación actual de España comportándose como lo está haciendo?

Parece que ninguna positiva. Porque en su ensoñación de reemplazar al PP como partido mayoritario de la derecha, en lugar de partido influente, que es lo que puede ser, y conseguir que se acepten algunas de sus propuestas, está actuando como un auténtico dinamitero de posibles acuerdos con este partido para desbancar al sanchismo y permitir que el PSOE se regenere, cosa que quiero yo y el mismo PP, supongo, porque necesita tener un interlocutor fiable para tratar temas de Estado en lugar de esa jauría de sacacuartos a la nación a cambio de mantener al presidente en la Moncloa.

Pero no, ahí están exigiendo más poder que el que realmente tienen, alegando como razón para ello su evidente crecimiento, en lugar de los votos reales que están obteniendo en las lecciones.

En valenciano hay una expresión, <<embruta rogles>> para referirse a este tipo de individuos, los que revientan pandillas o grupos de amigos, los que ni comen ni dejan comer y que actúan como el clásico cuñado de las anécdotas que suele destrozar las comidas familiares.

Por lo que me temo, cada vez más, que salir del sanchismo para caer en manos de VOX empieza a parecer, como dice el refrán castellano <<salir de Matamala y en entrar en Matapeor>>.

Por cierto. No creo que VOX sea un partido muy votado en Huelva en el futuro y, por extensión, en toda Andalucia. Porque no creo que se pueda despreciar a los andaluces y luego pedir sus votos.

Valencia, 30 de enero de 2026

José Luis Martínez Ángel.