No rotundo y sin reservas a la España que nos están diseñando los malvados.

Ayer atendí con interés el programa <<Todo es Mentira>> de Cuatro TV, un programa que, entre bromas y veras descubre mucho de nuestra actualidad política  y tuve la paciencia de escuchar la totalidad de la entrevista que Risto  Mejide le hizo a Javier Pérez Dolset, un perseguido por la justicia, supuesto paladín defensor de todos nosotros frente a las cloacas del Estado y no sé si presidente o coordinador de una asociación no registrada, dedicada a buscar basura en todos los vertederos de las Fuerzas de Seguridad del Estado, de la judicatura y/o de todo aquel que convenga a sus intereses.

No voy a hacerme eco de lo que allí se dijo, pero daba ganas de llorar al comprobar que un país moderno y con experiencia histórica de grandes catástrofes, como el nuestro, ha sido capaz de tolerar, incluso potenciar, la presencia de personajes podridos, como el canallesco Comisario Villarejo, el tal Pérez Dolset, o la protagonista de la semana, la socialista Leire Díez, sucia donde los haya, antaño figura valorada en el partido, ahora casi desconocida por la cúpula directiva del gobierno.

No quiero entrar en lo que allí se dijo porque no hay por donde cogerlo, pero solo quiero recalcar algo que demuestra la calaña de los personajes: Cuando le preguntaban si había denunciado todas esas causas, dijo que sí, pero que el Supremo no las había atendido y que en este momento <<había pedido entrevistarse>> con un funcionario desconocido para presentar más denuncias y que no le había contestado. Seiscientas veces, dijo textualmente, aunque supongo que era, o una mentira o una exageración.

Y Risto, siempre ágil de reflejos, no le aclaró que, en este país nuestro, las denuncias no se tramitan vía <<un funcionario>>. Basta con presentarlas en un juzgado para que un juez determine si hay causa suficiente para aceptarlas.

Y que si el juez estima que no procede, el denunciante puede recurrir la sentencia a instancias superiores hasta llegar hasta el Supremo. O a la Comunidad Europea.

Supongo que Risto no se lo aclaró porque estaba tratando de tirar de la lengua del que ya de por sí era bastante lenguaraz y, por lo que entendí, nada recomendable.

Todo lo cual saca a la luz de que España, que en su día creo un género literario dedicado a la picaresca, está alimentando algo mucho peor, realmente nocivo: la normalización de la suciedad más abyecta, la que acepta como normal, como bueno en algunos casos, que se escarbe en la basura de la sociedad y en lo más oscuro de las personas.

Sabiendo y aprovechándose de ello, que todos tenemos nuestro lado oscuro y nadie en este mundo, desde el Papa hasta el más virtuoso de los virtuosos, está libre de haber tenido un mal momento, un mal acto, o de haber tomado una mala decisión. Que puede ser una brizna de paja podrida en un pajar sano y bien cuidado, pero que es lo que buscan los malditos husmeadores, sabiendo que ese mal momento puede arruinar toda una vida de buen hacer de la víctima elegida.

Y no hay causa en este mundo a la que deba permitirse triunfar de ese modo.

Y de lo que está ocurriendo son culpables todos, los canallas basureros, los políticos que los alimentan por activa o por pasiva y los periodistas y medios de comunicación que ceden espacio para que los malvados propaguen sus ideas, sino se han creado precisamente para eso, para difundir basura.

Dirán que es libertad de opinión, pero la ética, la estética y la moral, también recomiendan una cierta autocensura si les queda algo de esa pedagogía política y ciudadana que deberían tener los comunicadores.

Ayer, sin ir más lejos, Risto se negó a que se trataran temas personales cuando el entrevistado mencionó algunos vídeos sexuales de alguna de sus víctimas.

Estamos componiendo un Estado en el que se ha aceptado como axioma y a los hechos me remito, que si <<gana la derecha>> se acabó todo el progreso y todas las libertades conseguidas <<por la izquierda>>, que un delincuente como Puigdemont esté condicionando la política de nuestra nación, que un PNV, que siempre se ha beneficiado de las nueces que otros hacen caer de los árboles, pero que no tiene delincuentes entre sus filas, el que tumbó el gobierno de Rajoy alegando la necesidad de eliminar supuestas corrupciones, ¡que declaración tan cínica a la vista de lo que ahora vemos!, esté manteniendo a un gobierno en descomposición, acosado por hechos que, sean o no causa de condena judicial, son merecedores de una condena política sin reservas.

O que se haya dado como <<natural>> que el Ejecutivo haya colonizado sin molestarse en disimularlo y para su protección, al Legislativo y al Constitucional. Y que esté tratando de socavar los cimientos del Judicial intentando aprobar que los jueces puedan ser elegidos a dedo, sin oposiciones, o colocando peones en el Consejo General del Poder Judicial, el que nombra a los jueces que deben cubrir las plazas vacantes, algunas muy estratégicas.

El que nombra embajadores sin preparación alguna como premio a favores recibidos y capaz de tantas anomalías que ya nos parece normal cualquier nueva barbaridad con formato de Decreto Ley.

Estaba conectado Anasagasti, que se apresuró a decir que sí, que existe todo ese mundo sucio que denunciaba Pérez Dolset y, demostrando quién es quién defendiendo valores, puso como ejemplo el Gal.

Ejemplo que contradecía precisamente la sucia propaganda del empresario embaucador, porque, siendo cierto que una parte de los altos responsables del gobierno, algunos con una extraordinaria trayectoria anterior, cruzaron líneas rojas y delinquieron, también lo es, como le recordó Susana Díaz, presente en la tertulia, que el Estado reaccionó como debía y los culpables fueron juzgados y condenados.

Como debe ser. Porque errores pueden cometerse, pero deben sancionarse.

¿Qué puedo decir? No siendo capaz de entender que personas que conozco y de cuyo buen juicio respondo siguen opinando que en política hay buenos y malos, sin añadir el sustantivo <<gestores>> y no se inmutan cuando el gobierno comete verdaderos desafueros democráticos, poco más puedo esperar.

Sabiendo, como se está viendo cada día, que los hay que pelean por resucitar viejos sueños de una izquierda comunista que ya se demostraron nocivos en el pasado. Los que insisten en cambiar la democracia parlamentaria por democracia asamblearia.

O comprobando que un partido como VOX, insensato, prepotente y <<salvapatrias>>, tiene seguidores que se creen poseedores de la verdad revelada, los únicos que saben lo que le conviene a España, a modo y manera de Trump en los Estados Unidos.

No me queda más que refugiarme en mis añoranzas y esperar a que llegue alguien que sea capaz de respetar todas las ideas y de llegar a acuerdos por el interés común, sin permitir ni un solo desliz para conseguir objetivos políticos.

No se si existe, pero quizás sí. Porque, por existir, existen hasta los Reyes Magos.

Valencia, 31 de mayo de 2025

José Luis Martínez Ángel

Las extrañas convocatorias de huelga general en Valencia.

Como España <<es diferente>> hoy me he encontrado con que los días 29 de cada més hay convocada una huelga general, parece ser que para forzar la dimisión de Mazón. Huelga que solo he apreciado porque el autobús que he utilizado esta mañana llevaba un cartel de <<servicios mínimos>>

No entro ni salgo en la conveniencia o no de esta dimisión porque ya lo he comentado en otras ocasiones, pero ¿una huelga general para forzar su dimisión?

En nuestro ordenamiento jurídico las huelgas se consideran una herramienta legal para la defensa de los trabajadores frente a los abusos o los incumplimientos de ley de los patronos y está regulada por una serie de condicionantes en cuanto al planteamiento, a la información de las partes y a los servicios mínimos exigibles en cada situación.

Y también está definido expresamente los casos en los que son ilegales, descritas en el artículo 11 del Real Decreto-ley 17/1977, de 4 de marzo, sobre relaciones de trabajo. Y son las siguientes:

<<Artículo once. La huelga es ilegal:

a) Cuando se inicie o se sostenga por motivos políticos o con cualquier otra finalidad ajena al interés profesional de los trabajadores afectados.

b) Cuando sea de solidaridad o apoyo, salvo que afecte directamente al interés profesional de quienes la promuevan o sostengan.

c) Cuando tenga por objeto alterar, dentro de su período de vigencia, lo pactado en un Convenio Colectivo o lo establecido por laudo.

d) Cuando se produzca contraviniendo lo dispuesto en el presente Real Decreto-ley, o lo expresamente pactado en Convenio Colectivo para la solución de conflictos>>

Y, si son las que están en vigor, pregunto:

¿Qué justificación puede haber para convocar una huelga general por razones puramente políticas y sin un patrón definido?

Porque en el caso de los autobuses de la EMT de Valencia, no tengo claro si el patrón es la propia EMT, dirigida por políticos o funcionarios, o yo mismo, que la soporto con mis impuestos.

Así que, si quieren pedir la dimisión de Mazón, que están en su derecho y puede tener su justificación, convoquen manifestaciones todos los días si lo estiman conveniente, pero no convoquen una huelga que, aparte de ilegal, es completamente absurda.

Ya pasó con el accidente del metro, en que los pescadores en rio revuelto de siempre estiraron el dolor de los familiares de las víctimas todo lo que pudieron en su propio beneficio y en esta ocasión, y según he visto en el telediario de Tele 5, los huelguistas de calle, no muchos, por cierto, llevaban banderas de sindicatos y, sorprendentemente, la mayoría eran de la CNT y la CGT, ambas asociaciones anarcosindicalistas que nunca han estado por el orden de las cosas.

Yo recuerdo los principios de la transición en los que proclamaban por las calles su lema de <<ni Dios, ni patria, ni ley>>. O lo que hacían durante la Segunda República.

Será que han cambiado tanto que ahora están por el orden y el respeto a las leyes.

Valencia, 29 de mayo de 2025

José Luis Martínez Ángel

Maldita primavera y las estrategias antidemocráticas de Pedro Sánchez.

Son tantas las anomalías que se están produciendo, que cada vez que empiezo algún comentario entro en una especie de espiral de desconcierto que termina animándome a <<dejarlo estar>>. Porque lo mío, diga lo que diga y publique lo que publique, no va a solucionar el caos político que preside estos tiempos.

Hasta el punto de que ya no doy importancia el hecho de que el gobierno gaste dinero a espuertas, gran parte de él financiado con más deuda, u otras cosas que nos costará sangre, sudor y lágrimas en los próximos tiempos, gobierne quién gobierne, siempre que continuemos en la Comunidad Europea, cosa que no dudo.

Y que sigamos siendo la misma nación que asombró al mundo cuando pasó sin ninguna violencia de una dictadura a una democracia, gracias a la generosidad de todas las partes implicadas y el total respaldo de la ciudadanía, excepto alguna ultraderecha, la de verdad, la de los Girón de Velasco y compañía, que nunca la aceptaron, pero que fueron barridos por la mayoría de los españoles en aquel 23F que, en mi opinión, fue la verdadera prueba del algodón de la solidez de la democracia.

Pero hay algo que me alarma muy especialmente, como es el intento del gobierno, de Pedro Sánchez, en romper desde dentro la estructura del Poder Judicial, el último garante de nuestras libertades constitucionales. Y me explico con tres ejemplos claros e incuestionables:

Una de las medidas que están preparando es que pueda obtener el título de juez personas sin pasar por una oposición, como ocurre ahora, sino por una serie de méritos que no sé quién fijará, pero me figuro que serán los mismos zorros que ahora guardan las gallinas. Ello permitiría, por poner algún ejemplo, que Bolaños o Susana Díaz, obtengan el título de juez con toda legalidad y que, con una mayoría en el Consejo Superior del Poder Judicial, ocupen plazas estratégicas para proteger a Pedro Sánchez y a cualquier persona de su entorno que cometa algún delito.

Otra, peligrosísima, es la intención de que el fiscal general del Estado tenga un mandato de cinco años y con <<competencia en los nombramientos, ascensos y sanciones de los principales fiscales, función que en la actualidad tiene atribuido el Gobierno>>.

Quere esto decir que, si Pedro Sánchez decide convocar elecciones o concluye su mandato y quince días antes, nombra un fiscal general con el perfil de Dolores Delgado, por poner el nombre de alguien absolutamente fiel a su persona, el resultado sería que, si pierde las elecciones, deja a un fiscal general que, en lugar de buscar la verdad sobre todos los trapos sucios del gobierno anterior y del entorno de Pedro Sánchez que puedan aparecer o estar en curso, los ignore o minimice.

La tercera medida que se está rumiando es que las instrucciones las realicen los fiscales en lugar de los jueces, procedimiento seguido en algunas naciones democráticas y que yo defiendo, porque, la verdad, no tiene mucho sentido que un juez instruya y otro juzgue.

El problema es el mismo que en el punto anterior: estando en un mundo judicial tan contaminado en el que algunos jueces que incoan causas del entorno de Pedro Sánchez o del PSOE, han echado en cara a los fiscales que están actuando más como defensores que como interesados por la verdad, si el fiscal fuera el responsable de instruir, muchos de estos casos no se habrían sustentado por afinidad con el encausado o por orden directa del fiscal general.

Y estas maniobras, torticeras y canallescas, pero legales, que no buscan mejorar la vida de los españoles, sino taparse el trasero ante posibles problemas futuros, demuestran hasta qué punto tenemos que protegernos de nosotros mismos meditando seriamente a quien votamos y para que les votamos.

Y no tanto por lo que dicen que van a hacer, sino por lo que ya han hecho hasta ahora.

Son auténticos fraudes de ley propio de los trileros y manipuladores que nos gobiernan, que atentan contra los pilares de la democracia, mucho más graves que las posibles condenas a Ábalos o a cualquiera del entorno del presidente.

Valencia, 26 de mayo de 2025

José Luis Martínez Ángel

<Como se las maravillaría él>. Pedro Sanchez homenajea a Lola Flores.

Ayer, antes de entrar en el hemiciclo para defender su posición sobre el dinero dedicado al rearme y para hablar del apagón, seguro que pensaba, como la gran Lola Flores cuando cantaba <<como me las maravillaría yo>> para salir de este apuro.

Y se las maravilló, claro que sí. Se las maravilló. Hasta el punto de que parecía que fue él quien inspiró a Lola Flores para componer aquella rumbita tan simpática y pegadiza y no a la inversa.

Es posible porque Lola decía que tenía algo de bruja, bruja buena y puede que hiciera viajes en el tiempo y, moviéndose hacia su futuro, conociera a este personaje y a otros que han nacido a su sombra, como el ministro Oscar Puente o las vicepresidentas María Jesús Montero y Yolanda Díaz.

Que derrochan tal entusiasmo en gestos y manifestaciones de admiración a su presidente, que no sería de extrañar que algún día se levanten de sus asientos y rompan en palmas y olés en favor del orador de mandíbula cambiante. Ya lo hacen, pero solo con las palmas y el gesto, sin música.

Y lo hizo hablando de los riquísimos propietarios de las centrales nucleares y de los que se dejan comprar por el oro de los poderosos, del Prestige, del 11M y de todo lo malo que hace y ha hecho la oposición desde los tiempos de Don Pelayo. Ninguna novedad.

O quizás que no sacara el comodín de Franco, seguramente porque lo tenía todo tan estructurado que supuso que no le hacía falta.

Porque ellos, el presidente y su coro de palmeros, sí que nos maravillan con <<sus cosas> y sus inventos.

Maravilla es que el presidente afirme con rotundidad que no se sabe qué o quién es el responsable del apagón, pero sabe con certeza que Red Eléctrica no ha sido.

Y también sabe, <<de seguro>> que el exceso de presencia de las energías renovables en el momento en que <<saltaron los plomos>> de la red tampoco tuvo la culpa.

No se atrevió a afirmar que había sido un atentado, como sugirió en un principio, siempre sin saber, que es lo que más le hubiera convenido, pero <<ni afirma ni descarta>>, como tampoco descarta que la culpa la haya tenido las empresas eléctricas, que se limitaron a demandar la energía que necesitábamos nosotros, los mortales que activamos el alumbrado doméstico o pusimos la lavadora.

Y también sabe, no sabiendo la razón de lo sucedido, que tener activas las centrales nucleares no hubiera evitado el desastre.

O el misterio de que un tren sin electricidad, porque se rompió la catenaria, pudiera seguir avanzado y enredándola en el pantógrafo de la locomotora. Incluso si la hubiera roto el mismo pantógrafo, muy fuerte seguro que no estaría.

Por lo que me malicio que todo lo que dijo sobre el apagón, fue mucho asegurar para no saber nada.

El otro tema misterioso, siguiendo con el <<como me las maravillaría yo>>, quizás sorprendente, es el de que los gastos para el rearme se financiarán con partidas misteriosas que, o no existen, o, de existir, provocan la pregunta necesaria del porqué no se utilizaron para cubrir los gastos previstos en los últimos presupuestos. Esos que ya huelen a naftalina, pero que sigue vigentes.

Y, al margen de que pueda convencer a la Comunidad Europea y a la OTAN de que una tirita en el dedo de un soldado que se ha pinchado cogiendo moras son gastos de defensa, la otra gran incógnita es saber como se sostendrán estos gastos, que se prolongarán, incluso se aumentarán en el tiempo año tras año, sin incluirlos en los presupuestos generales del Estado, incluso perjudicando algunas partidas destinadas al bienestar.

O ¿es que todos los años van a aparecer partidas fantasmas, como ocurre en esta ocasión?

Es realmente difícil porque a las doce de la noche mágica, los pajes vuelven a ser ratones y la carroza calabaza, incluso al mismísimo Pedro Sánchez que, dádivas al margen a tiros y troyanos, es cierto que tiene <<baraka>>, como le dirán sus amigos marroquíes.

Son las cosas de Pedro Sánchez, el único capaz de estar hablando más de hora y media sin decir absolutamente nada medianamente creíble o sostenible, aparentando que lo que dice es verdad revelada.

Y nada, es nada de nada.

MI resumen es el de siempre, que nuestro presidente ejerce una formidable oposición a la oposición, porque lo borda y en lugar de gobernar se dedica a eso, a imitar con los hechos a la gran faraona, con el aplauso rítmico de los acartonados socialistas de la bancada, y el acompañamiento de las dos vicepresidentas, otras dos brujitas caídas en la política nacional, para que no pierda el ritmo ni esa cualidad excepcional que le adorna: Emplear mucho más tiempo que nadie para no decir nada.

Samaniego nos sorprendió un día descubriendo que conocía el lenguaje de los animales y así escuchó que:

Dijo la Zorra al Busto,
Después de olerlo:
Tu cabeza es hermosa,
Pero sin seso.

Como éste hay muchos,
Que, aunque parecen hombres,
Sólo son bustos.

O, lo que es peor en el caso de nuestro presidente, creo que sí que tiene seso y mucho, pero lo emplea solo para sobrevivir en ese palacio con fantasmas que es La Moncloa.

Muchos fantasmas y no todos buenos.

Valencia, 9 de mayo de 2025

José Luis Martínez[1] Ángel


[1] Desde ayer, apellido de Papa

El gran apagón: nada por aquí, nada por allá.

Suponer que el gobierno no conoce las causas del apagón del pasado lunes es mucho suponer. Es mentir, como suelen hacer, porque todos los técnicos consultados, los técnicos, no los políticos, coinciden en que la razón fue un gran desequilibrio entre la oferta y la demanda de electricidad, hasta el punto de que el sistema provocó la desconexión para evitar daños en la estructura física de la red, lo que hubiera convertido en catástrofe lo que acabó siendo un desastre.

Y también han explicado que este desequilibrio se produjo por un exceso de entrada de corriente procedente de energías renovables, las que ellos llaman <<variables>>, porque no se pueden controlar, sobre las <<fijas>>, que son las controlables y que actúan como reguladoras si hay amenaza de sobrecarga en la red.

Es un tema complejo, pero se puede simplificar la explicación diciendo que las variables, la eólica o la solar, entre otras, entran en la red en mayor o menor intensidad según haya más o menos sol o viento, mientras que las fijas, las hidráulicas, el gas o la nuclear, son estables a voluntad del operador, permitiendo mayor o menor flujo de agua a las turbinas de los pantanos o abriendo o cerrando las válvulas de paso de los conductos del gas.

Lo que se dio, según parece, es que entró un alto porcentaje de corriente variable y uno muy bajo en fijas, coincidiendo con que nosotros los usuarios, vía nuestros intermediarios, que son las compañías eléctricas, demandamos mucha menos luz, por lo que las redes <<se llenaron>> de electricidad, a la que no podían dar salida.

En estos casos, la red eléctrica lo soluciona reduciendo la energía fija, pero, como su porcentaje era tan bajo, aunque la redujeron, no consiguieron frenar el superávit y los elementos de seguridad de la propia red provocaron la desconexión para evitar, como decía, daños en sus componentes físicos o en su software.

Y ¿porque hay este desequilibrio en los porcentajes de energía fija y variable? Por una decisión puramente política y no técnica o científica: acelerar el proceso de las energías renovables, que son las variables, antes de que la red eléctrica estuviera preparada para controlar estas situaciones.

Incluso insisten en el programa de cierre de centrales nucleares sabiendo como saben que nuestra capacidad de energía fija no puede soportar la avalancha de la variable.

 Pura política <<progresista>> alocada y populista.

Poniendo un ejemplo que no tiene mucho que ver, en parte, pero es ilustrativo, es lo que está sucediendo con los coches eléctricos. Que en España se está acelerando su implantación cuando, a diferencia de lo que ocurre en otros países, no tenemos los suficientes puntos de carga en la red de carreteras, por lo que, en muchas ocasiones, llegar al destino, si es una larga distancia, se puede convertir casi en una aventura.

Otro ejemplo de populismo progresista. No por el fin en sí, sino por el proceso de implantación.

Conclusión: ¡claro que el gobierno sabe lo que ha pasado! Lo que ocurre es que está ganando tiempo para ver si consigue un relato basado en que los malos son otros, para evitar el descrédito que supondría aceptar el error.

Porque, de no saberlo ya, estarían casi rozando lo criminal, ya que supondría que mañana mismo se podrían repetir los desgraciados sucesos del pasado día 28, cuando, espero que hayan aprendido del error y estén buscando soluciones para hoy y, sobre todo, para el futuro.

Valencia, 3 de mayo de 2025

José Luis Martínez Ángel

El gran apagón y la diferencia entre política y podredumbre

Es el tercer día después del apagón y el gobierno continúa, enreda que enreda, que si un ciberataque, que si las compañías eléctricas, que si vete tú a saber, para ver si consigue liarnos y eludir toda responsabilidad sobre lo sucedido.

Solo que en esta ocasión no parece que vaya a encontrar fácilmente una cabeza de turco que le libre de culpas.

Cuando lo sensato, el mal menor, sería mantenerse calladitos mientras se investiga lo que ha ocurrido y luego dar explicaciones y aportar soluciones para que no se repita lo que quiera que haya sido causa raíz del problema.

Pero no, continúan distorsionando responsabilidades, mintiendo como bellacos cuando contestan a preguntas de periodistas o diciendo cosas que no son ciertas, como que no pueden cesar a la presidenta, Beatriz Corredor Sierra,la de los 520.000 euros al año, porque Redes Eléctricas es <<una empresa privada>>.

Privada, sí, pero con un 20 % de participación del Estado, lo que le convierte en el grupo mayoritario entre el accionariado y, por tanto, el que puede hacer y deshacer lo que estime conveniente.

Lo mismo que en Telefónica, en la que, por cierto, acaba de ingresar con un cargo de alta dirección el hijo menor de Cándido Gómez-Pumpido, treinta años, supongo que por sus muchos méritos.

En el caso de la susodicha, si que <<hicieron>> cuando la nombraron presidenta y resulta que ahora no pueden <<deshacer>> lo hecho. Buscando un símil de la vida real, es como si un péndulo se quedara en la parte alta de su arco y no pudiera bajar para buscar la parte contraria de su balanceo, como es su obligación.

Presidenta que, a lo visto, se gana su sueldo fabulando con la calidad de su empresa, la mejor del mundo según ella, poniendo como ejemplo de lo que dice la rapidez con la que se restableció la normalidad en el suministro, cosa que es de agradecer y dice mucho en favor de sus técnicos. Porque fueron los técnicos lo que lo solucionaron, sin ser los responsables del desaguisado, según me malicio por lo oido a profesionales en la materia.

Ejemplo absurdo y claramente ofensivo para nuestra inteligencia, porque es exactamente como si mañana descarrilara un tren o chocara frontalmente contra otro convoy y el ministro responsable dijera lo bien que hacen las cosas, apoyándose en la rapidez con la que han llevado a los depósitos de cadáveres o a los hospitales a los muertos y heridos en el accidente.

Anunciando, claro está, que no renuncia a sus 520.00 euros, contradiciéndose en sus argumentos e << hilando afirmaciones alucinógenas>> según el diario El Mundo.

Ayer discutía con una persona muy querida la diferencia entre política, que, según la RAE, es <<Arte, doctrina u opinión referente al gobierno de los Estados>> o <<Actividad de quienes rigen o aspiran a regir los asuntos públicos>> y eso, las dos cosas, es algo que hace años que ha desaparecido por completo en España.

Ahora tenemos podredumbre y falsedad, aunque los protagonistas de la actual corrupción moral jueguen con las palabras e insisten en definirse como políticos, cuando son simples embaucadores y que <<hacen política>> cuando están trapichando, por decir algo suave, con los bienes del Estado que deben proteger.

Hace mucho tiempo que nos asombramos cada día con la frase <<nunca hubiera pensado que llegaríamos a esto>>. Pueden estar seguros de que esa frase seguirá activa y actual, porque cada mañana descubriremos que, efectivamente << nunca hubiera pensado que llegaríamos a esto>>.

El nuevo <<esto>> de cada día.

Que Dios nos pille confesados, según dicho popular en nuestra antigua cultura española y, tal y como están las cosas, con velas, transistores y pilas para alimentarlos.

Valencia, 1 de mayo de 2025

José Luis Martínez Ángel