La trampa para ratones de Netanyahu

Cada vez es más evidente que Trump se ha dejado cazar por Netanyahu y los ayatolás en esa trampa para cazar ratones que es la guerra de Irán.

Porque esa guerra es de muy especial necesidad para el israelita, no tanto para los Estados Unidos, y ha despertado lo peor de un gobierno teocrático y represor, con más apoyos internos de lo que se decía.

Y el cebo, sin duda, es los grandes negocios que Trump espera hacer en la Franja de Gaza cuando se termine de expulsar a los gazatíes.

Y la red que tiene atrapado al muy alocado e insensato presidente americano es el estrecho de Ormuz, porque no tiene ninguna posibilidad de retirarse del conflicto antes de despejar la zona sin aparecer como el gran perdedor.

Otra vez perdedor, porque me reafirmo en que los asesores militares y los estrategas de Estados Unidos desconocen la situación especial de una zona en la que conviven tantos intereses, tantas etnias y tantas religiones, y las mentalidades y la capacidad de resistencia de todos sus habitantes

Les sucedió en Afganistán y en Pakistán y, por lo que veo, les sucederá en Iran.

Y también repito que nuestro querido presidente, el que se está postulando a toda velocidad para ser líder mundial del <<no a la guerra>>, pero que no tiene prisa en eliminar o bajar el IVA de combustibles y de algunos alimentos en España,  debería guardarse de los elogios de partes interesadas, como Irán, Hamás o la propia Turquía, que, como dije, no quiere una guerra que pueda armar a los kurdos de la Anatolia turca y a los de los de otros países que tienen en sus territorios parte de este inexistente Kurdistán, que es para los kurdos, una etnia diferente, lo que la añorada Israel fue en su día para los judíos.

Por lo que me temo que esto va para largo.

Valencia, 12 de marzo de 2026

José Luis Martínez Ángel