El desbloqueo para elegir a los vocales del CSPJ

La suerte está echada y ayer, ¡por fin! se llegó a un acuerdo para la renovación de los vocales de este organismo. Hay voces que lo agradecen y otras, tronantes, que hablan de traiciones y riesgos.

Riegos tiene, y bastantes, pero es evidente que la situación es mucho mejor que la anterior y que, aunque tenga el riesgo de que Pedro Sánchez no mantenga la palabra dada sobre una nueva forma de elección de vocales a propuesta de los miembros del CSPJ, se han conseguido avances y tiene el aval y la tutela de la Comunidad Europea.

Lo dicho. Los agoreros dicen que Pedro Sánchez no cumplirá los compromisos y precedentes “hailos”, pero, de momento, tenemos lo que tenemos y no es poco.

No quiero entrar en detalles, en parte porque los desconozco y también porque la parte por desarrollar, la comprometida, es un futurible que puede ser bueno o malo según presionen PSOE, PP y la Comunidad, pero mantengamos la esperanza de que se mantendrá la independencia del Poder Judicial, que es de lo que se trata.

Y estoy encantado de que los dos grandes partidos de España, que tienen más del setenta por ciento de la representación en el Parlamento, hayan acordado un pacto de Estado, sacudiéndose la mala influencia de radicales de derecha y extremistas o separatistas de izquierda.

Que la democracia consiste en que gobiernen las mayorías con respeto a las minorías, pero estamos en una situación en la que se han invertido los términos y son minorías tóxicas las que están dirigiendo la política nacional por la necesidad de votos del presidente del gobierno.

Espero que este pacto no sea el único y que, con independencia de que el partido ganador aplique sus políticas particulares en el día a día, vean la luz otros como el de la Educación, por poner un caso, y, sueño imposible, un cambio de la maldita Ley Electoral que permite las listas cerradas llenas de calienta sillones obedientes a la voz de su amo se vote lo que se vote y aunque se perjudique a las regiones a las que pertenecen los congresistas.

Y digo sueño imposible porque a los dos grandes, PSOE y PP, les viene de perlas la obediencia debida y nunca permitirán que pasemos al sistema de distrito único, como ocurre en Gran Bretaña.

Me felicito pues por lo conseguido y me parece razonable que Patxi López o Bolaños se hayan apresurado a afirmar que esto no es lo que parece, o que Feijóo se presente como el ganador de la contienda. Son cosas del relato muy de cara a la galería y nada más.

Valencia, 27 de junio de 2024

José Luis Martínez Ángel