La sabiduría del esfuerzo y la experiencia, versus la ciencia infusa adquirida

Ayer, tras el demoledor informe de los letrados de la comisión de justicia del Congreso, el super ministro y gran muñidor de las consignas y ocurrencias del gobierno, Bolaños, dijo, más o menos y resumiendo, que “era una opinión más”. Y lo dijo por la fuerza de su propia palabra, porque los argumentos que utilizó haciendo mención a un “caso de”, no dejaba de ser tan peregrino e inconsistente como tantos otros que ha presentado este gobierno para justificar sus decisiones políticas.

El informe no es vinculante y podría haberlo ignorado sin más, pero no. No se trata de ignorar, sino de desautorizar.

Porque este gobierno valora de igual forma la palabra del presidente o de cualquier ministro que la de personas con carrera y/o experiencia. ¡Que digo! Insiste en que la palabra de cualquiera de ellos vale más que la del experto más experto de todos los expertos.

Lo que me hace sugerir, por reducción al absurdo, que no deberíamos perder el tiempo en opositar a las universidades, sufrir el coste físico y emocional de concluir una carrera y perder el tiempo en adquirir experiencia jurídica, científica, en economía o en cualquier otra especialidad.

Bastaría con nombrarnos ministros del gobierno o altos cargos de esa maravillosa casta, la política, para adquirir por obra y gracia del “porque lo digo yo” una ciencia infusa que, incluso sin tener acabado el bachillerato, les permite saber más que el más ilustrado de los ilustrados.

Y dar lecciones de economía a los economistas, de leyes a los jueces y fiscales y de cómo administrar empresas sin haberse arriesgado nunca a crear una.

Y, en el caso que nos ocupa, la opinión de los letrados de las Cortes coincide con el 95 % de los profesionales de la carrera judicial, jueces y fiscales, incluidos los “para la democracia”, de los ex miembros del Constitucional y de los constitucionalistas de todas las universidades españolas.

Queda un 5 % que dicen que sí, que la amnistía es posible, incluso lo que se debe hacer, entre los que está Galindo, sacado de la Moncloa para ser nombrado letrado mayor de las Cortes, Gómez-Pumpido, al que ya se le adjetiva como “el Negreira” del Constitucional, con su permanente “siete a cuatro” en favor de lo que le gusta al gobierno o en contra de lo que denuncia la oposición y los muy próximos a Pedro Sánchez, entre ellos, los que más me han defraudado, jueces que en otro tiempo han merecido mi respeto, como Margarita Robles o el propio Marlasca, influidos no sé porqué hechizo secreto y personal de nuestro presidente, que sin duda lo tiene, porque si no fuera así no estaría donde está ni habría conseguido lo que ha conseguido.

¡País este!

Para los socialistas vocacionales – 2: Los Decretos-Ley, los Proyectos de ley y los decretos «ómnibus»

El pasado miércoles, el gobierno de la nación sacó adelante por un voto y con la abstención de Junts, dos de sus tres Decreto-ley. Uno de ellos era el apodado “ómnibus” porque en un mismo decreto incluía reformas en la Justicia y en la Función Pública, la reforma del subsidio por desempleo y el paquete de medidas anticrisis para 2024.

La primera trampa, habitual en el gobierno actual, es utilizar el procedimiento de Decreto-ley en lugar de Proyecto de Ley, porque de esta forma evita los dictámenes preceptivos en cada caso, aunque no sean vinculantes, del Consejo de Estado o del Poder Judicial, y agiliza los tramites cuando tiene prisa, que es casi siempre.

Sin tener en cuenta que la Constitución, en su artículo 86, dice:

  1. En caso de extraordinaria y urgente necesidad, el Gobierno podrá dictar disposiciones legislativas provisionales que tomarán la forma de Decretos-leyes y que no podrán afectar al ordenamiento de las instituciones básicas del Estado, a los derechos, deberes y libertades de los ciudadanos regulados en el Título I, al régimen de las Comunidades Autónomas ni al Derecho electoral general.
  2. Los Decretos-leyes deberán ser inmediatamente sometidos a debate y votación de totalidad al Congreso de los Diputados, convocado al efecto si no estuviere reunido, en el plazo de los treinta días siguientes a su promulgación. El Congreso habrá de pronunciarse expresamente dentro de dicho plazo sobre su convalidación o derogación, para lo cual el reglamento establecerá un procedimiento especial y sumario.
  3. Durante el plazo establecido en el apartado anterior, las Cortes podrán tramitarlos como proyectos de ley por el procedimiento de urgencia.

Cosa que no ha sucedido, el “tramitarlos como proyectos de ley por el procedimiento de urgencia”, en buena parte de los que ha sacado adelante, que todavía duermen el sueño de los justos esperando el mejor momento para debatirlos en el Congreso.

De esta forma se actúa esperando a que su Decreto-ley sea de uso común y, por tanto, irreversible. Como ocurrió con el arbitrario cierre de las Cortes durante la infección de Coronavirus, que fue declarado inconstitucional cuando ya había pasado la pandemia.

La segunda, también habitual y extremadamente impresentable, es utilizar el truco de incluir en un mismo paquete, el que se debe aprobar o rechazar como un todo, asuntos sin ninguna relación entre ellos.

En el caso que nos ocupa, por ejemplo, si cada uno de los Decreto-ley se hubiera presentado por separado, una mayoría de la cámara habría aprobado algunos de ellos sin ningún problema, la mayoría de los “los sociales” y, posiblemente, rechazado los referentes a Justicia y Función Pública porque son especialmente delicados y, en algún caso, rozan o superan los límites de lo constitucional.

Técnica, la de las “propuestas ómnibus”, que jamás ha utilizado el PSOE cuando estaba en el gobierno. Siempre presentaban y defendían las propuestas por separado para que se pudieran votar libremente y sin ningún tipo de malentendido.

Pero de esta forma, la mecánica habitual del PSOE actual es sencilla y torticera, porque gane o pierda las votaciones, el relato del gobierno siempre es el mismo: quien no apoya lo propuesto es un enemigo de los trabajadores porque les niega las medidas anticrisis, por ejemplo. Es un truco sucio, un auténtico chantaje político repetido constantemente, pero que les funciona.

Porque si algo hacen bien, muy bien, es manipular con descaro la opinión pública.

Para los socialistas vocacionales:

Desde que está en el poder, Pedro Sánchez ha tomado muchas iniciativas, sociales unas, políticas otras y una mezcla de ambas cosas en algunas ocasiones. Iniciativas que, en algunos casos, han llegado al límite de lo que permite la Constitución, incluso con riesgo de transgredirla buscando dudosas interpretaciones, como ocurre con la ley de amnistía que quiere sacar adelante.

Entiendo que los socialistas votan al PSOE, estén de acuerdo con el presidente o no, por dos razones:

Los de “toda la vida” porque se trata de su partido y, salvo que les rompan por completo los esquemas y se refugien en la abstención, como está ocurriendo muchas veces, seguirán haciéndolo.

Y la otra, que nunca entenderé, por el radicalismo de aprobar “lo que sea” con tal de que nunca llegue a gobernar el PP, aduciendo amenazas simples y tercermundistas, como la del eterno “Dóberman” que nos devoraría a todos, o al menos a las mujeres, a los homosexuales y a la media España “de izquierdas”. Un “que viene el coco”, que no cuadra en absoluto con el nivel cultural esperado de los ciudadanos de la España del Siglo XXI.

Al primer argumento, el de la fidelidad a las siglas, tendremos que convenir que, con las políticas de los últimos años, el PSOE ha perdido muchos escaños a nivel nacional y ha sido desplazado de la gran mayoría de las autonomías, por lo que no veo que beneficios está aportando el liderazgo de Pedro Sánchez a un partido histórico y con vocación de gobierno.

Porque es de una certeza irrefutable, los hechos lo demuestran sin ningún género de dudas, que el PSOE ha perdido y Pedro Sánchez, el actual presidente, ha ganado en lo personal porque sigue en la Moncloa. Y muchas, muchísimas dudas sobre lo que vamos a ganar los ciudadanos, incluidos los propios socialistas.

En cuanto al segundo argumento, el del Dóberman, ni tengo argumentos para demostrar lo absurdo del planteamiento, ni los encontraría por mucho que los buscara.

Estoy escuchando al presidente lamentarse en todos los foros de que en Europa estén cada vez más fuertes los partidos de ultraderecha, entre los que está VOX, pero no los conservadores europeos, PP incluido, porque este partido no lo es por mucho que lo repitan en “el relato” machacón de cada día.

Relato que consiste en culpar al PP de algo tangencial cada vez que los desnortados de VOX cometen algún error, como si este partido tuviera la obligación de desmarcarse cada día y a cada hora de los deslices de un partido que no es el suyo. “El PP es culpable por no condenar…” frase habitual en ruedas de prensa y declaraciones de ministros.

(A modo de inciso, lo que no acabo de entender es porqué el PP entra al trapo con tanta facilidad y no manda a freír espárragos a unos y a otros. Puede que no gobierne nunca, o si, pero se liberaría de una carga que no le corresponde. Porque, por mucho que insistan los de VOX, son ellos los que necesitan al PP para llegar a tener alguna influencia en la política española y no al contrario.)

En todo caso, los voceros habituales y sus guionistas omiten el análisis necesario de la “causa-raíz” de este fenómeno, porque estas cosas no nacen por generación espontánea ni como consecuencia de una maldición bíblica.

Ocurre porque los antiguos partidos socialdemócratas se han radicalizado, como lo ha hecho el PSOE español por mor de sus alianzas, o, como decía, no están adaptándose a las demandas actuales de sus votantes.

Y, en nuestro caso, ya en mi bachillerato de la posguerra, cuando Don Fidel nos explicaba las leyes de Newton, descubrimos que la tercera decía: “Con toda acción ocurre siempre una reacción igual y contraria: quiere decir que las acciones mutuas de dos cuerpos siempre son iguales y dirigidas en sentido opuesto

El comunismo histórico desapareció porque, ausencias de libertad ciudadana y otras lindezas al margen, no supo evolucionar para aportar soluciones a los problemas del mundo moderno, y ahora está ocurriendo lo mismo con el socialismo tradicional, que está cambiando políticas sociales por radicalismo.

Lo que les está convirtiendo en algo residual, como indica su pérdida de poder y de influencia en los países de la Europa occidental.

Acción – reacción. ¿O alguien cree que los ciudadanos votan a radicales “porque sí”, sin más?

El lema del “mayo francés” era “la imaginación al poder”. Imaginación y soluciones reales es lo que está faltando en este momento en el gobierno español, que está “casi pretendiendo” que el Estado se convierta en una gigantesca alcaldía de Marinaleda, en el que el dinero lo tenga el gobierno y lo reparta como estime conveniente, en buena parte de forma clientelar e ideologizada.

Eso, ni funcionó en Marinaleda, ni funcionara en esta España europea.

Lo único que están consiguiendo es aumentar el desconcierto y la aparición de antiguos bloques, como los que provocó el “frente popular” del tercer bienio de la Republica. Y, como prueba de toda esta sinrazón, la última noticia es que se haya alumbrado un nuevo partido, Izquierda Española, que pretende recuperar lo esencial del PSOE histórico. Algo que, en mi opinión, no pasará de ser otro intento fallido, porque el único capacitado para hacerlo es el propio PSOE y su actual ejecutiva no está por la labor.

Lo que nos faltaba para fraccionar todavía más a la izquierda moderada española. La que necesitamos como alternativa a los conservadores si alguna vez llegan al gobierno

Y la culpa de que todo esto ocurra, siento decirlo, es de los socialistas vocacionales que no han querido o no han podido frenar las derivas de su secretario general, el gran timador que acabará haciendo desaparecer al PSOE por las mismas razones que en otros tiempos desapareció el PC: radicalismo e inoperancia.

Los que han consentido que se cambie la figura del antiguo compromisario por el timo de las primarias, opiniones mucho más manipulables, y que las federaciones hayan perdido casi toda su capacidad de influir en los órganos nacionales del partido.

Ellos sabrán, pero yo también me siento perjudicado, porque la democracia necesita alternancias claras por las que decidirse y ahora no las tenemos.

Y está es una de las cosas que no podemos pedir a los Reyes Magos.

Valencia, 4 de enero de 2024

José Luis Martínez Ángel

La pinza Sánchez-Abascal.

En este momento el PP necesitaría ganar unas elecciones con el apoyo de VOX para tratar de deshacer una buena parte de lo aprobado por el PSOE, especialmente lo relacionado con el asalto al Poder Judicial, a la interpretación interesada de la Constitución, sobre la amnistía, o por el desafecto creciente a la Jefatura del Estado, estamento muy por encima del nivel del jefe de gobierno de turno.

Pero, visto lo visto, no podrá hacerlo si no consigue mayoría absoluta, cosa harto difícil, porque “la otra derecha”, VOX, parece haber perdido el norte en su afán de tratar de ser “como el que más”, empresa en la que fracasaron UPyD, Ciudadanos y Podemos, que sigue vivo, pero con serios riesgos de muerte prematura.

Porque VOX y su plantel de dirigentes desnortados, (¡el otro día, otra del tal Ortega Smith en la asamblea de Madrid!), están completamente ofuscados en su objetivo de derribar a Sánchez cueste lo que cueste y de aparentar más que lo que son, por lo que están perdiendo todo sentido de Estado, proponiendo cosas tan fuera de lugar como que el PP incumpla la ley en el Senado, o que no pacte absolutamente nada con el gobierno porque, según ellos, es favorecer al presidente, aunque el pacto sea beneficioso para España y para los españoles.

Con lo que están haciendo un flaco favor a un posible triunfo electoral del ala conservadora, porque es casi imposible que el PP alcance la mayoría absoluta, aunque recupere parte del electorado de VOX, cada vez más desconcertado por el rumbo del partido. La otra opción, también muy difícil, es que la abstención de los “socialistas no sanchístas”, crezca lo suficiente para impedir que su líder actual consiga formar gobierno con todos sus socios, que, excepto Bildu, también están perdiendo votos.

En cuanto a VOX, es inevitable que pierda electorado, mucho electorado, si continúa con esa actitud barriobajera, chulesca y tabernaria, de querer aparentar que son más de lo que son, y hacer creer a su electorado que pueden tener un poder que nunca alcanzarán. Lo malo para ellos es que esto parece no tener arreglo, porque cada vez que ha tenido una crisis interna, la ha solucionado radicalizándose más, dando argumentos al PSOE para que le voten por miedo a ”lo que puede venir” y haciendo más complicado un posible pacto con el PP.

Lo que, en la práctica y como digo en el encabezamiento, supone una pinza VOX – PSOE que fortalece a su gran enemigo personal.

Siempre lo he dicho: partido de influencia pueden serlo, pero nunca conseguirán votos suficientes para imponer políticas a nivel de Estado, como no las están pudiendo imponer en las autonomías.

También Feijóo quiere la desaparición de Pedro Sánchez como cabeza del Ejecutivo porque sabe que, mientras sea jefe del gobierno, le resultará imposible conseguir casi ninguno de los grandes pactos de Estado que España necesita, pero lo está haciendo de forma más racional y con menos chulería.

A estas alturas dudo mucho de que VOX sea capaz de reconducir conductas y mensajes porque están en ese momento de euforia – ofuscación que, como he comentado anteriormente, he visto en otros partidos, ya desaparecidos o en vías de desaparecer.

A Sumar le ocurrirá exactamente lo mismo, pero un poco más adelante, cuando sean conscientes de que tampoco son partido de gobierno ni tienen los suficientes votos para imponer medidas, o, simplemente, cuando ya no le sean útiles a Pedro Sánchez. Como ha ocurrido con Podemos.

Lo siento por VOX, pero, en mi opinión, ha elegido el peor camino para ellos, para el PP y para la mayoría conservadora de este país. Y el mejor para Pedro Sánchez.

Es algo parecido a lo que le ocurrió al PSOE con la pinza que formaron Julio Anguita, molesto con los socialistas porque no apoyaron para nada su “programa” y el PP, que era la oposición oficial.

Lo que dije en un comentario anterior: España es un país en el que se hace cola para tropezar en la misma piedra. Como ha sucedido en las últimas décadas en Argentina, por ejemplo.

Valencia, 26 de diciembre de 2023

José Luis Martínez Ángel

El Estado y su participación del 10 % en Telefónica.

Yo soy partidario del libre mercado y de la privatización de las empresas públicas, porque cuando la política se mezcla con los negocios, siempre ganan los políticos y pierden las empresas, como se demostró cuando se privatizó la propia Telefónica, AENA, y tantas otras que, a partir de ese momento, ganaron muchísimo en rentabilidad y resultados, hasta el punto de hacerlas muy apetecibles para capitales extranjeros.

Y, desde este punto de vista, no me gusta que Arabia Saudí sea accionista mayoritaria de una empresa estratégica española, como es Telefónica, por lo que tengo serias dudas de si es o no conveniente la intervención del Estado como comprador intermediario de algo que no paga el propio Estado, sino todos nosotros que somos los que aportamos lo fondos para la operación, de la misma forma que lo hicimos cuando se rescataron Cajas de Ahorros tras el descalabro que supuso la “entrada” de políticos en sus consejos de administración.

Dicho lo cual, tengo la seguridad de que esta operación, aparentemente impoluta, va a favorecer la entrada de consejeros sugeridos por el PSOE, como haría el PP si estuviera en su lugar.

Y no me extrañaría que algún día, el todopoderoso Bolaños o la “casi” todopoderosa María Jesús Montero pudieran imprimir tarjetas de visita con el cargo de presidente/a de Telefónica. Y si no, al tiempo.

Y hasta la mismísima Yolanda Díaz, la que nunca se resigna a ser menos que el que más. Cosas más gordas hemos visto, como los nombramientos de los últimos embajadores, absolutamente desconocedores del oficio, teniendo como tenemos excelentes diplomados en la muy prestigiosa y prestigiada carrera diplomática.

Porque esto, que puede ser conveniente, también es una excelente oportunidad de recuperar el antiguo INI del franquismo, ahora SEPI, en el que figuraban empresas dirigidas por personajes muy afines al régimen, tuvieran o no la preparación suficiente para hacerlo. Porque no es la primera empresa “estratégica” recientemente participada por iniciativa de este gobierno.

Así pues, me quedo con la duda de la necesidad, pese a mi convencimiento en el libre capital, y con la seguridad de que lo que me temo sobre las puertas giratorias ocurrirá, como ya ha ocurrido en la dictadura y en los diversos gobiernos del PSOE y del PP en la historia más reciente.

Como decía mi abuela Valentina, “que sea para bien, y si no que no llegue”.

Valencia, 20 de diciembre de 2023

 José Luis Martínez Ángel

Día de los derechos humanos y de las discriminaciones inhumanas

Hoy es el día de los derechos humanos y me faltaría tiempo para describir lo que siento por el absoluto desprecio de la población del mundo occidental por este principio universal, que no necesitaría de leyes para ser respetado, vulnerado día tras día en todos los rincones del mundo.

Conocemos, eso sí, lo que ocurre en Ucrania y también es noticia, porque abre los telediarios, la carnicería que está costando en la Franja de Gaza el empeño de Israel en eliminar la amenaza de Hamás, pero poco más, cuando tenemos a media África en guerras civiles soterradas o muchísimos países que sufren terribles hambrunas. O en la vulneración de los derechos de la mujer, de los homosexuales, o de minorías étnicas, religiosas o de cualquier otra “diferencia” no reconocida por los gobiernos.

Pero estamos en España, ejemplo de país desarrollado y, si bien tenemos reconocidos por la ley los derechos de la mujer y de otras minorías, el día a día de nuestros casi cincuenta millones de habitantes, encubre discriminaciones de todo tipo: sociales, personas bajo el umbral de la pobreza, mujeres y niños maltratados, inmigrantes que tienen que sobrevivir como pueden a base de trabajos ilegales y ayudas de Cáritas u otras asociaciones benéficas, “sin techo” forzados por la necesidad y tantos y tantos casos “invisibles” para los que estamos pensando en donde ir en el próximo puente.

Mientras vemos a ciudadanos que hace colas de ¡dos horas! para conseguir unas piezas del excelente bacalao de Casa Labra, en Madrid, o ¡más de cuatro! para compran lotería en Doña Manolita. Ciudades donde millones de ciudadanos abarrotan las calles comerciales hasta el punto de que las policías locales tienen que regular aforos u obligar a convertirlas de una sola dirección para los peatones.

En un “no pensar” de consumismo llevado a un extremo absolutamente irracional.

Y en una falta de solidaridad casi patológica, típica de una sociedad enferma a causa del dirigismo de los poderes fácticos, no solo los políticos, que nos meten prisa, mucha prisa, para que “vivamos” tanto y tan intensamente que no tengamos tempo de pensar.

En un alocado “Tempus fugit, carpe diem et memento mori”, (el tiempo vuela, vive el momento y recuerda que morirás), que está forzando a una muerte prematura de muchos otros humanos, tan humanos como nosotros, tras vivir una vida de miserias y calamidades.

Prefiero, con mucho, el “recuerda hombre que polvo eres y en polvo te convertirás” de los católicos, que también debería ser de aplicación para los no creyentes con un fundamento de ética y de moralidad. Que son muchos, pero, a lo visto, cada vez menos.

Valencia, 10 de diciembre de 2023

José Luis Martínez Ángel

Relatos, relatos, relatos. Las negociaciones de Aznar con ETA.

Nuestro presidente y toda su guardia de corps, tan sinceros como siempre y tan enfáticos como acostumbran, están empeñados en hacernos creer que las negociaciones con Junts y con ERC, con relatores, mediadores o lo que sea, son exactamente lo mismo que las que tuvo Aznar con ETA, también en Suiza, en 1999.

Y nada más lejos de la realidad. Los hechos fueron:

La Iglesia española, recalco lo de “española” porque parte de la vasca tuvo mucho que ver, si no por acción sí por omisión por la protección a los etarras, siempre mantuvo una gestión soterrada para intentar que los gobiernos del PSOE y del PP mantuvieran contactos con la banda asesina, incluso que tuvieran alguna reunión, en un intento de que los convencieran de la necesidad de abandonar su cadena de atentados.

Publicado por FERNANDO GAREA en 2008:

La doctrina de la Iglesia permite el perdón, previo arrepentimiento, en caso de pecado. No consta que el obispo Uriarte y otros miembros de la Iglesia que han colaborado activamente en todos los procesos de diálogo con ETA se hayan arrepentido de lo que hicieron.”

En 1998 (fue en 1999), el Gobierno de Aznar accedió a la petición de ETA de sentarse a negociar. En esas conversaciones ejerció como intermediario y luego como árbitro o notario el entonces obispo de Zamora y hoy de Guipúzcoa, Juan María Uriarte.

Y en esta ocasión, la única aceptada por el gobierno de Aznar, y en la que actuó como mediador Juan María Uriarte, vizcaíno de nacimiento, como lo intentaron otros obispos con muy poco éxito, estuvo presente por parte del gobierno Javier Zarzalejos, mano derecha del presidente.

Reunión que terminó casi como empezó porque ETA planteó una serie de condiciones para dejar las armas, a las que el representante del gobierno se negó en redondo, sin ningún resquicio para la negociación, y allí termino todo.

Como dijo Zarzalejos en su momento: “Con Aznar, los terroristas fueron a la cárcel y Batasuna ilegalizada”

Otro comentario de un medio que encabeza un largo artículo bajo el título “El capítulo que el PP quiere borrar de los libros de historia

Comentario tendencioso, porque siempre hablan de una “negociación” que nunca se produjo:

NEGOCIACIÓN ‘CARA A CARA’ CON ETA EN ZURICH:

En mayo de 1999, ocho meses después de que ETA declarase una tregua indefinida, el Gobierno de José María Aznar se sentó a negociar con la banda terrorista en la ciudad suiza de Zúrich. La reunión entre representantes del Ejecutivo y de ETA tuvo lugar el 19 de mayo, en un hotel de Zúrich, y en ella participaron los etarras Mikel Albizu “Mikel Antza”, entonces jefe del aparato político de la banda, y Belén González Peñalba, «Carmen». Por parte del Gobierno, Aznar envió al secretario general de la Presidencia, Javier Zarzalejos; al secretario de Estado de Seguridad, Ricardo Martí Fluxá, y a su asesor personal, Pedro Arriola. La reunión contó con un moderador, el entonces Obispo de Bilbao, Juan María Uriarte

Ambas delegaciones quedaron emplazadas a una nueva reunión sin fecha concreta, que nunca llegó a producirse”.

¿Pruebas de la veracidad de lo que realmente ocurrió en aquella reunión y que Zarzalejos resume como “En el encuentro con la banda terrorista en Suiza excluimos expresamente cualquier tipo de negociación”?

El propio comunicado de ETA, que siempre levantaba actas, ellos no mentían nunca en dichas actas, que luego publicaba en Gara, su periódico afín y que reproduzco íntegramente:

TEXTO INTEGRO DEL COMUNICADO QUE ETA HA REMITIDO AL DIARIO ‘GARA’ PARA RECLAMAR AL GOBIERNO UNA SEGUNDA ENTREVISTA (24-X-99)

Euskadi Ta Askatasuna desea comunicar a través de la presente nota que ha hecho llegar una nueva carta oficial al Gobierno español presidido por Aznar.

La razón de dicha carta, además de manifestar nuestra disposición y voluntad para celebrar una nueva reunión, es criticar la actitud mantenida hasta ahora por el Gobierno español. Dado que ni siquiera han cumplido los escasos puntos acordados en la reunión que tuvo lugar el 19 de mayo de 1999 entre ETA y los representantes del presidente español, ni a la hora de informar sobre la reunión, ni con las mentiras esgrimidas en el momento de transmitir esa información.

Así mismo, rechazamos el que todos los datos referentes a dicha reunión fueran depositados en manos de los periodistas policía de los medios de difusión españoles, lo que nos confirma con exactitud la falta de voluntad del Gobierno español para superar el conflicto armado que viven España y Euskal Herria.

No obstante, el Gobierno español ha manifestado a través de numerosos portavoces y adláteres que está dispuesto a celebrar una nueva reunión.

Aunque en opinión de Euskadi Ta Askatasuna esa disposición al diálogo oculta la firme voluntad de no dar realmente paso alguno, ETA ha convocado al Gobierno a una nueva reunión a través de la mencionada carta.


Puntos de diálogo

Por parte de Euskadi Ta Askatasuna, estos son los asuntos de que se dialogará en dicha reunión:

– Saber si el Gobierno español está dispuesto a respetar la voluntad y la decisión que libremente adopte Euskal Herria, quedando la fórmula y el procedimiento resolutorio únicamente en manos de Euskal Herria.

– Saber de qué modo y con qué garantías respetará el Estado español dicho proceso.

– Cómo y cuándo se producirá la liberación de todos los presos políticos vascos.

– Cómo y cuándo se producirá la salida de las fuerzas armadas extranjeras-españolas presentes en nuestro país.

– La aceptación de los mencionados puntos supondría por parte de ETA la superación del enfrentamiento armado con España.


Interlocutores

También se hace saber que la interlocución designada por ETA para dicha reunión está compuesta por Antton López Ruiz, Josu Urrutikoetxea Bengoetxea y Josetxo Arizkuren Ruiz (quien fue apresado habiendo sido nombrado interlocutor para la primera reunión mantenida por ETA con el Gobierno). De ahora en adelante, la organización se reserva el derecho de añadir otros interlocutores.

En ese sentido deseamos manifestar a la sociedad vasca que el líder y gudari Esteban Esteban Nieto, fallecido el pasado 26 de septiembre había sido nombrado miembro de dicha interlocución. A través de estas líneas, además de comunicar nuestro pésame a sus familiares y amigos, deseamos expresar nuestro más sentido homenaje a su humanidad y a su trayectoria militante.

Para concluir, pedimos condiciones neutrales para esa próxima reunión entre el Gobierno español y los interlocutores designados por Euskadi Ta Askatasuna, no aceptando celebrarla en territorio de Francia ni de España, y sí en Euskal Herria caso de aplicarse las condiciones neutrales necesarias.

Conclusión, sin más comentarios:

  • Es rigurosamente cierto que el gobierno de Aznar, a requerimiento del obispo Uriarte, consintió en acudir a una reunión con ETA en Suiza.
  • También lo es que en la reunión no se negoció absolutamente nada, porque ETA solo quería presentar unas condiciones para terminar con la “lucha armada” que no fueron aceptadas.
  • Y que el gobierno, pese a que teníamos atentados un día sí y otro también y apoyado por la opinión pública, incluso por los familiares de los asesinados por ETA, por el PSOE y por la mayoría de los partidos representados en el Congreso, se mantuvo firme y siguió con la lucha para conseguir desarbolar a la banda asesina, como ocurrió años más tarde.

Así que el burdo intento de Pedro Sánchez para confundir a la ciudadanía tratando de afirmar una similitud entre lo ocurrido en el gobierno de Aznar y la gran humillación que supone aceptar negociaciones con enemigos de la nación en un país extranjero y con mediadores, es pura ficción, un acto de cinismo absoluto que solo puede engañar a los que no vivieron aquellos trágicos momentos.

En fin, estos son los hechos y datos que demuestran que lo dicho con tanta vehemencia por Bolaños y por el propio presidente Sánchez, no es mas que otra de sus mentiras, casi crónicas, e impropias de los que deberían ser dignos representantes de la ciudadanía, les hayan votado o no.

Enlace a un comentario de Javier Zarzalejos:

Crónicas: Javier Zarzalejos habla sobre su encuentro con ETA en Suiza en 1999 | RTVE Play

Zapatero y la libertad de los partidos políticos para hacer lo “que les dé la gana”

Siempre he dicho y lo mantengo, que Zapatero no es un caradura, ni un aprovechado ni un “trepa”. Es un iluminado que cree sinceramente lo que dice, lo que no quita peligro a sus actos o a sus opiniones, por mucho que hagan o se digan desde la honestidad personal.

Pues bien, ayer, en su defensa numantina de su valido político Pedro Sánchez, nos descubrió que la Constitución permite el hecho de que un partido, el de gobierno, haya contratado a mediadores para negociar pactos con otro partido en una nación extranjera. Una mediación “inter pares”, entre nación opresora una, nación oprimida la otra.

Y lo hace obviando parte del texto y, sobre todo, el espíritu de la Constitución. Porque el artículo 6, en que se habla de los partidos políticos y en el que se apoya, dice efectivamente que “el ejercicio de su actividad son libres”, pero oculta el texto completo que dice:

Los partidos políticos expresan el pluralismo político, concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular y son instrumento fundamental para la participación política. Su creación y el ejercicio de su actividad son libres dentro del respeto a la Constitución y a la ley. Su estructura interna y funcionamiento deberán ser democráticos.

Porque, en el espíritu de la constitución, no son libres en absoluto para reunirse con supuestos militares golpistas que quieran a atentar contra la democracia, o con un país tercero para conspirar contra nuestros intereses nacionales.

Y, por otra parte, afirma “Los partidos políticos expresan el pluralismo político, concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular

Algo muy confuso en este momento porque la representación parlamentaria, legítima y consecuencia de un acuerdo antinatura del gobierno con partidos que quieren destruir nuestra nación, o al menos nuestra democracia, no expresa en absoluto lo indicado en los programas políticos que permitieron acceder al parlamento.

Y así, en este momento y en encuestas presentadas hoy mismo por el diario El País, se dice que “Un 60% de los españoles considera que la amnistía es injusta y supone un privilegio“, y que, refiriéndose a territorios, solo encuentra comprensión “en Cataluña y el País Vasco.

Rechazo que incluye a los votantes del PSOE, aunque, como es natural, son menos críticos que los del PP o de VOX, pero consideran, como los demás, que crea “privilegios” y que es “injusta”.

La conclusión es evidente: hay una clara dicotomía entre la mayoría de la representación parlamentaria, obtenida por voluntad de los votantes españoles el 23 de julio y la opinión actual de estos mismos votantes.

Claro que todo esto le resbala a Pedro Sánchez y a sus apoyadores habituales, porque ellos van a la suya, y saben que no hay verdad que no pueda enmascararse con un buen relato.

Algo así como cuando marcamos las diferencias entre la opinión publica y la opinión publicada, pero este es un caso mucho más grave, porque los medios de comunicación pueden influir, pero no son los que deciden nuestro futuro.

¡Qué tiempos aquellos en los que los partidos políticos, y por añadidura el gobierno, hacían lo que queríamos que hicieran los que les votábamos! O casi todo. Porque los programas electorales eran, casi, casi, palabra de honor.

Valencia, 4 de diciembre de 2023

José Luis Martínez Ángel

Relatos, relatos, relatos. Los conflictos con Israel y como “Superman Sánchez” siempre tiene razón.

Se está haciendo creer que el enfado de Israel con nuestro presidente es porque le recomendó que dejara de emplear la fuerza en su afán por acabar con Hamás porque estaba costando demasiadas vidas humanas, pero no, porque eso mismo lo han dicho muchos otros mandatarios, incluido el de Estados Unidos, su mejor aliado.

El problema es que Pedro Sánchez, en su afán de ser líder mundial de todo, se permitió darle lecciones de como acabar la guerra con Hamás a base de diálogo y negociación, como “habían hecho ellos” para terminar con ETA. Doble mentira porque no fueron “ellos” los que acabaron con la lucha armada de nuestra banda terrorista y porque si pactaron algo fue como “orquestar” su rendición, prometiéndoles una salida política.

Consejo del gran sabio al que el presidente Netanyahu contestó visiblemente molesto, casi dando un puñetazo sobre la mesa y con un “me gustaría saber qué harías tú si tuvieras misiles cayendo sobre Barcelona o Madrid”

La segunda metedura de pata fue hacer acto de presencia en una entrega de rehenes. Por supuesto que no debería haber ido a ninguna, ni como jefe del gobierno de España ni como presidente de la Comunidad Europea y mucho menos a la de los rehenes de Hamás, porque de alguna manera estaba visibilizando la “generosidad” de los terroristas.

La tercera, afirmar que España reconocerá al estado palestino, incluso de forma individual si no le seguía la Comunidad Europea. Porque, siendo cierto que todos estamos de acuerdo en que hay que reconocer esta nación y ponerla bajo el mando de la Autoridad Palestina,  como debería ser, también sabemos que eso es totalmente inviable en este momento, porque mientras exista un Hamás fuerte, apoyado en armas y fondos por Irán y Corea del norte principalmente, no habría más autoridad que ellos mismos, a los que los palestinos de la Franja y también de Cisjordania, aunque allí son menos operativos, seguirían sometidos por el terror a la banda, como ocurrió en el País Vasco con una buena parte de la población civil que no se atrevía a enfrentarse a ETA.

Y luego, como él es “más que el que más”, sigue tocando las narices a Israel en lugar de utilizar la diplomacia para quitar hierro a lo dicho sin retractarse, queriendo aparentar que su gobierno y nuestra nación somos limpios y puros y decimos las verdades del barquero a quién incumple normas internacionales o viola derechos humanos. Cosa que es absolutamente falsa, porque tenemos relaciones con países árabes, incluso les organizamos mundiales de futbol, con Irán, la madre de todo lo que está ocurriendo, países que vulneran constantemente la carta de derechos humanos, o con naciones como Venezuela, con Nicaragua, con Cuba y con otras de América, que no mata a civiles con armas, aunque también lo hacen y lo han hecho, pero si por hambre o por deficiencias sanitarias.

Y esta es la verdad de la verdad, y no los relatos machacones que, a fuerza de mucho repetir, acaban calando en la opinión pública.

En los que, en eso sí, son auténticos maestros

Hay una segunda consecuencia, importantísima, que afecta a nuestra seguridad nacional, pero eso lo comentaré en otro momento.

Valencia, 2 de diciembre de 2023

José Luis Martínez Ángel

No necesitamos «defensores de libertades» ni «salvapatrias». Nosotros nos bastamos.

En un estado democrático y España lo es sin ninguna duda, la defensa contra los supuestos inquisidores de la cultura, el PP según la propaganda mediática de la izquierda si necesitara el apoyo de VOX, o quizás también si alcanza mayoría suficiente para gobernar, no necesita “salvadores de democracias ni libertades” como tampoco necesita “salvapatrias”, porque ya se aseguraron, nos aseguramos los mayores, de dotar a España de la mejor arma posible contra supuestas amenazas a las libertades y los derechos, cuando alguien redactó en nuestro nombre la Constitución, y la gran mayoría la aprobamos con una mezcla de alivio e ilusión.

Y el mejor aporte de la ciudadanía a esa causa común de decidir quién debe gobernarnos es el voto.

Y, amigos actores o cantantes y voceros todos del catastrofismo que puede llegar, yo no he escuchado al PP intención alguna de atacar a la cultura. Y, de hecho, cuando ha estado en el poder la ha potenciado.

En cuanto a las propuestas de la cúpula de VOX, la gran coartada de los agoreros, por mucho que se empeñen en decir lo que dicen, los hechos siempre estarán supeditados a una autoridad mayor, como está ocurriendo en Castilla-León, donde el vicepresidente saca los pies del tiesto de cuando en cuando, pero sus propuestas nunca llegan a mal puerto porque tienen la autoridad superior del presidente de la autonomía, dueño y señor del boletín oficial de la comunidad, que, llegado el caso, siempre puede disolver el parlamento y convocar elecciones.

De momento y durante todos los años de democracia, las únicas amenazas de censura que he escuchado son las de Yolanda Díaz, muy comunista ella, que amenaza con “expulsar de la carrera” a los periodistas que “no digan la verdad” (¿?), para lo que propone crear una especie de “comité”, modelo comisaría política, con la autoridad sobre personas, libertades de opinión y constituciones. Teniendo como tiene a su disposición todo un código penal para sancionar delitos de odio, de difamación o de injurias. Ella y cualquier otro ciudadano

O las veladas insinuaciones del presidente cuando proclama a los cuatro vientos las maldades de medios y periodistas que “se inventan bulos” cuando ejercen el derecho de crítica que tiene la prensa, un “cuarto poder” aceptado por las democracias mundiales, incómodo para gobernantes y hombres públicos por sacarles las vergüenzas, porque gracias a ellos se han destapado muchos chanchullos en España y en el resto del mundo democrático.

La portavoz del gobierno dijo no hace mucho que “quien ataca al gobierno ataca a la democracia”, frase lapidaria que refleja el verdadero talante de quienes nos gobiernan, políticos elegidos, sí, pero prepotentes y endiosados que, como dije en su día cuando escuché esta barbaridad, creen, como dice que creía un famoso rey francés, que “el estado es ellos”. El presidente del gobierno, para mayor precisión.

Pues no, señor Sánchez, el Estado, siendo como somos una monarquía parlamentaria, es y siempre lo será, salvo que volvamos a tener cualquier otro intento de sedición, ahora despenalizada y totalmente impensable, lo que decidamos los españoles con nuestros votos.

Y todos los elegidos por nosotros, los miembros de las Cortes, que son los que, a su vez, eligen al presidente, no tienen más autoridad propia que la que les reconoce la Constitución y las leyes.

Ninguna más. Ni una pizca siquiera.

Y, para los olvidadizos, y como ejemplo de lo que digo sobre censuras y recortes de libertad de opinión, recordar que, en España, gobernando quien gobernara, se ha publicado revistas tipo “El Jueves” que han satirizado de forma casi inmisericorde a todo bicho viviente, incluso a miembros de la casa real. Y que solo han tenido problemas en muy pocas ocasiones, cuando han cruzado alguna línea roja tipificada en nuestras leyes.

Así que, queridos preocupados, tranquilícense y no sufran más, porque España es y seguirá siendo un país con leyes y amante de las libertades. Quizás, eso sí, corran el riego de que si hay cambios de gobierno se revise algunas de las misteriosas subvenciones que están recibiendo ciertos cineastas, artistas o algunos medios de comunicación, pero eso no será recortar libertades.

Será gestionar con transparencia los recursos públicos. Es decir, gobernar honestamente,