La pinza Sánchez-Abascal.

En este momento el PP necesitaría ganar unas elecciones con el apoyo de VOX para tratar de deshacer una buena parte de lo aprobado por el PSOE, especialmente lo relacionado con el asalto al Poder Judicial, a la interpretación interesada de la Constitución, sobre la amnistía, o por el desafecto creciente a la Jefatura del Estado, estamento muy por encima del nivel del jefe de gobierno de turno.

Pero, visto lo visto, no podrá hacerlo si no consigue mayoría absoluta, cosa harto difícil, porque “la otra derecha”, VOX, parece haber perdido el norte en su afán de tratar de ser “como el que más”, empresa en la que fracasaron UPyD, Ciudadanos y Podemos, que sigue vivo, pero con serios riesgos de muerte prematura.

Porque VOX y su plantel de dirigentes desnortados, (¡el otro día, otra del tal Ortega Smith en la asamblea de Madrid!), están completamente ofuscados en su objetivo de derribar a Sánchez cueste lo que cueste y de aparentar más que lo que son, por lo que están perdiendo todo sentido de Estado, proponiendo cosas tan fuera de lugar como que el PP incumpla la ley en el Senado, o que no pacte absolutamente nada con el gobierno porque, según ellos, es favorecer al presidente, aunque el pacto sea beneficioso para España y para los españoles.

Con lo que están haciendo un flaco favor a un posible triunfo electoral del ala conservadora, porque es casi imposible que el PP alcance la mayoría absoluta, aunque recupere parte del electorado de VOX, cada vez más desconcertado por el rumbo del partido. La otra opción, también muy difícil, es que la abstención de los “socialistas no sanchístas”, crezca lo suficiente para impedir que su líder actual consiga formar gobierno con todos sus socios, que, excepto Bildu, también están perdiendo votos.

En cuanto a VOX, es inevitable que pierda electorado, mucho electorado, si continúa con esa actitud barriobajera, chulesca y tabernaria, de querer aparentar que son más de lo que son, y hacer creer a su electorado que pueden tener un poder que nunca alcanzarán. Lo malo para ellos es que esto parece no tener arreglo, porque cada vez que ha tenido una crisis interna, la ha solucionado radicalizándose más, dando argumentos al PSOE para que le voten por miedo a ”lo que puede venir” y haciendo más complicado un posible pacto con el PP.

Lo que, en la práctica y como digo en el encabezamiento, supone una pinza VOX – PSOE que fortalece a su gran enemigo personal.

Siempre lo he dicho: partido de influencia pueden serlo, pero nunca conseguirán votos suficientes para imponer políticas a nivel de Estado, como no las están pudiendo imponer en las autonomías.

También Feijóo quiere la desaparición de Pedro Sánchez como cabeza del Ejecutivo porque sabe que, mientras sea jefe del gobierno, le resultará imposible conseguir casi ninguno de los grandes pactos de Estado que España necesita, pero lo está haciendo de forma más racional y con menos chulería.

A estas alturas dudo mucho de que VOX sea capaz de reconducir conductas y mensajes porque están en ese momento de euforia – ofuscación que, como he comentado anteriormente, he visto en otros partidos, ya desaparecidos o en vías de desaparecer.

A Sumar le ocurrirá exactamente lo mismo, pero un poco más adelante, cuando sean conscientes de que tampoco son partido de gobierno ni tienen los suficientes votos para imponer medidas, o, simplemente, cuando ya no le sean útiles a Pedro Sánchez. Como ha ocurrido con Podemos.

Lo siento por VOX, pero, en mi opinión, ha elegido el peor camino para ellos, para el PP y para la mayoría conservadora de este país. Y el mejor para Pedro Sánchez.

Es algo parecido a lo que le ocurrió al PSOE con la pinza que formaron Julio Anguita, molesto con los socialistas porque no apoyaron para nada su “programa” y el PP, que era la oposición oficial.

Lo que dije en un comentario anterior: España es un país en el que se hace cola para tropezar en la misma piedra. Como ha sucedido en las últimas décadas en Argentina, por ejemplo.

Valencia, 26 de diciembre de 2023

José Luis Martínez Ángel