Los idiomas oficiales en España y los aspavientos de Yolanda Díaz.

La locuaz vicepresidenta, la que pide por la boca que Pedro Sánchez dé explicaciones en el parlamento sobre la fontanera desconocida en el PSOE mientras facilita con sus votos que la mesa del Congreso lo impida hasta después del verano, califica como <<inaudito>>, <<broma de mal gusto>> y <<bochorno>> que Ayuso y también otros, se niegue a ponerse pinganillos si los asistentes independentistas a la conferencia de presidentes de autonomías se niegan a utilizar en dicha reunión una lengua con la que no le hablan habitualmente en los pasillos.

Decisión que yo comparto desde el profundo cariño que tengo al catalán, primo hermano del valenciano, que no ha pedido traductor, al gallego, que me deleitó en mis tiempos de estancia en Vigo y me sigue deleitando, y al vascuence, idioma primitivo y recio que me hubiera gustado conocer.

Pero una cosa es defender las lenguas y otra muy distinta utilizarlas políticamente, como pretenden estos <<grandes defensores>> de las suyas, que en lugar de trabajar para que sean conocidas, queridas y admiradas como se merecen, consiguen hacerlas algo que no son: antipáticas y excluyentes.

Porque las tres lenguas, tan oficiales como el español, son vehículo de comunicación, de transmitir ideas, afectos y emociones y no barrera que separe a unos de otros.

Y por eso me indigna, en efecto, que una gallega de nacimiento y de convicciones, se preste a ese vil juego de eterna separación entre culturas que han coexistido y siguen coexistiendo pacíficamente en toda España cuando está en boca de los españoles, únicos dueños de nuestro destino como nación.

E por iso me indigna, en efecto, que unha gallega de nacemento e convicción, se preste a este vil xogo de separación eterna entre culturas que conviviron e seguen convivendo pacificamente por toda España, cando está na boca dos españois, únicos donos do noso destino como nación.

I per això m’indigna, en efecte, que una gallega de naixement i de conviccions, es preste a eixe vil joc d’eterna separació entre cultures que han coexistit i continuen coexintint pacíficament en tota Espanya, quan està en boca dels espanyols, únics amos del nostre destí com a nació.

Seguro que los madrileños de origen gallego, vasco o catalán que viven pacíficamente en la Comunidad de Madrid lo entienden, incluso apoyan, la decisión de la presidenta de su Comunidad.

Valencia, 6 de junio de 2025

José Luis Martínez Ángel