Harto de escuchar “peros” y “cosechar éxitos negativos” como paladín de la causa, Pedro Sánchez ha decidido que el reconocimiento del estado palestino, que era para “ya”, conviene aplazarlo hasta mejor ocasión.
El gobierno blanqueador de Bildu, “el partido que ha hecho más por la democracia que los nacionalistas de pulserita”, según responsables del PSOE, o de lo que sea, repartió entre todos sus voceros la consigna de repetir que este partido, ¡válgame, Dios!, es un partido cobarde por no reconocer que ETA era una banda terrorista.
Continúa la campaña institucional del gobierno de llenar las calles de basura para defender el “si yo he hecho esto, todos lo han hecho. Si yo tengo un exministro corrupto, todos lo han tenido, si yo tengo un familiar sospechoso de algo, todos lo tienen”
Y, para conseguirlo, convocan comisiones de investigación con cincuenta mil investigados, quizás unos pocos menos, entre ellos y muy a regañadientes y a última hora, al ex ministro de marras.
Es verdad que el PP también ha convocado treinta mil comisiones en el Senado, pero al menos y en su descargo, hay que decir que fueron los primeros y que empezaron por convocar a los de “la trama Koldo”
Así, queridos amigos, tendremos a un montón de congresistas y senadores de todo tipo y condición dedicando horas, días y meses de su tiempo, el que debería emplear en cosas mejores, a buscar titulares para los periódicos de cada día siguiente.
Que para eso los hemos elegido. O, al menos, eso dicen ellos. Para “buscar la verdad”
Mientras, los españoles, a lo suyo: Llegar a fin de mes, encontrar trabajo, buscar inútilmente un piso que alquilar, entrar en listas de espera para la atención sanitaria, reclamando ayudas para la investigación de enfermedades raras y tantas otras cosas propias de los mortales que les hemos votado. Y que merecemos lo que nos pasa y mucho más.
Porque lo de la “casta” ya no tiene nombre. De otro planeta no son porque bien que les gustan las canonjías y los privilegios, pero levitar, levitan. Sin ninguna duda.
Porque es evidente, muy evidente, que no tienen los pies en el suelo.
Valencia, 17 de abril de 2024
José Luis Martínez Ángel