Toni Kross, Rafa Nadal y la gente que vale la pena

En este mundo convulso y egoísta que nos hemos fabricado, en el que muchos reclaman derechos y pocos, obligaciones, donde el honor, el compromiso y la palabra dada ha pasado a ser bien escaso en favor del oportunismo, los relatos y la posverdad, resulta especialmente grato poder destacar los valores de alguien que ha convivido con nosotros durante diez años, espero que siga haciéndolo muchos más, dando ejemplo de honestidad profesional y personal.

Me refiero, claro está, a Toni Kross, un futbolista de altísimo nivel que el otro día se despidió de su afición en su último partido en el estadio del Real Madrid. Afición que le brindó una despedida sencilla y emotiva, un poco como es él y un mucho como él quería, siendo como es tan poco aficionado a parafernalias innecesarias.

Y hablo de él, como podría hacerlo de cualquier otro jugador de fútbol de otro equipo o de otra categoría, o de un fontanero de Albacete si reuniera sus mismas características y pudiera presentarlo como ejemplo para la juventud.

Toni Kroos nació en Greifswald, una ciudad de la Alemania del Báltico, a tiro de piedra de Dinamarca, Suecia y Polonia y quizás por ser tan del norte de un país del norte es por lo que ha sido especialmente serio y reservado, poco dado a extravagancias y titulares de prensa rosa, de carácter recio, severo y exigente consigo mismo.

En lo profesional es, porque sigue estando en muy buen momento, poseedor de una técnica exquisita que le permite estar siempre donde debe estar como referente de sus compañeros, o poner el balón al pie de quien quiera, prodigando muy especialmente esos pases largos de izquierda a derecha buscando el gran control del balón de Carvajal, uno de sus clásicos.

Haciendo gala, por decir algo, de una actitud sin tacha en cuando a su comportamiento en el campo, sin aureolas de líder, sintiéndose miembro activo de su equipo y manifestando un gran respeto por sus rivales. Se podría decir que no ha tenido nunca ni un mal gesto, ni una mala patada fruto de un momento de descontrol, más allá, y se pueden contar con los dedos de la mano, de algún enfado momentáneo con un contrario.

En cuanto a lo personal, respetando como respeto las decisiones de cada cual, Toni “está casado con Jessica Kroos (Farber de apellido de soltera), a la que conoció en Lanzarote cuando solo tenía 18 años” y con la que ha tenido tres hijos. Ella trabajaba en el hotel en que se alojó en unas vacaciones y allí surgió el principio de una relación que ha durado hasta hoy mismo.

Rara avis, rarísima, viviendo como ha vivido en un mundo de famas y tentaciones.

Familia ejemplar de la que leo “Mientras que él entrena, su mujer se encarga de gestionar la Fundación Toni Kroos, fundada en 2015 y que tiene como objetivo ayudar a niños gravemente enfermos. Además de financiar terapias y tratamientos, también ofrecen respaldo económico en situación de necesidad. No es su único proyecto. En España cuenta con Toni Kroos Academy, una academia de formación futbolística y personal para niños pequeños. “

Un gran jugador y una gran persona que se ha retirado, como siempre había anunciado, siendo jugador del Real Madrid e ignorando las grandes ofertas económicas que, sin duda, le habrán llegado desde los países Árabes o desde los Estados Unidos.

Quiero dedicarme a mi familia”, ha dicho, y eso es lo que hará.

Habrá muchos como él, pero el hecho de ser famoso y, pese a ello, haber sido tan honesto, le otorga un plus añadido para que le considere un ejemplo a seguir.

Como lo ha sido, con un perfil profesional y personal muy parecido, nuestro Rafa Nadal, con el mérito adicional para el tenista, de que si a Toni Kross le conocemos desde hace diez años, Rafa comenzó su carrera y su buen hacer hace veintitrés.

Coincidiendo con Toni Kroos en que también él se ha casado con su novia de toda la vida, Maria Francisca Perelló, la Xisca de siempre, ahora convertida en mujer de negocios y gerente de algunas de las muchas empresas familiares.

Ambos se conocen y, como no podía ser menos, son grandes amigos.

Rafa fuel eliminado ayer en el Roland Garross y Toni Kross aspira a conseguir la última Champions League, nuestra conocida Copa de Europa, el próximo sábado en Wembley

Pero a ambos les espera, seguro, un gran futuro en lo personal y el reconocimiento de lo mucho que han hecho como deportistas y como miembros destacados en esta sociedad convulsa y egoísta, repito, que nos hemos dado.

Les deseo lo mejor, porque ambos se lo merecen.

Valencia 28 de mayo de 2024

José Luis Martínez Ángel