El gran apagón: nada por aquí, nada por allá.

Suponer que el gobierno no conoce las causas del apagón del pasado lunes es mucho suponer. Es mentir, como suelen hacer, porque todos los técnicos consultados, los técnicos, no los políticos, coinciden en que la razón fue un gran desequilibrio entre la oferta y la demanda de electricidad, hasta el punto de que el sistema provocó la desconexión para evitar daños en la estructura física de la red, lo que hubiera convertido en catástrofe lo que acabó siendo un desastre.

Y también han explicado que este desequilibrio se produjo por un exceso de entrada de corriente procedente de energías renovables, las que ellos llaman <<variables>>, porque no se pueden controlar, sobre las <<fijas>>, que son las controlables y que actúan como reguladoras si hay amenaza de sobrecarga en la red.

Es un tema complejo, pero se puede simplificar la explicación diciendo que las variables, la eólica o la solar, entre otras, entran en la red en mayor o menor intensidad según haya más o menos sol o viento, mientras que las fijas, las hidráulicas, el gas o la nuclear, son estables a voluntad del operador, permitiendo mayor o menor flujo de agua a las turbinas de los pantanos o abriendo o cerrando las válvulas de paso de los conductos del gas.

Lo que se dio, según parece, es que entró un alto porcentaje de corriente variable y uno muy bajo en fijas, coincidiendo con que nosotros los usuarios, vía nuestros intermediarios, que son las compañías eléctricas, demandamos mucha menos luz, por lo que las redes <<se llenaron>> de electricidad, a la que no podían dar salida.

En estos casos, la red eléctrica lo soluciona reduciendo la energía fija, pero, como su porcentaje era tan bajo, aunque la redujeron, no consiguieron frenar el superávit y los elementos de seguridad de la propia red provocaron la desconexión para evitar, como decía, daños en sus componentes físicos o en su software.

Y ¿porque hay este desequilibrio en los porcentajes de energía fija y variable? Por una decisión puramente política y no técnica o científica: acelerar el proceso de las energías renovables, que son las variables, antes de que la red eléctrica estuviera preparada para controlar estas situaciones.

Incluso insisten en el programa de cierre de centrales nucleares sabiendo como saben que nuestra capacidad de energía fija no puede soportar la avalancha de la variable.

 Pura política <<progresista>> alocada y populista.

Poniendo un ejemplo que no tiene mucho que ver, en parte, pero es ilustrativo, es lo que está sucediendo con los coches eléctricos. Que en España se está acelerando su implantación cuando, a diferencia de lo que ocurre en otros países, no tenemos los suficientes puntos de carga en la red de carreteras, por lo que, en muchas ocasiones, llegar al destino, si es una larga distancia, se puede convertir casi en una aventura.

Otro ejemplo de populismo progresista. No por el fin en sí, sino por el proceso de implantación.

Conclusión: ¡claro que el gobierno sabe lo que ha pasado! Lo que ocurre es que está ganando tiempo para ver si consigue un relato basado en que los malos son otros, para evitar el descrédito que supondría aceptar el error.

Porque, de no saberlo ya, estarían casi rozando lo criminal, ya que supondría que mañana mismo se podrían repetir los desgraciados sucesos del pasado día 28, cuando, espero que hayan aprendido del error y estén buscando soluciones para hoy y, sobre todo, para el futuro.

Valencia, 3 de mayo de 2025

José Luis Martínez Ángel

El gran apagón y la diferencia entre política y podredumbre

Es el tercer día después del apagón y el gobierno continúa, enreda que enreda, que si un ciberataque, que si las compañías eléctricas, que si vete tú a saber, para ver si consigue liarnos y eludir toda responsabilidad sobre lo sucedido.

Solo que en esta ocasión no parece que vaya a encontrar fácilmente una cabeza de turco que le libre de culpas.

Cuando lo sensato, el mal menor, sería mantenerse calladitos mientras se investiga lo que ha ocurrido y luego dar explicaciones y aportar soluciones para que no se repita lo que quiera que haya sido causa raíz del problema.

Pero no, continúan distorsionando responsabilidades, mintiendo como bellacos cuando contestan a preguntas de periodistas o diciendo cosas que no son ciertas, como que no pueden cesar a la presidenta, Beatriz Corredor Sierra,la de los 520.000 euros al año, porque Redes Eléctricas es <<una empresa privada>>.

Privada, sí, pero con un 20 % de participación del Estado, lo que le convierte en el grupo mayoritario entre el accionariado y, por tanto, el que puede hacer y deshacer lo que estime conveniente.

Lo mismo que en Telefónica, en la que, por cierto, acaba de ingresar con un cargo de alta dirección el hijo menor de Cándido Gómez-Pumpido, treinta años, supongo que por sus muchos méritos.

En el caso de la susodicha, si que <<hicieron>> cuando la nombraron presidenta y resulta que ahora no pueden <<deshacer>> lo hecho. Buscando un símil de la vida real, es como si un péndulo se quedara en la parte alta de su arco y no pudiera bajar para buscar la parte contraria de su balanceo, como es su obligación.

Presidenta que, a lo visto, se gana su sueldo fabulando con la calidad de su empresa, la mejor del mundo según ella, poniendo como ejemplo de lo que dice la rapidez con la que se restableció la normalidad en el suministro, cosa que es de agradecer y dice mucho en favor de sus técnicos. Porque fueron los técnicos lo que lo solucionaron, sin ser los responsables del desaguisado, según me malicio por lo oido a profesionales en la materia.

Ejemplo absurdo y claramente ofensivo para nuestra inteligencia, porque es exactamente como si mañana descarrilara un tren o chocara frontalmente contra otro convoy y el ministro responsable dijera lo bien que hacen las cosas, apoyándose en la rapidez con la que han llevado a los depósitos de cadáveres o a los hospitales a los muertos y heridos en el accidente.

Anunciando, claro está, que no renuncia a sus 520.00 euros, contradiciéndose en sus argumentos e << hilando afirmaciones alucinógenas>> según el diario El Mundo.

Ayer discutía con una persona muy querida la diferencia entre política, que, según la RAE, es <<Arte, doctrina u opinión referente al gobierno de los Estados>> o <<Actividad de quienes rigen o aspiran a regir los asuntos públicos>> y eso, las dos cosas, es algo que hace años que ha desaparecido por completo en España.

Ahora tenemos podredumbre y falsedad, aunque los protagonistas de la actual corrupción moral jueguen con las palabras e insisten en definirse como políticos, cuando son simples embaucadores y que <<hacen política>> cuando están trapichando, por decir algo suave, con los bienes del Estado que deben proteger.

Hace mucho tiempo que nos asombramos cada día con la frase <<nunca hubiera pensado que llegaríamos a esto>>. Pueden estar seguros de que esa frase seguirá activa y actual, porque cada mañana descubriremos que, efectivamente << nunca hubiera pensado que llegaríamos a esto>>.

El nuevo <<esto>> de cada día.

Que Dios nos pille confesados, según dicho popular en nuestra antigua cultura española y, tal y como están las cosas, con velas, transistores y pilas para alimentarlos.

Valencia, 1 de mayo de 2025

José Luis Martínez Ángel

¿Alguien conoce a alguien que pueda explicar las decisiones de Pedro Sánchez?

Supongo que, a estas alturas, hasta los socialistas más románticos tendrán que reconocer que cualquier parecido de lo que comanda Pedro Sánchez y lo que fue el PSOE tradicional, el de los compromisos y las convicciones, es pura coincidencia.

Desapego cada vez más evidente porque de aquello que existió solo quedan las siglas, embarradas por los muchos casos de corrupción y, sobre todo, por los muchos casos de confusión. Porque ya no se trata solo de enterrar políticamente al PSOE, también lo hace ignorando los más elementales principios democráticos, camino a una autarquía impensable en nuestra nación y en estos tiempos.

Anteayer contestó a un periodista que le preguntaba sobre la obligación de presentar los presupuestos cada año y le respondió que <<La Constitución puede tener algunos matices>>.

En España nos acercamos a los cincuenta millones de habitantes y una gran parte sabe leer. ¿Hay alguno que me diga que interpretación puede admitir un texto tan cerrado y rotundo como este? Artículo 134 de la Constitución, punto 3:

El Gobierno deberá presentar ante el Congreso de los Diputados los Presupuestos Generales del Estado al menos tres meses antes de la expiración de los del año anterior

Incluso, el punto siguiente del mismo artículo, evita cualquier posibilidad de maniobra política torticera porque impone que:

Si la Ley de Presupuestos no se aprobara antes del primer día del ejercicio económico correspondiente, se considerarán automáticamente prorrogados los Presupuestos del ejercicio anterior hasta la aprobación de los nuevos.

Lo que deja diáfano que por mucho que insista en afirmar que la presentación de presupuestos es opcional y que está facultado para prolongar los actuales si decide no presentarlos, es absolutamente falso. Y no solo lo dice él, también su núcleo duro, incluido Marlaska, el que en su día fue juez respetable y respetado.

Pues bien. El presidente acaba de presentar a bombo y platillo un extraño plan para cubrir su compromiso sobre el rearme, le llame como le quiera llamar, que no es más que otro de sus trucos de trilero, sacando del cubilete unas supuestas partidas económicas sobrantes de aquí y allá, que, o no existen, aunque él afirme que sí, o, de existir, plantea la pregunta de por qué no se utilizaron para los fines previstos en los últimos Presupuestos Generales del Estado, ilegalmente prorrogados desde la pandemia.

Y esta presentación, dinero para la guerra según ellos, ha provocado otra movida de atriles de sus socios de gobierno y de los partidos de extrema izquierda, amenazando con romper el gobierno.

Amenaza que, como siempre, no pasará de ser otro de los muchos amagos a los que nos tienen acostumbrados, porque de ninguna manera dejarán el gobierno.

Solo IU parece hablar más en serio qué todos los demás, incluida la muy indignada vicepresidenta Yolanda Díaz, la de las grandes convicciones y numerosos principios, pero que se agarra como una lapa al poder por mucho que gesticule y nos muestre esas grandes arrugas de la frente que reserva para las grandes ocasiones.

Muchos principios, sí, como Groucho March. Uno para cada ocasión.

Pero, tal como están las cosas, con un presidente que prescinde del Parlamento porque sabe que no cuenta con los votos suficientes para aprobar casi nada y que elude cualquier tipo de control, como el del Consejo de Estado, incluso sabiendo que sus conclusiones no son vinculantes, podría no importarle que todos digan que le abandonan, incluso que la parte no socialista de gobierno dimitiera de sus cargos.

Voy a plantear un supuesto absurdo, pero posible y legal, para ilustrar hasta qué punto de degeneración democrática hemos llegado: Pedro Sánchez, con cinco ministros y sin ningún apoyo, teniendo el BOE en su poder, gobernando por Decreto Ley y sin acudir al Parlamento, podría mantenerse legalmente en el poder hasta el fin de la legislatura.

Y eso es lo que hay, a no ser que su <<tendón de Aquiles>>, la justicia, le pare los pies si se le descubre algún acto criminal, cosa improbable. Hechos políticamente reprobables, sí, casi seguro, pero delitos, no.

Un presidente felón que, como decía, se saca más de diez mil millones de euros de la manga y dice no poder disponer de los sesenta que aprobó el Parlamento para los enfermos de ELA hasta que no se apruebe los Presupuestos Generales, bloqueados, según él, por el PP.

¿Por quién sino?

Valencia, 24 de abril de 2025

José Luis Martínez Ángel

¡Extra homnes!

El Papa Francisco ha muerto hoy, con la Pascua y yo, que he visto a tantos y todos diferentes, desde Pio XII, tengo que meditar que ha supuesto para mí el pontificado del Papa Francisco.

Y, sorprendentemente, me ayudará mucho lo que he escuchado en Televisión Española, en la que, tras algunas condolencias de políticos y famosos, supongo que sinceras todas ellas, he seguido una tertulia a tres en la que, aparte del presentador, ha intervenido Lorenzo Milá, excelente profesional y hombre moderado y de muy buen juicio, que desempeñó en su día con tanta eficacia su labor como titular de un telediario en la 2 de TV que ganaba en calidad al de la 1.

Luego fue corresponsal en Estados Unidos y ahora, desde hace años, en Italia.

Decía que la tertulia la componía el presentador, Lorenzo Milá y varios expertos en temas vaticanos y de la iglesia en general, para nada tertulianos de ocasión, que han desfilado durante el programa y despejado varias de mis dudas.

En primer lugar han reforzado mi idea de que Francisco no ha sido un Papa de titulares y lo han hecho aportado datos fehacientes de como ha conseguido, no solo intentado como se aparenta de cara a la opinión pública, importantísimas reformas en la iglesia actual, desde la profunda reforma del derecho canónigo, con medidas preventivas muy exigentes, por ejemplo, sobre posibles abusos y claras instrucciones de denunciar de inmediato y públicamente cualquier caso que se produjera, la declaración formal, demostrada con hechos propios y decisiones adoptadas, de que la iglesia no es jerarquía, que es sinodal, no en el término que aplica la RAE como asamblea de los obispos, sino de todos, afirmando hasta la saciedad que todos los cristianos son iguales por el simple hecho de estar bautizados y que los títulos y los cargos son meros accidentes.

Sinodal de nuevo concepto: <<Una «Iglesia sinodal» es un concepto en la Iglesia Católica que describe una iglesia participativa, donde todos los miembros, no solo los obispos, tienen una voz en la toma de decisiones y la dirección de la iglesia. Este concepto se basa en la idea de que la Iglesia es el «Pueblo de Dios» en camino, que camina juntos (sinodalidad) hacia el Reino de Dios>>

Hoy he escuchado en una emisora que tuvo que convivir con la corrupción en la iglesia, cuando tampoco es cierto, porque no tuvo que convivir con ella, sino que la atacó con energía llegando a denunciar a un cardenal por su famoso piso en Londres.

Que, defendiendo la doctrina de la iglesia, se declaró incapaz de juzgar a homosexuales o a personas con tendencias sexuales diferentes, que introduzco cambios importantes en la actitud de la iglesia ante separados o divorciados con otras parejas, que condenó ante Trump el maltrato a los inmigrantes, que, pese a su trabajo en la unificación de las iglesias, le dijo al Patriarca Ruso que no se convirtiera en monaguillo de Putin cuando defendió sin reservas su invasión a Ucrania, que ha escrito una encíclica sobre la protección del medio ambiente, una de sus prioridades sociales, para que dejemos a nuestros hijos un mundo mejor, que ha roto barreras sobre el papel de la mujer en las decisiones de la Iglesia, aunque no ha llegado a promover su derecho al orden sacerdotal como hubiera querido, supongo, porque eso, hoy, no depende solo de la voluntad del Papa.

Y que ha acusado a los mandatarios del mundo de permitir que el Mediterráneo y los otros mares se hayan convertido en un cementerio.

Un papa que pedía a los sacerdotes que no aburran a los fieles desde los púlpitos adornando los mensajes evangélicos con lucimientos personales y que salgan a la calle.

Un Papa cruce perfecto entre la eficacia jesuita y la sencillez franciscana, deslenguado en ocasiones, sincero y próximo siempre, que ha lavado durante años los pies de presos italianos en estas fechas y que, en resumen, ha recuperado buena parte de las esencias del Concilio Vaticano II que muchos intentan encubrir con necedades de formas de actuar y tradiciones ya superadas.

Un Papa, en fin, que, como se ha dicho y quizás sea lo que mejor le define, era un pastor con mucho olor a oveja.

Afirmo estas cosas como si fuera una autoridad y lo hago, precisamente, porque no lo soy. Un dos como cristiano en la escala de diez, siendo muy generoso y sin falsa modestia, con grandes dudas y razonable perseverancia, que ha desecado alguna de sus lagunas gracias al ejemplo del Papa que acabamos de perder.

O de ganar. Como creo y espero.

Valencia, 21 de abril de 2025

José Luis Martínez Ángel

Mario Vargas Llosa versus Almudena Grandes y la burricie de algunos políticos.

Leo que <<Más Madrid rechaza homenajear a Vargas Llosa por conservador>> y no puedo creer que en la política española se llegue a tal mezcla de sectarismo y analfabetismo cultural.

La noticia es:  <<La portavoz de Más Madrid, Manuela Bergerot, ha reprochado el homenaje al Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa, fallecido este lunes, anunciado por el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, y le ha acusado tanto al regidor como a la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, de solo reconocer a «señores» de «ideología conservadora«>>

Para llorar.

Por supuesto que todos los notables de cualquier disciplina deben ser reconocido en el momento de su muerte, como se está haciendo, pero homenajes oficiales o poner nombres de calles a según quien, con mucho cuidado. Desconozco cual debería ser el listado a superar para conseguir el título de <<inmortal>> por su obra literaria, o artística, o cultural en general. O por ser médico de primaria con méritos excepcionales demostrables y demostrados.

Y, como condición inexcusable, que los notables que pasen el listón lo superen con independencia de que sean de izquierdas, de derechas o de la orden de los Benedictinos.

Tampoco sé quién está libre de tirar la primera piedra para que no se mezcle política con cultura como hizo en su tiempo la dictadura o el nazismo de Hitler.

Porque la fama, la inmortalidad, no puede estar en manos de políticos, como tampoco lo están los grandes premios universalmente reconocidos. Dejar en manos de las Manuela Bergerot de turno decisiones semejantes sería deshonrar a la cultura y a los homenajeados.

¿Vamos a analizar si los cuadros de los consagrados, antiguos o contemporáneos, deben valorarse en función de quien eran sus autores?

¿Quemamos cuadros de Picasso si descubrimos que era facha o comunista? ¿O las partituras de Wagner?

¡Y decimos, yo lo digo, que Trump es un patán!

Y, puesto en el tema, si valoramos méritos literarios, ¿podemos comparar los de Almudena Grande, el pretexto aducido por Sumar, genial escritora, a la que no le quito ninguno de sus muchos méritos, con un Premio Goya?

¿Con un Príncipe de Asturias, un Caballero de la Legión Francesa, un Premio de la Paz alemán, un Nobel y muchos otros menores concedidos por gente de la cultura y no por políticos revanchistas e incultos?

¿Es Almudena Grandes, siento citarla como si fuera una escritora menor, pero es lo que están provocando con semejante comparación, la mejor escritora en castellano de su época?

Porque la realidad es que con todas estas majaderías que colean en Madrid desde hace mucho tiempo, lo único que están consiguiendo es que Almudenas Grandes sea una escritora <<de izquierdas>> y no una escritora universal.

Enhorabuena en su nombre y en el de la cultura.

Valencia, 15 de abril de 2025

José Luis Martínez Ángel

Entre un Borbón y un bribón anda el juego.

Ninguna duda de que el Rey Juan Carlos I fue un jefe de Estado ejemplar, casi providencial, uno de los artífices de la transición, el que fue piedra angular porque, si bien fue un equipo coordinado por Torcuato Fernández Miranda el que diseñó la estrategia para salir de una dictadura sin daños colaterales, fue el entonces príncipe, el que tenía que ser Rey, quien la apoyó y defendió desde el primer momento, sabiendo que iba a ser un empeño complicado en lo político y exigente en lo personal.

Y que la revalidó el 23F, para mí el día en que se consolidó la transición porque se descalabró y disolvió lo que quedaba de la ultraderecha española, la civil y la militar, que era mucha en cantidad y con el suficiente poder como para organizar un golpe de estado.

Personaje, el Rey, que coexistía en una doble personalidad, con Juan Carlos de Borbón, <<Juanito>>, hombre jovial y próximo en los espacios cortos, lo he podido comprobar en tres ocasiones, pero de bragueta fácil y casi siempre rodeado de compañías poco recomendables.

Y por otra parte está Miguel Ángel Revilla Roiz, cántabro de Torrelavega, ¡qué gran tierra, que gran ciudad! que llegó a la presidencia de la comunidad gracias a que los pocos votos que sacó su partido, poco más que un grupo de amigos de la ciudad, eran determinantes y que, desde el primer momento, pareció que era el que iba a solucionar todos los problemas de España y a aconsejar hasta al Papa de Roma si se ponía a tiro.

No hay hombre en España que se haya vendido más, con un ropaje de falsa modestia, de ser <<hombre del pueblo>> ni haya salido más en las televisiones públicas y privadas, supongo que cobrando.

Y, que casualidad, una vez alejado de la política, no va a una quesería o a ver una partida de bolos en cualquier pueblo de nuestra montaña (soy cántabro de nacimiento) sin que coincida con una cámara de televisión que, posiblemente, pasaba por allí para cubrir otra noticia.

Pues bien. Como en realidad habla mucho, pero dice poco porque casi siempre repite lo mismo en cuanto a lo fundamental, lo realmente importante para la nación, hace años que encontró un filón representando un papel de hombre íntegro y espantado por la <<ignominia Juan Carlos>>, incluso escribiendo un libro en el que, según me dicen, le pone a caer de un burro.

Suponiendo que, como ha sido su costumbre cuando ejercía de monarca y tenía las manos atadas, no le contestaría. Que sería una especie de muñeco del <<pim-pam-pum>> que le aportaría muchos ingresos y pocos problemas.

Quiero adelantar que a mí no me parece bien que Juan Carlos haya demandado a Revilla porque, posiblemente, le va a dar más munición para hacer caja y porque no es bueno para la corona, me refiero concretamente para nuestro Rey actual, que su padre ande a palos con nadie por mucho que se lo merezca.

Que conste que, a mí, en lo personal, Revilla me ha caído muy bien durante mucho tiempo, hasta que se auto convirtió en la referencia político-ética- moral de la nación y ha descubierto que el rey era un golfo, que son dos cosas diferentes, pero convergen en un mismo punto.

Porque Revilla, como yo y como toda España, ya sabía de muchos chanchullos políticos cuando estaba en ejercicio, algunos no demasiado lejanos de sus aposentos, y que <<Juanito>> era como era cuando era su ídolo y le llevaba los buenísimos sobaos pasiegos o esas valiosísimas latas de anchoas del Cantábrico. Lote que, por cierto, ha presentado a modo de oro, incienso y mirra a presidentes de gobierno de todos los colores.

Porque simpático lo es y locuaz como el que más, pero pelotas, lo que se dice pelotas en el argot popular, un auténtico campeón.

Confieso que soy lector habitual de todo lo que se publica en libros o columnas relacionado con nuestra historia reciente, la <<seria>>, lo escriba quien lo escriba, pero no he tenido la más mínima intención de comprar el publicado por Revilla porque me temo que sea puro cotilleo y amarillismo disfrazado de solemnidad.

He buscado la reseña de su editor, y dice:

<< Las reflexiones más personales de un hombre que con su sinceridad y personalidad única se ha ganado el cariño de los españoles>>

De todos no. La mía la tenía, pero la perdió cuando se dedicó decididamente al famoseo.

Repito que simpático es y mucho, pero también era simpático y campechano Gil y Gil y ya sabemos quién era en realidad el personaje.

No digo que sean iguales porque Gil y Gil acabó juzgado y condenado por la justicia española y Revilla nunca será un delincuente, pero los dos tienen en común esa peculiaridad de <<caer bien>> por su fachada pública, aunque luego no todo sea lo que parece.

Así pues, una vez que le han denunciado, espero que pierda el pleito, no sin antes visitar todos los estudios de televisión habidos y por haber, obteniendo buenos ingresos. Porque de ser condenado, los 50.000 euros de la querella serán para Cáritas, una excelente causa. Después de impuestos, naturalmente.

No digo que todo lo de Revilla sea malo poque seguramente yo desconozco muchas de sus bondades, las secretas, las de su mano izquierda, aunque hay una que le reconozco positiva y sin tapujos: ser montañés y haber nacido en Torrelavega.

Lo demás, alguno me entenderá, son <<cosas del candelario>>

Valencia, 4 de abril de 2025

José Luis Martínez Ángel

Marlaska y las explicaciones de los jueces.

Publica el País que “El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha dicho este martes que resoluciones judiciales como la del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) que ha anulado la condena a Dani Alves por violación, deben explicarse muy bien para evitar que las víctimas pierdan la confianza en las instituciones

Seguramente, el que fue juez y ahora sanchista furibundo, planteamientos éticos completamente incompatibles, no recuerda que los jueces dictan autos claros y concisos para que los lean y los interpreten debidamente los encausados, sus representaciones legales, u otros jueces,

Y esos lo entienden perfectamente.

Supongo que no habrá querido decir que un juez, cuando dicta sentencia sobre un famoso o una mujer, los demás no son importantes, debe ir a emisoras públicas y privadas de radio y televisión, y aceptar entrevistas de periodistas, para explicar sus argumentos legales y el porqué de la sentencia.

Puede que el sanchismo le haya <<secado el seso>> como a don Quijote, es una hipótesis muy improbable y no recuerde que quien debe hacer pedagogía es el propio gobierno, recordando que, en España, todavía democrática y regulada en derechos y libertades por una Constitución y unas leyes, es muy improbable que un juez y menos, como en este caso, varios jueces, dicten sentencias injustas.

Y si lo hace y es de forma involuntaria, se recurre la sentencia, pero si lo hace de forma deliberada se le encausa porque sería prevaricación.

Y deben recordar a la ciudadanía que nuestras leyes, leyes garantistas, se rigen bajo el principio romano de <<ante la duda, el acusado>>  (In dubio pro reo), lo que se llama presunción de inocencia, porque entiende que es mejor dejar libre a un culpable que encarcelar a un inocente.

Que es lo que ha ocurrido en este caso.

Porque, por lo que he entendido por lo publicado, la sentencia no dice que el acusado sea inocente, sino que no se han presentado pruebas suficientes para condenarlo, por lo que desestiman declararle culpable.

No hay duda de que este era un tema delicado y confuso, pero también que la confusión es fruto de un gobierno absurdo que, forzado por un feminismo más absurdo todavía, me refiero al de Podemos, ha promulgado leyes absurdas y disparatadas, como la del <<sí es sí>>, afirmando que encajaban en nuestro sistema legal y en el de la Comunidad Europea.

En la que se afirma que basta la denuncia de una mujer, sin más, para condenar a un hombre. No hombres como Monedero o Íñigo Rejón, por supuesto, como tampoco sería operativa si cualquier mujer de la Moncloa denunciara de acoso al presidente, cosa de la que no le creo capaz, pero si al resto de varones, todos nosotros, etiquetados como violadores potenciales.

Y esta es la única verdad objetiva: que el <<progresismo>> fatalmente interpretado por algunos, ha conseguido que las víctimas de acoso o agresiones sexuales tengan miedo a presentar denuncias porque en muchos casos, si no hay un buen planteamiento, son ellas las que quedarán señaladas públicamente como sospechosas de ser las golfas de la farsa.

Y así, no es que estemos como al principio, sino que estamos mucho peor, porque hay que deshacer lo que se ha hecho mal en defensa de la mujer agredida y permitir que juristas profesionales y no políticos desbocados en busca de protagonismo, sean los que aconsejen al gobierno los pasos y los asesoramientos legales convenientes o necesarios que deben conocer las víctimas antes de presentar una denuncia.

No para evitar que las presenten, sino para que las denuncias sean realmente eficaces y tengan como consecuencia el castigo de los depredadores sexuales sin agravar el sufrimiento de las víctimas.

Y un consejo para Marlaska. No sería malo que relea los autos que emitía cuando era ese juez brillante, valiente y comprometido que algunos recordamos.

Antes de la metamorfosis, por supuesto.

Valencia, 2 de abril de 2025

José Luis Martínez Ángel

Los ERE, las razones de la sinrazón y los nervios de Conde-Pumpido

Titulares del diario el País

<<La Audiencia de Sevilla se rebela ante el Constitucional y le acusa de vulnerar el Derecho europeo en sus sentencias del ‘caso ERE’

Los jueces rebaten la tesis del tribunal de garantías, un hecho insólito, y elevarán una consulta al Tribunal de Justicia de la UE>>

Curioso el <<se rebela>> que indica la absoluta parcialidad del diario, no ya a favor del propio Constitucional, que resolvió la legalidad de la amnistía, sino del gobierno sanchista que fue el recurrente del tribunal que los condenó en su día.

Y es tal la sumisión del Constitucional a la autoridad de Pedro Sánchez que, según parece por lo leído y escuchado, fue el mismo Conde-Pumpido quién les indicó la mejor manera de formular el recurso.

Por supuesto esto no pasa de ser un <<se dice>> que puede o no ser verdad, pero se dice.

Otro titular, en este caso del Mundo, afirma:

<<Conflicto institucional inédito: Conde-Pumpido no logra frenar a la Audiencia de Sevilla en su intento de llevar los ERE a Europa>>

Es decir, un presidente del Tribunal Constitucional de un país democrático pretende amordazar a la máxima autoridad judicial de una autonomía.

¡Y algunos califican como <<de prestigio>> su carrera! No digo que no haya sido buena, incluso ejemplar, como la de muchos otros jueces que se dejan la piel tratando de aplicar la ley por todos los rincones de España, pero hoy, en el més de marzo del año 2025, la cantidad de barro del camino que ha acumulado su toga por defender una determinada ideología impide ver lo que fue su pasado, porque solo se ve eso, barro.

Volviendo al diario el País, en otro momento afirma <<El presidente del Tribunal Superior de Madrid recuerda el “deber manifiesto de acatar” las sentencias del órgano de garantías>>

Titular que, sacado de contexto, parece indicar que el Tribunal Constitucional, que no pertenece al Poder Judicial y en el que no todos son letrados, es una especie de <<ser superior>> infalible, la última palabra sobre leyes, libertades y derechos, aunque pasen por sus manos asuntos que trasciendan las leyes de la Comunidad Europea.

Una especie de <<ex cathedra>> romana, sin ningún parecido con la diosa <<Iustitia>> (nuestra Justicia), porque, en este caso, ni tiene los ojos vendados, ni mantiene en alto una balanza realmente equilibrada.

Y carece de razón, porque ningún tribunal europeo puede aprobar sentencias que contradigan la doctrina del de Justicia de la Unión Europea. Ninguno, porque, ese sí, es el que tiene la última palabra si alguno de los gobiernos de las naciones de la comunidad, o sus tribunales, toma decisiones contrarias a la doctrina de la propia comunidad.

En este caso y siguiendo mi costumbre de no afirmar lo que no puedo comprobar, he consultado las funciones del Tribunal Superior de la Unión Europea (TJUE) y la primera de todas es:

<<Interpretar la legislación (decisiones prejudiciales). Los tribunales nacionales deben garantizar que la legislación europea se aplique correctamente, pero a veces los tribunales de distintos países interpretan las normas de distintas maneras. Si un tribunal nacional tiene dudas sobre la interpretación o validez de una ley de la UE, puede pedir una clarificación al Tribunal de Justicia europeo. El mismo mecanismo puede utilizarse para determinar si una ley o práctica nacional es compatible con la legislación de la UE.>>

Blanco y en botella.

Se dice que Conde-Pumpido no duerme viendo si hay alguna coma en la Constitución o en nuestras leyes que le pueda dar alguna razón para bloquear esta iniciativa, pero no. Y es que este <<prestigioso jurista>> según su leyenda, no acepta, no puede consentir, que nadie que habite en esta España de nuestras confusiones, toque ni un solo pelo de su gran protegido.

Aunque, como yo soy como soy, he querido comprobar si uso los términos adecuados para poner en duda el calificativo que suele acompañar a su nombre cuando se le cita por parte de parte de los políticos españoles y también he consultado el diccionario de la RAE para conocer el significado de la palabra <<prestigio>>.

Y, efectivamente, su primera acepción dice que es <<Pública estima de alguien o de algo, fruto de su mérito>>, pero también tiene una cuarta que lo define como <<Engaño, ilusión o apariencia con que los prestigiadores emboban y embaucan al pueblo>>

¡A ver si va a ser eso!

Valencia, 29 de marzo de 2025

José Luis Martínez Ángel

El tratado de Almizra del Siglo XXI

Hubo un tiempo en el que en España proliferaban las guerras intestinas por poderes y sucesiones y también crecieron los conflictos entre reinos a tal nivel que se acabó llamando Castilla al antiguo reino de León porque necesitó construir castillos para guardar sus fronteras.

Pero no solo allí, porque en otros lugares y también por las tierras de Levante y muy especialmente en las que transcurren entre Bocairent y Villena, se establecieron límites entre Castilla y Aragón con una línea de castillos que avanza por Banyeres, Benejama, Biar y Campo de Mirra.

Y fue precisamente allí, en un lugar junto al actual Campo de Mirra, donde, en este mismo més de marzo de 1244, se firmó un pacto de paz, <<el tratado de Almizra>>, entre Jaime I de Aragón y el infante Alfonso de Castilla, futuro rey Alfonso X el Sabio, en el que también se pactaron las zonas de expansión de ambos reinos.

Era la Edad Media con sus egoísmos, las ansias de poder de los monarcas y la brutalidad con la que se despreciaba los intereses de los ciudadanos, entonces súbditos, de las tierras españolas.

Pues bien, en este mismo mes, pero en el Siglo XXI, se repita la historia y casi en las mismas circunstancias de soberbia y desprecio a los <<inferiores>>, parece que Putin y Trump han firmado otro pacto, no sé si el de Arabia Saudí, o de otro lugar secreto, por el que se reparten, no ya pedazos de naciones, sino casi continentes enteros. Y posiblemente el espacio exterior.

Porque viendo las noticias de hoy mismo, está claro que Trump ve con buenos ojos la posibilidad de una derrota sin condiciones de Ucrania, la invadida por Rusia,  poniéndola en manos de Putin, no sin antes cobrarse hasta el último dólar de las ayudas prestadas a la nación arrasada, en forma de tierras raras y no sabemos que más botines de guerra (el <<oro de Moscú>> de nuestra guerra civil), con un posible desmantelamiento de la OTAN para dejar camino libre al expansionismo ruso, mientras que Putin no hace ascos a que los Estados Unidos invadan Groenlandia (¿cómo va a defender Europa a Dinamarca sin el apoyo de la Alianza Atlántica y contra la invasión de los propios Estados Unidos?) ni a las amenazas del gran dictador americano sobre Canadá, Panamá y otros territorios, los que se le antoje, del resto del mundo occidental.

Y en medio de todo este desastre, la mitad de los españoles seguimos discutiendo rearme sí, rearme no, priorizando la reserva de vacaciones y los tardeos, mientras la otra mitad sigue ingeniándoselas para sobrevivir.

Ayer, en unas entrevistas de calle televisadas por una emisora privada, una parte, minoritaria pero significativa, opinaba que esto nos pillaba muy lejos y hubo quien dijo literalmente que no había ninguna prisa, que no teníamos que agobiarnos ni recortar nada porque si llegaba el momento de un conflicto bélico, <<ya haríamos algo>>

Los poderosos se reparten otra vez y a su antojo el mundo conocido, mientras los ahora ciudadanos decidimos que canción mandaremos a Eurovisión.

Y ante tanta ignorancia de la realidad de nuestra ciudadanía, casi me estoy temiendo que <<nos están dando algo>> en el agua potable, o como sea, para atrofiarnos el cerebro.

Valencia, 28 de marzo de 2025

Luis Martínez Ángel.

Los políticos canallas y el duelo de las víctimas.

Ya he dicho en otra ocasión que la estrategia elemental de la piscología en todos los casos en los que se producen víctimas es llorar el duelo y asumir la pérdida, Y que esta atención, de ayudar en el duelo, es algo fundamental para que los afectados empiecen a rehacer sus vidas sabiendo que los que se han ido no volverán, pero que este hecho, doloroso e incomprensible, no debe bloquear lo que les queda, especialmente otros familiares, su entorno afectivo y su propia vida.

Y que su entorno afectivo es amplio y generoso. Prácticamente todos entenderá, entendemos, a una víctima y asumirá su confusión, su dolor y su deseo de que alguien pague por las muertes, aunque no esté muy claro a quien culpar.

El otro día reparé en un cartel colocado en mi ambulatorio en el que se manifestaba que uno de los servicios que ofrecen las enfermeras de la atención primaria es <<apoyo en el duelo, si ha perdido o va a perder a un familiar o alguien próximo>>. Y, francamente, me emocionó porque estoy seguro de que es un ofrecimiento sincero y generoso, ya que nunca es grato compartir dolores ajenos y ellas y ellos no son psicólogos profesionales.

Solo hombres y mujeres de buena voluntad que comprenden el dolor porque lo ven cada día en forma de enfermedad o deterioro físico de las personas a las que atienden.

Pero no todos actúan con esta generosidad. Todo lo contrario, los políticos canallas, muy canallas, se esfuerzan en mantener, si no aumentar, el dolor de los que han sufrido pérdidas para señalarles después, casi siempre por intereses políticos, al que, según ellos es el causante de las muertes o los quebrantos,

Sucede en Valencia después de la Dana y ha sucedido en muchas otras ocasiones en los últimos tiempos desde el 11M, como en el atentado de Barcelona, por poner un ejemplo.

Personajes inicuos que, sabiendo que es legítimo que ejerzan la oposición y traten de desprestigiar a sus contrincantes, utilizan el dolor ajeno como arma política sin reparar en el daño que producen a <<sus>> victimas.

Lo hemos visto en Compromís y, de forma superlativa, en la actitud y las acusaciones a Mazón de Diana Morant, la desembarcada ministra de Ciencia, Innovación y Universidades en nuestra comunidad que, al margen de demostrar que es una mala persona por las razones que comento anteriormente, olvida que es ministra al servicio de todos los españoles, incluidos los del PP valenciano, para actuar como azote de la derecha, en la forma de Mazón y de Feijóo.

Puede estar segura de que esta actitud le pasará factura porque a la mayoría de los valencianos, acostumbrados a sufrir catástrofes relacionadas con el agua, les gusta mucho más los que se remangan el pantalón o la falda para ayudar, que los que se quedan en su casa para acusar y dar lecciones de supuesta moralidad.

Valencia. 24 de marzo de 2025

José Luis Martínez Ángel.

P.D.

El único <<pero>> al excelente cartel del ambulatorio es que esté en femenino, <<la enfermera de atención primaria>>, dice, cuando, aunque las mujeres sean abrumadora mayoría en la atención primaria, también hay muchos hombres que ejercen estas funciones con el mismo interés y profesionalidad que las mujeres