Ayer publiqué un comentario titulado << Normas de Seguridad Nacional y Protección Ante Emergencias y Catástrofes>> en el que aseguraba que Pedro Sánchez no declararía el estado de catástrofe o de emergencia nacional, no sé cuál es el nombre exacto en este momento y que terminaba diciendo:
<< La única explicación, según mi opinión, es que en una operación de este calibre se producirán algunos fallos, por muy bien que lo quieran hacer, y muchas insatisfacciones de los que se consideren perjudicados, que será una buena parte de las víctimas de la Dana.
Y eso, el coste político, es lo que nunca ha estado dispuesto a afrontar nuestro presidente del gobierno, Pedro Sánchez Pérez-Castejón, que, básicamente, vive de golpes de efectos positivos y que tiene verdadera obsesión en dar una imagen de gran estadista, certero en las decisiones y libre de las equivocaciones que otros cometerían en su caso.
De esta forma se puede apuntar todo lo que sea ayudas y colaboraciones con los valencianos, sin que le salpique ni una gota de los problemas de gestión que se puedan producir.
Me temo que eso es lo que hay.>>
Pues bien, lo ha vuelto a hacer. Como lo hizo en la pandemia y en la catástrofe del volcán de La Palma.
Dará dinero, mucho dinero, porque es, como afirmaba, una forma de quedar maravillosamente bien sin que le salpique ni una gota de barro de las calles valencianas, ese que se llevaron en la cara los reyes de España. Porque el dinero no le cuesta nada, no sale de su bolsillo. Lo rebañará del presupuesto, lo conseguirá de Europa, de nuevos impuestos o aumentando la ya muy crecida deuda nacional.
Seguramente este gesto cobarde no impactará en la opinión pública porque, desgraciadamente, estamos muy anestesiados y desconocedores de lo previsto en estos casos en las leyes españolas. Y así nos va.
Así que continuaremos soportando la falta de conocimiento del personal, la cobardía del presidente y los muchos errores que cometerá Carlos Mazón, que son los mismos que cometería cualquier otro presidente de comunidad, tan falto de conocimiento y de recursos para solucionar lo que le ha caído encima, como él.
Y a los valencianos afectados, que nos den. Eso es lo que menos importa. Solo somos personajes secundarios de esta maldita farsa.
Valencia, 5 de noviembre de 2024
José Luis Martínez Ángel.