Elecciones del 10 N. ¿Lecciones aprendidas?

Otra vez tenemos resultados electorales y es hora, otra vez, de que los políticos analicen lo sucedido y tomen medidas para no repetir los mismos errores. Aunque, visto lo visto en los últimos años, dudo mucho que conserven ese mínimo de lucidez necesaria para saber qué es lo que conviene a España y  para reconocer que han perdido la sensatez.

Pero también nosotros, los votantes, podemos y debemos dar nuestra opinión.

Y mi primera conclusión es que los  6.752.983 votos que ha mantenido el PSOE no son de Sánchez. Son del PSOE. Y no es lo mismo. Porque ese es un gran partido, con mucha historia y muchos servicios a la nación, al que sus militantes “de toda la vida” no abandonarán hagan lo que hagan sus líderes de cada momento.

Y me baso en que el presidente en funciones, que ha tenido a su disposición todos los mecanismos de propaganda y de influencia del Estado, como ha sido la radio y la televisión públicas, el CNI de Tezanos, los consejos de ministros de los viernes, y las ruedas de prensa de todos sus ministros ha empeorado sus resultados.

Un candidato que, pese a contar con el apoyo de la prensa y cadenas de televisión “amigas” ha sacado los resultados que ha sacado, es porque  sus  votantes naturales no confían  en él.

Y, como ocurrió en Andalucía, los “menos PSOE”, se han abstenido.

Por eso, insisto, creo que los votos son del PSOE y no de Sánchez.

Y mi segunda reflexión tiene que ver con VOX. Afinidades al margen, no tengo ninguna duda de que se trata de un partido legal y, por mucho que se insista en tratarlos de antisistema, xenófobos, racistas, o machistas, son perfectamente homologable. Una buena parte de sus postulados son razonables y todos, incluidos aquellos que nos crean más suspicacia, son constitucionales porque se trata de propuestas discutibles, pero no ilegales.

Y, si me apuran, mucho menos peligrosas para la sociedad que las de algunos partidos de la izquierda y sus ideas sobre la unidad de la nación, las políticas fiscales, y/o los modelos de estado basados en el control de los poderes, según las antiguas dictaduras el proletariado y siguiendo modelos fracasados en sud américa. Pero como la izquierda tiene el monopolio de la ética,  estos partidos solo son “progresistas”.

Pero que no se pasen de frenada. VOX nunca será partido de gobierno porque no tiene base suficiente. Podrá tener influencia, eso sí, pero deben ser muy prudentes a la hora de aplicarla. Tienen un ejemplo excelente: el caso de Ciudadanos.

Partido que pudo tener un gran protagonismo, que podría haber sido mayor  si hubieran aceptado formar gobierno con Rajoy, primero, o con Pedro Sánchez después. Pero a su líder le pudo la fantasía y pensó que, porque no, podía ser “califa en lugar del califa”. Y esa ensoñación le nubló el juicio y le hizo tomar decisiones tan contradictorias que, al final, sus votantes se han cansado de idas y venidas y les han abandonado.

Y a VOX puede ocurrirle exactamente lo mismo. Abascal, que es persona inteligente, debe saber que sus votantes vienen de dos bancos diferentes. Los que creen en otro modelo de nación, menos transigente con los que se saltan las normas, y los “cabreados”, que han llegado desde todas las ideologías por la falta de sensatez y de soluciones de los grandes partidos.

Pero si, ¡quiéralo Dios! como se decía antes, PSOE y PP llegaran a pactos de estado y se tranquilizan las cosas, en VOX solo se quedarían los del primer grupo. Sus votantes naturales.

En resumen: tal como lo veo, VOX es un partido para quedarse porque tiene una ideología que se solapa menos con la de los otros partidos, pero no con la representatividad que las circunstancias y la ineficacia de los otros partidos les han proporcionado.

De hecho VOX no hubiera necesitado hacer una gran campaña. Ya se la han hecho los otros partidos, especialmente el PSOE y su empeño en meter la exhumación de Franco en la campaña electoral. Eso como y otras insensateces como tacharlos de ultra derecha peligrosa o similares.

Otra vez, las cosas de Ciudadanos

Cada vez estoy más convencido de que Ciudadanos, más que un partido político, es una especie de pasatiempo de “descubra los siete errores”, porque es imposible seguir sus razonamientos y mucho menos sus idas y venidas en sus planteamientos políticos. Ya hace más de un año que lo definí como “partido yenka” por sus regates y su “izquierda, izquierda, derecha, derecha, adelante, detrás, un dos tres”

A poco que se les siga, parece un partido nacido sin más objetivo que  “participar” en el juego político, pero jugando y aconsejando, solo juzgando y aconsejando, desde lo más alto de los torreones. Bajar al suelo no, por favor, que ensucia los zapatos. Sé que ahora cogobiernan en Andalucía, pero es porque no han tenido más remedio y después de ponerse un mono de laboratorio para protegerse de  los gérmenes de VOX, un partido que es radical, sí, pero constitucional y constitucionalista.

Ayer, día 3 de junio, se ha reunido su Comité Ejecutivo y parece ser, con Ciudadanos siempre parece ser, que han decidido negociar, pero de forma que sea imposible llegara  ningún acuerdo con nadie, y sin ninguna opción de participar en posibles soluciones a la grave situación del momento. Más bien complicándola.

Aseguran quererlo  hacerlo con el PP, al que definen como “su socio preferente”, pero no quieren nada, absolutamente nada, de VOX, por lo que ya me contarán para que servirán los pacto con el PP, solo con el PP,  si no pueden alcanzar  ninguna mayoría.

Y han dicho literalmente que Ciudadanos buscará “acuerdos centrados, moderados, liberales y a dos” y por eso no va a “entrar a negociar gobiernos y acuerdos a tres donde puedan estar Podemos, Vox, o nacionalistas“. Eso mismo. Está claro que para ellos es lo mismo VOX que todos los demás.

Y por su izquierda, con el PSOE, dicen que lo harían “donde los dirigentes socialistas “se desmarquen” de las políticas del Gobierno de Pedro Sánchez, en particular en materia territorial, y acepten una serie de propuestas básicas de Cs

Lo que, de entrada, descarta al gobierno central, y a todas las autonomías, porque no creo que ningún presidente autonómico acepte semejante componenda.

Luego estamos donde estábamos, pero más confusos. Ciudadanos continúa con su extraña estrategia de conseguir votos, que tampoco los está consiguiendo de forma importante, sin darles ninguna utilidad cuando los ha conseguido.

En este momento podrían influir en el gobierno de la nación pactando con Pedro Sánchez entrar en el gobierno, lo que sería excelente para España y para el propio partido. Y también podía formar parte de gobiernos regionales y ayuntamientos con el PP atemperando los bríos de VOX, pero no. Prefieren su torre de marfil.

¿Alguien puede explicarme cuales son los objetivos reales de este partido? Yo me lo he preguntado varias veces, pero no hay forma de que me contesten.

¿Se acuerda de que hace cuatro días un Podemos pujante no quiso entrar en el gobierno de la nación porque no les daban suficiente poder, teniendo seguras varias carteras? Creían, los muy ilusos, que su pujanza era real y que en unas nuevas elecciones conseguirían ser la lista más votada.

Ahora están mendigando un ministerio, aunque sea por caridad, y si se lo dan será porque al PSOE le interesa mantener vivo a un Podemos controlado que meterse en otros charcos. Porque fuerza para exigirlo no tienen ninguna

Recuerde, señor Rivera, y tome nota: “Sic transit gloria mundi”. ¡Como recordarán esta frase los “podemitas”!

Y aplicando un mal símil con una de esas leyendas de los relojes de sol de las antiguas ermitas y monasterios que siempre me han interesado por lo duro de sus mensajes, hay una que parece de aplicación en su caso, aunque sea muy traída por los pelos.

Omnes vulnerant ultima necat” (todas hieren, la última mata).

Se refiere a las horas, naturalmente, pero quizás, en su caso, sea aplicable a sus decisiones.

Me temo Sr. Rivera, que hemos avanzado muy poco. Creía que su famoso cartel electoral de hombre desnudo quería representar a un candidato sin nada que ocultar en bolsillos y mochilas, pero me temo que no era una figuración, sino una realidad. Porque el tiempo está demostrando que no traía nada de nada. Ni siquiera un bloc en que hubiera anotado cual era su proyecto. Que pensaba hacer en los próximos años.

Ahora ya lo sabemos. Improvisar.