Óscar Puente es lo que es y Pedro Sánchez también

Visto con perspectiva española, yo no hubiera votado al presidente Javier Milei, pero no soy argentino y, por otra parte, cualquier opción es mejor que la que había.

Dicho lo cual, Javier Milei es el presidente de una nación amiga, muy amiga y con la que tenemos relaciones de todo tipo, empezando por las afectivas y terminando por las comerciales.

Por lo que, sin ninguna duda, el gobierno de España tiene la obligación ineludible de mantener las mejores relaciones con el gobierno argentino, como las tuvo con el muy corrupto de Alberto Fernández, mimado por el ala más radical del gobierno y amigo de su ala socialista.

Por lo que no tiene ninguna explicación que un ministro del gobierno español, creo que el que tiene mayor presupuesto, Óscar Puente, tuviera el atrevimiento y la imprudencia de criticar al presidente Milei, provocando un absurdo incidente diplomático con aquella nación.

Pero claro, Óscar Puente no tiene ninguna culpa de ser como es, un perro de presa maleducado, zafio y perdonavidas, sino este extraño presidente que dirige los destinos de nuestra nación de forma temporal.

Porque Óscar Puente no fue nombrado ministro por su brillante trayectoria como gestor o por sus dotes de negociación con las grandes empresas con las que tiene que relacionarse. Es uno más de los 247.000 abogados que hay en España y su único mérito fue conseguir la alcaldía de Valladolid, la que perdió en las últimas elecciones municipales.

Pedro Sánchez lo eligió, sin ninguna duda, para defender a muerte y con todo tipo de armas y bagajes esa barrera que levantó contra el PP, utilizando mensajes en “X”, por ejemplo, e intervenciones varias en otras plataformas de dudosa solvencia.

Y cometer semejante desatino, emplear los recursos del gobierno de la nación para mantener a raya a la oposición, tanto más en un ministerio de tanta importancia, junto con algún que otro despropósito, indica que se puede esperar del personaje que en este momento ocupa el puesto de jefe de gobierno.

Valencia, 5 de abril de 2024

José Luis Martínez Ángel