Está demostrado que el 11 M, el movimiento de los indignados por la mala gestión del gobierno y las brechas salariales, el que supuso el nacimiento de Podemos, rompió paradigmas sociales porque este grupo de nostálgicos demagogos y utópicos, los comunistas que intentaban volver a un pasado sin retorno, tratando de dar valor a la democracia popular sobre la representativa, ilusionó a indignados de todas las edades que, perjudicados por la brecha salarial, se agarraron a un clavo ardiendo. El clavo ardiendo, Podemos, que prometía vino y rosas a sus seguidores.
Con el tiempo, Podemos prácticamente ha desaparecido, pero los descontentos continúan y siguen buscando clavos a los que agarrarse.
Paradigmas que acabaron de saltar por los aires con la Pandemia, de la que surgió una sociedad menos dada al sufrimiento y focalizada, estoy exagerando, a un <<comamos y bebamos, que mañana moriremos>> atribuido a los gladiadores, en el que una parte de la población, los funcionarios y los que trabajan en empresas de mayor valor añadido en salarios y prestaciones, se volcaron en las vacaciones, los tardeos y cualquier cosa que supusiera vivir al día, mientras que los del otro lado de la brecha salarial sobreviven como pueden, cada vez más indignados porque no tienen acceso a trabajos estables y dignos, ni a una vivienda, mientras les sigue bajando el poder adquisitivo.
Grupo al que se ha unido los inmigrantes con papeles o sin papeles, que malviven trabajando en lo que pueden o cobrando en<<B>> si no pueden hacerlo legalmente
Y, lo comento como símbolo de degeneración, porque en España hemos alcanzado la cifra de ¡un millón doscientas mil bajas laborales!, con una horquilla de entre 30 y 40 días de baja promedio
Bajas facilitadas por un bajo control de la Seguridad Social, en parte por dejadez de los propios médicos, las menos, o por temor a represalias si el afiliado le pide la baja, los más.
En un mundo en el que una parte de los trabajadores, siempre los ha habido, pero ahora más, se quejan de sus jefes, que no les comprenden, o de las exigencias de las empresas, que no le permiten compaginar trabajo con otras actividades personales y novedades semejantes.
No digo, ni mucho menos, que no sea necesaria una cierta adecuación del trabajo a las nuevas tecnologías que se armonice con la vida privada del empleado, pero estamos en una auténtica subida negativa de ese péndulo que siempre ha buscado un equilibrio entre la necesidad de trabajar y someterse a disciplinas empresariales con el bienestar de empleado.
Y a los comentarios de LinkedIn o similares me remito.
Esos son los antecedentes socio políticos de esta España nuestra, que ha provocado un balanceo del péndulo, pero al otro extremo. Continúa existiendo el grupo de los cabreados que buscan soluciones, pero ahora, los nostálgicos demagogos y utópicos que intentan recuperar un pasado que no puede volver, tiene nombre y apellidos y se llama VOX.
Porque VOX está derivando hacia un sistema piramidal, de claro perfil dictatorial y de forma cada vez más notoria. Y los hechos lo demuestran:
- Manifiestan un menosprecio evidente al Rey, del que esperan que actúe como absoluto e intervenga en la actualidad de la nación para enmendar errores y abusos del socialismo, en contra del mandato constitucional.
- Critican a la Iglesia por razones parecidas, por no intervenir más de lo que lo hace en la vida política española, especialmente contra la izquierda, o por defender a los inmigrantes llegados a España, a los que no consideran tan seres humanos como lo son los nacidos en Barcelona o en Calatayud.
- Son enemigos declarados de las autonomías, propugnando que toda España se dirija desde un poder central.
- También nos sacarían si pudieran de la Comunidad Europea, porque no aceptan ataduras ni cortapisas de nadie que no sean ellos mismos o de ese supuesto líder nacional omnipotente, puede que el mismo Abascal. Una especie de papa del Palmar de Troya civil y a caballo en versión política.
- Y, en definitiva, desprecian la Constitución del 78 no acudiendo a los actos que se organizan en su honor.
Y, como ejemplo de lo que digo que puede pasar, pongamos las recientes elecciones en Aragón:
El presidente, del PP, convoca elecciones porque VOX no le firma los presupuestos y ahora se encuentra con que su partido ha ganado en escaños, pero VOX ha duplicado los suyos, adquiriendo, por ende, un poder de negociación muy superior al que tenía
La moraleja es que ahora está mucho más en manos de un VOX embravecido, que exigirá el oro y el moro para apoyar al nuevo gobierno o integrarse en él.
Lo sucedido, gravísimo por lo que supone, nos viene dado, en parte, por una estrategia evidente de Pedro Sánchez basada en tres puntos:
- Yo resucito a Franco
- Asocio directamente a VOX con la dictadura
- Insisto en que el PP y VOX son una misma cosa, versus el PP es tan ultraderecha como VOX
Resultado: ha conseguido, sin duda, estancar al PP a base de potenciar a VOX, pero también está perjudicando gravemente a su propio partido al poner en el candelero otra opción para los cabreados. Cosa que le da exactamente igual, porque no le impide ser presidente del gobierno.
Porque el PSOE hace tiempo que ha dejado de ser la esperanza de ese grupo que no llega a fin de més o no encuentra trabajo, el que coincidió con Podemos en su día y que ha comprobado que el gobierno actual no es la solución, porque España va bien, sí, gracias a los triunfos de la alta economía, los fondos europeos, al aumento de impuestos y la deuda, mientras que la doméstica está cada vez más perjudicada
Y que buscando a alguien que les prometa algo, aunque no estén seguros de que lo puedan cumplir, está votando a VOX. Esos y la gente joven que no ven claro su porvenir y que son más influenciables con consignas directas y comprensibles.
Como ilusionaba el Frente de Juventudes de mi infancia y juventud con sus arengas de patria grande y libre, sin fronteras y con un destino en lo universal.
Es un voto volátil que desaparecerá porque este partido nunca será de gobierno y no podrá cumplir lo que promete, pero, mientras, ahí está, como el perro del hortelano, que ni come ni deja comer. Solo ladra.
Y un PP confuso que no sabe a qué carta quedarse con VOX, si marcar diferencias o aceptar parte de sus postulados para llegar a acuerdos. Postulados y condiciones que ahora tendrá que aceptar en parte porque España es una nación democrática y en Aragón, nos guste o no, han votado lo que han votado.
Y no tendrá más remedio que pactar con VOX o repetir elecciones, lo que resultaría impensable si aceptamos lo que dice una frase que me gusta repetir, <<locura es hacer lo mismo una y otra vez, esperando resultados diferentes>>.
Así que, amigo Azcón, amárrese los machos y llegue a acuerdos. Yo le recomendaría que insista que entren en el gobierno y acepten, entre otras, las consejerías de vivienda y agricultura, dos en las que más han prometido soluciones.
Y, amigo Feijóo, aprenda la lección de lo que ha pasado en Extremadura y Aragón., porque lidera un partido que tiene buenos planes de futuro, pero si no son capaces de manejar adecuadamente el tema VOX, nunca podrán gobernar en España con un mínimo de estabilidad y solvencia. Ni en España ni en sus autonomías.
En cuanto a las consecuencias inmediatas para los aragonese, últimos responsables de lo que ocurra porque son los que han votado, supongo que serán mínimas porque un gobierno autonómico no puede contravenir las leyes aprobadas en el Parlamento, por lo que puede que se estanque algunas libertades o se controle a los inmigrantes de forma inapropiada, pero, como ha sucedido en otros casos, seguro que es más el huno que las pajas.
Todo esto son opiniones de un ciudadano libre que puede estar equivocado, pero que dice lo que piensa y que ve que estamos tomando una derrota muy alarmante que solo puede rectificarse si se recupera un PSOE de Estado, a diferencia de este sanchismo sectario y levanta muros que de socialismo solo le queda las siglas, y con un PP regenerado y bastante más centrado, pero que sigue muy confuso en alguno de sus planteamientos.
Valencia, 9 de febrero de 2026
José Luis Martínez Ángel.
P.D. y como ejemplo. Leído en prensa:
<<Con más del 66% de los votos, el exministro se impuso en los comicios de este domingo en la segunda vuelta de las presidenciales. Esto significó un revés para el líder de ultraderecha André Ventura y un respiro para los socialistas, que habían salido terceros en las legislativas. El espacio ocupará la presidencia tras dos décadas, en convivencia con la centroderecha que tiene el control del gobierno.>>
Un socialista moderado, de Estado, Seguro, que aportará sentido común a Portugal