Terrible la desgracia que hemos sufrido con el incendio de Campanar y excelente, ejemplar, la respuesta del Ayuntamiento y la Generalitat, que han hecho lo que deben hacer las personas que hemos elegido para administrar nuestros recursos y proteger a los ciudadanos.
Desde la solución habitacional, que facilitará, sin duda, la recuperación psicológica de los afectados, hasta las ayudas “dinero en mano” que les ayudarán en esos inevitables primeros gastos. Ha sido una reacción ejecutada en tiempo y forma. Como se debe.
Quiero pensar que de haber tenido otras autoridades en el municipio y la comunidad la respuesta hubiera sido parecida, pero lo que hemos visto, lo que sabemos, es que los gobiernos actuales han respondido con rapidez y eficacia.
Con ello no han hecho más de lo que debían, pero en política suele haber una gran distancia entre lo que se hace y lo que se debería hacer.
Y, de paso, hemos visualizado la utilidad y la necesidad de los impuestos, porque es de ahí donde se obtiene el dinero y los recursos empleados, bien empleados en esta ocasión. Es un balón de oxígeno, un contrapunto a las informaciones que nos llegan cada día sobre otros cargos públicos, irresponsables y corruptos, que utilizan sus talentos para perjudicarnos. Y no me refiero solo a los protagonistas de los titulares estos días.
Mi felicitación a los que han aportado todo lo que han podido. No doy nombres porque las cabezas visibles han sido la alcaldesa y el presidente de la Generalitat, pero detrás de ellos han trabajado hasta la extenuación bomberos, policía local y cuerpos de seguridad, personal sanitario, psicólogos, vecinos del barrio y miles de ciudadanos anónimos que han desempeñado tareas de voluntariado y apoyo material a los perjudicados, sin reparar en ideologías, ni su estatus social, ni razas, ni nacionalidades.
Un tropel de ciudadanos ayudando a otros ciudadanos en debilidad.
Gracias a todos y espero que no tengamos que volver a demostrar como una sociedad sana es capaz de salir de su zona de confort y de sus prejuicios para ayudar a quién sufre algo tan terrible como lo que han sufrido nuestros conciudadanos de Campanar.
Valencia, 2 de marzo de 2024
José Luis Martínez Ángel