Había pensado escribir algo más formal para celebrar el centenario de esta banda, pero he llegado a la conclusión que habrá otros que lo harán con más propiedad y conocimiento que yo. Pero eso no es obstáculo para que continúe aportando recuerdos y sentimientos sobre lo que ha sido, es y será “la Unió” en la historia de Bocairent.
Me hubiera gustado, claro que sí, relacionar los nombres de todos los que han sido componentes de la banda desde su fundación, la inmensa mayoría de los cuales descansan en el cementerio municipal del pueblo o en otros lugares del todo el mundo. Los que, en la mayoría de los casos, dejaron sus instrumentos como herencia a sus hijos que, siguiendo la tradición familiar, ingresaron en la banda en cuanto tuvieron edad para hacerlo.
Pero tengo que conformarme con lo que relaciona el gran director, compositor y clarinetista Antonio Calatayud Vañó en su folleto “Antecedentes de la Asociación Unión Musical»
La plantilla de la Unión Musical en su estreno en el año 1924, siendo director, fue la siguiente:
Miguel Pérez Ferre Flauta
Bautista Gisbert Requinto
José Calatayud Herrero Clarinete
Bautista Miralles Ferre «
Evaristo Gisbert «
Antonio Calatayud Vaño «
Sixto Iborra Molina «
José Ferre Sanchis «
Pedro Asensio «
Federico Silvestre Ferre «
José Carbonell Calatayud «
Pedro Castelló Castelló Saxo Alto
Blas Asensio Navarro «
Víctor Verdú Saxo Tenor
Vicente Ferre «
Vicente Castelló Saxo Soprano
José Olcina Trompeta
Felipe Belda Calatayud «
Mateo Serrano «
José Blasco «
Blas Castelló Fliscorno
Rafael Dominguez «
Vicente Dominguez Trombón
José Periguell Pons «
José Domenech «
José Ferre Vañó Trompa
Salvador Carbonell «
José Asencio Navarro Bombardino
Eustaquio Domenech «
Miguel Cantó Ureña «
Arturo Oviedo Bajo
Bautista Vanó Sirera «
José Chafer Caja
José Sempere Platos
Bautista Monerris «
Antonio Beneyto Cantó Bombo
Vicente Monerris Papelero (sic)
Todos ellos, y los que les siguieron hasta nuestros días, fueron músicos vocacionales que tenían que cumplir reglamentos muy severos para permanecer en la banda. Reglamentos muy completos que preveían cualquier situación, alguna muy pintorescas vistas desde los ojos de hoy, como la que se expresaba en el artículo 10 de una escritura registrada el veintiséis de enero de mil ochocientos setenta y uno.
En este caso no se refiere a estatutos de “la Unió”, faltaban 53 años para su fundación, sino de la Nova, pero seguro que serían muy similares:
10º Sobre caer soldado
Si llegase el caso de caberle la suerte de soldado á algún individuo de esta sociedad en los sorteos que se celebren en esta villa durante los cuatro años que ha de subsistir este contrato, tendrá derecho a hacer suyo propio el uniforme de gala, si hubiese satisfecho ya el importe en su totalidad, y así mismo al percibo de la parte que le correspondiera de los fondos de la compañía que acaso existiesen, pero si aun estuviera debiendo alguna cantidad para el completo del importe del uniforme, quedará este en su totalidad a favor de la compañía, sin derecho por parte de aquel o aquellos a reclamar el tanto que de él hubiera abonado (sic)
Es un hecho que, como muchos otros, tengo bastante desarrollada la facultad de recuperar recuerdos de toda mi vida, lo que me permite disfrutar doblemente de mis vivencias. En primer lugar, cuando sucedieron los hechos y luego, cada vez que los recupero en mí memoria. Y entre ellos, como no, están los de los años cincuenta y sesenta de la banda, siendo ya un jovencito próximo a dejar ese pueblo tan querido para encauzar mí vida profesional, entre los que están los conciertos que la Unió ofrecía en la puerta de la Beneficencia o, en menos ocasiones, en la Alameda u otros lugares, los domingos por la tarde.
Conciertos que cortaban la calle cuando se desplegaban las sillas para que se sentaran los que acudíamos a escuchar a la banda interpretar algún pasodoble, piezas de zarzuela y, en ocasiones, alguna que otra sorpresa preparada muy en secreto por el director, con la colaboración necesarias de los músicos, personas de manos encallecidas por sus oficios del cada día y unidos por la ilusión de satisfacer a sus vecinos, esperando, como no, la recompensa de ese aplauso final, generalmente muy merecido.
Naturalmente no había sillas suficientes para todos y muchos como yo, escuchábamos de pie, sentados en los primeros peldaños de “la escalinata”, o apoyados en las barandillas del puente. Porque los conciertos tenían una gran aceptación en un Bocairent sin ordenadores ni teléfonos móviles y sin más distracciones “oficiales” que las películas del Cine Avenida o de la plaza de toros en verano, algún que otro partido de futbol en el campo de “La Pedrera” y los paseos dominicales por el “tontódromo” oficial, que empezaba en la “Placeta dels Martirs”, recorría el Ravalet y terminaba en el puente, en la parte de la carretera.
También había corridas de toros, con el doble aliciente de ver como Bocairent se llenaba de “forasteros” que venían a presenciar el espectáculo, la corrida en sí para los que podían pagar la entrada a nuestra singularísima plaza de toros y el poder ver por la calle a alguna que otra figura importante del toreo cuando se desplazaban a pie desde la fonda hasta la plaza.
Que muchas de ellas han tenido el honor, según decían, de poder torear en una plaza absolutamente única en España.
Pero nada tan “nuestro” como escuchar a la banda en sus conciertos, desfilando en las fiestas patronales o acompañando a las muchas procesiones de la época. Esa era “La Unió”, la que nunca faltó cuando se la requería, o cuando tuvo la generosidad de ofrecernos lo que habían aprendido en sus numerosos ensayos.
Como decía antes, estos no son recuerdos nostálgicos como tampoco lo son los que escribo sobre otros temas. Forman parte de mi vida y de todos disfruté y sigo disfrutando. Recuerdo casi todas las caras de los músicos de entonces, a los que siempre agradecí su generosidad, aunque nunca se lo dijera de palabra, como agradezco el enorme esfuerzo que ha supuesto para sus muchísimos miembros mantener viva esa ilusión, que es la música, durante estos 36.500 días desde su fundación.
Y sus miles de ensayos, necesarios para mantener un buen nivel como banda, ahora muchísimo mejor que antaño, pero siempre muy elevado.
Y se lo agradezco de forma muy especial a los primeros, que no conocí. A los que pasaron de la natural competencia entre sus bandas, la Primitiva y la Nova, a unirse para que la música superviviera, aunque para ello tuvieran que tragarse el orgullo de haber sido “los mejores”, en cada una de las bandas, para ser “los mismos”, los únicos
Cualquiera que me conozca o me siga sabe que soy un gran amante de la música y, muy especialmente, de los músicos de banda, como lo manifesté en mi artículo “un ejemplo de afición, sacrifico y tenacidad: el músico de banda”, publicado en el programa de San Agustín de hace unos años y reproducido por “Música i Poble”, la revista de la Federación de Sociedades Musicales de la Comunidad Valenciana, en el que fabulaba sobre Cosme un personaje real que murió mucho antes de que yo naciera, y del que reproduzco este comentario:
“Cosme había sentido la afición por la música desde que tuvo uso de razón y veía a las bandas desfilar en las fiestas del pueblo, o dando conciertos, (ora un pasodoble, ora una marcha de aire militar, ora una pieza de zarzuela), los domingos por la tarde a la hora del paseo, en la puerta del Santo Hospital y, de vez en cuando, en la plaza de toros, en la Placeta de la Presó, o en algún otro recinto”
Pero también los que no pertenecíamos a la banda fuimos protagonistas pasivos de esta historia, porque contribuimos a que “todo fuera bien”. Yo me he criado escuchando los ensayos de diversos componentes de la banda cuando vivía en la actual plaza de Miguel Canto Castelló, y posteriormente en “les casetes del camp de futbol”, en la que tenía como vecino a un trompetista, lamento no recordar su nombre, que murió demasiado joven, pero dominando su instrumento.
Y, como también decía en el artículo, la música era “cosa de todos” y no solo de los miembros de la banda:
<<Otro colaborador necesario al que hay que valorar como es de justicia es el “vecino del músico”, partícipe de los ejercicios de escalas y de las muchas repeticiones de los pasajes que más se le resisten de cada partitura. Sufre cuando el músico “se engancha” o desafina (el vecino acaba educando su oído musical), y se alegra como el mismo músico cuando, ¡por fin!, ve que domina el tema que tanto le costaba interpretar.
El vecino, salvo escasa excepciones y casi todas en grandes ciudades, colabora de buena gana y hasta tiene la sensación de prosperar en el control del instrumento al mismo ritmo que lo hace el “ensayante”. Parte de mi infancia ha tenido como música de fondo la trompeta de un vecino fallecido tempranamente, en “les Casetes del Camp de Futbol” y el extraordinario sonido del clarinete de Antonio Calatayud Vañó, cuando vivía a mi lado en la antigua “Plaseta del Pinsà, actual “Tribunal de les Aigües”.
Me dicen que en algunos pueblos, como en Buñol, han tenido la sensibilidad de dictar normas municipales que “prohíben denunciar a los músicos”. No he querido comprobarlo y puede que no sea cierto, pero si fuera así, ¡Qué bonito sería!>>
Así pues, amigos y amigas miembros actuales de “la Unió”, disfrutad con el centenario porque es un acontecimiento singular que no volveréis a conocer y continuar haciendo historia, como estáis haciendo con muchísima ilusión y tanta eficacia, con vuestras aportaciones personales, muchas veces multifamiliares, a esta banda tan especial que celebra su centenario y que celebrará, seguro, otros más.
Con todo mi respeto a los miembros de la Societat Musical Vila de Bocairent, muchos de cuyos componentes también contribuyeron en su día al esplendor de la “Unió”, su banda madre, aunque la abandonaran por “cosas de la vida”
Nada me gustaría más que escuchar un concierto conjunto de las dos bandas, porque la fecha lo merece.
Muchas felicidades y, como siempre, ¡música avant!
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Adjunto este enlace al folleto “Antecedentes de la Asociación Unión Musical”, publicado en su día por el recordado Antonio Calatayud Vañó
http://aculliber.org:443/v3/index.php?id=1202&q=uni%C3%B3&nr=10&v=lista&cl=&i=Documentos&si=Titulo&p=1