Ya he dicho en otra ocasión que la estrategia elemental de la piscología en todos los casos en los que se producen víctimas es llorar el duelo y asumir la pérdida, Y que esta atención, de ayudar en el duelo, es algo fundamental para que los afectados empiecen a rehacer sus vidas sabiendo que los que se han ido no volverán, pero que este hecho, doloroso e incomprensible, no debe bloquear lo que les queda, especialmente otros familiares, su entorno afectivo y su propia vida.
Y que su entorno afectivo es amplio y generoso. Prácticamente todos entenderá, entendemos, a una víctima y asumirá su confusión, su dolor y su deseo de que alguien pague por las muertes, aunque no esté muy claro a quien culpar.
El otro día reparé en un cartel colocado en mi ambulatorio en el que se manifestaba que uno de los servicios que ofrecen las enfermeras de la atención primaria es <<apoyo en el duelo, si ha perdido o va a perder a un familiar o alguien próximo>>. Y, francamente, me emocionó porque estoy seguro de que es un ofrecimiento sincero y generoso, ya que nunca es grato compartir dolores ajenos y ellas y ellos no son psicólogos profesionales.
Solo hombres y mujeres de buena voluntad que comprenden el dolor porque lo ven cada día en forma de enfermedad o deterioro físico de las personas a las que atienden.
Pero no todos actúan con esta generosidad. Todo lo contrario, los políticos canallas, muy canallas, se esfuerzan en mantener, si no aumentar, el dolor de los que han sufrido pérdidas para señalarles después, casi siempre por intereses políticos, al que, según ellos es el causante de las muertes o los quebrantos,
Sucede en Valencia después de la Dana y ha sucedido en muchas otras ocasiones en los últimos tiempos desde el 11M, como en el atentado de Barcelona, por poner un ejemplo.
Personajes inicuos que, sabiendo que es legítimo que ejerzan la oposición y traten de desprestigiar a sus contrincantes, utilizan el dolor ajeno como arma política sin reparar en el daño que producen a <<sus>> victimas.
Lo hemos visto en Compromís y, de forma superlativa, en la actitud y las acusaciones a Mazón de Diana Morant, la desembarcada ministra de Ciencia, Innovación y Universidades en nuestra comunidad que, al margen de demostrar que es una mala persona por las razones que comento anteriormente, olvida que es ministra al servicio de todos los españoles, incluidos los del PP valenciano, para actuar como azote de la derecha, en la forma de Mazón y de Feijóo.
Puede estar segura de que esta actitud le pasará factura porque a la mayoría de los valencianos, acostumbrados a sufrir catástrofes relacionadas con el agua, les gusta mucho más los que se remangan el pantalón o la falda para ayudar, que los que se quedan en su casa para acusar y dar lecciones de supuesta moralidad.
Valencia. 24 de marzo de 2025
José Luis Martínez Ángel.
P.D.
El único <<pero>> al excelente cartel del ambulatorio es que esté en femenino, <<la enfermera de atención primaria>>, dice, cuando, aunque las mujeres sean abrumadora mayoría en la atención primaria, también hay muchos hombres que ejercen estas funciones con el mismo interés y profesionalidad que las mujeres