El próximo ministerio de Prensa y Propaganda.

Como, visto lo visto, Pedro Sánchez va a durar en la Moncloa más tiempo del que emplearon para construir el Escorial, estaría bien que pensara en una remodelación del gobierno que podría beneficiarle a él y también a nosotros, porque nos evitaría escuchar las mismas cosas repetidas por bocas diferentes.

Y la sugerencia es que cree el ministerio de “Prensa y Propaganda”, uno más no importa, a semejanza de la Delegación Nacional de Prensa y Propaganda que en su día establecieron la FET y las JONS, posteriormente asumido por la administración de la Dictadura de Franco, que tenía como misión controlar a los medios de comunicación y difundir su propia información institucional.

De esta forma, el resto de ministros, subsecretarios y responsables de algunas áreas de la administración del Estado, tendrían más tiempo para informarnos de lo que están consiguiendo en cada ministerio en lugar de decir sandeces o actuar como repetidores automáticos de lo que les mandan decir desde la Moncloa.

Y si, de paso, le dan ese ministerio a Oscar Puente, que lo bordaría, podría dirigir el ministerio de Fomento, el que más presupuesto tiene en el gasto público, alguien que emplee su tiempo en algo más que moverse por las redes, insultar a la oposición, o jugar al golf, mientras los viajeros de los trenes se quedan atascados en los túneles o en los descampados.

Seguro que ya lo han pensado, porque tanto estudiar y sobrevivir políticamente de la figura de Franco, están avanzando por la senda del autoritarismo, sin llegar al nivel de su referente político, porque Pedro Sánchez necesita pactar hasta con el diablo, si fuera necesario, para mantenerse en el poder o conseguir cosas, gracias a que estamos en una democracia entorpecedora, mientras que a “el  otro”, le bastaba con el clásico “porque lo digo yo” para que el gobierno y todas las instituciones dejaran de calentarse la cabeza pensando en lo que estaba bien o estaba mal para seguirle casi sin rechistar.

Creo sinceramente que es una buena sugerencia

Valencia, 13 de agosto, martes un día en el que no me he casado nunca, pero si embarcado muchas veces, de 2024.

José Luis Martínez Ángel