Titulares del diario el País
<<La Audiencia de Sevilla se rebela ante el Constitucional y le acusa de vulnerar el Derecho europeo en sus sentencias del ‘caso ERE’
Los jueces rebaten la tesis del tribunal de garantías, un hecho insólito, y elevarán una consulta al Tribunal de Justicia de la UE>>
Curioso el <<se rebela>> que indica la absoluta parcialidad del diario, no ya a favor del propio Constitucional, que resolvió la legalidad de la amnistía, sino del gobierno sanchista que fue el recurrente del tribunal que los condenó en su día.
Y es tal la sumisión del Constitucional a la autoridad de Pedro Sánchez que, según parece por lo leído y escuchado, fue el mismo Conde-Pumpido quién les indicó la mejor manera de formular el recurso.
Por supuesto esto no pasa de ser un <<se dice>> que puede o no ser verdad, pero se dice.
Otro titular, en este caso del Mundo, afirma:
<<Conflicto institucional inédito: Conde-Pumpido no logra frenar a la Audiencia de Sevilla en su intento de llevar los ERE a Europa>>
Es decir, un presidente del Tribunal Constitucional de un país democrático pretende amordazar a la máxima autoridad judicial de una autonomía.
¡Y algunos califican como <<de prestigio>> su carrera! No digo que no haya sido buena, incluso ejemplar, como la de muchos otros jueces que se dejan la piel tratando de aplicar la ley por todos los rincones de España, pero hoy, en el més de marzo del año 2025, la cantidad de barro del camino que ha acumulado su toga por defender una determinada ideología impide ver lo que fue su pasado, porque solo se ve eso, barro.
Volviendo al diario el País, en otro momento afirma <<El presidente del Tribunal Superior de Madrid recuerda el “deber manifiesto de acatar” las sentencias del órgano de garantías>>
Titular que, sacado de contexto, parece indicar que el Tribunal Constitucional, que no pertenece al Poder Judicial y en el que no todos son letrados, es una especie de <<ser superior>> infalible, la última palabra sobre leyes, libertades y derechos, aunque pasen por sus manos asuntos que trasciendan las leyes de la Comunidad Europea.
Una especie de <<ex cathedra>> romana, sin ningún parecido con la diosa <<Iustitia>> (nuestra Justicia), porque, en este caso, ni tiene los ojos vendados, ni mantiene en alto una balanza realmente equilibrada.
Y carece de razón, porque ningún tribunal europeo puede aprobar sentencias que contradigan la doctrina del de Justicia de la Unión Europea. Ninguno, porque, ese sí, es el que tiene la última palabra si alguno de los gobiernos de las naciones de la comunidad, o sus tribunales, toma decisiones contrarias a la doctrina de la propia comunidad.
En este caso y siguiendo mi costumbre de no afirmar lo que no puedo comprobar, he consultado las funciones del Tribunal Superior de la Unión Europea (TJUE) y la primera de todas es:
<<Interpretar la legislación (decisiones prejudiciales). Los tribunales nacionales deben garantizar que la legislación europea se aplique correctamente, pero a veces los tribunales de distintos países interpretan las normas de distintas maneras. Si un tribunal nacional tiene dudas sobre la interpretación o validez de una ley de la UE, puede pedir una clarificación al Tribunal de Justicia europeo. El mismo mecanismo puede utilizarse para determinar si una ley o práctica nacional es compatible con la legislación de la UE.>>
Blanco y en botella.
Se dice que Conde-Pumpido no duerme viendo si hay alguna coma en la Constitución o en nuestras leyes que le pueda dar alguna razón para bloquear esta iniciativa, pero no. Y es que este <<prestigioso jurista>> según su leyenda, no acepta, no puede consentir, que nadie que habite en esta España de nuestras confusiones, toque ni un solo pelo de su gran protegido.
Aunque, como yo soy como soy, he querido comprobar si uso los términos adecuados para poner en duda el calificativo que suele acompañar a su nombre cuando se le cita por parte de parte de los políticos españoles y también he consultado el diccionario de la RAE para conocer el significado de la palabra <<prestigio>>.
Y, efectivamente, su primera acepción dice que es <<Pública estima de alguien o de algo, fruto de su mérito>>, pero también tiene una cuarta que lo define como <<Engaño, ilusión o apariencia con que los prestigiadores emboban y embaucan al pueblo>>
¡A ver si va a ser eso!
Valencia, 29 de marzo de 2025
José Luis Martínez Ángel