La perla del día. La imputación de Cristóbal Montoro

Ayer saltó la noticia de que la justicia había imputado al antiguo ministro por varios delitos asociados a que los clientes de su antiguo bufete de abogados tenían trato de favor en sus gestiones con Hacienda, su ministerio.

Como siempre hago, no entro en valorar su posible culpabilidad porque eso es cosa del juez que lleve la causa, pero, es cierto que este asunto y algunos otros relacionados con un ministro tan controvertido, ya se comentó cuando estaba en ejercicio sin que estos rumores merecieran ninguna actuación de Mariano Rajoy, entonces presidente.

Otro caso de posible fallo <<in vigilando>> tan común en los gobiernos o los partidos políticos españoles, tan faltos de severidad para investigar y aclarar denuncias internas o de la prensa, muchas veces cerradas con un simple desmentido del afectado.

Cada vez es más evidente que la corrupción y no solo la relacionada con temas económicos, es una lacra en el mundo de la política, como también lo es en el mundo de algunas empresas u otros colectivos, y también que el <<es falso>> ha sido suficiente para abortar asuntos que luego han resultado ser ciertos y demostrados.

Y que, en una nación como la nuestra, que fue capaz de elevar la picaresca a género literario, necesita urgentemente, ya mismo, que funcionen los mecanismos existentes para prevenirla y corregirla, y que se creen otros nuevos, más eficaces, si fuere necesario.

Y un revulsivo social a todos los niveles, incluida la prensa. En España, como en todo el mundo, cada medio de comunicación tiene su propia línea editorial y es sabido, por ejemplo, que El País es más socialista y que ABC nació como periódico monárquico.

Y que cada uno ha defendido con más o menos intensidad sus planteamientos de izquierda o de derecha.

Pero nunca, quizás en la República, se ha llegado al grado de fanatismo, no ya en la política ni en la ciudadanía, también en los supuestos periodistas, bastantes, que tienen su carné y su información tan orientadas hacia un partido, que realmente pierden cualquier objetividad, llegando al extremo de no publicar información de interés púbico, o publicarla sesgada, si perjudica a <<su causa>>

Y todo esto tiene una mala solución a corto plazo. Muy mala.

Será necesaria un cambio importante en la educación, incluyendo una asignatura de <<forma de Estado y análisis de la Constitución>> en algún ciclo, que los periódicos dejen de ser arietes de sus enemigos (¿quién es el enemigo de un periódico?), sin abandonar su línea editorial y, lo más difícil, por no decir imposible, la pedagogía de los gobiernos y los partidos políticos, que deberían llamar canallas, sin ambages, a los canallas, aunque sean sus canallas.

Y asumir responsabilidades políticas y personales, mucho más allá de darles de baja en sus partidos

Incluso, llegando a la utopía, crear la figura del <<defensor del votante>>, ajeno a cualquier partido político, al que recurrir en caso de que nuestros representantes se comporten inadecuadamente, ya que, aquí, mientras no se cambie la maldita ley electoral y se eliminen las listas cerradas,  y a diferencia de Gran Bretaña, los grandes incumplidores que se sientan en los escaños del Parlamento, no tienen obligación de tener una oficina abierta para que podamos manifestarles directamente nuestra opinión sobre determinados temas, recriminarles sus errores o, ¡que ensoñación!, felicitarles por lo bien que lo hacen.

Que la justicia actúe con Montero como suele hacer con todos los encausados, como así será y a seguir soñando en que, algún día, esta nación volverá a ser lo que fue en los años 80, en los que, por cierto, también tuvimos corruptos juzgados y condenados, porque tampoco se ejercía suficiente control sobre políticos, funcionarios o empresas.

A diferencia de los ciudadanos de a pie, los mortales, que siempre estuvimos controlados.

Valencia, 18 de julio de 2025

José Luis Martínez Ángel

La perla de hoy. Los familiares y amigos de los políticos.

Iba a contestar brevemente a un amigo que se lamentaba de que no se ponga fin <<al fango en la política de este país buscando antecedentes en la familia política de los políticos>>, pero he pensado que el tema tiene la suficiente trascendencia para merecer un comentario más amplio.

Es cierto que, durante años, todavía dura en parte, existía un pacto no escrito entre los políticos en ejercicio de no sacar a la luz asuntos de cintura para abajo, pero, comentarios sobre familia o parejas, siempre los ha habido.

De escándalos sexuales no. Incluso, hace muchos años, se hablaba de un burdel en Madrid, concretamente en Princesa, muy reservado y exclusivo, donde podían encontrarse con buena compañía algunos que esa misma mañana se habían tirado de los pelos, políticamente, en el Parlamento.

En cuanto a destape de asuntos de familiares o amigos, recordemos el de Alfonso Guerra, cuando se quedó bloqueado con su novia, la otra, en Portugal por un atasco en la carretera e hizo que mandaran un Mystère, los Falcon de entonces, para llegar a tiempo a una corrida de toros en la Maestranza. O el de los <<cafelitos>> de su hermano Juan, el gran conseguidor andaluz,

Son dos casos significativos, ejemplo de muchos otros que se han denunciado en el Parlamento o maldecido en sus pasillos, en la acepción << hablar con mordacidad en perjuicio de alguien, denigrándolo>>.

Y, como ejemplos recientes, el sacar una y otra vez la famosa foto de Feijòo con un amigo que, más tarde, fue juzgado por narcotraficante, cuando parece que las muchísimas fotos de políticos/as con Leire Díez, con Koldo, con Ábalos o con Santos Cerdán, eran pura casualidad, porque, conocerlos, no los conocían de nada. O cuando, recientemente, el gobierno acusó a la pareja de Feijòo de algo que resultó ser una noticia falsa, sin que se hayan disculpado, o los años, ¡años! que llevan atacando a Ayuso porque su pareja actual cometió delitos fiscales cuando ni siquiera se conocían.

Y ¿por qué han tomado tanta fuerza estos asuntos y hasta se ha descubierto que alguien del entorno del PSOE, no se si del gobierno, ofrecía con desesperación vídeos de contenido sexual de algún juez?

En i opinión porque, tiempo ha, estos asuntos se mezclaban con otros propios de cada gobierno, como los debate sobre los Presupuestos Generales, la aprobación de leyes o enmiendas, los debates sobre el estado de la nación, o cosas similares, por lo que no había demasiado tiempo para tratar temas personales que, por otra parte, no llevaban a ninguna parte.

Pero esto cambió radicalmente desde que Pedro Sánchez declaró haber levantado un muro contra la derecha y la nación española se convirtió en un mercadeo continuado con separatistas y partidos que han ido a lo suyo, cobrando con cada apoyo prestado al presidente una libra de carne del Estado, como ocurría en el Mercader de Venecia. Libra de carne que ha ido entregando en mano el propio Pedro Sanchez y su consejo de ministros en cada una de las ocasiones.

Y con este panorama, la democracia española se ha quedado sin libertad ni representación real de los españoles en el Parlamento.

Los debates políticos han ido languideciendo hasta desaparecer, sustituidos con los <<y tú más>> que han crecido conformes se agotaban los temas recurrentes, como Franco y similares.

Y el gobierno de España sobrevive sin contar con el Parlamento para las grandes decisiones. Y España está perdiendo peso a pasos agigantados en el Parlamento Europeo, en la OTAN y en otros foros internacionales. Y tenemos una situación confusa, muy confusa, con Venezuela o con Marruecos, que, pese a la famosa cesión sobre el Sahara, no ha abierto las fronteras de Ceuta y Melilla, como nos dijeron que harían, porque el hacerlo sería reconocer que ambas ciudades son otra nación.

Y se acaba de llegar a un acuedo con Gibraltar del que desconozco el texto, pero en el que no se reconoce nuestra soberanía.

Y cuando se llega a estos niveles, como ocurre en las sociedades más atrasadas, se pierde la nobleza de lo colectivo y se divide deliberadamente a los ciudadanos en dos bandos: <<los míos>>, o basura.

El otro día, en una conversación tranquila y racional con otra persona racional de otra ideología, le recordaba que ninguno de los gobiernos del PP ha deshecho leyes de gobiernos socialistas, como la del aborto, tan en contra de su ideología, la de los matrimonios homosexuales u otras parecidas. Y se celebran sin ningún problema cabalgatas <<del orgullo>> en ayuntamientos <<de derechas>> en la que se exhiben pancartas de odio contra los que permiten que se celebren. ¡Que contradicción! ¡Cuánto cinismo político!

Y sin embargo los relatos insisten y muchos se lo creen, que si gobierna el PP se acabaron las libertades.

En fin y para terminar porque este texto podría ser muy largo, hemos llegado a un punto en el que no se siquiera como somos capaces de reconocernos, siendo muchos los que vivimos la transición y el enorme salto cualitativo que ello supuso, ahora convertidos en malditos inquisidores de los que no piensan como nosotros, por obra y gracia de una generación de políticos inmorales y de media capa, que encima y por si faltaba algo, han permitido que la corrupción y las malas maneras campen por sus respetos en las alturas del gobierno y del partido que le sostiene.

Valencia, 12 de julio de 2025

José Luis Martínez Ángel

Perlas del día. Eufemismos y conceptos engañosos, o el Comité Federal del PSOE

<<Pido perdón>>, dicen los que han hecho algo mal y los pillan in fraganti. <<Asumo toda la responsabilidad>>, frase repetida con demasiada frecuencia por responsables políticos y cargos institucionales, que, o no hacen nada, o castigan con supuestas destituciones a terceros, aunque, en realidad, suele ser un cambio de puesto de trabajo dentro de la administración.

Porque los líderes políticos, en este caso Pedro Sánchez porque es el que manda y ha permitido que la corrupción haya crecido a su alrededor como crecen las setas en el otoño de nuestros bosques, siempre tienen sus <<niños de los azotes>> a los que castigar cuando son ellos mismos quienes cometen las faltas o los delitos.

Y cuando le exiges algo al responsable final por acción u omisión, pone cara de extrañeza, o de víctima del mundo y sus circunstancias, e insiste en que <<ya ha asumido la responsabilidad>>.

Quizás un poco exagerado lo que digo, pero no tan lejos de la realidad.

Se insiste, él mismo lo repite, en que Pedro Sánchez gobernará hasta el 27. Yo soy de los que creen que, si la justicia no le encuentra algo personal, se mantendrá en su puesto hasta el final de la legislatura, pero lo de <<gobernar>> es un eufemismo. Lo correcto sería decir que se mantendrá en el cargo y vivirá en la Moncloa, porque gobernar, teniendo a todos sus apoyadores con ganas de demostrar que <<ellos no son como el PSOE>>, ni de broma.

<<Actuar con contundencia>> es algo muy subjetivo para según quién, Porque el PSOE mantuvo en la militancia a Ábalos durante muchos meses y se dice que negoció con él varias salidas personales no se sabe a cambio de qué.

Y en el caso actual, el de Santos Cerdán, no ha existido la tan cacareada expulsión fulminante que repiten, añadiendo el consabido <<no como algunos>> tan común a todos los partidos. Se le pidió que se diera de baja en el partido y renunciara a su escaño, cosa que hizo varios días después que, supongo, dedicó a <<sus labores>> como investigado por la justicia.

Incluso ahora, sabiendo lo que hizo, parece que alguien se está moviendo para que tenga más de un abogado, alguno de ellos colaborador principal en las tramas ocultas que coordinaba Leire Díez

El PSOE reúne a su Comité Federal para <<discutir>> el problema del partido y decidir si apoyan las propuestas de Pedro Sánchez y, de verdad, me temo que la ciudadanía española, preocupada por sus tardeos o sus vacaciones, todos menos el 26 % en el umbral de la pobreza, no deben estar enterados de que la gran mayoría de los que lo componen ocupan cargos en la administración o en puestos relacionados con el gobierno.

Y que, naturalmente, si el presidente convoca elecciones, se encontrarían en la calle y, en muchos casos, sin oficio ni beneficio.

La puesta en escena, la esperada: caras de compungidos, pero un <<no te rindas>> casi unánime.

Este era el mundo de los mentirosos, pero ya empieza a ser el de los delincuentes potenciales que nos gobiernan, apoyados por los que, sin ellos, no pintarían lo que pintan en las decisiones de gobierno y de Estado.

Y tendrían que buscarse la vida como todo hijo de vecino.

Y, encima, Pedro Sánchez, el de las frases hechas y pose teatral, que en eso es un maestro, nos habla de sacrificios y de capitanías de barcos. Y nada más falso y sin fundamento. Porque yo he formado parte de una tripulación, de las de verdad y sé que un capitán ha de reunir muchas virtudes: conocer su oficio, conocer el mar y, muy especialmente, tener honor, ser un ejemplo para todos los que dependen de él y de su pericia.

Que sabe capear temporales, claro que sí, temporales que no ha creado. Y el que garantiza que la nave llegará a buen puerto siguiendo las rutas más seguras.

Que casi nunca son las más cortas.

Y luego la gran patraña de que debe seguir para que España siga yendo bien.

La macroeconomía si, viento en popa, pero tenemos una nación en la que un 26 % tiene riesgo de pobreza, que la creación de empleo se debe casi exclusivamente al turismo o a la función pública, que no es empleo productivo, y no a planes geniales del gobierno de la nación y que la deuda pública crece día a día.

Una nación que no presta atención a la industria, la que crea empleo estable y de calidad y en la que todos, absolutamente todos, incluida la nueva burguesía de funcionarios y pensionistas, tenemos menos poder adquisitivo que hace siete u ocho años.

En resumen, más de lo mismo o, seguramente, mucho peor.

Valencia, 6 de julio de 2025

José Luis Martínez Ángel

Perlas del día. De como salta la sorpresa y Pedro Sánchez ve amenazada su legislatura.

Todo era vino y rosas para él, aunque las rosas tuvieran las espinas de que pudiera mantenerse en el poder, pero no gobernar, o que tuviera que trocear España para hacerlo.

Pero, o tiene algo que ver con las tramas corruptas de sus colaboradores más cercanos, o ha estado tan ocupado viajando en el Falcon, trabajando su imagen internacional y animando a su cuadro de guionistas para que fabricaran los relatos, frases hechas y chascarrillos que pasan cada mañana a su núcleo duro, que no se ha enterado de lo que pasaba a su alrededor.

Y ahora, Pedro Sánchez, que es un superviviente de donde los haya y ha capeado marejadas, borrascas, mares arbolados y hasta montañosos, sin apenas levantar una ceja ni apretar la mandíbula, se encuentra en una situación absolutamente nueva para él:

No puede controlar lo que pasará, porque no sabe lo que los otros saben y que, inexorablemente, irá saliendo a la luz poco a poco durante los próximos días.

Y, en esta situación, ni le salva Franco, ni los <<chanchullos>> de Ayuso, ni la famoso foto de Feijóo con su amigo, que a estas alturas debe estar raída y cuarteada, ni el fiscal general. Ni siquiera el <<tú más>> porque podría ocurrir que su <<más> sea mucho más gordo que el de los demás.

Y es por eso por lo que, para ganar tiempo, el otro día se nos presentó en carne mortal, maquillado de dolorosa, con aire compungido, pero sin aclarar nada de lo hecho y de lo que va a hacer.

Ni asumir responsabilidades, por supuesto, más allá de un <<lo siento>> lastimero oido en otros tiempos y por otras personas.

Hasta ese <<me mantendré hasta el 27>> le salió muy bajito, como si no quisiera que le oyéramos.

Personalmente no me cuadra como el tipo de político que <<trinca>> dinero público, ni tampoco que lo consienta deliberadamente. Que es un prepotente, endiosado como nadie que, creyendo ser más que el que más, ha consentido las salidas de pata de banco de su mujer, sí.

Que ha paseado su hermosura y su donaire por todo el mundo creyendo que iba a hechizar a los poderosos del orbe como ha hechizado a Montero, Marlasca, Margarita Robles y tantos otros, también.

Pero ahora se encuentra en absoluta debilidad, esperando los bocados financieros y políticos de los partidos que le apoyan en el gobierno, el dejarle caer de su Soraya y otros miembros del gobierno si ven algo que les puede salpicar, sin tener aprobados los presupuestos, con unas cuentas del reino absolutamente desequilibradas por la deuda y con la amenaza de tener que aplicar recortes importantes en las partidas de salud y bienestar  por el aumento disparatado, por desordenado, de las pensiones, y por la presión inevitable de la OTAN para que invierta de verdad en gastos de defensa, sin la posibilidad de venderles cromos.

Porque ahora se le ha caído de las manos el guion de que no aporta más porque no puede y argumentos similares. Eso lo podría haber hecho después de intentar reorganizar esta nación que tiene hecha unos zorros, pero ahora que ha perdido la credibilidad por su falta de control, como mínimo, ya no le vale.

Y, sobre todo, porque, como decía, no tiene ni idea de lo que puede sacar a la luz los Aldama, los Ábalos, los Santos, los Koldo y todos los delincuentes que ha conocido, puede que protegido, en los últimos tiempos.

Y el avance lento, pero constante, de las causas judiciales abiertas, que no va a poder parar ese fiscal general al que no deja dimitir, ni los relatos de <<fango>>, <<persecución política>>, ni el resto de las cortinas de humo que ha lanzado durante todos estos tiempos.

Ni tampoco sus fieles de los medios, porque hasta El País empieza a mirar hacia otro lado.

Leo en un titular de hoy: <<Intxaurrondo, Cintora, Javier Ruiz y Fortes protegen a Sánchez en TVE en su peor momento>>

Siempre quedarán sus últimos de filipinas, claro está, pero cuando un barco se hunde, las ratas salen de sus rincones, porque, sabiendo que es muy probable que se ahoguen en el mar, lo que tienen claro es que, si no lo intentan, morirán cuando se acabe de hundir.

De momento controla el comité federal, pero no sabe hasta cuando, ni tampoco si a algún congresista le apetece hacerse el héroe y anuncia que ya no seguirá más las instrucciones de sus líderes en el parlamento.

Y ¿quién sabe? Puede que hasta el PNV haga uno de esos giros interesados disfrazados de dignidad a los que nos tiene acostumbrados y diga que mejor VOX que un presidente corrupto o rodeado de corruptos.

Cosa que, seguro, saben desde hace tiempo (¡bueno es el PNV!) pero que acaba de descubrir.

En fin, esto es un culebrón de mucho más calado que los que nos muestran en las televisiones, pero, lamentablemente, con guionistas delincuentes amenazados por la justicia y que contarán lo que saben, para tratar de conseguir posibles beneficios legales o por pura venganza.

Porque otra cosa clara, muy clara, es que Pedro Sánchez no es de los que se gana amigos precisamente

Valencia, 16 de junio de 2025

José Luis Martínez Ángel.

“Magia Borrás”

Pedro Sánchez ha sacado de la Moncloa al ex director del Gabinete de la Presidencia del Gobierno, Oscar López, del que se dice que era el no va más creando estrategias, relatos y posverdades para el cada día de los “repite mensajes” oficiales, y lo ha nombrado ministro de Transformación Digital y Función Pública.

Seguro que lo va a bordar, porque es muy inteligente y está capacitado para todas las “transformaciones digitales” que sea menester, mucho más formando parte de un gobierno que ha demostrado ser muy progresista en ese campo.

Y, como ejemplo, recuerdo, entre otros muchos, cuando señalaron con el dedo a un iletrado como Miguel Iceta y lo “transformaron” en Embajador Delegado Permanente de España en la UNESCO sin tener ninguna formación para el cargo.

O a Ximo Puig, el que fue incapaz de mantener su puesto de presidente de la Generalidad Valenciana, como embajador de España ante la OCDE, que tampoco es moco de pavo.

¿A que tiene mérito?

No es el único gobierno que ha hecho maravillas con “lo digital”, pero este destaca mucho sobre el que más, especialmente porque, en la etapa Sánchez, la mayoría de los “transformados digitalmente”, como Iceta, no tenían preparación para los cargos conseguidos, o, teniéndola, sufrían de alguna incompatibilidad manifiesta. Incompatibilidad legal o ética, que, tratándose de un gobierno supuestamente democrático, tanto da que da lo mismo.

Y así hemos visto a ministros del gobierno ocupando directamente cargos en la judicatura o en puestos clave de las instituciones del Estado.

Sin ir más lejos, ayer mismo anunciaron que van a publicar un Decreto Ley por el que amplían el número de consejeros de la televisión nacional y reducen a mayoría simple los votos necesarios en el Parlamento para sus nombramientos. Nuevos consejeros que no van a hacer que la televisión pública sea más favorable al gobierno, porque sería imposible, pero sí para colocar a terceros en esos puestos, poco trabajo y excelentes salarios y conseguir votos de cara a la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado.

¿Será por dinero?

Mucho dedo, mucho morro y, como en el caso de TVE, auténtica “Magia Borrás”, que es la buena desde que mis hijos eran niños.

Aunque, no sé por qué, todos estos movimientos, estas prisas, me huele a nervios y a un “por si acaso”.

Valencia, 23 de octubre de 2024

José Luis Martínez Ángel.

P.D.

Yo empecé mis comentarios calificando como PSOE al grupo de poder de la nación, aunque pronto cambié a definirlo como sanchismo, porque, con sus actuaciones, se alejaban cada vez más de la doctrina histórica de este partido.

Luego llamé guardia de corps al núcleo duro que rodea al presidente, formado por la mayoría de sus ministros, a los altos cargos del Parlamento y de los órganos directivos del PSOE actual. Y en este momento les llamo secta, porque como tal están actuando.

Secta con líder, siempre dispuestos a hacer lo que sea necesario para conseguir sus objetivos, aunque se utilicen métodos faltos de ética y de dudosa legalidad.

Y espero quedarme en este calificativo, el de secta, sin pasar a mayores, porque lo que está ocurriendo y el comportamiento de muchos de los componentes de esta organización, apunta a que pudiera ser necesario hacerlo.

El Artículo de Jesús Cacho

No soy lector habitual de Jesús Cacho, pero un amigo me ha recomendado un artículo suyo publicado esta misma mañana, titulado “¿está muerto el caimán?”, en el que, entre otras muchas cosas, reproduce una de las frases de Frédéric Bastiat, liberal francés de principios del siglo XIX, que decía:

Cuando el saqueo se convierte en una forma de vida para un grupo de hombres en una sociedad, con el tiempo se crea un sistema legal que lo autoriza y un código moral que lo glorifica

Yo, que soy un modesto aficionado a escribir sobre hechos y sensaciones de lo que sucede en España desde hace algunos años, decía hace unos días corrigiendo a una amiga que había publicado la famosa frase “hecha la ley, hecha la trampa”, que la situación actual, desde la última legislatura, debería ser: “hecha la trampa, hagamos la ley que la ampare”.

Y no me refiero solo a la corrupción económico, que siendo grave es la que menos daño hace al Estado, sino a todas las maniobras que están dirigidas a que el Ejecutivo sea el único poder real de la nación, ocupando los otros dos, el Legislativo y el Judicial, de forma más o menos sibilina al principio y totalmente descarada en la actualidad. Descarada y con visibles urgencias.

Es lo que he venido denunciando desde mi modesta plataforma, con el añadido, y también lo decía muy recientemente, de que los líderes políticos de este supuesto PSOE, solo reconocible al que surgió en Suresnes por las siglas, han conseguido que, cuando se utiliza el término “corrupción”, se limite a los casos en los que alguien utiliza dinero público para enriquecimiento personal o del partido al que pertenece, quitando importancia a todo lo demás, especialmente lo que suponga uso indebido de cargos públicos para este deslizamiento continuado desde una democracia limpia, la conseguida en la transición, hasta este alto grado de autarquía del gobierno de la nación, siempre en su provecho y con el “bien mayor” de mantenerse en el poder cueste lo que cueste.

Estrategia absolutamente sucia, antidemocrática, por muy legal que resulte, y desleal con el Estado.

Porque todos los casos de corrupción por mal uso del dinero público, siendo escandaloso en cantidad, desde Filesa, trama montada para financiar al PSOE, los casos Carmen Mestre, Roldán y tantos otros que se enriquecieron personalmente en la etapa de Felipe Gonzalez, los muchos casos de chorizos del PP con pulsera con bandera nacional pillados metiendo la mano en las arcas públicas, los muy importantes de los ERES y otros tangenciales de Andalucía, los protagonizados por dirigentes de UGT o de Comisiones Obreras, también en Andalucía o en otros lugares de España, no son más que “chocolate del loro”, carne de titulares, que apenas han provocado problemas al Estado.

Se ha tratado, repito, de casos de chorizadas aisladas, aunque parezcan una multitud y el importe total de lo robado apenas araña ligeramente los presupuestos Generales del Estado.

Nada que realmente haya causado más daño a la nación que el mal ejemplo de los pillados metiendo la mano donde no debían.

Sin embardo, los nombramientos a dedo para cargos públicos de personas “amigas” del poder sin preparación para desempeñarlos que nos han costado millones y prestigio, las famosas puertas giratorias, los tráficos de influencia y, sobre todo, el debilitamiento de nuestras instituciones colocando en puestos clave a personas afines, como es el caso actual del Congreso o del Constitucional, para asegurarse la estrategia de cambiar la Constitución por la puerta trasera a base de debilitar su contenido, o redefinir delitos a conveniencia del gobierno, eso si que son casos gravísimos de corrupción que, por otra parte, serán muy difíciles de enderezar.

Son, en menor medida y sin la violencia histórica de otros que también fueron elegidos democráticamente, lo que hizo Hitler en su tiempo, lo que ha hecho y está haciendo Putin y lo que hacen tantos sátrapas que gobiernan naciones americanas.

Siempre con el mismo proceso: llegar al poder por unas elecciones y, una vez conseguido, aferrarse a él tergiversando la letra o, en nuestro caso, el espíritu de los constituyentes.

Y en ello estamos. En algo muchísimo más importante que los casos Koldo, Ábalos, Armengol y todos los que vayan apareciendo conforme se avance en la investigación sobre la compra de las mascarillas.

Y, curiosamente, podría ser este caso y no el intento de colar la Ley de Amnistía en beneficio del gobierno y de delincuentes condenados o perseguidos, el que haga caer el gobierno de Pedro Sánchez con el apoyo de todos los desleales a la nación que ha podido encontrar por los rincones. Debajo de las piedras, dijo literalmente.

Sería una paradoja digna de estudiar en los mismos foros internacionales que estudiaron la transición.

Otra batalla, la de Sánchez, que se perdería, de ser así, porque su caballo perdió una herradura. En este caso la mascarilla.

Valencia, 3 de marzo de 2024

José Luis Martínez Ángel

El Marruecos de hoy, el Marruecos de siempre.

Ayer se produjo otro incidente de mucha gravedad entre Marruecos y España cuando la policía marroquí abrió las puertas de la frontera y provocó un efecto llamada, que había empezado días antes, para que miles de sus compatriotas cruzaran la frontera en lo que era casi una invasión al estilo de la marcha verde, o al menos una puesta en escena tan propia de reino de Marruecos, para amenazar con una invasión a Ceuta.

Invasión que no van a llevar a cabo porque tendrían a medio mundo en contra, el mundo que más interesa a Marruecos, pero sí que creo que están dispuestos a escenificar sucesivos actos de fuerza y a provocar esas tensiones puntuales que tan buenos resultados están dando al reinado de Mohamed VI, como ya les dio a sus antecesores.

El pretexto reconocido ha sido que España ha acogido a un miembro destacado del Polisario para tratarlo de una determinada dolencia. No entro en detalles del nombre del acogido ni de cuál es su enfermedad porque casi no viene a cuento ya que no es más que una excusa. El tema de fondo es la falta de apoyo de España a la anexión del antiguo Sahara Español, apoyo imposible entre otras cosas porque somos los administradores del territorio nombrados por la ONU hasta que se resuelva el conflicto mediante un referéndum del pueblo saharaui que dudo mucho que se llegue a realizar.

Se dice que Marruecos es el vecino incómodo para nosotros y que no tenemos más opción que entendernos con ellos y llegar a acuerdos en sus peticiones. Si, pero no.

Marruecos no es el vecino incómodo. Es el vecino egoísta que trata de sacar partido, y a fe que lo consigue, de todas sus ventajas estratégicas y con el que es muy complicado negociar porque son dos partes totalmente diferentes. Por un lado, la España moderna y democrática y por otro un estado corrupto gobernado por un monarca saudita, lo que le convierte en la cabeza política y religiosa de sus súbditos, poseedor de una inmensa fortuna, en parte recibida de su padre y aumentada por sus propios negocios y trapacerías.

Y que nos chantajea amenazando los negocios de españoles en Marruecos, negocios que generan riqueza en su país y que están compartidos con el reino marroquí porque así es la ley y que cobra y mucho por actuar como barrera de la inmigración subsahariana y de los propios marroquíes.

Pero esto es una situación crónica que ha empeorado en los últimos años por razones políticas relacionadas con el prestigio del gobierno español y de la creciente influencia de Marruecos en el sostenimiento del estado israelí, que permitió que Donald Trump le designara como aliado preferente en la zona, dejando a un lado a España y sus bases compartidas.

Durante la dictadura de Franco, Marruecos tuvo mucho cuidado en no tocarle mucho las narices al dictador porque sabían que Franco no se vería en la obligación de dar cuentas a nadie ni en España ni en foros internacionales y que respondería con contundencia a cualquier provocación. Yo mismo he sido testigo ocasional y en primera persona, cuando estuve embarcado en el Lepanto, del exquisito cuidado que tenían las patrulleras marroquís de no incordiar ni intentar secuestrar a pesqueros españoles si tenían a la vista patrulleras o barcos de guerra españoles porque sabían que se les podía responder incluso con acciones armadas.

Y solo cuando Franco estaba gravemente enfermo y se nombró al entonces príncipe Juan Carlos Jefe de Estado provisional, se atrevieron a lanzar la famosa marcha verde porque sabían que en España había un vacío de autoridad que impedía tomar decisiones drásticas.

Desde ese momento Marruecos aumentó la presión, especialmente buscando la anexión del Sahara y amagando con exigir la propiedad de las plazas de Ceuta y Melilla.

Para los que no conozcan los detalles, les recuerdo que el conflicto se recrudeció cuando las Naciones Unidas comenzaron el proceso de descolonización, exigiendo que se permitiera a las naciones colonizadas decidir su futuro mediante un referéndum en el que podían elegir entre mantenerse dentro de la nación colonizadora o declararse independientes. De las dos colonias españolas existentes en ese momento, El Aaiún decidió anexionarse a Marruecos y el Sahara Occidental decidió que no. La ONU resolvió que se celebrara un referéndum entre la población saharaui y que mientras fuera España la administradora oficial del territorio.

Marruecos nunca aceptó esta decisión y hará lo posible por consumar la anexión e impedir el referéndum.

Pero entonces se les pudo contener, entre otras cosas, por la buena política exterior de los gobiernos de la democracia. De todos ellos hasta la época Zapatero y su famosa sentada al paso de la bandera de los Estados Unidos y de los nombramientos políticos para algunas embajadas o cargos internacionales de especial relevancia.

Me explico: durante el tardo franquismo, España disponía de un cuerpo diplomático de mucho nivel, personas de prestigio, todas de carrera y con el valor añadido de su experiencia de nadar contracorriente y con éxito en un mundo predispuesto contra nuestra nación por la mala fama de la propia dictadura.

Y los primeros gobiernos de la democracia, hasta Zapatero, repito, tuvieron el acierto de mantener y aprovechar de forma inteligente el cuerpo diplomático existente y potenciar estas circunstancias reforzando las relaciones con América de Sur, Europa y hasta los propios Estados Unidos.

Lo que tuvo como consecuencia que naciones enemigas o pocas amigas reaccionaran muy positivamente, hasta el punto de que la imagen de España cambió radicalmente de ser una amistad indeseable y peligrosa a convertirse en una nación de referencia por su transición y por el buen nivel de sus gobernantes. Y, naturalmente y en buena medida, por la excelente imagen y las habilidades diplomáticas y como representante de la nueva España que proyectaba el Rey Juan Carlos. Imagen deteriorada con toda razón por sus actitudes personales, que no deben empañar su excelente gestión en la Jefatura del Estado.

Luego, con Zapatero, empezaron los nombramientos de personas de menor nivel en puestos clave, muchas veces por pura ideología y en algunas otras porque se utilizaron algunos de estos cargos internacionales, especialmente en los Estados Unidos, como puerta giratoria para gente de su partido, incluida alguna que otra exministra con poca o nula preparación para el cargo.

Y hasta entonces y gracias a la buena política exterior de España, parte de los conflictos con Marruecos se resolvieron como se deben resolverse. No con fuerza, sino con diplomacia y aprovechando el poder y la influencia de terceros. Por ejemplo, en un caso como este y en otros tiempos, el ministro de exteriores habría hablado con su colega marroquí, pero también habría descolgado el teléfono para hablar con su homónimo de los Estados Unido y pedirle que hiciera “una escuchita” a los vecinos revoltoso. Petición que habría repetido a otros países prestigiosos y amigos de España

¿Quién respalda ahora al gobierno español? Los países bolivarianos y comunistas de dentro y Sud América y no siempre. Y también la Unión Europea como entidad, aunque con mucha menos vehemencia por parte de muchos de sus países miembros.

Y casi que deje Usted de contar. Consecuencia lógica de una trayectoria confusa, con inclinaciones evidentes a posiciones totalitarias y contrarias a lo que es la trayectoria de la Comunidad Europea y de sus naciones más influyentes y de mayor prestigio.

Y de una nefasta gestión de asuntos exteriores de nuestro gobierno, hasta el punto de que en los últimos tiempos tuvo que desprenderse de Borrell a petición de los partidos que han apoyado a Sánchez. Y que ha dejado en manos de Zapatero buena parte de su política americana en una especie de subcontrata pactada o consentida.

Y amordazando de forma insensata la figura del Rey, que podría haber seguido la trayectoria de su padre apoyando a España cuando fuera menester y revitalizando en su persona la “marca España” que quiere personalizar nuestro ambicioso presidente y que tan malos resultados le está dando.

¿Tiene alguna solución el tema marroquí? Naturalmente que sí. En cuanto el gobierno español priorice sus acciones y recupere el prestigio necesario para convencer al resto de naciones occidentales de que también lo hagan.

Porque la estabilidad de Marruecos depende de que el mundo occidental, España el primero y la Comunidad Europea después, les recuerde que somos nosotros los que compramos sus productos, aunque también ellos sean grandes compradores y que la mayoría de sus mercancías tienen que pasar necesariamente por suelo español.

Y que, si deja de ser frontera de África con Ceuta y Melilla, nosotros podemos reforzarlas.

Y lo que es mucho más importante: Que la fortuna del Rey y gran parta de sus posesiones están depositadas en países occidentales. Y que si sigue manteniendo comportamientos indeseables puede sufrir embargos y bloqueos de cuentas, como le ha sucedido a Maduro, con lo que se terminaría su fabulosa vida.

¿Qué es muy difícil? Ya lo sé, pero no es imposible.

18/5/2021