Perlas del día. De como salta la sorpresa y Pedro Sánchez ve amenazada su legislatura.

Todo era vino y rosas para él, aunque las rosas tuvieran las espinas de que pudiera mantenerse en el poder, pero no gobernar, o que tuviera que trocear España para hacerlo.

Pero, o tiene algo que ver con las tramas corruptas de sus colaboradores más cercanos, o ha estado tan ocupado viajando en el Falcon, trabajando su imagen internacional y animando a su cuadro de guionistas para que fabricaran los relatos, frases hechas y chascarrillos que pasan cada mañana a su núcleo duro, que no se ha enterado de lo que pasaba a su alrededor.

Y ahora, Pedro Sánchez, que es un superviviente de donde los haya y ha capeado marejadas, borrascas, mares arbolados y hasta montañosos, sin apenas levantar una ceja ni apretar la mandíbula, se encuentra en una situación absolutamente nueva para él:

No puede controlar lo que pasará, porque no sabe lo que los otros saben y que, inexorablemente, irá saliendo a la luz poco a poco durante los próximos días.

Y, en esta situación, ni le salva Franco, ni los <<chanchullos>> de Ayuso, ni la famoso foto de Feijóo con su amigo, que a estas alturas debe estar raída y cuarteada, ni el fiscal general. Ni siquiera el <<tú más>> porque podría ocurrir que su <<más> sea mucho más gordo que el de los demás.

Y es por eso por lo que, para ganar tiempo, el otro día se nos presentó en carne mortal, maquillado de dolorosa, con aire compungido, pero sin aclarar nada de lo hecho y de lo que va a hacer.

Ni asumir responsabilidades, por supuesto, más allá de un <<lo siento>> lastimero oido en otros tiempos y por otras personas.

Hasta ese <<me mantendré hasta el 27>> le salió muy bajito, como si no quisiera que le oyéramos.

Personalmente no me cuadra como el tipo de político que <<trinca>> dinero público, ni tampoco que lo consienta deliberadamente. Que es un prepotente, endiosado como nadie que, creyendo ser más que el que más, ha consentido las salidas de pata de banco de su mujer, sí.

Que ha paseado su hermosura y su donaire por todo el mundo creyendo que iba a hechizar a los poderosos del orbe como ha hechizado a Montero, Marlasca, Margarita Robles y tantos otros, también.

Pero ahora se encuentra en absoluta debilidad, esperando los bocados financieros y políticos de los partidos que le apoyan en el gobierno, el dejarle caer de su Soraya y otros miembros del gobierno si ven algo que les puede salpicar, sin tener aprobados los presupuestos, con unas cuentas del reino absolutamente desequilibradas por la deuda y con la amenaza de tener que aplicar recortes importantes en las partidas de salud y bienestar  por el aumento disparatado, por desordenado, de las pensiones, y por la presión inevitable de la OTAN para que invierta de verdad en gastos de defensa, sin la posibilidad de venderles cromos.

Porque ahora se le ha caído de las manos el guion de que no aporta más porque no puede y argumentos similares. Eso lo podría haber hecho después de intentar reorganizar esta nación que tiene hecha unos zorros, pero ahora que ha perdido la credibilidad por su falta de control, como mínimo, ya no le vale.

Y, sobre todo, porque, como decía, no tiene ni idea de lo que puede sacar a la luz los Aldama, los Ábalos, los Santos, los Koldo y todos los delincuentes que ha conocido, puede que protegido, en los últimos tiempos.

Y el avance lento, pero constante, de las causas judiciales abiertas, que no va a poder parar ese fiscal general al que no deja dimitir, ni los relatos de <<fango>>, <<persecución política>>, ni el resto de las cortinas de humo que ha lanzado durante todos estos tiempos.

Ni tampoco sus fieles de los medios, porque hasta El País empieza a mirar hacia otro lado.

Leo en un titular de hoy: <<Intxaurrondo, Cintora, Javier Ruiz y Fortes protegen a Sánchez en TVE en su peor momento>>

Siempre quedarán sus últimos de filipinas, claro está, pero cuando un barco se hunde, las ratas salen de sus rincones, porque, sabiendo que es muy probable que se ahoguen en el mar, lo que tienen claro es que, si no lo intentan, morirán cuando se acabe de hundir.

De momento controla el comité federal, pero no sabe hasta cuando, ni tampoco si a algún congresista le apetece hacerse el héroe y anuncia que ya no seguirá más las instrucciones de sus líderes en el parlamento.

Y ¿quién sabe? Puede que hasta el PNV haga uno de esos giros interesados disfrazados de dignidad a los que nos tiene acostumbrados y diga que mejor VOX que un presidente corrupto o rodeado de corruptos.

Cosa que, seguro, saben desde hace tiempo (¡bueno es el PNV!) pero que acaba de descubrir.

En fin, esto es un culebrón de mucho más calado que los que nos muestran en las televisiones, pero, lamentablemente, con guionistas delincuentes amenazados por la justicia y que contarán lo que saben, para tratar de conseguir posibles beneficios legales o por pura venganza.

Porque otra cosa clara, muy clara, es que Pedro Sánchez no es de los que se gana amigos precisamente

Valencia, 16 de junio de 2025

José Luis Martínez Ángel.

Perlas del día. La ley electoral y la democracia en los partidos.

Siempre he defendido que la causa raíz de todos nuestros problemas es la ley electoral, la que acepta que <<lo democrático>> es meter en listas cerradas a gente que no tiene méritos en la calle, casi siempre son desconocidos para los votantes, si no por su trayectoria dentro de los partidos.

Gente adocenada y borreguil, como la que tenemos ahora, que votará lo que les indique el líder, aunque sea perjudicial para la comunidad que los votó.

Y que mi modelo es el de Gran Bretaña, donde hay distritos electorales en los que los candidatos son elegidos entre gente <<del barrio>>, de la zona, conocidos y que tienen la obligación de rendir cuentas a sus votantes, cara a cara y con mucha frecuencia.

<<A diferencia del sistema español, en el que se vota la lista de cada partido, el británico es uninominal, es decir, eligen al miembro del parlamento de su circunscripción. Este método fomenta el contacto directo de los MP[1] con sus votantes: hacen campaña puerta a puerta en sus distritos y cualquier ciudadano puede elevar una queja a su MP para que se debata en el Parlamento.>>

Porque, además, por donde se mueven es por su distrito electoral y esa es la razón de que, en un parlamento con 650 miembros, aparezca con pocos más de los que caben en las bancadas de la planta baja.

Ni siquiera tienen asientos físicos para todos, razón por la que, cuando se discuten asuntos que afectan a la totalidad de la nación, la mayoría de los congresistas están de pie en la planta baja o en la superior.

Y, como el voto es particular de cada uno de ellos, los partidos tienen una gran libertad para discutir internamente temas importantes, incluido el forzar la dimisión de su líder si ha perdido la confianza del partido. Líder que puede ser el primer ministro, en cuyo caso cesa en el cargo, que ocupará el elegido por su partido.

Con lo que, como ha ocurrido recientemente, se puede cambiar al jefe de gobierno británico sin el trauma y los costes de unas elecciones, que se producen, eso sí, cada cinco años.

De darse ese caso en España, que nosotros elijamos en nuestro distrito electoral a gente conocida, subiría muchísimo el nivel de nuestro representante, porque lo sería de verdad y defendería en el parlamento los temas que afecten a la comunidad, sin ningún condicionante y tendríamos partidos capaces de negociar con otros los temas de Estado, como la ley de educación y todas las importantes.

Porque, como decía, los parlamentarios son propietarios de sus escaños y nadie puede sancionarlos por votar en contra de las recomendaciones de su propio partido.

Pero como esto no le interesa al PSOE ni tampoco al PP, porque ninguno lo ha planteado en su programa electoral, estamos como estamos, sentando en el parlamento a algún que otro desaprensivo y con congresistas, supuestamente honorables porque no roban ni provocan escándalos, que pueden y deben aprobar sin ningún remordimiento leyes que perjudican a su comunidad.

Por otra parte, y porque tiene una relación con lo dicho sobre libertad de opinión, partidos como el PSOE histórico en el que coexistían las llamadas <<familias>> y se debatía internamente y con bastante vehemencia en algunos casos, los temas más importantes, se han convertido en gente aborregada que lucha por entrar en listas, en conseguir algún cargo menor en la administración, o puestos importantes dentro del partido.

Valencia 14 de junio de 2025

José Luis Martínez Ángel

PD: En un comentario con un amigo, esta mañana hemos comparado las diferencias entre las elecciones de Gran Bretaña y los Estados Unidos. Ambas naciones son muy democráticas, aunque pueda no parecerlo en EEUU, pero hay diferencias importantes.

Por poner un ejemplo, en los Estados Unidos, al presidente y al vicepresidente no lo elige el total del electorado, si no los compromisarios de cada estado que, a su vez, son elegidos por los ciudadanos del estado que quieran votarlos y no los de un determinado partido.

Y su legislatura es intocable durante cuatro años, opine lo que opine el Congreso y el Senado, que se elige por voto popular y en fechas diferentes. Creo que hay una posibilidad de presentar una moción para revocar su cargo, pero no se como funciona y, como tampoco me interesa, no la voy a estudiar.

En el Reino Unido, como decía, al presidente lo eligen los parlamentarios del partido ganador y, en caso de que pierda su confianza, eligen a otro, que ocupa el cargo de primer ministro sin necesidad de elecciones.

Como ha sucedido, varias veces, en 2024


[1] MP es miembro del parlamento, representante

Perlas del día y los relatos. El robo de la soberanía popular

Pese a la clara, clarísima, opinión en contra de la judicatura, que ayer salió a la calle para manifestarlo, incluida la mayoría de los fiscales, el ministro Bolaños ha anunciado que van a acelerar la ley que permitirá que se nombre jueces sin necesidad de concurrir a oposiciones, lo que, conociendo con quien nos jugamos los cuartos, equivale a nombramientos a dedo y a conveniencia del gobierno.

Y también que sean fiscales y no jueces los que instruyan las causas judiciales. Que siendo como son un cuerpo jerarquizado, teniendo como jefe al fiscal general, nombrado por el gobierno, blanco y en botella.

En cuanto a la primera iniciativa y tratando el tema por elevación, se trataría de una auténtica felonía que conculca parte de la letra y, sobre todo y claramente, el espíritu de la Constitución

Me explico:  El punto 2 del artículo 1 de la Constitución dice, inequívocamente, que: << La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado>>.

Es decir, y sin que exista la más mínima duda, en España soy yo, José Luis Martínez Ángel y millones de otros como yo, unos de derechas, otros de izquierdas y otros sin opinión, los facultados para votar, los propietarios de la soberanía nacional, los únicos facultados para decidir cuestiones de Estado

Pero, como no podemos juntarnos en una plaza para decir que hacer en cada caso, una vez cada cuatro años, salvo circunstancias especiales, nombramos a nuestros representantes que se sentarán, en nuestro nombre, en los comodísimos asientos del Congreso y del Senado.

Eso es exactamente y no otra cosa, lo que dice la Constitución. Luego, en contra del relato difundido desde la cúpula de algunos partidos que ha acabado asumiendo gran parte de los españoles, el Parlamento no es soberano, solo representa a la soberanía popular.

Por lo que no puede decidir por su cuenta nada que esté fuera de la Constitución o de las leyes resultantes de su desarrollo.

Y si el Constitucional dice que el gobierno o el Parlamento puede aprobar lo que no está explícitamente prohibido en la Constitución, mienten como bellacos y luego pondré algunos ejemplos.

Desde la transición y hasta el gobierno de Mariano Rajoy, los partidos que han gobernado y han tenido miembros dotados de poder en todos los niveles, han sufrido chorizos que se han enriquecido personalmente con dinero público, como también han intentado y en algunos casos conseguido, obtener fondos ilícitos para mantener a sus partidos. Y la mayoría de ellos, los culpables, fueron condenados, juzgados y encarcelados.

Lo hizo el PSOE con sus casos Filesa, Malesa y Time Sport en tiempos de Felipe Gonzalez y también el PP hasta la famosa moción de censura.

Pero a nivel formal, las cosas funcionaban como debía: Los gobiernos aprobaban iniciativas que se refrendaban en el Parlamento y que se publicaban en el BOE.

Un Parlamento en el que el gobierno rendía cuentas ante la oposición. Es cierto que todos han tratado de ocultar cosas o distraer la atención para que no supiéramos sus maldades, pero para eso estaba la figura de la presidencia del Congreso o del Senado, encargada, entre otras cosas, de llamar al orden a los interpelados si se negaban a contestar a lo que se les preguntaba.

Y los hemos tenido excelentes de todos los partidos, aunque en un determinado momento nos colaran a Patxi López, que no era el de ahora, pero tampoco estuvo al nivel del resto de los y las que ocuparon ese tercer cargo más importante de España.

Eso es lo que ocurría fuera quien fuere el partido al que pertenecía la presidencia, hasta que este gobierno carcoma del Estado decidió que la presidencia del Congreso, el que tiene la última palabra en las decisiones de nuestros representantes, lo ocupara una auténtica delegada del gobierno en el Congreso, como es y así actúa, Francina Armengol, que nunca ha cuestionado ni cuestionará ninguna de las instrucciones que recibe de Pedro Sánchez.

Es cierto que en tiempos pasados el Parlamento ha tomado iniciativas no previstas por las leyes o la Constitución, como la redacción de la propia Constitución, la entrada en la Comunidad Europea o en la OTAN, por ejemplo, pero luego, sabedores de que ellos no tenían la potestad, nos preguntaban si estábamos de acuerdo con lo decidido, en forma de referéndum.

En los que, si hubiera triunfado el <<no>>, ni tendríamos esta Constitución, ni estaríamos en la Comunidad Europea, ni en la OTAN, porque ni el gobierno, ni el Parlamento tiene la soberanía. La tenemos nosotros y ellos, nuestros representantes, lo repetiré muchas veces porque quiero dejarlo muy claro, necesitan nuestra autorización para cualquier decisión no prevista en la Constitución.

Pero resulta que un día llegó al gobierno, legalmente, pero por terceras vías, porque su partido no obtuvo la mayoría, Pedro Sánchez y, desde el primer momento, ha buscado y encontrado cada una de las debilidades de la democracia en un intento progresivo y deliberado de conseguir, de facto, que el Ejecutivo, el gobierno de la nación, sea la máxima autoridad del Estado, por encima del Legislativo y del Judicial.

Con el argumento, tan falso como sibilino, que ellos han sido <<elegidos>> en votaciones. Elegidos sí, sea por mayorías de partido o por coaliciones, pero para representarnos, no para dirigirnos.

Interpretación mafiosa de su autoridad, que ha ido aumentando porque, por elevación antidemocrática, no se paró en barras y llegó al clímax cuando empezó a tomar decisiones totalmente personales sin consultar con ninguno de los organismos diseñados para ser consultados, como el Consejo de Estado o el Poder Judicial, y sin informar a su propio consejo de ministros.

Pasando al nivel tres, decidiendo asuntos tan relevantes como el cambio de posición sobre el Sahara, por poner un ejemplo muy ilustrativo y del que nos enteramos por una carta del Rey de Marruecos.

Caudillo indiscutible de España por designación divina, que tampoco ha necesitado escuchar a nadie en forma de pajarito, como le ocurre a Maduro con Hugo Chávez, porque le basta con escucharse a si mismo. Aunque, por si acaso alguien tiene tentaciones de opinar, ha colonizado todos los estamentos claves del Estado, menos el Poder Judicial al que todavía no ha podido doblegar.

Y esto, en mi opinión, es muchísimo más grave que el trato de favor a Cataluña, sus rifirrafes con Ayuso, o que esté troceando España para alimentar políticamente a los que le prestan votos para permanecer en la Moncloa.

Porque Pedro Sánchez Pérez-Castejón, caudillo de España para nuestro mal, un dictador con piel de oveja, nos ha robado lo más esencial, la piedra angular de la democracia en España:

La soberanía popular.

Y quiero que nos la devuelva

Valencia, 13 de junio de 2025

José Luis Martínez Ángel

P.D. Hoy es el día posterior a conocer el informe de la UCO, pero incluso lo que oigo en las grabaciones me parece mucho menos importante que lo que trato en este comentario.

Las perlas del día y los relatos. Europa y la Ley de Amnistía

Es tal el número de informaciones sobre rumores, cloacas y casos de podredumbre institucional, que es imposible comentarlas en un solo texto, por lo que lo haré por separado. Hoy me referiré exclusivamente a la opinión oficial de la Comunidad Europea sobre la Ley de Amnistía y el intento de la portavoz del gobierno, Pilar Alegría, de convencernos que lo que sale de las ubres de las vacas no es leche.

O de algo parecido

Porque afirmó, con esa rotundidad con la que defiende las mentiras, que la Comunidad Europea ha realizado un informe favorable sobre esta ley cuando, visto lo visto y leído lo leído, eso solo es cierto en parte y no la parte más importante precisamente.

Porque el informe jurídico, que remitirá al Tribunal Europeo de Justicia, dice, eso sí, que para el proceso de amnistía no se ha empleado fondos europeos, por lo que son los tribunales españoles los competentes para opinar sobre ella.

Y esto es un respiro para el gobierno, porque, como se verá y por muchas razones, no las tenía todas consigo.

También se afirma que el informe no es vinculante, cosa que sabíamos de antemano, pero lo que dice tiene una importantísima carga desfavorable para el gobierno: que esta Ley no cumple los requisitos exigidos en su día por la Comisión de Venecia para algo de tanta magnitud, porque, según este organismo, debería de haberse aprobado por consenso y con una amplia mayoría del parlamento, no por mayoría simple como ha sido el caso.

Y lo tercero, que tampoco ha mencionado siendo tan importante, es que el informe de la Comunidad Europea pone en evidencia dos cosas:

  • Que está ley se aprobó por conveniencia del gobierno, que necesitaba los votos de los beneficiados para seguir en el poder, que no gobernando, cosa que todos sabemos, menos Pilar Alegría que habla en nombre del gobierno y aduce <<normalidad>> en Cataluña, esa que vimos por boca de todos los que tienen algo que decir en esa comunidad, cuando hace unos días y por unanimidad, recibieron a Illa en el Palau de la Música con gritos de <independencia>>
  • Y el más contundente y novedoso de los argumentos contra la ley, es que la ha definido como un auto indulto de hecho, porque se aprobó con y por los votos de los beneficiados por su implantación.

Por lo que, querida Pilar Alegría, por mucho que oculte cosas o cambie el sentido de otras, lo que sale de las ubres de las vacas es leche. A no ser que acabe de parir, en cuyo caso sería calostros.

Pero este asunto ya hace tiempo que está parido y bien parido, excepto para el Constitucional que, a riesgo de ser el hazmerreír de Europa, seguro que dice que sí, que es un ejemplo para el mundo.

Aduciendo que España es el único país del mundo occidental en el que es legal todo lo que no prohíbe explícitamente la Constitución.

Ye dije el otro día que mucho me temo que cualquier día promulguen una Ley de Castración para los varones fachas sin ninguna discapacidad, si gobierna la ultra izquierda, o a los <<rojos>> si gobierna la derecha.

Valencia, 11de junio de 2025

José Luis Martínez Ángel

El COVID19 y las residencias de Madrid.

Por supuesto que no voy a entrar en el tema de si las decisiones sanitarias de la Comunidad de Madrid fueron o no acertadas, porque están judicializadas y nunca opino sobre lo que lleva un juez. Él dirá.

Pero sí que debo manifestar, como he hecho otras veces, pero ahora con más sorpresa, que no entiendo muy bien esta singularidad en las denuncias, porque lo sucedido en Madrid y sus residencias ocurrió de forma parecida en el resto de España.

Y mucho más que eso.

Recuerdo perfectamente que en un cortísimo plazo de tiempo pasamos de un <<esto no va a ser nada>> a tener totalmente desbordados a los ambulatorios, los hospitales, las funerarias, los servicios de ambulancias pública y privadas, las centrales telefónicas de urgencias de toda índole, las Fuerzas de Orden Público, los Servicios de Emergencia, las Fuerzas Armadas en muchos lugares y cualquiera de los servicios públicos que utilizábamos habitualmente.

Y decir desbordados es poco. Fue como si un sunami cubriera toda España y destruyera todo lo conocido, incluido las relaciones personales con vecinos, amigos y familiares.

Porque solo en casos muy especiales se permitió salir de sus casas a colectivos muy concretos y en horas muy determinadas, siempre con mascarillas y a toda velocidad.

De la misma forma que íbamos a comprar, con mascarillas, mirándonos de reojo unos y otros, manteniendo las distancia y sobresaltados si alguien tosía, estornudaba o simplemente carraspeaba. En un ambiente entre el desconcierto y el temor, nunca vivido y que nunca deberíamos volver a vivir.

Tiempos en los que los perros estaban agotados de tanto sacarlos a pasear a la calle, una de las formas autorizadas para salir de casa.

Y, entre todos ellos, los más dañados fueron los servicios sanitarios, con profesionales que se dejaron la piel, incluso la vida en muchos casos, trabajando sin disponer de equipos de protección, ni espacio suficiente para atender a los millones de afectados, sin respiradores y sin el tiempo necesario para atender a los que llegaban a los hospitales, muchos de los cuales murieron en los pasillos de urgencias, en las salas de espera, en los  comedores, o donde pudieran situarlos, porque, estando en el hospital, nunca pudieron ser atendidos por un médico.

Y los otros muchos centenares de miles a los que, habiendo podido contactar telefónicamente con alguna urgencia médica, les prohibieron ir a hospitales y les recomendaron permanecer en sus casas, en una habitación aislada del resto de la vivienda, con el riesgo de que murieran si realmente tenían el COVID19, incluso contagiando a su familia.

Siendo tal el caos que tuvieron que cerrar los ambulatorios, nuestra puerta habitual para acceder a nuestros servicios sanitarios, quedando como último recurso esos números de teléfono que comunicaban eternamente y que, de contestar, no podía hacer más que tratar de tranquilizarnos y recomendarnos que tomáramos paracetamol y nos mantuviéramos en nuestras casas.

Días en los que algunos desaprensivos, muy pocos, pusieron letreros de <<no queremos que la enfermera de…venga a su casa>> en alguna comunidad de vecinos insolidarios, como también algunos de <<soy la enfermera de la puerta X. No corren peligro porque estoy tomando todas las precauciones>> o <<porque no vengo a casa>>

Y en los que vimos centenares de ataúdes en pabellones deportivos y entierros sin familiares o con los dos o tres autorizados, que no pudieron despedirse de sus familiares difuntos.

Todo ello y mucho más, cumpliendo los requerimientos de expertos en catástrofes, también catástrofes sanitarias, de las comunidades autónomas, porque del famoso equipo fantasma del gobierno central nunca se supo ni nunca apareció.

Aquello se definió como un estado de guerra en el que, sabiendo que no se podría salvar a todos, se intentó salvar a los más posibles, estableciendo un triaje previo cruel y doloroso, pero necesario. Porque siendo una tragedia que muriera injustamente una persona mayor y con patologías de riesgo, lo era mucho más que lo hiciera un joven de 20 años o una señora de 50 con hijos o nietos a los que cuidar.

Y, en cuanto a las residencias, ¿qué diferencias sustanciales se produjeron en Madrid respecto al resto de colectivos?

Pues no lo sé. Puede que se haya estimado que algunos murieran víctimas del triaje, o que se pensó que corrían un riesgo mayor si se trasladaban a hospitales, o quizás, que algunas no supieron establecer los criterios de aislamiento necesario, o que algún paciente rompió el aislamiento y, estando enfermo, contagió a los demás, o que muchos estuvieran ingresados por seguros privados y no supieron a donde llevarlos.

Insisto, no lo sé, pero de lo que estoy seguro es que nadie asesinó a nadie deliberadamente y que muchos de los fallecidos hubieran muerto se hiciera lo que se hiciera con ellos, como murieron muchos otros en hospitales pese a ser atendidos lo mejor que se pudo.

Pero, si las muertes en residencias se produjeron en toda España ¿a qué viene este perseguir tan especialmente lo que ocurrió en Madrid?

Insisto en que hay una causa abierta y la justicia decidirá si hay responsabilidades penales. En cuanto a las responsabilidades políticas de todo aquel desastre, si las hay, puede que algún día sepamos quiénes, cuando, donde y porqué, decidieron lo que decidieron.

Aunque, quizás, lo mejor sería pasar página.

Porque, en mi opinión, todos hicimos lo que pudimos o lo que nos dijeron y si alguien hizo trampas deliberadas, fuel el gobierno de la nación. No porque fuera responsable de los muertos por la desinformación oficial o por haber permitido manifestaciones o algún acto público cuando ya se sabía algo, porque tampoco ellos pudieron suponer la magnitud de lo que se les venían encima, pero sí de haber disuelto el Parlamento durante todo el período del enclaustramiento, teniendo como tenían la herramienta de las videoconferencias y del voto telemático.

Pero Pedro Sánchez no estaba en el mejor momento y vio una oportunidad de ganar tiempo, seguramente pensando que el problema no se alargaría tanto, de forma tan arbitraria y caprichosa que posteriormente se declaró inconstitucional.

Quiero creer que detrás de las denuncias solo hay deseo de justicia y no las mueve algún interés económico, en forma de indemnizaciones, o político. Espero que no, porque sería triste, muy triste. Como lo es siempre que alguien quiere sacar provecho del dolor, sea propio o ajeno.

Valencia, 8 de junio de 2025

José Luis Martínez Ángel.

Los idiomas oficiales en España y los aspavientos de Yolanda Díaz.

La locuaz vicepresidenta, la que pide por la boca que Pedro Sánchez dé explicaciones en el parlamento sobre la fontanera desconocida en el PSOE mientras facilita con sus votos que la mesa del Congreso lo impida hasta después del verano, califica como <<inaudito>>, <<broma de mal gusto>> y <<bochorno>> que Ayuso y también otros, se niegue a ponerse pinganillos si los asistentes independentistas a la conferencia de presidentes de autonomías se niegan a utilizar en dicha reunión una lengua con la que no le hablan habitualmente en los pasillos.

Decisión que yo comparto desde el profundo cariño que tengo al catalán, primo hermano del valenciano, que no ha pedido traductor, al gallego, que me deleitó en mis tiempos de estancia en Vigo y me sigue deleitando, y al vascuence, idioma primitivo y recio que me hubiera gustado conocer.

Pero una cosa es defender las lenguas y otra muy distinta utilizarlas políticamente, como pretenden estos <<grandes defensores>> de las suyas, que en lugar de trabajar para que sean conocidas, queridas y admiradas como se merecen, consiguen hacerlas algo que no son: antipáticas y excluyentes.

Porque las tres lenguas, tan oficiales como el español, son vehículo de comunicación, de transmitir ideas, afectos y emociones y no barrera que separe a unos de otros.

Y por eso me indigna, en efecto, que una gallega de nacimiento y de convicciones, se preste a ese vil juego de eterna separación entre culturas que han coexistido y siguen coexistiendo pacíficamente en toda España cuando está en boca de los españoles, únicos dueños de nuestro destino como nación.

E por iso me indigna, en efecto, que unha gallega de nacemento e convicción, se preste a este vil xogo de separación eterna entre culturas que conviviron e seguen convivendo pacificamente por toda España, cando está na boca dos españois, únicos donos do noso destino como nación.

I per això m’indigna, en efecte, que una gallega de naixement i de conviccions, es preste a eixe vil joc d’eterna separació entre cultures que han coexistit i continuen coexintint pacíficament en tota Espanya, quan està en boca dels espanyols, únics amos del nostre destí com a nació.

Seguro que los madrileños de origen gallego, vasco o catalán que viven pacíficamente en la Comunidad de Madrid lo entienden, incluso apoyan, la decisión de la presidenta de su Comunidad.

Valencia, 6 de junio de 2025

José Luis Martínez Ángel

La degeneración progresiva del gobierno

¿Hasta dónde vamos a llegar?

Cloacas, pero de las de verdad, trabajadas por gente vinculada al PSOE, si no al gobierno, cadenas de televisión ocupando horas y horas para conseguir audiencias dando la palabra a gente que, como mínimo, son auténticos impresentables, sucios fontaneros/as que, una vez descubiertos, tratan de aparecer como víctimas, si no como héroes vengadores.

Estamos dando un espectáculo bochornoso al mundo entero y una imagen de país que no nos merecemos, porque los ciudadanos, salvo los fanáticos de siempre, no somos así.

Y por mucho que nos quieran vender burras tuertas, la responsabilidad, la única responsabilidad, la tiene el gobierno porque es el que tiene el poder. Tiene el BOE, la capacidad de nombrar o cesar a ministros o hacer que dejen de utilizar todos los altavoces del Estado para enturbiar mucho más lo ya turbio, sucio y soez.

¿De verdad creen que podemos seguir así? Dimitan, hagan pactos de Estado, manden de una vez a paseo a los chantajistas profesionales y no se conviertan ustedes en chantajistas como ellos.

Y expliquen las cosas, por favor, expliquen como es posible que canallas profesionales están tratando de ensuciar la profesionalidad de la UCO y que ni la directora de la Guardia Civil, ni el ministro del interior, ni el presidente del gobierno, hayan abierto la boca para defenderlos.

Como si fueran cómplices de lo que está pasando. O instigadores.

Sucio el gobierno y también nosotros, los votantes, los ciudadanos, los que realmente tenemos el poder y no hemos hecho nada por evitarlo porque estamos pensando en las vacaciones de verano, los unos, o en cómo sacar adelante a su familia, los otros.

Aunque estos últimos, los más de dos millones y medio de españoles que en 2024 estaban en riesgo de pobreza, el 25,8 % de la población según datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística, coincidentes con los de Cáritas, tienen disculpa para no saber que hacer ni a quien votar. Y tenemos que darles gracias porque no se dedican al saqueo para poder subsistir

Porque, mientras las élites políticas y sociales de la nación no tienen ningún problema y marranean todo lo que pueden y un poco más, resultan tan invisibles, viviendo en España, como los desgraciados habitantes de esas naciones africanas de las que no sabemos ni los nombres.

Creo y confío en que hay una justicia divina, porque, de no ser así, todos los desaprensivos que nos gobiernan, nos manipulan o nos roban, se saldrán con la suya impunemente, sin el castigo que se merecen.

Valencia, 4 de junio de 2025

José Luis Martínez Ángel.

No rotundo y sin reservas a la España que nos están diseñando los malvados.

Ayer atendí con interés el programa <<Todo es Mentira>> de Cuatro TV, un programa que, entre bromas y veras descubre mucho de nuestra actualidad política  y tuve la paciencia de escuchar la totalidad de la entrevista que Risto  Mejide le hizo a Javier Pérez Dolset, un perseguido por la justicia, supuesto paladín defensor de todos nosotros frente a las cloacas del Estado y no sé si presidente o coordinador de una asociación no registrada, dedicada a buscar basura en todos los vertederos de las Fuerzas de Seguridad del Estado, de la judicatura y/o de todo aquel que convenga a sus intereses.

No voy a hacerme eco de lo que allí se dijo, pero daba ganas de llorar al comprobar que un país moderno y con experiencia histórica de grandes catástrofes, como el nuestro, ha sido capaz de tolerar, incluso potenciar, la presencia de personajes podridos, como el canallesco Comisario Villarejo, el tal Pérez Dolset, o la protagonista de la semana, la socialista Leire Díez, sucia donde los haya, antaño figura valorada en el partido, ahora casi desconocida por la cúpula directiva del gobierno.

No quiero entrar en lo que allí se dijo porque no hay por donde cogerlo, pero solo quiero recalcar algo que demuestra la calaña de los personajes: Cuando le preguntaban si había denunciado todas esas causas, dijo que sí, pero que el Supremo no las había atendido y que en este momento <<había pedido entrevistarse>> con un funcionario desconocido para presentar más denuncias y que no le había contestado. Seiscientas veces, dijo textualmente, aunque supongo que era, o una mentira o una exageración.

Y Risto, siempre ágil de reflejos, no le aclaró que, en este país nuestro, las denuncias no se tramitan vía <<un funcionario>>. Basta con presentarlas en un juzgado para que un juez determine si hay causa suficiente para aceptarlas.

Y que si el juez estima que no procede, el denunciante puede recurrir la sentencia a instancias superiores hasta llegar hasta el Supremo. O a la Comunidad Europea.

Supongo que Risto no se lo aclaró porque estaba tratando de tirar de la lengua del que ya de por sí era bastante lenguaraz y, por lo que entendí, nada recomendable.

Todo lo cual saca a la luz de que España, que en su día creo un género literario dedicado a la picaresca, está alimentando algo mucho peor, realmente nocivo: la normalización de la suciedad más abyecta, la que acepta como normal, como bueno en algunos casos, que se escarbe en la basura de la sociedad y en lo más oscuro de las personas.

Sabiendo y aprovechándose de ello, que todos tenemos nuestro lado oscuro y nadie en este mundo, desde el Papa hasta el más virtuoso de los virtuosos, está libre de haber tenido un mal momento, un mal acto, o de haber tomado una mala decisión. Que puede ser una brizna de paja podrida en un pajar sano y bien cuidado, pero que es lo que buscan los malditos husmeadores, sabiendo que ese mal momento puede arruinar toda una vida de buen hacer de la víctima elegida.

Y no hay causa en este mundo a la que deba permitirse triunfar de ese modo.

Y de lo que está ocurriendo son culpables todos, los canallas basureros, los políticos que los alimentan por activa o por pasiva y los periodistas y medios de comunicación que ceden espacio para que los malvados propaguen sus ideas, sino se han creado precisamente para eso, para difundir basura.

Dirán que es libertad de opinión, pero la ética, la estética y la moral, también recomiendan una cierta autocensura si les queda algo de esa pedagogía política y ciudadana que deberían tener los comunicadores.

Ayer, sin ir más lejos, Risto se negó a que se trataran temas personales cuando el entrevistado mencionó algunos vídeos sexuales de alguna de sus víctimas.

Estamos componiendo un Estado en el que se ha aceptado como axioma y a los hechos me remito, que si <<gana la derecha>> se acabó todo el progreso y todas las libertades conseguidas <<por la izquierda>>, que un delincuente como Puigdemont esté condicionando la política de nuestra nación, que un PNV, que siempre se ha beneficiado de las nueces que otros hacen caer de los árboles, pero que no tiene delincuentes entre sus filas, el que tumbó el gobierno de Rajoy alegando la necesidad de eliminar supuestas corrupciones, ¡que declaración tan cínica a la vista de lo que ahora vemos!, esté manteniendo a un gobierno en descomposición, acosado por hechos que, sean o no causa de condena judicial, son merecedores de una condena política sin reservas.

O que se haya dado como <<natural>> que el Ejecutivo haya colonizado sin molestarse en disimularlo y para su protección, al Legislativo y al Constitucional. Y que esté tratando de socavar los cimientos del Judicial intentando aprobar que los jueces puedan ser elegidos a dedo, sin oposiciones, o colocando peones en el Consejo General del Poder Judicial, el que nombra a los jueces que deben cubrir las plazas vacantes, algunas muy estratégicas.

El que nombra embajadores sin preparación alguna como premio a favores recibidos y capaz de tantas anomalías que ya nos parece normal cualquier nueva barbaridad con formato de Decreto Ley.

Estaba conectado Anasagasti, que se apresuró a decir que sí, que existe todo ese mundo sucio que denunciaba Pérez Dolset y, demostrando quién es quién defendiendo valores, puso como ejemplo el Gal.

Ejemplo que contradecía precisamente la sucia propaganda del empresario embaucador, porque, siendo cierto que una parte de los altos responsables del gobierno, algunos con una extraordinaria trayectoria anterior, cruzaron líneas rojas y delinquieron, también lo es, como le recordó Susana Díaz, presente en la tertulia, que el Estado reaccionó como debía y los culpables fueron juzgados y condenados.

Como debe ser. Porque errores pueden cometerse, pero deben sancionarse.

¿Qué puedo decir? No siendo capaz de entender que personas que conozco y de cuyo buen juicio respondo siguen opinando que en política hay buenos y malos, sin añadir el sustantivo <<gestores>> y no se inmutan cuando el gobierno comete verdaderos desafueros democráticos, poco más puedo esperar.

Sabiendo, como se está viendo cada día, que los hay que pelean por resucitar viejos sueños de una izquierda comunista que ya se demostraron nocivos en el pasado. Los que insisten en cambiar la democracia parlamentaria por democracia asamblearia.

O comprobando que un partido como VOX, insensato, prepotente y <<salvapatrias>>, tiene seguidores que se creen poseedores de la verdad revelada, los únicos que saben lo que le conviene a España, a modo y manera de Trump en los Estados Unidos.

No me queda más que refugiarme en mis añoranzas y esperar a que llegue alguien que sea capaz de respetar todas las ideas y de llegar a acuerdos por el interés común, sin permitir ni un solo desliz para conseguir objetivos políticos.

No se si existe, pero quizás sí. Porque, por existir, existen hasta los Reyes Magos.

Valencia, 31 de mayo de 2025

José Luis Martínez Ángel

Las extrañas convocatorias de huelga general en Valencia.

Como España <<es diferente>> hoy me he encontrado con que los días 29 de cada més hay convocada una huelga general, parece ser que para forzar la dimisión de Mazón. Huelga que solo he apreciado porque el autobús que he utilizado esta mañana llevaba un cartel de <<servicios mínimos>>

No entro ni salgo en la conveniencia o no de esta dimisión porque ya lo he comentado en otras ocasiones, pero ¿una huelga general para forzar su dimisión?

En nuestro ordenamiento jurídico las huelgas se consideran una herramienta legal para la defensa de los trabajadores frente a los abusos o los incumplimientos de ley de los patronos y está regulada por una serie de condicionantes en cuanto al planteamiento, a la información de las partes y a los servicios mínimos exigibles en cada situación.

Y también está definido expresamente los casos en los que son ilegales, descritas en el artículo 11 del Real Decreto-ley 17/1977, de 4 de marzo, sobre relaciones de trabajo. Y son las siguientes:

<<Artículo once. La huelga es ilegal:

a) Cuando se inicie o se sostenga por motivos políticos o con cualquier otra finalidad ajena al interés profesional de los trabajadores afectados.

b) Cuando sea de solidaridad o apoyo, salvo que afecte directamente al interés profesional de quienes la promuevan o sostengan.

c) Cuando tenga por objeto alterar, dentro de su período de vigencia, lo pactado en un Convenio Colectivo o lo establecido por laudo.

d) Cuando se produzca contraviniendo lo dispuesto en el presente Real Decreto-ley, o lo expresamente pactado en Convenio Colectivo para la solución de conflictos>>

Y, si son las que están en vigor, pregunto:

¿Qué justificación puede haber para convocar una huelga general por razones puramente políticas y sin un patrón definido?

Porque en el caso de los autobuses de la EMT de Valencia, no tengo claro si el patrón es la propia EMT, dirigida por políticos o funcionarios, o yo mismo, que la soporto con mis impuestos.

Así que, si quieren pedir la dimisión de Mazón, que están en su derecho y puede tener su justificación, convoquen manifestaciones todos los días si lo estiman conveniente, pero no convoquen una huelga que, aparte de ilegal, es completamente absurda.

Ya pasó con el accidente del metro, en que los pescadores en rio revuelto de siempre estiraron el dolor de los familiares de las víctimas todo lo que pudieron en su propio beneficio y en esta ocasión, y según he visto en el telediario de Tele 5, los huelguistas de calle, no muchos, por cierto, llevaban banderas de sindicatos y, sorprendentemente, la mayoría eran de la CNT y la CGT, ambas asociaciones anarcosindicalistas que nunca han estado por el orden de las cosas.

Yo recuerdo los principios de la transición en los que proclamaban por las calles su lema de <<ni Dios, ni patria, ni ley>>. O lo que hacían durante la Segunda República.

Será que han cambiado tanto que ahora están por el orden y el respeto a las leyes.

Valencia, 29 de mayo de 2025

José Luis Martínez Ángel

Maldita primavera y las estrategias antidemocráticas de Pedro Sánchez.

Son tantas las anomalías que se están produciendo, que cada vez que empiezo algún comentario entro en una especie de espiral de desconcierto que termina animándome a <<dejarlo estar>>. Porque lo mío, diga lo que diga y publique lo que publique, no va a solucionar el caos político que preside estos tiempos.

Hasta el punto de que ya no doy importancia el hecho de que el gobierno gaste dinero a espuertas, gran parte de él financiado con más deuda, u otras cosas que nos costará sangre, sudor y lágrimas en los próximos tiempos, gobierne quién gobierne, siempre que continuemos en la Comunidad Europea, cosa que no dudo.

Y que sigamos siendo la misma nación que asombró al mundo cuando pasó sin ninguna violencia de una dictadura a una democracia, gracias a la generosidad de todas las partes implicadas y el total respaldo de la ciudadanía, excepto alguna ultraderecha, la de verdad, la de los Girón de Velasco y compañía, que nunca la aceptaron, pero que fueron barridos por la mayoría de los españoles en aquel 23F que, en mi opinión, fue la verdadera prueba del algodón de la solidez de la democracia.

Pero hay algo que me alarma muy especialmente, como es el intento del gobierno, de Pedro Sánchez, en romper desde dentro la estructura del Poder Judicial, el último garante de nuestras libertades constitucionales. Y me explico con tres ejemplos claros e incuestionables:

Una de las medidas que están preparando es que pueda obtener el título de juez personas sin pasar por una oposición, como ocurre ahora, sino por una serie de méritos que no sé quién fijará, pero me figuro que serán los mismos zorros que ahora guardan las gallinas. Ello permitiría, por poner algún ejemplo, que Bolaños o Susana Díaz, obtengan el título de juez con toda legalidad y que, con una mayoría en el Consejo Superior del Poder Judicial, ocupen plazas estratégicas para proteger a Pedro Sánchez y a cualquier persona de su entorno que cometa algún delito.

Otra, peligrosísima, es la intención de que el fiscal general del Estado tenga un mandato de cinco años y con <<competencia en los nombramientos, ascensos y sanciones de los principales fiscales, función que en la actualidad tiene atribuido el Gobierno>>.

Quere esto decir que, si Pedro Sánchez decide convocar elecciones o concluye su mandato y quince días antes, nombra un fiscal general con el perfil de Dolores Delgado, por poner el nombre de alguien absolutamente fiel a su persona, el resultado sería que, si pierde las elecciones, deja a un fiscal general que, en lugar de buscar la verdad sobre todos los trapos sucios del gobierno anterior y del entorno de Pedro Sánchez que puedan aparecer o estar en curso, los ignore o minimice.

La tercera medida que se está rumiando es que las instrucciones las realicen los fiscales en lugar de los jueces, procedimiento seguido en algunas naciones democráticas y que yo defiendo, porque, la verdad, no tiene mucho sentido que un juez instruya y otro juzgue.

El problema es el mismo que en el punto anterior: estando en un mundo judicial tan contaminado en el que algunos jueces que incoan causas del entorno de Pedro Sánchez o del PSOE, han echado en cara a los fiscales que están actuando más como defensores que como interesados por la verdad, si el fiscal fuera el responsable de instruir, muchos de estos casos no se habrían sustentado por afinidad con el encausado o por orden directa del fiscal general.

Y estas maniobras, torticeras y canallescas, pero legales, que no buscan mejorar la vida de los españoles, sino taparse el trasero ante posibles problemas futuros, demuestran hasta qué punto tenemos que protegernos de nosotros mismos meditando seriamente a quien votamos y para que les votamos.

Y no tanto por lo que dicen que van a hacer, sino por lo que ya han hecho hasta ahora.

Son auténticos fraudes de ley propio de los trileros y manipuladores que nos gobiernan, que atentan contra los pilares de la democracia, mucho más graves que las posibles condenas a Ábalos o a cualquiera del entorno del presidente.

Valencia, 26 de mayo de 2025

José Luis Martínez Ángel