Óscar López y Diana Morant, las manos sucias que hurgan en la podredumbre.

El presidente Sánchez decidió emplear su arma más rastrera contra la presidenta Ayuso y nombró ministro a Óscar López Águeda, uno de los más cualificados en la guerra sucia contra el PP en general y la presidenta Ayuso en particular, para que, inmediatamente, se postulara para la secretaría del PSOE-M después de que el aparato descabezara a Juan Lobato, un hombre mucho más correcto que los que le han sucedido, aunque también mantuviera duras batallas contra la presidenta de la comunidad.

Y a fe que se ha notado la nueva estrategia: resucitar causas archivadas del entorno de Ayuso y, lo que es imperdonable, desenterrar a los muertos del Coronavirus para volverlos a matar, esta vez por orden directa de la presidenta.

Basura y podredumbre. Todos sabemos que los muertos del Coronavirus lo fueron por muchas causas, siendo la ignorancia de la magnitud de lo que se nos venía encima y, por tanto, la falta de medidas preventivas o ejecutivas en los primeros momentos, lo que más influyó en que tuviéramos el enorme número de fallecidos.

Muertes que, por cierto, son muchas más que las contabilizadas por el gobierno de la nación.

Y, claro, según esta propaganda rastrera, parece que, entre todas las residencias de España, solo murieron ancianos en las de la Comunidad Madrileña, cuando, desgraciadamente, es un hecho que murieron muchos y en otras muchas.  Injustamente, de muy mala manera, pero, posiblemente, de forma inevitable.

Porque la tropa canallesca sabe perfectamente que la sanidad pública se vio ampliamente superada por el número de urgencias, ya que no hay sanidad pública en el mundo capaz de soportar semejante avalancha, incluso con la ayuda de la privada, que también se produjo.

Y fue inevitable que los responsables de esta sanidad establecieran un triaje previo para determinar a quién podían atender en las camas de UVI disponibles, muchísimos menos de los que realmente deberían haber sido atendidos. Y, aplicando decisiones de guerra, fijaron prioridades en los ingresos tomando decisiones tan drásticas como necesarias.

Y así determinaron que muchos enfermos se quedaran en sus casas en habitaciones aisladas del resto de los habitantes de la vivienda, muchos de los cuales murieron después de contagiar a alguno de sus familiares. Incluso cerraron ambulatorios y determinaron que se utilizaran las citas telefónicas, cuando la atención se demoraba días o era imposible establecer cualquier comunicación telefónica con los propios ambulatorios y mucho menos con los médicos de familia.

O, también, que muchos ingresados en residencias se quedaran en ellas atendidos lo menos mal posible por los empleados de dichas residencias y por personal sanitario que los visitaba puntualmente, estimando que muchos de los residentes no podrían soportar los traslados a un hospital, ni mucho menos el durísimo tratamiento necesario para sobrevivir. Y que otros más jóvenes, es muy duro decirlo, tendrían más esperanzas de conseguir superar la enfermedad.

Y eso es lo que pasó en Madrid y en toda España. Nadie que no fuera el virus mató a nadie, bien directamente, porque se añadió a otras patologías ya existentes en los afectados, por la falta de atención médica de muchos, o por la debilidad física de los más mayores.

Medidas muy duras, insisto, que causaron la muerte de unos, pero también salvó la vida a otros. Medidas que también traumatizaron a los que debieron tomarlas, muchos de los cuales también fallecieron tratando de salvar vidas y que habían estado aislados voluntariamente de sus familias para no contagiarlas.

Me refiero, naturalmente, a los héroes de la pandemia, el personal sanitario y también muchos cuidadores de ancianos en las residencias que no quisieron dejarles solos en semejante situación y decidieron seguir ayudándoles.

Y el inestimable papel de los farmacéuticos de toda España que se dejaron la piel ayudando como podían a los que acudíamos a las farmacias y buscaban mascarillas por todos los laboratorios, mascarillas que compraban y tenían que vender a precio de oro.

Y a los miembros de las fuerzas de orden público y de otros colectivos, también con muchas bajas, que se mantuvieron al pie del cañón hasta el día en el que pudimos quitarnos las mascarillas y recuperamos aquella extraña especie de <<vida normal>> que sucedió a la pandemia.

Y dos consideraciones: En aquel momento Pablo Iglesias era vicepresidente del gobierno y responsable de Derechos Sociales y Agenda 2030 y Salvador Illa ministro de sanidad. ¿Qué cometieron errores? Claro que sí. ¿Qué fueron responsables directos de algunas muertes? Claro que no.

Porque en la pandemia, visto de modo global, hubo mucha gente que salvó vidas y nadie que deliberadamente, o por falta de atención, provocara muertes.

Y eso es lo que sucedió en Madrid y en toda España.

Por cierto: la presidenta Ayuso fue la única que decidió montar en tiempo récord un hospital de emergencias, el Enfermera Isabel Zendal, que sustituyó al provisional montado en el IFEMA y que tenía como destino final quedar como <<reserva durmiente>> en previsión de nuevas pandemias.

Decisión que provocó manifestaciones y más manifestaciones encabezadas por la ahora ministra de sanidad Mónica García, entonces portavoz de Mas Madrid en la asamblea de su comunidad y azote personal de la presidenta Ayuso, alegando falta de medios y otros pretextos políticos.

La misma estrategia política canallesca que está empleando la actual ministra de Ciencia, Diana Morant, recién nombrada secretaria del PSPV-PSOE, que desveló públicamente que, en las autopsias de los muertos en la Dana valenciana, se descubrió <<que tenían los pulmones llenos de barro>>.

Algo, lo de Madrid y lo de Valencia, que va contra el mínimo sentido común y contra cualquier estrategia recomendada por psicólogos y psiquiatras, que tratan de que las personas que han perdido familiares en cualquier catástrofe lloren el duelo y asuman la pérdida.

Estos canallas, repito, prefieren mantener vivo el dolor de los familiares, incluso avivarlo, para que odien a supuestos asesinos, Ayuso y Mazón y obtener rédito político a su sufrimiento.

Me temo que es tal la degeneración personal de muchos de los cargos actuales de la política que, encima, dormirán felices pensando que lo prioritario es <<servir a la causa>> que, en definitiva, es como servirse a si mismos, aunque tengan que destrozar la vida a personas en debilidad y con los sentimientos a flor de piel.

Maldita sea su causa porque no respeta los mínimos fundamentos de la ética ni del respeto que merece el resto de los ciudadanos.

Esto no va de política, sino de humanidad, en Valencia, el 16 de marzo de 2025

José Luis Martínez Ángel    

Mazón, ¿dimisión?

Todos los titulares de la nación, incluso los más conservadores, están pidiendo la dimisión de Mazón en base al auto de la jueza de Catarroja que está siguiendo la causa de la responsabilidad sobre la activación de la alarma el día de la Dana.

Y yo soy uno de los que estoy de acuerdo, totalmente de acuerdo, con el auto y, siguiendo mi costumbre, no comentaré las virtudes o los defectos que le han encontrado algunos, sean expertos con carné o aficionados listillos y resabiados.

O la utilización política de la oposición, como es habitual, que en este momento es el PSOE y Compromís.

Solo dos consideraciones.

No hay ninguna duda de que Mazón fue el último responsable de dar la alarma porque así lo establecían las normas y los protocolos y eso es lo que afirma la jueza. Eso no quita para que, en algún momento, abra otras causas por omisión en la ayuda o por negligencia que afecte a otros estamentos, pero de momento, insisto en que a la juez no le queda otra instancia que decir lo que dice.

Dicho lo cual, ¿Sería conveniente la dimisión de Mazón? Eso no lo tengo nada claro, porque, lamentándolo mucho, ningún auto ni ninguna sentencia resucitará a alguno de los fallecidos, pero sí que puede afectar al ritmo de la reconstrucción de los daños y la recuperación de las zonas afectadas.

Que podría frenarse o resentirse gravemente si entráramos en un periodo electoral o de incertidumbre política conociendo el <<espíritu constructivo>> de nuestros partidos, en este caso los que son oposición, pero todos ellos en general.

¿Cuál podría ser la solución alternativa? Yo soy muy de aplicar soluciones sencillas a problemas complejos sin perder tiempo buscando la mejor de todas las soluciones y estimo que lo más adecuado sería que Mazón asuma su responsabilidad, alegando lo que quiera alegar en su defensa y que se comprometa a no presentarse a las próximas elecciones, incluso a dimitir el 29 de octubre de este año 2025, por poner una fecha muy simbólica, el año de la maldita Dana.

Con independencia, naturalmente, de lo que pueda decidirse en la causa judicial abierta, las que se puedan abrir y los recursos pertinentes que, sin duda, se presentarán, como ocurrió con el famoso caso de la presa de Tous, que tenía algún parecido, aunque sea remoto, con el actual.

Sería una forma de satisfacer a los familiares, no interrumpiría el proceso de recuperación y no añadiría más tensión ciudadana en un asunto tan sensible como este.

Y, los políticos, que entierren el hacha de guerra del oportunismo y dediquen sus energías a construir, mejor a reconstruir, y no a emponzoñar más las cosas.

Valencia, 12 de marzo de 2025

José Luis Martínez Ángel.

La democracia primero, la calculadora de votos después.

El otro día publiqué en mi blog un comentario titulado << La maldición del gran usurpador que llegó al poder utilizando la democracia>> y en uno de los párrafos decía <<Y mientras, ahí tenemos al presidente luciendo tipo e intentando ser el líder de lo que no puede liderar. Porque no es un hombre honrado y porque, a nivel internacional, es el gracioso de la pandilla, el gorrón que siempre consigue que sean otros los que paguen las consumiciones>>

Pues bien, Pedro Sánchez se nos va de nuevo a lucir palmito por Europa, en este caso a Finlandia y Luxemburgo, supongo que para quitarse de en medio y no estar presente en el Parlamento porque parece que le produce urticaria. O dolor de mandíbula por exceso de presión de los maseteros.

O puede, es muy capaz, de que vaya para convencerlos de la necesidad de aumentar la aportación a los fondos para la defensa europea.

Pero antes ha dejado dicho que va a recibir a todos los grupos parlamentarios para compartir opiniones sobre este mismo tema, pero, claro, Sánchez ejerce de Sánchez hasta cuando va al baño, supongo y ha aclarado que dedicará el miso tiempo a cada uno de ellos, haya sacado 8.091.840 votos, como el PP, o 335.129 como Bildu.

Porque <<él>>, el gran demócrata, está en contra de las desigualdades entre españoles y se librará muy mucho de favorecer a unas regiones, unos partidos, o a unos españoles sobre otros.

Y también ha dejado dicho que recibirá a todos menos a VOX. Seguramente habrá otros que piensen como yo del nefasto papel que está jugando este partido por culpa de su cúpula, pero más que yo no.

Sin embargo, la democracia manda y resulta que a VOX le votaron 3.057.000 españoles, a ERC 466.020, a Junts 395.429 y a Bildu 335.129.

Y si sumamos los votos de todos ellos, el resultado es que estos interesados en destruir España consiguieron 730.558 votos, 2.326.442 menos que VOX.

Tengo claro que VOX es una carcoma para el buen funcionamiento de la democracia, pero de ninguna manera atentarían contra la nación ni contra su unidad. Que son prepotentes, torpes y montaraces, sí. ¿Que nos han salido <<trumpistas-putinistas>>? También

Pero antiespañoles nunca, entendiendo que su sentido de la españolidad roza lo absurdo.

Así que, señor presidente, tendrá que explicar porque recibe con los brazos abiertos a un partido heredero de los que han asesinado a españoles, o a otros que han dado un golpe de Estado y no puede recibir a <<la extrema derecha>> porque son antidemocráticos.

Porque eso, precisamente, no lo son: están registrados legalmente, luego cumplen con los requisitos de los partidos democráticos y, de momento y a diferencia de otros, no tienen ningún baldón en su historial.

¿Qué son herederos del franquismo? Los herederos del franquismo se quedaron en la cuneta el 23 F. Estos son extrema derecha, pero no herederos del franquismo. Como tampoco lo son Marine Le Pen o la presidenta Meloni.

Cada cosa en su sitio.

Valencia, 10 de marzo de 2025

José Luis Martínez Ángel

La maldición del gran usurpador que llegó al poder utilizando la democracia

La última maniobra del presidente Sánchez, inaudita, ha sido negociar con Puigdemont, no con el gobierno catalán ni con el Parlamento la <<cesión>> de competencias sobre la inmigración, lo que equivale a cederles tres cosas importantes, el control de las fronteras, el derecho a expulsar a inmigrantes y, como añadido, impedir la posible integración en el Estado español, porque Cataluña lo sigue siendo, a los castellanoparlantes, también a los que hablan otros idiomas, si no aprenden catalán.

No he leído el texto del pacto, ni me interesa, porque tengo las tres versiones:

La de Junts que dicen que el pacto no es una cesión, sino la titularidad completa de estas competencias, la de la portavoz Alegría, la misma que dijo hace poco tiempo que esa competencia es imposible de transferir ni de ceder porque lo impide claramente la Constitución, lo mismo que dijo Marlasca, al que no sé cómo calificar a estas alturas y el propio presidente, al que quizás haya que calificar de una forma más severa que sátrapa e inmoral.

También está la promesa de Feijóo de que esas competencias se recuperarán cuando gobierne, pero me temo que mientras VOX continúe siendo el VOX <<trumpista-comunista>> de la actualidad, muy largo nos lo fía.

Cabe la posibilidad de que la Comunidad Europea reaccione porque Cataluña es frontera de la comunidad y casi seguro que lo hará, pero las cosas de palacio van despacio y la experiencia me dice que cuando el nacionalismo ha hincado el diente en algo, es muy complicado hacer que suelte la presa.

Lo que no se me ocurre es suponer que el equipo de fieles a Sánchez, encabezados por Conde Pumpido que, para nuestro mal, ha ocupado el Constitucional, mueva ni un solo dedo para deshacer semejante desatino. Ni en sueños. Incluso me malicio que ha asesorado al gobierno de como buscar una fórmula de fantasía legal que cuele y les proporcione una coartada. Como siempre han hecho.

¿Y la ciudadanía española? Tranquilos, que esta cesión no va a alterar vuestras vacaciones, ni los tardeos de cerveza ni los fines de semana en Benidorm para los que tengan capacidad económica para hacerlo.

Tranquilos. Podéis seguir igual de anestesiados y con esa retinitis política que os impide ver la gravedad de lo que está pasando. Que nos la están colando poquito a poco para que parezca que no pasa nada.

Lo cierto es que para este viaje no necesitábamos tantas alforjas. Porque en la dictadura, especialmente en el tardo franquismo, también íbamos de vacaciones, tomábamos cervezas, íbamos al fútbol, incluso ya existía el gran Benidorm.

Y entonces, preguntaréis ¿para que sirvió la transición? Y yo, que, fui testigo del antes, el después y lo de en medio, os puedo contestar: En primer lugar, para que los españoles recuperáramos la categoría de ciudadanos, cuando éramos súbditos y para que todos nosotros fuéramos libres e iguales en derechos. También en obligaciones, porque para eso, para regular la vida en libertad y con garantías, se aprobó una Constitución que ahora están destrozando a bocados un puñado de sinvergüenzas que nos están desmontando todos los valores de la democracia.

Porque la otra razón de que fuera muy bueno acabar con la dictadura, que por cierto acabó en la cama, fue para evitar que apellidos poderosos de la política o de las finanzas, se enriquecieran con corrupción o información privilegiada y se repartieran España como si fuera su cortijo y en su beneficio.

Porque ahora, pasados tantos años y después de tantas idas y venidas, tenemos al gran felón, el presidente Sánchez, que compra favores vendiendo lo que es nuestro y que está acabando con la igualdad de los españoles. Eso, si, envuelto en el gran relato de que lo hace por nuestro bien. Como también lo decía Franco.

Todo ello con el beneplácito de su camarilla del PSOE y del gobierno, y apoyado por una bancada socialista de inmorales políticos que vota lo que sea para continuar viviendo de calentar escaños.

O de canallas que se compran propiedades con el sudor de nuestros impuestos, en forma de sobreprecios y comisiones ilegales. Hasta llegar a la vulgaridad de hacer que seamos nosotros los que les paguemos las prostitutas de agenda.

Y mientras, ahí tenemos al presidente luciendo tipo e intentando ser el que líder de lo que no puede liderar. Porque no es un hombre honrado y porque, a nivel internacional, es el gracioso de la pandilla, el gorrón que siempre consigue que sean otros los que paguen las consumiciones.

El que da los abrazos más aparatosos a Zelensky  y se pone el primero a la hora de la foto, pero que, cuando hay que invertir en defensa, está a la cola de Europa porque, haciéndose el super héroe fuera, el que aparenta poder parar al poderoso Trump, es incapaz de gobernar como se debe porque está al servicio de sus socios de gobierno y de los partidos que le apoyan a base de humillaciones y cesiones de potestades del Estado y porque su egolatría le impide hacer lo que debe y siempre han hecho los gobiernos que le precedieron: negociar con la oposición los verdaderos temas de Estado.

Lo siento, pero cada vez tengo más la impresión de estar en manos de un gran usurpador, que ha fagocitado la mayoría de las instituciones del Estado, que está colocando a sus peones en las grandes empresas de la nación y que, si no le paran los que pueden, su propio partido o quizás la justicia, acabará con lo que nos queda de libertad y de igualdad.   

¿Cómo lo hemos permitido? ¿Cómo hemos llegado hasta esta situación?

Valencia, 5 de marzo de 2025, miércoles de ceniza.

José Luis Martínez Ángel.

Cuando Abascal se bajó del caballo y se dedicó a robar lo que tenían de valor los muertos en la batalla.

El comentario de Abascal después de la entrevista de Trump con Zelenski casi resulta vomitivo de puro entreguismo a las teorías imperialistas de Trump y de su gran amigo Putin.

Él, siempre tan nacionalista que incluso alienta que España deje la Unión Europea, critica a los líderes que han mostrado su respaldo al presidente ucraniano, al que preparaban una gran encerrona en la casa Blanca, con enorme difusión mediática, acusándolos de que están celebrando la <<continuidad de la guerra>> cuando esta frase es una gran mentira que solo sirve como coartada del que se cree nuevo gran Kan del mundo occidental.

Porque Zelenski sabe, como sabemos todos, que Ucrania está perdida sin la ayuda del los Estados Unidos, por lo que ha aceptado, casi de forma incondicional, las enormes exigencias de Trump, verdadero botín de guerra, con la única condición de que Estados Unidos garantice la seguridad de Ucrania. Que esta paz no sea una tregua para que Rusia se rearme y siga con su expansión en unos años como lo ha hecho en los anteriores.

A lo que Trump, <<el tramposo>>, se negó en redondo alegando que el presidente ucraniano no estaba en condiciones de negociar nada.

Exigiendo una rendición incondicional e inmediata, necesaria para que el villano de esta farsa pueda presumir ante el mundo que <<él sí que acaba con las guerras>> y lanzarse al día siguiente a por esas tierras raras que ya considera suyas.

Pero, claro, Zelenski no podía aceptar esos términos porque, al margen del orgullo patrio, que debería ser respetado y comprendido por Abascal, dejaba a su nación esquilmada en sus recursos y a los pies de los caballos de Putin.

Y, el otrora caudillo ecuestre de grandes valores, convertido ahora en felpudo del presidente Trump, no ha dudado en invertir los términos, como hace su nuevo señor, acusando a Zelenski de ser el posible causante de provocar una tercera guerra mundial, siendo como es el invadido que pelea por defender su tierra y no el invasor que quiere anexionarla a Rusia.

Y también de consentir que sigan muriendo ucranianos <<para desgastar a Trump>> ¿Habrase visto tanta vileza?

Es Putin y no Zelenski quien los está matando. Y también Trump, de forma indirecta, que colaborará con la masacre si niega su ayuda al pueblo ucraniano. Insisto: el que los ucranianos dejen de morir solo depende de que Rusia deje de matarlos. Eso es algo que, aunque ahora parezca padecer de amnesia ética y moral, Abascal sabe perfectamente.

Las víctimas de ETA, algo de lo que él siempre ha presumido saber tanto, no eran las que golpeaban con sus nucas las balas de los etarras. Eran las balas de los etarras las que destrozaban las nucas de sus víctimas. No hay ninguna posibilidad de invertir los términos y tampoco con lo sucedido en Ucrania desde 2054.

Esa es la verdad por mucho que algunos quieran blanquear lo imposible de ser blanqueado.

¿Alguien con honor y dignidad puede defender las nuevas ideas de Abascal? ¿Alguien con honor y dignidad puede seguir apoyando a un partido que antes defendía posiciones muy conservadoras alegando valores tradicionales y ahora repite lo que dice el presidente de una nación que se está manifestando como enemigo de la cultura occidental y defensor del gran imperialista-comunista ruso?

Espero que sus seguidores actuales recapaciten sobre el nuevo rumbo de su gran líder y no se dejen arrastrar por los relatos, los cambios de opinión y las posverdades de la cúpula de su partido, que, en este momento, está actuando exactamente igual que el gobierno socialista al que tanto critican.

Valencia, 2 de febrero de 2025

José Luis Martínez Angel

P.D.

Son tiempos muy acelerados en los que ni siquiera puedo digerir adecuadamente lo que sucede dentro de España, tampoco tengo ninguna urgencia porque todo está en manos de jueces y yo confío en la justicia, pero considero que la nueva amenaza internacional es sumamente grave y conviene que <<hagamos pared>> defendiendo nuestra cultura y nuestros valores.

Me lo temía. Tiburones de la democracia y matones de barrio.

El otro día publiqué el comentario <<La democracia y sus debilidades. Neo dictadores y tiburones hambrientos>> en el que manifestaba mis temores sobre lo que podía hacer el grupo de poderosos norteamericanos, encabezados por el presidente Trump, una vez que ocuparan el gobierno de la nación más poderosa del mundo, al menos de momento.

Y diferenciaba a estos personajes nefastos, malignos, que ya son inmensamente ricos, de los chorizos que se han enriquecido con la corrupción, como Maduro.

Pues bien, ayer se confirmó claramente lo que me temía viendo la lamentable puesta en escena en la que Trump y su esbirro más directo, Vance, el que en otro momento le puso a caer de un burro y que ahora se ha convertido en su mejor servidor, en la que el presidente de los Estados Unidos pretendió humillar al de Ucrania en presencia de un nutrido número de periodistas y con imágenes en directo transmitidas a todo el mundo.

Porque la escenografía estaba preparada para dar fe de la capitulación del débil, su rendición incondicional, hundido irremediablemente por la pinza formada por Putin y Trump,

Pero, para su mal, para el nuestro y, sobre todo para el de la pobre Ucrania, le salió el tiro por la culata cuando Zelenski, con el orgullo de los que ya no tiene casi nada que perder y jugándose mucho, como lo hizo ese desconocido que se situó frente a los tanques en la Plaza de Tiananmen, plantó cara al todopoderoso exigiendo una paz con garantías.

Paz humillante por las condiciones y triste por el egoísmo de quien quiere esquilmar a Ucrania de sus mejores recursos, pero con garantías.

Digo para nuestro mal y el de todos los implicados en el lado de la justicia, porque me temo que el gran césar, herido en su orgullo, dará carta blanca a Putin para que extermine a los ucranianos si le viene en gana, aunque Ucrania, toda ella, acabe siendo tierra quemada. Porque los ucranianos seguirán muriendo, seguro, pero las tierras raras permanecerán.

Quede constancia de que entiendo que el presidente americano quiera restringir las ayudas porque esta decisión favorece a su nación, al menos a corto plazo y bastante han invertido ya en ayudar a Europa a defenderse de terceros, pero no de esa forma y, ni mucho menos dejando a su suerte a toda una nación indefensa ante las fauces de Putin, el gran depredador.

Dios los cría y ellos se juntan, dice el refrán, y es un hecho que se repite una y otra vez a lo largo de la historia.

Y ante estos acontecimientos ¿qué puede hacer Europa? Lo que, aparentemente está haciendo. Aguantar el tipo y defender principios y libertades. Y también a Ucrania, naturalmente. No sé cuánto tiempo podrá hacerlo, pero así debe ser, aunque nos cueste muchos sacrificios.

Porque tengo la esperanza, sigo siendo un romántico, de que las naciones neutrales y la “otra américa” de los Estados Unidos se de cuenta de que este camino emprendido por Trump nos lleva a todos, incluidos los propios Estados Unidos, a un callejón sin salida y con mucha podredumbre al final.

Valencia, 1 de marzo de 2025

José Luis Martínez Ángel

P.D.

Los Cuatro Jinetes nombrados por San Juan en su Apocalipsis son el del poder y la conquista, la guerra, el hambre y la muerte. Sería fácil ponerles nombres entre los que hoy dirigen, o quieren dirigir, el destino de la humanidad.

Nada por aquí, todo para allá. La magia de la ministra Montoro.

A ver si soy capaz de explicar para ignorantes, que somos todos los españoles menos el gobierno, en que consiste la ingeniosa maniobra de la vicepresidenta lenguaraz que siempre está cabreada.

Su última oferta, muy tentadora, es condonar la deuda de las autonomías, de las que se haría cargo el gobierno central. ¿Cómo negarse a semejante chollo?

Pero como el gobierno no da un solo paso si no es en favor de la supervivencia política de nuestro presidente y para ello es absolutamente imprescindible mantener bien cebados a los independentistas catalanes, esta es, como tantas otras, una moneda falsa, por mucho que esté acuñada en un metal brillante.

Lo que intentaré explicar utilizando la situación real de dos comunidades entre las más extremas en cuanto al nivel de endeudamiento, mayor o menor, en 2024

Me explico:

Los ciudadanos de cada una de las autonomías somos “deudores” solidarios de la deuda de cada una de ellas, aunque una parte sea deuda pública, en la que el acreedor es el Estado y otra la contraída con entidades financieras de cualquier tipo o en bonos.

Según la información del Diario Expansión, en el tercer trimestre de 2024, la Comunidad de Cataluña tenía una deuda pública de 77.053 millones de euros y un total que ascendía a 88.917 millones si se añade la parte obtenida de entidades financieras privadas o, como decía, emitiendo bonos.

Este total hace que la deuda per cápita de los catalanes sea de 11.035 euros, por lo que una familia con tres miembros debe un total de 33.105 euros al Estado o a terceros.

Familia que, naturalmente, está afrontando con sus impuestos los intereses de esta deuda, que no son moco de pavo.

En la misma fecha, la Comunidad de Madrid tenía una deuda de 36.915 millones de euros, todos ellos con entidades privadas, porque se la ha considerado solvente y no ha necesitado utilizar los recursos del Estado. En este caso la deuda per cápita supone un promedio de 5.228 euros, o 15.684 en esa supuesta familia de tres miembros.

De los que también tendrán que pagar intereses, aunque en este caso su importe será menor porque también es menor la deuda.

Es decir, una familia madrileña debía un total de 15.684 euros, mientras que la deuda de la familia catalana era de 33.105, más del doble.

Si aceptáramos <<la gran oferta>> de la vicepresidenta y suponiendo que en España solo existieran dos autonomías, la catalana y la madrileña, el Estado absorbería la deuda pública de las dos, 77.053 euros de la primera y <<0>> de la segunda y la resultante es que las autonomías dejarían de tener deuda con el Estado, que pasaría a ser deuda de cada uno de los españoles.

En este ejercicio con datos reales, sabiendo que Cataluña tiene unos 8.000.000 de habitantes y Madrid unos 7.000.000, el total de los ciudadanos afectados sería unos 15.000.000, que son los que pasarían a ser <<deudores reales>> de los 77.053 millones. Con la resultante de que la deuda pública promedio de cada uno de ellos pasaría a ser de 5.136 euros.

Gran negocio para los españoles residentes en Cataluña, que dejarían de deber 5.899 euros (11.035 – 5136) y uno muy malo para los residentes en la Comunidad de Madrid, que pasarían de su “0” actual a los 5.136 de la nueva carga.

Con el agravante de que EU y Juntos están exigiendo que se les condone toda la deuda, pública y privada, liberándolos de cualquier carga financiera y de sus intereses.

Es un ejercicio simple utilizando, insisto, datos reales de dos autonomías muy diferenciadas, pero eso es lo que ocurriría conceptualmente si hacemos el ejercicio con todas ellas.

Ya he dicho que en algunos casos las grandes deudoras pueden serlo por manirrotas, pero también por tener una mala financiación, por lo que esto, la financiación, es el gran problema a resolver antes de entrar a condonar deudas, porque, en cualquier caso, está claro que es una medida que perjudica muy seriamente a los que han hecho bien sus deberes.

Dejando aparte la villanía de que todo esto se haya pactado con dos partidos que no tienen ninguna autoridad legal en la administración de los bienes del Estado, más allá de su mínima representación parlamentaria, uno de ellos presidido por un prófugo, la moraleja es ¿qué aliciente futuro van a tener las autonomías para cumplir con sus obligaciones si, como en este caso, los beneficiados son los que han suspendido en la gestión de sus cuentas?

Seguiré atento a los mensajes del gobierno porque, posiblemente, hay algo que se me ha escapado en esta argumentación mía, tan simple como, posiblemente, equivocada.

Porque, por lo que veo, las autonomías salen beneficiadas, pero los españoles van a tener que seguir soportando una cuota parte de la deuda, aunque sea por <<arte de birlibirloque>> y sin haber intervenido en la operación.

Adelanto que yo saldría beneficiado porque la Comunidad Valenciana es una de las más endeudadas, pero no se trata de eso.

Valencia, 27 de febrero de 2025

José Luis Martínez Ángel.

P.D.
En este caso y porque necesito llamar la atención sobre los puntos importante de la exposición, soy consciente de que he abusado de las negritas, pero creo que es la mejor forma de enfatizar los puntos clave de esta nueva farsa, urdida y defendida por una ministra de hacienda tramposa y muy poco de fiar, y defendida por todos los <<siseñores>> del gobierno y sus alrededores.

Los relatores de la Moncloa, unos auténticos genios.

Se ha celebrado elecciones en Alemania y el socialismo de Scholz ha pasado de ganar por la mínima en las elecciones anteriores a desplomarse al tercer puesto, por detrás del CDU/CSU, equivalente al PP español, liderado por Friedrich Merz y de la extrema derecha de Alice Weidel, que ha duplicado los votos conseguidos en 2021.

Pues bien, el análisis realizado por el PSOE español, también por la extrema izquierda, repetido hasta la saciedad en el día de ayer, es que el PP debe aprender la lección y romper todos los vínculos con VOX, la extrema derecha española.

Nada de lamentarse por la caída progresiva del socialismo europeo, en minoría electoral en todas las naciones, incluida España, ni de tratar de asumir que cuando un partido cae es porque no ilusiona o, como mínimo, porque ha perdido la confianza de los electores, con el agravante de que parte de sus votos se van claramente a la extrema derecha.

Ni tampoco han comentado que la tradición alemana es que el ganador de las elecciones no tiene reparos en negociar con todos y formar grandes alianzas de gobierno con los más afines o, al menos, con los menos distantes.

O que a Merz no se le ocurrirá comprar votos por dádivas económicas a los representantes de cualquiera de los Estados. Ni a él se le ocurrirá, ni la sociedad alemana se lo permitiría.

Y así seguimos, con un gobierno que no pasa ni un día sin dar consejos de integridad al PP mientras compra votos para conseguir que Pedro Sánchez se mantenga en el poder, a un precio cada vez más elevado.

Y con unos relatores de altísimo nivel en la Moncloa. Lástima que utilicen sus denarios construyendo mensajes panfletarios, relatos y posverdades.

<<Dios, que buenos vasallos si hubiera buen señor>> No es la frase exacta porque la pongo en plural, pero viene muy a cuento.

Aclarando que los buenos vasallos, que en eso nos hemos convertido, no son los relatores de la Moncloa. Somos el muy resignado y adormecido pueblo español.

Valencia, 25 de febrero de 2025

José Luis Martínez Ángel.

La democracia y sus debilidades. Neo dictadores y tiburones hambrientos.

Quien se haya interesado algo por la historia de Grecia sabe que fue en Atenas, ciudad-Estado, donde se estableció la primera piedra de lo que llamamos democracia, que, si bien no era universal como ahora, porque solo afectaba a parte de la población, la mayoría, se basaba en un perfecto equilibrio entre deberes y obligaciones, y se protegía con toda una serie de normas que se cumplían a rajatabla, porque también eran muy severas las sanciones a los que se las saltaban.

A diferencia de Esparta, donde se construyó una sociedad piramidal en la que una casta dominante, los <<aristoi>>, <<los mejores>> en términos de nacimiento, rango y nobleza, eran los que dictaban leyes y controlaban la ciudad.

Pero como la raza humana nunca aprende de sus errores, cuando se restauró la democracia como forma de gobierno en muchos lugares del mundo, sus padres refundadores, hombres y mujeres de buena voluntad, no tuvieron la precaución de cerrar cuidadosamente las posibles grietas por las que se colarían, se han colado, todo tipo de indeseables poderosos que, con el pretexto de trabajar para el pueblo, se han aferrado a sus sillones, enriquecido en lo personal y sojuzgado a los pobres inocentes que los votaron.

Y no doy nombres porque son legión

Pero hay una élite especialmente peligrosa, muy dañina, que es la de los malditos tiburones que no necesitan enriquecerse porque ya son los más ricos e influentes de cada nación, que han ocupado puestos de poder en elecciones democráticas o que manejan desde la sombra a los que gobiernan, porque es a ellos a los que deben poder gobernar.

Y, aceptando como axioma lo que parecía evidente por sus efectos, la llegada de Trump al poder ha evidenciado sin ningún género de dudas, que todo lo que suponíamos es una realidad incuestionable.

Tiburones que nadan en manadas de iguales intereses, como son la corte de honor de Trump, dueños y señores de las mayores fortunas del mundo y de un poder real que les confiere el ser los dueños de las mayores empresas de tecnología digital, pero que no tienen inconveniente en aliarse temporalmente con tiburones de otras manadas, el caso de Trump con Putin, porque saben que cuantas más presas acorralen, mayor será el festín general y que siempre tendrán tiempo de morderse entre ellos si llegara el caso.

Porque los tiburones, todos, se disfracen de lo que se disfracen no tienen más ideología que el poder o el ser más ricos que lo eran el día anterior.

Y ahora, sin ninguna duda, las presas son Europa y Ucrania para los dos, Canadá, Franja de Gaza, Panamá y Groenlandia para Trump y no sabemos cuántas más para cada uno del resto de la manada.

¿Qué con ello se resquebrajan fronteras? De eso se trata precisamente. ¿Qué van a debilitar al mundo? No a su mundo de egoísmo y maldades. ¿Qué van a tener que escarbar entre cadáveres y generar muchos más? Casi mejor. Serán cadáveres de intocables, de los que molestan y siempre podrán hacer negocio creando grandes funerarias o cámaras de gas para quemarlos.

Todo lo cual crea una serie de dudas y temores a los muy timoratos, a los absurdos miembros de la Comunidad Europea, que hemos consentido que este ente y cada una de las 27 naciones que la componen se hayan dedicado a la mollicie y al bienestar, sin esfuerzo, mientras Rusia, China, puede que La India y, por supuesto Estados Unidos, se han hecho fuertes y pueden mandarnos al cubo de la basura de la influencia internacional.

Porque, ahora mismo, somo poco más que nada.

Y así hay que agachar las orejas cuando un impresentable, el tal Vance, nos dice lo que tenemos que hacer y nos acusa de no tener libertad de expresión porque, a diferencia de lo que admiten los dueños de las grandes redes de comunicación, nos parece un delito decir que hay que quemar a todos los homosexuales, por ejemplo.

Así que, amigos, ni conocemos el destino final de la OTAN ni tampoco quienes son nuestros amigos y nuestros enemigos.

Lo que es seguro es que llegan tiempos de un empobrecimiento generalizado porque habrá que ampliar los gastos militares y pagar aranceles.

Y que habrá que rezar para que el Gran Dictador, ¡Charles Chaplin fue un visionario! no decida que Ceuta y Melilla son marroquíes, pongo por caso.

Escrito de corrido en Valencia, el 22 de febrero del muy amenazador año 2025

José Luis Martínez Ángel

La política de conveniencia de Trump y los modales de su enviado a Europa.

Estos días hemos recibido en la Comunidad Europea, también en la OTAN, la grata visita del vicario en la tierra del Gran Kan, el tal Vance, que ha dedicado su tiempo a ponernos a parir, amenazándonos con todos los males políticos y económico imaginables y, curioso, a descubrirnos que la amenaza de Europa no es Rusia, sino nosotros mismos, que nos hemos alejado de la verdad revelada de los Estados Unidos.

Cito algún párrafo de medios de comunicación:

<<El vicepresidente ha lamentado una pérdida de los valores que Europa comparte con su país, en especial una defensa de la libertad de expresión que ahora mismo está “en retroceso” en el continente europeo, al criticar que sus países están suprimiendo visiones políticas “alternativas” y persiguiendo mensajes discrepantes.>>

Supongo que la libertad de expresión a la que alude es la que nos permitiría afirmar que los inmigrantes son delincuentes por definición y se comen los perros de los nacionales, o que el Golfo de Méjico es el golfo de américa, pongo por caso, para no extenderme con otros ejemplos de mucho más calado que afectan a los derechos y las libertades de los ciudadanos.

Y, dando ejemplo de valores y libertades, el gran consumidor de rotuladores de trazo grueso ha decidido que las condiciones de paz en Ucrania las fijarán únicamente los poderosos, Putin y él, sin la molesta presencia de <<gente menor>> que resultaría molesta en las negociaciones, como el presidente de la nación o la propia Comunidad Europea. O exigir a Taiwán que deje de producir chips en favor de que los fabriquen en los Estados Unidos, so pena de dejar que los engulla China.

Un demócrata que llama gobernador de Canadá a su actual presidente, porque ya ha decidido que esa nación sea una estrella más en la bandera de los Estados Unidos, piensen lo que piensen los canadienses, que, seguramente, también << están suprimiendo visiones políticas “alternativas” y persiguiendo mensajes discrepantes.>>

Todo muy respetuoso y democrático.

En cuanto a España, es posible que decida quién debe ser el ganador de la liga de futbol masculina en esta temporada, aunque no se si se atreverá con los fans de los equipos punteros en España, pero mucho me temo y no es una argumentación aventurada, que pronto anunciará que Ceuta y Melilla pertenecen al Reino de Marruecos.

Y digo que no es aventurada porque el caldo de cultivo para que lo haga es evidente y abundante.

Porque Estados Unidos cambió en su día la titularidad de aliado preferente, que tenía España, en favor de Marruecos, nación que le interesa mucho más que la nuestra por razones estratégicas y porque es una de las que defiende que se establezcan relaciones normales entre Israel y los Países Árabes, según lo previsto en el famoso plan Abraham, diseñado por Trump en 2020, durante su primera legislatura.

Con el agravante de que España no es del agrado de Trump, tampoco era excesivamente querida por Biden, porque considera que nos preside un gobierno lenguaraz, controlado por comunistas y poco de fiar. Comunistas, pero no como el zar de Rusia, que ese sí que es comunista disfrazado de demócrata, pero que, como él, es un caudillo poderoso.

Y, otro síntoma alarmante, es que Marruecos nunca ha querido abrir las aduanas de Ceuta y Melilla, porque sería tanto como reconocer que son otra nación, pese a habérselo prometido a Pedro Sanchez después de ese sorprendente y nunca aclarado cambio de opinión sobre el Sahara, en una decisión personal del propio presidente, sin el visto bueno del Parlamento ni del consejo de ministros.

Así que nos vienen tiempos difíciles. Muy difíciles. En lo político por los desajustes que está provocando Trump en Europa y provocará en España por el aumento de aranceles y de los gastos en defensa exigidos por la OTAN, con la oposición frontal de los socios del gobierno y de la mayoría de los partidos que le apoyan.

Solo nos salvaremos si los dirigentes de Sumar y Podemos, que están en contra de que invirtamos en defensa y aseguran que la solución es el diálogo, se desplacen rápidamente a Estados Unidos, para dialogar con Trump y a Rusia para dialogar con Putin.

Los animo a hacerlo, porque cualquier aportación a la concordia será bien recibida.

O, quizás, que Abascal haga una llamadita a Trump para pedirle que perdone a los españoles, pese a que hayamos abandonado la senda de <<sus>> libertades.

Valencia, 15 de febrero de 2025

José Luis Martínez Ángel