No por esperada es menos triste y descorazonadora la noticia de que el TC ha declarado constitucional la Ley de Amnistía. Y lo es, no solo porque así lo crea el Tribunal Superior de Justicia, que es la única voz autorizada en España para decir la última palabra sobre delitos, ni porque así lo estimara la Comisión de Venecia, la que denunció que tiene muchas lagunas y se tramitó de forma inapropiada, ni tampoco porque lo afirme la Comisión de Justicia de la Comunidad Europea, que la ha definido como un <<auto indulto>> porque salió adelante gracias a los votos de los beneficiados de su aplicación, también porque la totalidad de los antiguos miembros del Constitucional así lo han declarado, como lo declararon pocos días antes de necesitar los malditos siete votos, Pedro Sánchez, Félix Bolaños, la vicepresidenta Montero y todos los miembros del gobierno que fueron preguntados.
Y, como comentaba en una nota anterior, una de las razones aducidas por la ponente, refrendada por <<los cinco>> del Constitucional elegidos para apoyar al gobierno, es constitucional todo lo que no prohíbe explícitamente la Constitución.
Una pieza antológica para que los españoles entendamos lo que es normal para este tribunal de sometidos a la disciplina de voto del ejecutivo.
Remedando a Adolfo Suarez, cuando prometió <<hacer legal todo lo que es normal en la calle>> la misión de este tribunal es <<declarar constitucional todo lo que Pedro Sánchez dice que debe serlo>>
Por lo que yo, como he dicho otras veces y transformando en silogismo esa afirmación, estimaba que
- La Constitución solo prohíbe castrar a <<varones con alguna discapacidad>>
- La mayoría de los varones no tienen ninguna discapacidad
- Luego sería constitucional promulgar una ley que obligue castrar a la mayoría de los varones
Varones <<rojos>>, si gobiernan los fachas o <<fachas>>, si gobiernan los rojos.
Tengo la esperanza de que la Comunidad Europea ponga en su lugar, que es un basurero público, a los miembros del tribunal que han aprobado semejante desatino, pero no estaría de más que, de momento y en el día de hoy, se ponga un lazo negro en la bandera constitucional española, la bicolor, con el escudo y sin el águila imperial.
Valencia, 27 de junio de 2025
José Luis Martínez Ángel