Las pantallas en azul:

Ayer fue un día importante que debería hacernos reflexionar, porque nos hizo darnos cuenta de lo indefensos que estamos ante un cambio digital tan potente que es el que controla todas nuestras actividades en la actualidad.

Fue un accidente y se solucionó pronto, un error en una actualización que afecto a Microsoft, pero si hubiera sido intencionado y, además, hubiera afectado a la telefonía, nos hubiera retrotraído en un segundo a mis años de juventud, cuando todas las transacciones eran en persona y sobre papel y donde una llamada telefónica de Bocairent a Valencia, “una conferencia”, tardaba una hora en conseguir la conexión.

El problema es que nosotros estábamos acostumbrados, pero ahora sería imposible sobrevivir en estas condiciones.

Y si un hacker malicioso pudiera provocar lo que ayer sucedió, estaríamos absolutamente en sus manos porque, por mucho que ahuequemos las plumas como hacen los pavos reales, no podríamos hacer absolutamente nada y tendríamos que renunciar a casi todo lo que ahora tenemos.

Y, quien sabe, sería una catástrofe porque afectaría a nuestra sanidad y a otros de nuestros servicios vitales, pero quizás sirviera para reiniciarnos hacia los orígenes y valorar todo lo que hemos perdido, mucho de ello muy valioso, y recapacitar sobre lo que hemos “conseguido”, una buena parte inútil y que anula nuestra personalidad.

Yo no podría escribir esta nota, por ejemplo, pero tampoco podía hacerlo antes y el mundo era mucho más limpio y mejor de lo que es ahora.

Hablamos mucho del cambio climático y es bueno hacerlo, pero olvidamos prevenirnos del cambio digital, que ese sí que está presente, y del coste que supone en nuestra salud mental tenerlo todo tan al alcance de la mano.

Por supuesto no espero que suceda lo que podría suceder, pero es bueno que un accidente nos recuerde que, en el fondo, cada uno de nosotros, si no tenemos un enchufe cerca, nos hemos convertido en gotas de agua en el mar.  

Y una prueba de ello es que hoy, una vez superada la crisis, es que los únicos comentarios que he escuchado de los ciudadanos en los telediarios es el clásico “nadie nos informa” del que no puede coger un vuelo y cosas similares.

Una sociedad de poco reflexionar y muy mentalizada a pensar, como se expresa en la frase clásica “manducemus et bibamus; cras enim moriemur” (comamos y bebamos, que mañana moriremos)

Nada que ver con la de Mahatma Gandhi cuando dijo: “vive como si fueras a morir mañana, aprende como si fueras a vivir para siempre

Valencia, 21 de julio de 2024

José Luis Martínez Ángel