VOX, cabeza de ratón en la política española.

VOX tiene grandes parlamentarios, el mismo Abascal lo es, pero son voces estériles que no aportan mucho más que el lucimiento personal, porque se trata de un partido con un techo de voto, ahora en su mejor nivel gracias a la corrupción de gobierno y a los ataques continuados del presidente del gobierno, que quiere utilizarlos como ariete contra el PP, pero que nunca llegará a gobernar como dicen pretender.

A VOX no le ocurrirá lo mismo que en su día le ocurrió a Ciudadanos o a UPyD, también encabezados por grandes parlamentarios, como fueron Albert Rivera y Rosa Díez, porque a la derecha del PP hay mucho más espacio que entre el centro derecha y el centro izquierda, siempre complicado de defender, que solo puede mantenerse mientras uno de los dos grandes, el PP o el PSOE estén en debilidad, o por circunstancias muy especiales, como fue el caso de Ciudadanos y la débil reacción del partido del centro derecho frente al independentismo catalán.

Y, como así era, en cuanto el PP se estabilizó Ciudadanos dejó de ser referente, lo mismo que le ocurrió a UPyD, algo más entre Pinto y Valdemoro porque Rosa Díez venía del socialismo crítico, también perjudicado por la recuperación de los dos grandes del centro.

Situación que, repito, no es la de VOX, porque a la derecha del PP hay mucho campo para la demagogia y el populismo, muy bien aprovechado por un partido que se siente absolutamente libre de decir lo que le apetezca sabiendo como saben que nunca tendrán que ponerlo en práctica.

Y siendo así, porque así es, ¿Cuál puede ser el objetivo de este partido?

Por una parte, tratar de influenciar en un futuro gobierno de la nación como tratan de imponer algunos de sus criterios en los gobiernos autonómicos y, en este momento y muy especialmente, mantener en la cresta de la popularidad a los actuales dirigentes, cada vez más extremistas después de que una purga constante haya provocado que su ala más sensata abandone el partido.

Por lo que es menos colegiado y más de líder carismático.

Y es por eso por lo que creo que VOX se mantendrá como partido con una bolsa de simpatizantes de calado, pero nunca gobernará pese a sus buenos oradores.

Como tampoco gobernó en Roma Marco Tulio Cicerón, seguramente uno de los parlamentarios más importantes de una época sin redes sociales, en la que la voz y la oratoria era el único vehículo del pensamiento.

Aunque, en este caso, el citado nunca quiso ser cesar en lugar del cesar, solo influente, ni tampoco su gran adversario en la retórica, Catilina, el traidor, del que se dice <<Privado de sus apoyos políticos, Catilina derivó hacia el populismo más exacerbado>>  

Así que VOX, creciente en intención de votos, pero también en demagogia y recetas utópicas para problemas de gran calado, oscilará entre su techo y su suelo de intención de voto según actúen el PSOE y el PP, pero nunca dejará de ser el perro del hortelano, que ni come ni deja comer.

Es su sino y nuestro mal, pero Abascal y otros pocos se sienten muy cómodos siendo cabeza de ratón en la política española.

Porque, lo que no quieren, es ser cola de león.

Valencia, 16 de noviembre de 2025

José Luis Martínez Ángel

Los cuatro traidores a su comunidad.

Emilia Almodóvar Sánchez, César Joaquín Ramos Esteban, Maribel García López y Juan Antonio González Gracia son los cuatro congresistas extremeños que han votado ayer a favor de que se cierre la central nuclear de Almaraz.

Supongo que hoy mismo se desplazarán a esa zona para explicar a los afectados por la medida, muchos de ellos miembros o simpatizantes del socialismo extremeño, los que le votaron, como les ayudan con este voto.

Y, también, claro está, a Gallardo, el candidato del PSOE de Extremadura, que no sabe cómo explicar que cuatro extremeños sean más fieles a su presidente, porque les puso en la lista cerrada en las pasadas elecciones, qué a los extremeños, a los que representan.

Porque, amigos míos, el voto es de ellos, de cada congresista, y también debería ser sagrada su fidelidad a su comunidad, pero el fututo económico, su sueldo, depende del que tiene el dedo que decide quién entra o no en las listas.

¡Maldita ley electoral que convierte en borregos busca pesebres a los que deberían ser representantes de quienes les votaron!

Supongo que María Guardiola Martín, la presidenta de Extremadura tendrá el corazón partido porque, de una parte, quería que la central no cerrara, pero de otra le allanan el camino de la reelección.

Porque ya dijo mi muy admirado Ramón de Campoamor que:

En este mundo traidor

Nada es verdad ni mentira

Todo es según el color

Del cristal con que se mira.

Valencia, 14 de noviembre de 2025

José Luis Martínez Ángel

A Sánchez no le gusta VOX

Ni a mi tampoco. Pero le viene muy bien para seguir con la cantinela de la ultraderecha, metiendo en un mismo paquete a VOX y al PP, al que etiqueta como sujeto a las exigencias del partido de Abascal.

Solo que, como he dicho tantas veces, no es el PP el que está provocando el crecimiento de VOX, favorecido en parte por la simpatía de gente joven que se cree los mitos y falacias que les cuentan sobre la dictadura y que, a la vista del absoluto desastre en el que está sumida la nación a nivel político y social, que no a nivel ciudadano, se han creído que la mejor solución es un líder fuerte y de derechas, tendiendo a la autarquía, que contrarreste las maldades de otro líder fuerte de la izquierda que, prácticamente, ya está sumido en ella.

Porque el PP ni puede ni debe ser un partido de líder modelo cabecilla de huestes, de los que cabalgan a caballo o sobre la mentira, como no debería serlo ningún partido, sino carismático y aglutinador, por lo que juega con desventaja en el campo de los semi demócratas.

Y es evidente, está demostrado y no hay ninguna duda, de que es la falta de soluciones de la izquierda tradicional la que provoca esta reacción de una parte de la ciudadanía, que busca en un partido que consideran fuerte y con mensajes rotundos, algunos absolutamente impropios de una nación democrática como la nuestra, como es VOX, porque entiende que el PP e demasiado reglamentista y, por tanto, en un falso silogismo, incapaz de atajar con firmeza la desazón de los que necesitan poder alquilar un piso para emanciparse, o encontrar empleo, y empleo de calidad.

Convencidos por la propaganda de que los inmigrantes les roban los puestos de trabajo y vacían las arcas del estado en subvenciones y ayudas para su integración en España.

Y es por todo eso por lo que las lamentaciones del presidente son lágrimas de cocodrilo y puro relato. Porque, si de verdad quisiera evitar que el PP se contamine con VOX, no tiene más que convocar elecciones y, si gana el PP, le permita gobernar como partido más votado y favorezca pactos con solidez y futuro, que no sean de partido, sino de Estado.

¿A que no lo hace?

Por supuesto que no lo hará. Seguirá agazapado en la Moncloa, sin poder gobernar y dando consejos al PP de lo que debe o no debe hacer.

Y, lamentándolo mucho, es posible que cuando llegue el momento, que no sé cuándo será, prefiero una alianza del PP con VOX, salvando los muebles de la democracia todo lo que se pueda, que seguir en esta situación de mentiras y atasco constitucional y gubernamental.

Valencia, 13 de noviembre de 2025

José Luis Martínez Ángel.

Pedro Sánchez y las cosas que me malicio.

Ayer vi la País-entrevista del nuestro presidente y escucharle es como un bálsamo para las almas, porque tengo que reiterarme en lo que siempre he dicho de él: que es un auténtico maestro de la interpretación escénica, tanto por lo que dice como por la forma de decirlo.

Que se equivoca en algunas cosas de la transición a la democracia, sí, pero eso le pasa a cualquiera que haya leído lo que pasó de buenas fuentes, él tendría tres años en 1975, o que le han contado mal algunos de esos socialistas que estuvieron absolutamente desaparecidos durante la dictadura.

Como, por ejemplo, decir que la democracia la trajo el pueblo, los peatones, tratando de desprestigiar la figura de Juan Carlos I, ya bastante desprestigiado, muy merecidamente, por sus asuntos personales, pero que fue un gran Jefe de Estado y uno de los grandes artífices de la transición.

La democracia, querido amigo, la trajo la muerte de Franco en la cama y la estrategia que habían preparado desde mucho tiempo atrás personas de diversos estamentos, entre ellas el entonces príncipe.

Y los españoles de entonces, a los que nos habían convencido de que la política era dañina para el pueblo, que los comunistas eran asesinos quema iglesias, esos sí que se mantuvieron activos en la clandestinidad, y que no había nada mejor que un buen <<padre de la patria>> que pensara por nosotros y nos cuidara, lloraron la muerte del dictador en su gran mayoría y siguieron con emoción sus funerales en vivo, si estaban en Madrid, o a través de las televisiones de toda España.

Porque el tardo franquismo, que seguía torturando a minorías, incluso fusilando en Burgos, era un tiempo en el que los españoles tenían lo que ahora les resulta casi imposible de conseguir: empleos estables, algunos <<para toda la vida>>, y vivienda accesible para las parejas que decidían casarse, por la iglesia, por supuesto, porque era la única forma posible.

Y la vida era cómoda para los que no nos metíamos en política. Y soportable para los que no lo hacíamos, pero interveníamos en temas sociales de la iglesia, muy mal vistos por el gobierno y por la propia cúpula de la Iglesia en aquellos tiempos.

Es por eso por lo que muchos jóvenes, debidamente manipulados, se apuntan a VOX pensando que no hay nada mejor que una nación con caudillo, como la que tuvimos, y con ciudadanos de dos categorías fundamentales, los fieles y los otros, y con razas superiores según el color de su piel o sus lugares de nacimiento.

Porque, siendo cierto que el socialismo tiene un suelo de votos porque los socialistas de toda la vida votarían al mismísimo Barrabás si fuera su candidato, o, todo lo más, irían a la abstención en caso de gran disconformidad con el líder, también lo es que cada día que pasa en esta situación de ser presidente sin poder gobernar, está lesionando gravemente la imagen del partido.

Y yo, seguramente por el instinto de muchos años trabajando en una multinacional donde nadie daba puntada sin hilo, me malicio que la única razón de que esté prolongando su agonía personal, porque lo es, por mucho que viaje por el mundo mostrándose como paladín, casi el inventor, de la defensa contra el cambio climático, es disponer del BOE.

El que le permitirá, si fuera necesario, amnistiar a los posibles condenados por el Tribunal Superior. Porque todo este empeño de manifestar una y otra vez que todos los imputados de su entorno son inocentes, parece una campaña orquestada para hacer comprensible y aceptable la posible amnistía para determinados ámbitos de opinión.

Y también, esto no es del BOE, seguir siendo presidente del gobierno para controlar el relevo de Conde-Pumpido al frente del Constitucional, tribunal que, con la composición actual o una parecida, podría paralizar cualquier intento de declarar anticonstitucional las amnistías.

Claro que esto son cosas que yo me malicio, quizás porque la edad me hace ser excesivamente desconfiado y un poco conspiranoico

Valencia, 10 de noviembre de 2025

José Luis Martínez Ángel