Pedro Sánchez lo ha vuelto a hacer.

Ayer publiqué un comentario titulado << Normas de Seguridad Nacional y Protección Ante Emergencias y Catástrofes>> en el que aseguraba que Pedro Sánchez no declararía el estado de catástrofe o de emergencia nacional, no sé cuál es el nombre exacto en este momento y que terminaba diciendo:

<< La única explicación, según mi opinión, es que en una operación de este calibre se producirán algunos fallos, por muy bien que lo quieran hacer, y muchas insatisfacciones de los que se consideren perjudicados, que será una buena parte de las víctimas de la Dana.

Y eso, el coste político, es lo que nunca ha estado dispuesto a afrontar nuestro presidente del gobierno, Pedro Sánchez Pérez-Castejón, que, básicamente, vive de golpes de efectos positivos y que tiene verdadera obsesión en dar una imagen de gran estadista, certero en las decisiones y libre de las equivocaciones que otros cometerían en su caso.

De esta forma se puede apuntar todo lo que sea ayudas y colaboraciones con los valencianos, sin que le salpique ni una gota de los problemas de gestión que se puedan producir.

Me temo que eso es lo que hay.>>

Pues bien, lo ha vuelto a hacer. Como lo hizo en la pandemia y en la catástrofe del volcán de La Palma.

Dará dinero, mucho dinero, porque es, como afirmaba, una forma de quedar maravillosamente bien sin que le salpique ni una gota de barro de las calles valencianas, ese que se llevaron en la cara los reyes de España. Porque el dinero no le cuesta nada, no sale de su bolsillo. Lo rebañará del presupuesto, lo conseguirá de Europa, de nuevos impuestos o aumentando la ya muy crecida deuda nacional.

Seguramente este gesto cobarde no impactará en la opinión pública porque, desgraciadamente, estamos muy anestesiados y desconocedores de lo previsto en estos casos en las leyes españolas. Y así nos va.

Así que continuaremos soportando la falta de conocimiento del personal, la cobardía del presidente y los muchos errores que cometerá Carlos Mazón, que son los mismos que cometería cualquier otro presidente de comunidad, tan falto de conocimiento y de recursos para solucionar lo que le ha caído encima, como él.

Y a los valencianos afectados, que nos den. Eso es lo que menos importa. Solo somos personajes secundarios de esta maldita farsa.

Valencia, 5 de noviembre de 2024

José Luis Martínez Ángel.

Normas de Seguridad Nacional y Protección Ante Emergencias y Catástrofes

La enorme magnitud de lo acontecido en Valencia como consecuencia de la última Dana y la confusión en la información a la ciudadanía, interesada o no, aconseja que se analice con un poco de calma las competencias de cada cual en según que cosas para evitar frases como “quiero que todos me ayuden” o similares, que es tanto como decir que “desconozco quién tiene que ayudarme”.

No hay duda de que todos los organismos implicados han cometido errores que habrá que valorar en un futuro, pero ese no es el objeto de este artículo. Si lo es salir al paso de algún comentario de barbería en el que se afirmaba que el presidente autonómico no había pedido la ayuda necesaria al gobierno de la nación, o no ha ayudado a las víctimas como se esperaban.

Acabando con la gran pregunta: ¿para qué sirven las autonomías?

Pues bien, las autonomías sirven para muchas cosas, pero casi todas ellas relacionadas con la descentralización de las tareas administrativas y burocráticas del cada día y para hacer cumplir las leyes estatales y las particulares incluidas en sus propios estatutos.

Pero, desde luego, no hay ninguna que esté preparada para afrontar situaciones de seguridad ciudadana de envergadura, ni tampoco, para catástrofes naturales más allá de incendios forestales, en los que tampoco tienen “la autoridad”, porque la coordinación y la dirección operativa la lleva Protección Civil, los consorcios de bomberos y el resto de las organizaciones estatales o las previstas en cada comunidad.

Y son ellos los que, si procede, requieren la ayuda de la UNE o de medios aéreos al gobierno de la nación o las ayudas pertinentes a otras comunidades. Porque pedir ayuda a la UNE es una norma de uso, aceptada sin reservas por el gobierno Central y los autonómicos.

Pero no hay la menor posibilidad de que un presidente de comunidad pueda dirigir o coordinar las acciones convenientes para situaciones catastróficas. Y no puede hacerlo porque no tiene la autoridad necesaria para tomar decisiones.

Y es por eso por lo que, en estos casos, si el gobierno no lo hace, como debería, la autonomía debe solicitar que se declare emergencia nacional cuando en su territorio se ha sufrido daños de este nivel.

“Lo que tradicionalmente se conoce como declaración de zona catastrófica se recoge actualmente en la legislación como declaración de «zona afectada gravemente por una emergencia de protección civil», regulada en el capítulo V de la Ley del Sistema de Protección Civil.”

Que tiene como objetivo:

«Reforzar los mecanismos que potencien y mejoren el funcionamiento del sistema nacional de protección de los ciudadanos ante emergencias y catástrofes».

Y sigue:

La Estrategia de Seguridad Nacional plantea como objetivo en el ámbito de la protección ante emergencias y catástrofes, establecer un Sistema Nacional de Protección de los ciudadanos que garantice una respuesta adecuada ante los distintos tipos de emergencias y catástrofes originadas por causas naturales o derivadas de la acción humana, sea ésta accidental o intencionada.”

En uno de sus puntos dice:

Las líneas de acción estratégica que propone para alcanzar este objetivo son las siguientes:

  • Adopción de un enfoque integrador y potenciador de las actuaciones entre la Administración General del Estado, las Comunidades Autónomas y las Administraciones Locales -particularmente en los ámbitos de detección, planificación y desarrollo de actuaciones ante emergencias y catástrofes- para conseguir una acción preventiva, una respuesta adecuada y un uso eficiente de los recursos limitados disponibles. Estas actuaciones tendrán como referencia los principios de cautela y prevención, colaboración y cooperación, coordinación, solidaridad interterritorial, subsidiariedad, eficiencia, participación e igualdad.
  • Elaboración de un marco de referencia en la materia que propicie el impulso y la coordinación de esfuerzos, establezca prioridades y optimice los recursos para alcanzar objetivos comunes.”

En resumen: Que, invirtiendo los términos de lo que aquí está pasando, como debe ser, es el gobierno de la nación el que tiene que dirigirlo todo porque es el que tiene todo el poder y el único que puede publicar en el BOE.

Así, Defensa podría mandar tropas para ayudar a desescombrar, brigadas de ingenieros para construir puentes provisionales, pontones flotantes, o generadores para proporcionar luz eléctrica, caballería motorizada para ayudar en los desplazamientos, medicina militar, intendencia para suministrar comidas, ropa y material higiénico, helicópteros, etc.

En fin, todo lo que se necesite en cada uno de los lugares y en la justa proporción de hombres y recursos técnicos.

Montándolo como una operación militar, que de eso sabe mucho el ministerio, como está demostrando en despliegues internacionales.

 Y ¿porque no declara el estado de excepción? Al final el coste podría ser el mismo que ayudar con cuentagotas y siguiendo los criterios de un presidente de la Generalidad, licenciado en derecho en este caso y asesorado por consejeros que saben de todo esto menos que él.

La única explicación, según mi opinión, es que en una operación de este calibre se producirán algunos fallos, por muy bien que lo quieran hacer, y muchas insatisfacciones de los que se consideren perjudicados, que será una buena parte de las víctimas de la Dana.

Y eso, el coste político, es lo que nunca ha estado dispuesto a afrontar nuestro presidente del gobierno, Pedro Sánchez Pérez-Castejón, que, básicamente, vive de golpes de efectos positivos y que tienen verdadera obsesión en dar una imagen de gran estadista, certero en las decisiones y libre de las equivocaciones que otros cometerían en su caso.

De esta forma se puede apuntar todo lo que sea ayudas y colaboraciones con los valencianos, sin que le salpique ni una gota de los problemas de gestión que se puedan producir.

Me temo que eso es lo que hay.

Valencia, 4 de noviembre de 2024

José Luis Martínez Ángel.

Enlace con las normas de Seguridad Nacional, Protección Ante Emergencias y Catástrofes

https://www.dsn.gob.es/es/sistema-seguridad-nacional/qu%C3%A9-es-seguridad-nacional/%C3%A1mbitos-seguridad-nacional/protecci%C3%B3n-ante?fbclid=IwY2xjawGUCnVleHRuA2FlbQIxMAABHS57gmWqt9KZNcMryqPTWpEIT50xT3ahtbvvwe42AAH0T2CSiUx0rcIDWg_aem_xJXS7mrgqI8RcyEMwKIjnw#:~:text=Adopci%C3%B3n%20de%20un%20enfoque%20integrador%20y%20potenciador%20de,un%20uso%20eficiente%20de%20los%20recursos%20limitados%20disponibles

Mi salud mental necesita algo de sosiego.

La situación actual en Valencia y como me está afectando en lo personal, ha provocado que me replantee algunas cosas, entre ellas el retirar el estatus de “amigos” y bloquear las cuentas de algunos de mis disidentes tradicionales en Facebook.

Por supuesto seguiré dando mi opinión cuando lo estime oportuno, pero no creo que deba intervenir en foros ajenos, ni voy a permitir que mi web sirva de soporte para algunas intervenciones machaconas e intransigentes que cada vez se muestran más agresivas en quererme convencer de las bondades de sus revoluciones particulares con las que no tengo absolutamente nada que ver.

Naturalmente estos bloqueos no afectarán, o eso espero, a mi amistad con algunos de ellos, con los que mantengo zonas comunes en lo personal, aunque muy alejadas en los planteamientos sociales y políticos.

Cuando nos veamos podremos compartir recuerdos, pero, repito, como nuestros planteamientos políticos están tan alejados, cada uno con sus ideas y tan amigos.

Creo que nunca he faltado el respeto a nadie, o eso he intentado y sería muy triste para mí hacerlo después de tantos años de tratar de coexistir pacíficamente con todos y con todas las ideas. Con las ideas seguiré conviviendo sin ningún problema, con los extremismos excluyentes ya no soy capaz.

Valencia, 3 de noviembre de 2024

José Luis Martínez Ángel.

“Magia Borrás”

Pedro Sánchez ha sacado de la Moncloa al ex director del Gabinete de la Presidencia del Gobierno, Oscar López, del que se dice que era el no va más creando estrategias, relatos y posverdades para el cada día de los “repite mensajes” oficiales, y lo ha nombrado ministro de Transformación Digital y Función Pública.

Seguro que lo va a bordar, porque es muy inteligente y está capacitado para todas las “transformaciones digitales” que sea menester, mucho más formando parte de un gobierno que ha demostrado ser muy progresista en ese campo.

Y, como ejemplo, recuerdo, entre otros muchos, cuando señalaron con el dedo a un iletrado como Miguel Iceta y lo “transformaron” en Embajador Delegado Permanente de España en la UNESCO sin tener ninguna formación para el cargo.

O a Ximo Puig, el que fue incapaz de mantener su puesto de presidente de la Generalidad Valenciana, como embajador de España ante la OCDE, que tampoco es moco de pavo.

¿A que tiene mérito?

No es el único gobierno que ha hecho maravillas con “lo digital”, pero este destaca mucho sobre el que más, especialmente porque, en la etapa Sánchez, la mayoría de los “transformados digitalmente”, como Iceta, no tenían preparación para los cargos conseguidos, o, teniéndola, sufrían de alguna incompatibilidad manifiesta. Incompatibilidad legal o ética, que, tratándose de un gobierno supuestamente democrático, tanto da que da lo mismo.

Y así hemos visto a ministros del gobierno ocupando directamente cargos en la judicatura o en puestos clave de las instituciones del Estado.

Sin ir más lejos, ayer mismo anunciaron que van a publicar un Decreto Ley por el que amplían el número de consejeros de la televisión nacional y reducen a mayoría simple los votos necesarios en el Parlamento para sus nombramientos. Nuevos consejeros que no van a hacer que la televisión pública sea más favorable al gobierno, porque sería imposible, pero sí para colocar a terceros en esos puestos, poco trabajo y excelentes salarios y conseguir votos de cara a la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado.

¿Será por dinero?

Mucho dedo, mucho morro y, como en el caso de TVE, auténtica “Magia Borrás”, que es la buena desde que mis hijos eran niños.

Aunque, no sé por qué, todos estos movimientos, estas prisas, me huele a nervios y a un “por si acaso”.

Valencia, 23 de octubre de 2024

José Luis Martínez Ángel.

P.D.

Yo empecé mis comentarios calificando como PSOE al grupo de poder de la nación, aunque pronto cambié a definirlo como sanchismo, porque, con sus actuaciones, se alejaban cada vez más de la doctrina histórica de este partido.

Luego llamé guardia de corps al núcleo duro que rodea al presidente, formado por la mayoría de sus ministros, a los altos cargos del Parlamento y de los órganos directivos del PSOE actual. Y en este momento les llamo secta, porque como tal están actuando.

Secta con líder, siempre dispuestos a hacer lo que sea necesario para conseguir sus objetivos, aunque se utilicen métodos faltos de ética y de dudosa legalidad.

Y espero quedarme en este calificativo, el de secta, sin pasar a mayores, porque lo que está ocurriendo y el comportamiento de muchos de los componentes de esta organización, apunta a que pudiera ser necesario hacerlo.

Las extravagancias de Pedro Sánchez

Pedro Sánchez ha sufrido otro revés judicial porque han desestimado su denuncia contra el juez Peinado alegando que su comparecencia se hizo como marido de Begoña Gómez y no como presidente del gobierno.

La secta ha reaccionado con su virulencia habitual, como era de esperar y el presidente, esta vez no se si como presidente, como secretario general del PSOE o como marido de Begoña, ha dicho que hay que abrir un debate social sobre la persecución que están sufriendo los líderes de la izquierda y sus familias.

Tendrá que explicarnos quién y cuantos son esos líderes porque yo no los conozco, a no ser que cuando dice “acosar” se refiere a presentar denuncias admitidas a trámite ante un juzgado, que, aparte de las suyas, casi tampoco conozco ninguna.

A no ser que considere acosados a Ábalos, Koldo, a los expresidentes insulares y a todos los afectados por el caso de las mascarillas y otros.

Por cierto, también han protestado airadamente por la redacción del auto, porque consideran excesivo el uso de la palabra “extravagante” la utilización de la Abogacía del Estado, con mayúsculas, para acusar al juez casi de ensañamiento por los agravios sufridos en su excelsa persona.

Con lo que ponen en evidencia de que, al margen de seguir creyendo que el presidente del gobierno es “más que el que más”, superior incluso a las leyes y la justicia de nuestro país, son muy poco letrados en nuestro precioso idioma español, porque la calificación de “extravagante” está perfectamente justificada y expresa exactamente el procedimiento empleado para el recurso.

Porque extravagante, según la RAE, significa, entre otras acepciones:

Del lat. mediev. extravagans, -antis, part. pres. act. de extravagari ‘andar errante por fuera de los límites’.

1. adj. Que se hace o dice fuera del orden o común modo de obrar.

2. adj. Raro, extraño, desacostumbrado, excesivamente peculiar u original.

Y es que andan tan ocupados desatando nudos que les están asfixiando o en ver que encuentran contra cualquiera de los líderes de la oposición, muy especialmente contra la presidenta de Madrid, que no tienen tiempo de asegurarse de que cuando dicen algo, lo dicen sabiendo lo que dicen.

Ni el coro del gobierno ni los ochocientos asesores de la Moncloa, siendo ochocientos una cifra aproximadamente real y no una exageración extravagante.

Valencia, 19 de octubre de 2024

José Luis Martínez Ángel

Por cierto, o los abogados del Estado que redactaron la denuncia sabían que no debían hacerlo y se excedieron en sus funciones, o, de no saberlo, deberían hacérselo mirar.

Y un pequeño añadido al super ego del presidente, que realmente se cree un héroe mitológico, haciendo mención de la prepotencia del lema de las casas Quirós y Velasco de Cantabria:

Antes que Dios fuera Dios

Y los peñascos, peñascos

Los Quirós fueron Quirós

Y los Velasco, Velasco.

Que luego, al menos los Quirós, sustituyeron por uno, también muy prepotente, pero un pelín menos:

Después de Dios, la casa de Quirós

Los seis votos de sangre. Los de la ignominia.

Hace más de veinte años y de manera profética, la madre de Joseba Pagazaurtundua, sargento de la Policía Municipal de Andoain asesinado por ETA, escribió una carta a Patxi López, en aquel momento presidente del Grupo Socialista en el Parlamento Vasco, al que pertenecía el asesinado, que, entre otras cosas, decía: «ya no me quedan dudas de que cerrarás más veces los ojos y dirás y harás muchas más cosas que me helarán la sangre, llamando a las cosas por los nombres que no son. A tus pasos los llamarán valientes. ¡Qué solos se han quedado nuestros muertos!«.

Por supuesto que no fue la única que se lamentó de la traición y falta de apoyo de algunos compañeros de los fallecidos, pero está fue la más mediática y, evidentemente, la más profética.

La parte “dirás y harás muchas más cosas que me helarán la sangre” es una frase repetida muchas veces y tantas otras ignorada, porque en este momento, efectivamente, el PSOE, como partido de gobierno, sí que dice y hace cosas que nos hielan la sangre. Y porque la parte que se refiere a la doblez del propio Patxi López, ahora defensor a ultranza de perdonar a asesinos que nunca pidieron perdón por haber asesinado, se ha convertido en una triste realidad.

Tan repetida que casi se ha convertido en un lema de las víctimas del terrorismo, heridas muchas veces en su sensibilidad, desatendidas a causa de intereses espurios y viviendo sus duelos de frustración en frustración. 

Hoy nos hiela la sangre que el presidente del gobierno, secretario general del PSOE, haya negociado con Bildu asegurar sus seis votos, todavía con rastros de sangre, a cambio de concesiones inmorales a gente que no ha hecho ni el más mínimo esfuerzo para merecerlas. A los del tiro en la nuca y a los relatores actuales de una historia que los hace aparecer como héroes salvadores de la patria vasca.

A los que organizan fiestas de bienvenida a asesinos declarados cuando salen de la cárcel. Asesinos que han cumplido sus condenas, sí, pero que se muestran desafiantes, con los puños levantados, las mandíbulas apretadas y ese brillo en los ojos al que solo tienen derecho los que sufrieron por causas justas, no a los que asesinaron indiscriminadamente a niños, a funcionarios de todo tipo, a políticos, a civiles, o a los que no pagaban ese “impuesto revolucionario” al que creían tener derecho, típico de mafiosos de la peor ralea, vigente hoy en lugares donde campan por sus respetos bandas de narcotraficantes de Méjico o de otros lugares del mundo.

Asesinos incluso de otros etarras, los que fueron carne de su propia carne, porque decidieron dejar la lucha armada, como Yoyes y otros, ya que, según ellos, sus asesinatos eran justos y necesarios. Lo que se merecían los traidores a “su” patria vasca.

En cuanto a Patxi López en particular, al que siempre he considerado un superviviente de la política con pocas luces y menos merecimientos, el que fue lendakari con los votos del PP y rival de Pedro Sánchez a la Secretaría General del PSOE, se ha acomodado sin condiciones a la sombra del gran traidor, dando un salto degenerativo y en la peor dirección. La de la mentira histórica y la justificación de lo injustificable.

La que hace que Bildu se sienta más justificado para exigir al gobierno actual lo que otros gobiernos no les dieron, razón por la que ETA asesinó a 850 ciudadanos de todas las condiciones e hirieron a muchísimos más.

Y así ha sido hasta que Pedro Sánchez necesitó los seis votos manchados de sangre de Bildu y no ha tenido inconveniente en conceder todo lo que le han pedido, impunidad, protagonismo y poder real en el País Vasco.

Y si es tan justo como afirma ahora ¿por qué no lo decretó el primer mes de su mandato? No. Ha tenido que ser ahora, después de seis años de poder hacerlo, porque ahora, amenazado por muchos flancos, es cuando necesita imperiosamente apalancar los votos de los filoterroristas.

Dirás y harás muchas más cosas que me helarán la sangre”, decía la madre de Joseba Pagazaurtundua. Pero también me la hiela a mí, porque esto, las concesiones del gobierno, no es el fin de nada, solo un paso más en la misma dirección, antes matando, ahora consiguiendo autoridad para proponer y quizás conseguir barbaridades jurídicas y lógicas, como que las Fuerzas del Orden Público, las que nos protegen, se sientan cada vez más indefensas ante antiguos asesinos, convertidos ahora en matones de barrio con total impunidad para hacer lo que les venga en gana.

Permitiendo que cualquier alborotador agresivo pueda atacarles con piedras, barras de hierro o con adoquines, mientras que los responsables de mantener el orden, solo podrán pararlos con mucho “diálogo” y pelotas de foam.

Esto que sucede son cosas que los que no lo han vivido no lo pueden entender gracias a la desinformación interesada sobre lo que sucedió, incluso puede que piensen que “de eso hace mucho tiempo” y que mejor pasar página.

En cuanto a lo de “hace mucho” tiempo, solo vale para blanquear a ETA o para justificar los desafueros del gobierno, porque mucho más ha pasado desde la dictadura y, si pudieran, seguro que trasladarían de lugar los restos de Franco cada vez que surge algo que les perjudique seriamente.

Ayer mismo escuché a la portavoz del gobierno decir que el “caso Koldo”, cada vez más “caso Ábalos”, está cerrado porque el presidente cesó al antiguo ministro de fomento “en cuanto supo” que había cometido infracciones. Y afirmar que Feijóo no tiene “autoridad” moral para acusar a nadie por “esa” fotografía de los años 90 en la que aparece con un amigo que luego resultó estar metido en la droga.

Es cierto que Sánchez cesó a Ábalos, pero no recuerdo que dijera que lo hacía por corrupto.

Lo ocurrido en los 90 son rabiosa actualidad, suposiciones incluidas, y lo de ahora mismo es pasado. Cualquier día aparece en el BOE que se anula el calendario gregoriano en beneficio del “sanchiano”, que permitirá estos condicionantes temporales a beneficio de inventario.

Naturalmente que es bueno pasar página y así se hizo en la transición cuando se decretó la amnistía general que incluía a los asesinos de ETA. Pero muchos de ellos decidieron seguir matando en democracia y, aun así, todos los gobiernos de la nación mantuvieron abierta la mano para reintegrar a los que estaban arrepentidos, aplicando políticas de reinserción como fue la famosa “Vía Nanclares”, que el pelotón de Sánchez aprovecha torticeramente para decir que “también el PP acercó presos a ETA”.

Borja Ventura publicaba el 15 de mayo de 2012:

Son aproximadamente una treintena. Entre ellos hay históricos exjefes de la banda, como Urrusolo Sistiaga, y algunos de los más sangrientos terroristas conocidos nunca, como ‘La Tigresa’ o ‘Txelis’. Son presos que han decidido alejarse de la disciplina de ETA para iniciar el camino de vuelta a la sociedad. El Estado trabaja con ellos para facilitar esa ruptura con el entorno terrorista y garantizar el final de la lucha armada.  Hace un par de semanas salieron con libertad condicional dos presos de ETA por primera vez en la historia tras culminar su proceso de reinserción. Uno de ellos recibió la noticia bajo mandato socialista y el otro bajo mandato del nuevo gobierno popular, que ha decidido continuar con la estrategia penitenciaria

Ésta fue la llamada “Vía Nanclares”, ventajas penitenciarias para los que manifestaran arrepentimiento y voluntad de abandonar cualquier contacto con ETA.

Y funcionó en bastantes casos, pese a la presión de los asesinos más fanáticos que pasaban mensajes amenazantes a los arrepentidos aprovechando la visita de sus abogados, como lo fue Mertxe Aizpurua Arzallus, actual portavoz de Bildu en el Congreso.

Todo lo regalado a los independentistas catalanes a cambio de sus votos es pura ruindad que nos costará mucho dinero y disgustos, pero las concesiones a Bildu son mucho peor, son los votos de la ignominia, porque afecta a sentimientos de muchos españoles que sintieron en sus carnes la muerte o las heridas de sus familiares y los de muchos más, como yo mismo, que no habiendo víctima en el sentido formal de la palabra, empatizamos y seguimos empatizado con su dolor sabiendo que los asesinos pueden recuperar sus vidas sin arrepentirse de lo que hicieron.

A ellos, a los asesinados, no se les puede favorecer con ninguna medida de gracia.

Y si alguien quiere saber el terror que reinaba en el País Vasco, vuelvo a recomendar la lectura del libro “Patria”, de Fernando Aramburu. Es ficción, pero relata magistralmente la realidad de lo que ocurría en los “años del plomo”, hace “cuatro días” en sentido histórico y pocos años utilizando el calendario gregoriano.

Valencia, 15 de octubre de 2024

José Luis Martínez Ángel

La productividad española, el gran problema nacional.

Tenemos el mayor paro de Europa, con el agravante de que dentro de la ocupación oficial se ocultan muchas realidades de “no trabajo”, como los fijos discontinuos, los que están siguiendo cursos u otras situaciones especiales. Y también tenemos una tasa de absentismo laboral situada en el 6,5% de las horas pactadas, lo que significa que “1,4 millones de personas no acudieron a su puesto de trabajo de promedio diario”.

Todo ello supone que las horas trabajadas por español en edad de hacerlo es realmente lamentable y, como consecuencia, la productividad en España, comparada con la de la Comunidad Europea, está a la altura del betún.

Pero, como vivimos en Jauja, la batalla actual de nuestra lúcida Yolanda Díaz es la reducción de la jornada de trabajo, porque, según ella, es la mejor forma de mejorar la productividad.

Otro “invito yo y pagas tú” a cargo de los empresarios.

Y no es porque yo esté en total desacuerdo con la propuesta, porque, de hecho, hay muchas empresas que ya la han aplicado, sino por la generalización de siempre, sabiendo que hay sectores de actividad en los que esta medida es casi imposible.

La mejora de productividad depende exclusivamente de factores como la organización de las empresas, incluidos procesos de trabajo claros y detallados, lo que les permitirá tener plantillas ajustadas y rentables, y de mantener la disciplina necesaria para asegurar que los empleados los cumplen.

Asociar productividad a la satisfacción de los empleados tiene mucho de peligrosidad conceptual, porque, según esta teoría y por poner un ejemplo absurdo, el siguiente paso podría ser que los empleados elijan libremente sus vacaciones en las fechas que más le interese a cada uno de ellos, lo que supondría que los empleados serían muy felices y productivos cuando trabajaran, pero con un grave riesgo de acabar en el paro si la empresa no es productiva por caos y descoordinación.

Y pongo este ejemplo con cierto temor, porque si la vicepresidenta lo leyera, cosa que considero imposible, podría apuntarse al carro y conseguir un magnífico titular:

<<Vamos a incluir en “el estatuto de los trabajadores” el derecho de los empleados a elegir libremente sus vacaciones”>>

¿A que triunfaría?

Valencia, 10 de octubre de 2024

José L. Martínez Ángel.

La de Oriente Medio, una guerra de siglos cada vez más cerca de Europa.

El ataque directo de Irán a Israel ha puesto en donde debía las verdaderas razones de todo este conflicto, que no es otro que las grandes diferencias, las eternas hostilidades entre suníes y chiíes, las dos grandes ramas del mundo musulmán, teniendo como tonto útil, muy a su pesar, a Israel, un enclave especialmente delicado situado en medio de la zona pretendida como territorio chií, cuya cabeza visible es Irán, madre de todos los conflictos y amparadora de todas las fracciones terroristas del mundo musulmán.

Conflictos que se recrudecieron por última vez cuando estaba a punto de cerrarse los acuerdos de Abraham, que pretendían normalizar las relaciones diplomáticas y comerciales de Israel con Países Árabes, Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Sudán y Marruecos, siempre con la mediación de Estados Unidos.

No olvidemos que, según las estadísticas que he consultado, “de los 1.800 millones de musulmanes que se calcula que hay en el mundo (más del 20% de la población del planeta, concentrados mayoritariamente en África, Oriente Medio, Oriente Próximo y al sur del sudeste asiático), se estima que casi el 90% pertenecen a los suníes, que se consideran la corriente más tradicional y ortodoxa del Islam. Arabia Saudí, Egipto o Jordania son los países con mayoría más clara de suníes.

Por su parte, los chiíes apenas son unos 200 millones de personas y tienen mayor presencia en países como Irak, Irán, Bahrein y Azerbaiyán, Yemen y Líbano

Los suníes, que reconocen la máxima autoridad religiosa al rey o sultán que ostente el poder político en cada país, como ocurre en Marruecos, se han acomodado mejor al capitalismo del mundo occidental, mientras que una parte de los suníes, pese a ser minoría, continúan establecidos en la edad media del islam y son cuna y refugio de todos los grupos terroristas que han jurado “muerte al infiel” y proclaman de vez en cuando la “yihad”, su guerra santa.

Es cierto que estamos viendo una sucesión de masacres y violencias absolutamente injustificadas, como la de Hamás en el festival “Supernova del amor, de la libertad y de la paz” el 7 de octubre de 2023, o la represión inhumana del gobierno israelí en la Franja de Gaza o en Cisjordania, pero, pese a estas muestras de terror, lo que está sucediendo no son más que pequeñas escaramuzas en esta guerra interminable que comenzó con la caída del Sah de Persia Mohammad Reza Pahleví y su intento de modernizar el país desde un gobierno marcado por el lujo y la corrupción, derrotado por la doctrina incendiaria del ayatolá Jomeini desde Londres, favorecida por el malestar social y la pobreza de los entonces persas, ahora iranies.

Todos ellos, suníes y chiíes, creen que “Alá es el único dios, que Mahoma es su profeta y que el Corán es la palabra eterna. Y ambas ramas rezan y ayunan de la misma forma, celebran las mismas fiestas y comparten muchas prácticas. Sin embargo, las diferencias entre un sunita y un chiita son de tal calibre que se enfrentan en un conflicto milenario”.

La gran diferencia, repito, es que los países suníes, todavía corruptos y con muchas carencias en libertades legales y sociales en sus países, nos ven como adversarios comerciales en el mercado mundial, mientras que los sunitas nos siguen viendo como infieles a los que convertir o exterminar, siendo su objetivo inmediato e innegociable la desaparición del estado de Israel, el único democrático de la zona.

Y esta es la razón, supongo, por la que Netanyahu, sabedor de que, o extirpa de raíz al islamismo radicar dependiente de Irán en esta ocasión, o se verá obligado a mantener una guerra sinfín que nunca podría ganar.

No digo que tenga razón. Es lo que supongo que cree y de ahí las barbaridades que está cometiendo.

Valencia, 3 de octubre de 2024

José Luis Martínez Ángel.

Zapatero y su concepto del diálogo y la negociación.

Diálogo y negociación son palabras puestas de moda por el gobierno de Pedro Sánchez, y también por Zapatero, el gran blanqueador de Maduro y del grupo de saqueadores de Venezuela, los que se enriquecen robando, asesinando cuando conviene y haciendo que este gran país sea inhabitable para millones de venezolanos.

Porque, por mucho que insistan en que lo parezca, el diálogo no es un fin, sino un medio para alcanzar acuerdos. Y siendo civilizados y democráticos, acuerdos que buscan mejorar la situación de los ciudadanos y no proteger a los tiranos.

Y mejorar la situación de los ciudadanos tampoco es negociar respeto internacional para el tirano a cambio de que mate o maltrate menos a los propios venezolanos. Eso no es más que un juego sucio de palabras, muy sucio, un “relato” favorecedor para el supuesto intermediario, que en realidad está blanqueando a los malos, porque la frase exacta sería “matar menos” en lugar de “mejorar la vida” de los que viven en el país.

Relatos, eufemismos y juegos de palabra empleados por “políticos basura”, ellos sí, que aparentan ser héroes cuando son auténticos villanos

Porque dialogo es, exagerando el ejemplo, preguntar a alguien a quién van a asesinar si prefiere morir fusilado o ahorcado. Diálogo y negociación sería, claro que sí, pero para un fin horrible.

No voy a repetir lo que decía en un artículo titulado  “El último servicio de Zapatero al gran dictador”, publicado en mi blog el pasado 11 de septiembre  y que se ha cumplido al pie de la letra, con alguno de los detalles corregido y aumentado, como el hecho de que obligaran a firmar un documento a Edmundo González en el que reconocía como vencedor de las elecciones a Maduro, su hija continúa en Venezuela, y que el documento se firmó en el domicilio del embajador de España, en Caracas,  estando presente dos hermanos tan dignos de confianza como Jorge Rodríguez, presidente del parlamento venezolano y Delcy Rodríguez, su hermana, la “mujer de las maletas” de Barajas, ahora vicepresidenta  de Venezuela.

Con lo que, una vez publicado el documento, se ha humillado al propio Edmundo González, descabezado a la oposición venezolana y desarmado un movimiento ciudadano que luchaba por la democracia en las calles de esa nación y en las de muchas otras del mundo.

Gran jugada, gran servicio de Zapatero. Maduro, el usurpador, continúa en el poder y, encima, es tan generoso que ha dejado salir del país al que unos días antes llamaba cobarde, traidor y asesino.

Maduro es el bueno, Edmundo Gonzalez el malvado cobarde que ha huido dejando a los venezolanos sin líder al que seguir. Porque María Corina Machado es un referente menor ya que no se pudo presentar a las elecciones.

Valencia, 25 de septiembre de 2024

José Luis Martínez Ángel.

Y, cualquiera de estos días y gracias a la mediación inestimable de Zapatero, Maduro tendrá el detalle de liberar a dos españoles que ha detenido injustamente, porque necesitaba mostrar al mundo a sicarios que entraban en Venezuela, pagados por la CIA y con la misión de asesinarle.

Maduro será el bueno y Zapatero, el gran blanqueador, el negociador que ha conseguido liberar a dos españoles. Una operación de marketing político perfecta, aunque sea la gran canallada.

Fruto de “la gran negociación” tras un “fluido diálogo”. Edmundo Gonzalez aceptó morir ahorcado, después de agradecer a sus verdugos la gentileza de permitirle esa opción, y los dos españoles puede que elijan el fusilamiento, más propio de terroristas asesinos.

Y una vez conseguido sus objetivos, que son los de Maduro, esta vez de forma magistral, Zapatero volverá a España para darnos lecciones de transparencia y de democracia.

Como si lo viera.

La versión democrática de «la secreta» de Franco.

Es absolutamente vergonzoso que un partido de Estado, como era el PSOE, se dedique a husmear en la vida personal de jueces o periodistas que critican al gobierno y que, a lo que parece, haya encargado esa tarea nada menos que al secretario de organización del partido.

Porque necesitan urgentemente saber si “los del barro” han tenido multas de tráfico, si se han tomado alguna copa de más en algún momento, si han tenido dificultades económicas, si han recibido algún reconocimiento profesional por parte de “los otros”, si han tenido amoríos con quien sea, o si son amigos, aunque sea de la infancia, de gente que tenga algo que ver con la justicia, con la delincuencia, o con la “extrema derecha”.

Exactamente lo mismo que hacía “la secreta” de Franco.

Nauseabundo.

Y, todo este despilfarro de tiempo y recursos no tiene más objeto que poder amenazar a cualquiera de los “del barro” con contar “lo suyo”, lo que sería un chantaje de libro, o para comparar sus deslices con lo que jueces corrutos han tomado como causa justificada de una investigación judicial en el entorno del presidente del gobierno.

Y lo ha ordenado el presidente del gobierno de una nación democrática, que tiene como fundamento, según la Constitución, respetar las libertades y la intimidad de los ciudadanos.

Porque, todos estos delincuentes contra la ética, la democracia y la razón, son conocedores de que, si saben de alguien que ha cometido un delito o hay sospechas de que lo haya cometido, tienen todo el derecho, diría la obligación, de presentar cargos contra ellos en el juzgado de guardia, sea quien sea el sospechoso y sea quien sea el denunciante.

Porque el otro relato interesado es decir que, siendo Manos Limpias quien acusa, organización que no me merece el más mínimo respeto, dicho sea entre paréntesis, la acusación está viciada, sin mencionar que fue esta misma organización la que presentó denuncias contra la infanta Cristina, su marido y el socio de su marido y consiguió que un juez, que en ese caso no fue facha ni “del barro”, dictara penas de cárcel para algunos de ellos.

Porque, señores del PSOE, España es una nación con derechos y leyes y hasta el peor criminal de la historia puede presentar una denuncia contra el agente que le detuvo y un juez debe atenderla para ver si tiene o no visos de realidad, o contra un vecino suyo, al que vio cometer un robo.

Y no son contradicciones, es la ley.

Pero hemos llegado a tal grado de degradación ética y moral que, como parece muy posible, se aprobará una ley que permita injuriar al Rey o insultar a la Iglesia, mientras será delito y merecerá sanción criticar decisiones del gobierno.

Empleando tiempo y recursos del estado como es posible que haga el tal Cerdán, un pseudo comisario Villarejo metido en todas las negociaciones sucias del gobierno con los independentistas catalanes y que fue valedor de Koldo ante la ejecutiva del PSOE, aunque ahora parece no conocerle de nada.

Valencia, 21 de septiembre de 2024

José Luis Martínez Ángel