Pisando otro charco – Lo privado y lo público en la enseñanza

Estos días continúa, mejor se recrudece, la campaña de la Generalitat y del Ayuntamiento de Valencia contra la enseñanza privada en todos sus niveles. Comenzó con las trabas y limitaciones a los colegios concertados y continúa con las zancadillas a las universidades privadas intentando limitar las prácticas de sus alumnos en centros públicos, o negándose a concederles becas.

Me temo que la razón de semejantes desatinos no puede ser otra que un afán indisimulado de controlar la enseñanza a todos los niveles. Y la voluntad de controlar tiene que estar asociada, necesariamente, a imponer modelos que, a la postre, adoctrinen a los usuarios, desde la infancia hasta el final de los estudios, incluido el ciclo universitario.

¿Por qué llego a esta conclusión?. Por puro descarte o, si lo prefieren, por “reducción al absurdo”.

No pueden haber razones económicas porque la enseñanza concertada, y no digamos la privada, abarata el coste y aligera presupuestos autonómicos sin merma de la calidad de la educación.

No puede tratarse de un mejor servicio al ciudadano porque no existe ninguna demanda de cambio. La situación actual, distrito único y prácticas en centros públicos incluidas, funciona a satisfacción de la población afectada y nunca escuché opiniones en contra. Más bien al contrario, muchos no están de acuerdo con algunas de las novedades.

No puede tener como objeto la mejora de los resultados académicos, bastante malos por cierto, ya que esta medida no los alterará a corto plazo, si no es para empeorarlos, ni tampoco lo hará a largo plazo. No tiene por qué hacerlo.

Podría seguir desgranando argumentos, pero no creo que encuentre otros que no sean los sectarios e interesados en imponer el famoso pensamiento único, aunque sea a costa de dar pasos atrás en lo que nos acerca a Europa ya los países más avanzados. Seguiremos teniendo las peores notas en los ranking internacionales, volveremos a retrasar el bilingüismo real en aras de esa “valenciano-catalanización” de nuestro idioma, al que están destrozando intereses políticos y un grupo de interesados que llevan años, casi siglos, discutiendo sobre el sexo de los ángeles, o si la taza de té se sujeta con el dedo meñique levantado o no.

Pero esto no puede prosperar. Es imposible porque perderán cualquier recurso que se interponga, primero en España y, si es necesario, en los tribunales internacionales, que no permitirán semejante huida hacia atrás estando dentro de la Comunidad Europea, hasta situarnos en la primera mitad del siglo XX como mínimo.

Es evidente que a los promotores de semejantes desaguisados, los del gobierno por hechos consumados, les da lo mismo porque les mueven ideales, si no intereses, puramente políticos. No les importa lo que diga la Comunidad Europea porque no se sienten identificados con Europa. Quieren romper con los nuevos modelos de sociedad porque no son los suyos. Socialismo real o caos. Ya lo hemos visto en el pasado y ¡con que resultados!.

Lo público, señores dirigentes de nuestra querida Comunidad, es de todos, mientras que lo privado es de cada uno de sus propietarios. Pero como los propietarios privados pagan impuestos, resulta que también son copropietarios de lo público.

Es decir: Las universidades públicas son de todos nosotros y no tienen ninguna competencia sobre las privadas. Sin embargo, y en pura lógica, las universidades privadas sí que tienen derecho a algunos recursos y servicios de la pública porque, al fin y al cabo, están cubriendo parte de su financiación. Mi hija cursó la carrera de Imagen y Sonido en la universidad privada porque en aquellos tiempos no se ofertaba en la pública. Supuso un coste notable para nosotros y un ahorro importante para el estado. En la actualidad, si alguien elije la privada por alguna razón, sigue ocurriendo lo mismo. ¿Cual es el problema?. Si cada carrera de universidad privada es un ahorro muy importante para el estado y la enseñanza es similar, si no mejor, ¿a qué viene esa campaña de desprestigio?. Es como si la sanidad pública prohibiera a los ciudadanos acudir a las clínicas privadas o tener seguros de enfermedad. ¡De locos!.

Uds. quieren que los ciudadanos prefieran las universidades públicas a las privadas. ¡Ojala pudieran porque mejorarían sensiblemente sus economías!. Compitan noblemente mejorando los contenidos académicos, controlen mejor a sus profesores, eviten esas actividades políticas paralelas que tanto distraen a los alumnos, y vuelvan a los orígenes y la razón de ser de las universidades. Recuerden, por favor, algunas estrofas del “gaudeamus igitur”:

“Viva también el Estado y quien lo dirige. Viva nuestra ciudad, y la generosidad de los mecenas que aquí nos acoge. ¡Vivan los que estudian!. Que crezca la única verdad, que florezca la fraternidad y la prosperidad de la patria.”

No soy persona de movilizaciones porque creo más en las razones y la discusión, pero acabarán haciéndome salir a la calle.

Y a los rectores de Universidades que salen tan ufanos en las fotos del apartheid cultural, cíñanse los cíngulos y tomen los cayados. Alguien, en algún momento, decidirá meter la nariz en ese gran misterio que es la universidad pública, sus cuentas reales, sus subvenciones, su opacidad. No sigo, pero seguro que será pronto porque es uno de los últimos bastiones de lo incontrolado.

De momento les sugiero que si quieren atraer alumnado, mejoren la calidad de sus enseñanzas y procuren aparecer en algún puesto decente en los ranking internacionales en lugar de apoyar este insensato “se van a enterar”.

Lo siento mucho pero a estas alturas, dudo mucho del nivel intelectual de quienes están impulsando estas medidas sin otro argumento que el manido “porque lo digo yo”.

Cualquier día alguien me dirá “Ud. no sabe con quién está hablando”.

José Luis Martínez Ángel

La supuesta alianza de “les Generalitats” de Cataluña y Comunidad Valenciana

El titular de un periódico, concretamente Las Provincias el pasado 19 de mayo, proclamaba que “Puig ofrece a la Generalitat Catalana una alianza para plantar cara al gobierno”. Lo dijo después de una visita del presidente valenciano a Barcelona y me figuro que el periodista no habrá captado bien la noticia porque, si no es así, estamos dando otro paso más en dirección a ninguna parte o, lo que es peor, hacia el absurdo.

Ambos dos personajes son antiguos alcaldes de ciudades de relieve, Gerona y Morella, pero lo más probable es que al ocupar los cargos de “President de Generalitat” hayan alcanzado su nivel de competencia (¿mejor de incompetencia?), como le ha ocurrido a algún otro político (¿mejor política?) de la élite actual. Es la única explicación para semejante salida de pata de banco.

En primer lugar, los dos presidentes lo son para representar al gobierno de la nación en sus respectivas comunidades. Tienen una autoridad delegada y unas competencias limitadas y transferidas de mutuo acuerdo. Sin embrago, cada vez se está difundiendo más la falsedad de que los presidentes autonómicos son entes autónomos, plenipotenciarios en sus territorios, señores de horca y cuchillo en el sentido figurado de la expresión, sin más objetivo que conseguir logros políticos y personales, incluido el beneficio de los habitantes de su territorio, a cualquier precio. Y que el malo, por supuesto, es el gobierno de la nación. El enemigo externo. El verdadero obstáculo para el progreso.

Pues que quieren que les diga. Tal y como van las cosas y visto lo visto en una buena parte del territorio nacional, muchos de ellos aparentan haber salido de ambientes de poco fuste, como los personajes de la película “amanece que no es poco” que crecían en el campo de coles y a los que había que regar para que crecieran. ¿Dónde nacen los gestores?. ¿Dónde están los políticos de raza?.

Ellos saben, y yo también, que hay organismos para regular las relaciones del estado central y las autonomías. Todas las autonomías. Como el “consejo nacional de autonomías”. Y también hay mecanismos para solucionar problemas específicos de cada una de ellas, cauces para tratar los asuntos y llegar a acuerdos o razonar los desacuerdos.

Pretender una “alianza para plantar cara al gobierno” es una pura falacia porque, insisto, cada una de las autonomías son interlocutores únicos y no pueden representar a un tercero en discordia y, sobre todo, un manejo cínico del lenguaje al que nos tienen acostumbrados muchos de los profesionales de la política de los últimos tiempos.

Porque la supuesta alianza no sería contra el gobierno, sino contra el resto de autonomías, Si consiguieran más fondos no saldrían de los presupuestos del estado, cerrados y aprobados en las Cortes Generales, sino a costa de Andalucía, Galicia, y todas las demás. El dinero es el que es y si le das más a uno no tienes más remedio que quitárselo a otro. Exactamente igual que si uno de los hermanos de una familia pretende una asignación superior al resto. El extra no saldría del bolsillo del padre, sino del presupuesto familiar.

Otra cosa sería que ambas autonomías se hubieran puesto de acuerdo para trasvasar fondos de la una a la otra si una de las dos está en dificultades financieras, pero me temo que ni es eso lo que han acordado, ni están por la labor de hacerlo.

También aseguran que no hay trasfondo político ni intenciones de reestructuraciones autonómicas, ni de confederaciones, ni de “paisos”, ni de nada. ¡A que santo!

Voy a creerles, especialmente al Sr. Puig.

Entonces, ¿de qué va esto?. De lo de siempre: ruido, ruido, mucho ruido y ninguna propuesta, ninguna solución. Victimismo y justificaciones a la ineficacia o, lo que es peor, a la inoperancia.

Me figuro que si la administración central ve aparecer a los dos honorables haciendo fuerza conjunta para sus requerimientos particulares, el Montoro de turno reaccionará de la misma forma que lo hacía mi padre cuando me había prohibido ir a una excursión como consecuencia de algún castigo, y yo aparecía en casa con un amigo para que intercediera en mi favor. Seguro que sonreía para sus adentros, y con el tono más pausado de su repertorio zanjaba el asunto con un “sabes que te lo he prohibido. Ya irás a la próxima si te lo mereces”.

Porque no me imagino la cara que pondría el Sr. Puig si se presentan en su despacho el presidente del Colegio de Farmaceúticos junto al de Administradores de Fincas y el de Agentes de Comerciales, pongo por caso, para hablarle de “lo suyo”.

Le parecería un sinsentido y les diría que hay que ajustarse a los presupuestos y a los fondos disponibles y que, en todo caso, deberían acudir por separado.

Y si yo pudiera preguntarle en persona cual es la diferencia, seguro que me contestaría con un ofendido “¡no es lo mismo!”.

Señor, Señor. ¡En que manos estamos!. ¡Qué queda mucho por hacer y mucha gente que lo está pasando mal y espera soluciones reales en lugar de tanto decir lo mal que lo hicieron, lo hacen y lo seguirán haciendo todos los demás!.

Y no son solo los de ahora. Son todos los que han alcanzado gobiernos de cualquier nivel después de pelear mucho para conseguirlos.

Como Epi y Blas: “arriba, abajo, derecha, izquierda”. ¿tienen localizado el “adelante”?.

José Luis Martínez Angel

A la memoria de Umberto Eco

Hoy, 20 de febrero de 2015, ha muerto el escritor italiano Umberto Eco, uno de nuestros premios Príncipe de Asturias, semiótico, inquieto en lo personal, casi bipolar en su faceta literaria, pero capaz de escribir obras de tanto éxito y calidad como “el nombre de la rosa”, la compleja trama “policíaca política religiosa” que, con el pretexto de una serie de muertes misteriosas acaecidas en un monasterio benedictino, nos metió de lleno en las rencillas y las conspiraciones que vivieron sus personajes, en una Edad Media convulsa, sacudida por enormes presiones y obligada a grandes cambios.

Tengo que confesar que es uno de esos libros que he leído varias veces, y que cada una de ellas me ha sabido a “primera vez”, porque me ha hecho disfrutar de las mismas sensaciones. Es más: me temo que mañana lo empezaré de nuevo y que, otra vez, descubriré facetas que me habían pasado desapercibidas.

Y volveré a contrastar lo directo de la mayoría de sus frases:

“Guillermo introdujo las manos en la bolsa en su sayo a la altura del pecho…”

“El bibliotecario nos presentó a muchos de los monjes que estaban trabajando en aquel momento..”

“Sé que muchos de los monjes que aquí viven proceden de abadía situadas en diferentes partes del mundo. Unos vienen por poco tiempo, el que necesitan para copia manuscritos que sólo se encuentra en vuestra biblioteca….

Con el barroquismo inmisericorde, innecesario en la trama, de algunos de sus párrafos, en los que el autor se comporta como si sufriera cortocircuitos cerebrales que le obligaban a escribir, escribir, escribir sin tregua, dejando fluir hilos de pensamiento, no siempre al alcance de mi comprensión.

“.. vería pulular cada vez más por toda Europa falsos monjes, charlatanes tramposos, truhanes, perdularios y harapientos, leprosos y tullidos, caminantes, vagabundos, cantores ambulantes, clérigos apátridas, estudiantes que iba de un sitio a otro, tahúres, malabaristas, mercenarios inválidos, judíos errantes ,antiguos cautivos de los infieles que vagaban con la mente perturbada, locos, desterrados, malhechores con las orejas cortadas, sodomitas y, mezclados con ellos, artesanos ambulantes, tejedores, caldereros, silleros, afiladores, empajadores, albañiles….”

Y sigue hasta un centenar más de oficios y condiciones humanas.

“….entre vosotros hay germanos, dacios, hispanos, franceses, y griegos. Y que hace muchísimos años el emperador Federico os pidió que recopilarais un libro sobre las profecías de Merlín, y que luego lo otro tradujerais al árabe para regalárselo al sultán de Egipto….”

Párrafo que avanza por una narración histórica que parece traída de “las mil y una noches”

“Quinti Sereni de medicamentis, Phaenomena, Liber Aesopi de natura animalium, Liber Aethici Peronymi de cosmographia…

Y así toda una relación de títulos de libros.

Y sin embargo, pese a lo farragoso de sus explicaciones, no podía evitar leerlos, ¿cómo no hacerlo?

Tengo que confesar que pertenezco a una generación que, gracias a Dios, creció sin ordenadores ni tablets y casi sin televisión, por lo que leíamos mucho y disfrutábamos tanto leyendo como lo hacíamos comentando lo leído.
No voy a relacionar los autores que más influyeron en mi formación: unos me atrajeron por su romanticismo, otros por su dramáticas, y otros por su fantasía, según edad, hora y circunstancias, pero dos de ellos fueron, sin duda, Benito Pérez Galdós y Umberto Eco.

Ambos fueron maestros en combinar historia con fantasía. Naturalmente me siento más identificado con las novelas de Pérez Galdós porque me resultaron episodios “mas conocidos”, pero reconozco que Umberto Eco acrecentó mi curiosidad por las claves de la edad media europea.

Supongo que Ken Follet también admira a Eco, porque su narrativa en “los pilares de la tierra” me parece una versión británica, menos barroca, de la del italiano. Y quizás por ello, porque en las novelas de Ken Follet hay pocas cosas que distraigan del argumento, resultan tan lineales y atractivas para el lector.

Volviendo a Umberto Eco y “el nombre de la rosa”, siempre me impactó el principio, el relato de las primeras sensaciones de Adso de Melk al contemplar la abadía sobre sus cabezas al salir de una curva de la vereda “que serpenteaba..”:

“No me impresionó la muralla que la rodeaba, similar a otras que había visto en todo el mundo cristiano, si no la mole de lo que después supe que era el Edificio. Se trataba de una construcción octogonal que, de lejos, parecía un tetrágono (figura perfectísima que expresa la solidez e invulnerabilidad de la Ciudad de Dios), cuyos lados meridionales se erguían sobre la meseta de la abadía, mientras que los septentrionales parecían surgir de las mismas faldas de la montaña..”

Quizás por eso, ¡quién sabe!, en mi novela “la cruz de piedra”, me recreo describiendo la impresión que causó Bocairente a Ignacio, uno de los personajes:

“Ya había estado en el pueblo, pero no pudo evitar el sentir la misma impresión que cuando llegó la primera vez. La imagen de su barrio medieval encaramado en un gran peñasco, coronado por la torre de la iglesia y rodeado por barrancos que lo separaban de otros montes cercanos era única y sorprendente. La distribución de los alrededores, con la ermita del Santo Cristo en la cima de un monte, al norte, y la Sierra de Mariola al sur, le hacían pensar que ninguna mente humana habría tenido la suficiente imaginación como para diseñar semejante paisaje. Él era arquitecto y sabía reconocer marcas y signos invisibles para ojos profanos. El Bocairent que contemplaba no era una obra terminada, ni siquiera planificada. Era el fruto de la tenacidad de generaciones y generaciones de bocairentinos que lo habían hecho crecer colocando piedra nueva sobre piedra vieja, y ajustando el trazado urbano de sus calles a los desniveles de la roca que las sustentaba.”

Y quizás también por eso, cuando visité la espectacular abadía benedictina de Melk, en Austría, que domina el Danubio desde una colina, los inmensos bosques austríacos y los pueblos de los valles de Wachau, como Dürnstein, en donde estuvo prisionero el Rey Ricardo Corazón de León esperando que pagaran su rescate, toda aquella maravilla no me distrajo del hecho, mejor la ilusión, de que fue de aquella abadía, mucho menos barroca y rica que la actual, por supuesto, de donde salió Adso como pupilo del franciscano inglés, antiguo inquisidor y adelantado a su tiempo.

Me temo que los autores, (“sic transit gloria mundi”, ¡hay la vanidad!), son mucho menos importantes y duraderos que sus obras, que sus personajes, que sus poesías, que sus cuadros, que sus canciones..

Muchos serán capaces de seguir el verso “volverán las oscuras golondrinas..” sin recordar que lo escribió Gustavo Adolfo Bequer. ¿Quién no tararea la melodía de cualquier zarzuela sin conocer a su autor?. ¿Quién no se emociona ante “el Cristo de Velázquez”, aunque no sepa que lo pintó Velázquez?.

Pues bien, sabiendo que ni la memoria del mismo Shakespeare sobrevivirá a su Romeo y Julieta, Fray Guillermo de Baskerville, Adso de Melk, y Jorge de Burgos garantizarán la permanencia de Umberto Eco en el mundo del arte y las letras, aunque muchos no se acuerden de que el padre de estos personajes, el que los parió, se llamaba así, Umbero Eco..

Por cierto: En este comentario siempre me refiero a la novela. La película es una buena descripción, muy bien ambientada y excelentemente interpretada, de la décima parte de una trama y de una acción que no cabe en una película. Ni en varias.

Si de verdad admiran a Umberto Eco y solo han visto la película, vayan a la librería más cercana y compren el libro. Y si les da pereza cómprenlo por internet.

Disfrutarán de esta obra, escrita a modo de memorias por Adso de Melk, pupilo de Guillermo de Baskerville, que termina diciendo:

“Dejo este texto, no sé para quien, este texto, que ya no sé de qué habla: “stat rosa pristina nomine, nomina nuda tenemos”

En cuanto a los motivos que tuvo Umberto Eco para escribirlo, en el anexo a su novela “el título y el significado” dice textualmente:

“Escribí la novela porque tuve ganas. Creo que es una razón suficiente para ponerse a contar. El hombre es por naturaleza un animal fabulador”

Es la mejor de las razones y la más sencilla de las explicaciones

Descanse en paz y con nuestro agradecimiento

José Luís Martínez Ángel

¿A quien votaría Jesucristo?

Nunca entro en polémicas con personas que no conozco, sobre todo cuando no se aprecia una intención de intercambiar ideas, sino de dogmatizar.

Sin embargo son muchas las veces que he leído que si Jesucristo viviera en la actualidad votaría Podemos, o al antiguo Partido Comunista, o a cualquier movimiento más o menos “progresista” o revolucionario..

Desde luego que no. Ni a Podemos, ni al PSOE, ni a Ciudadanos, ni al PP, ni a nadie.

Porque en nuestro concepto cristiano, Jesucristo no vino al mundo para dignificar al hombre o a reconocerle derechos, porque sabemos que todos los hombres son hermanos y con la misma dignidad personal en su origen, sino a redimirle. ¡Claro que defendió causas humanas!, pero no era esa su misión fundamental. Sin embargo, los arribistas de todos los tiempos han tomado prestada una parte de sus enseñanzas sin considerar el todo. Digamos que ven árboles, pero no reparan o ignoran deliberadamente el bosque.

En el año 1965 yo participaba en las Hermandades de Trabajo de Madrid, organización cristiana muy comprometida y reivindicativa contra los abusos del poder del momento y de la marginalidad de algunos colectivos. La había fundado en 1947 un sacerdote, D. Abundio García Román, y en origen se reunían alrededor de una farola porque no tenían locales ni apoyo oficial porque se temían que detrás de ese espíritu luchador hubiera intencionalidad política. Incluso la jerarquía del momento nos observaba con bastantes reservas, excepto algunos obispos “contestatarios” con el régimen, como Añoveros o José María Cirarda.

En mis tiempos de participación ya teníamos una buena instalación en la Glorieta de San Bernardo.

De hecho, y en vista de las grandes resistencias con que nos encontrábamos, parte del colectivo se radicalizó en varias direcciones: una parte de los miembros se derivó hacia el entonces ilegal partido comunista o formaron parte de los sindicatos clandestinos, otros acabaron siendo “curas-obreros”, que, contra la propaganda oficial, eran fieles a la ortodoxia y la doctrina de la iglesia, aunque mantuvieran muchas discrepancia con el acomodo de la jerarquía del momento, y que decidieron vivir una vida “de misiones” en barrios marginales combinando su magisterio con trabajos manuales.

Y otros, como yo, continuamos con nuestras vidas y seguimos participando en otros movimientos vanguardistas en nuestras parroquias, pero siempre quedamos marcados por aquellos tiempos de compromiso social de lo que éramos bases de la iglesia.

Después vino la “teología de liberación”, que tuvo su caldo de cultivo en los movimientos sudamericanos, incluidos los revolucionarios, excesivamente focalizada en la defensa del hombre y condenada por el Vaticano porque se apoyaba más en las ciencias humanas y sociales que en la propia doctrina social de la iglesia.

Los más mayores recordarán la reprimenda de Juan Pablo II al sacerdote Ernesto Cardenal en su visita a Nicaragua. Ernesto Cardenal había dicho, entre otras cosas, que Juan Pablo II estaba encabezado una revolución social.

Fue la época en la que aparecieron camisetas con la leyenda de “Jesucristo primer comunista”, incluso combinada con la imagen del Ernesto Guevara, el “Che Guevara”, y que todos los movimientos revolucionaron vendieron la idea de que “Jesucristo, ante la injusticia social, hubiera sido guerrillero”, como cantaba Carlos Mejía Godoy en el Cristo de Palacaguina. Una de sus estrofas decía:

Jose el pobre jornalero se mecatella todito el dia, lo tiene
con reumatismo el tequio de la carpinteria, Maria sueña
que el hijo igual que el tata sea carpintero pero el cipotillo
piensa mañana quiero ser guerrillero
.”

Luego lo afirmaron los comunistas españoles y, hace unos días, lo publicaba un simpatizante de Podemos.

También dicen que el Papa Francisco ¡es “de izquierdas”! porque su mensaje, que es el de la Doctrina Social de la Iglesia, tiene alguna coincidencia con casi todas las personas de buena voluntad, sean cristianos, ateos, agnósticos o de otras religiones, y con algunos partidos.Cualquiera que conozca la Iglesia sabe que es una afirmación absurda, como lo sería decir que un partido de filosofía comunista es de la iglesia porque defiende la protección del ser humano y del medio ambiente.

Lo que ocurre es que nadie lee los programas de los partidos políticos, y la mayoría de los políticos no conocen el mensaje de Jesucristo que, por supuesto, no apoyaría a partidos que prohíben o dificultan que sus cargos acudan a actos religiosos, o que están intentando confundir a la ciudadanía transformando hechos religiosos, como la Navidad, en acontecimientos sociales o en fiestas sin ninguna transcendencia. ¿Cómo iba a votar a Podemos si les molesta la visión de crucifijos en los colegios o en los edificios oficiales?.

Y no estoy censurando su libertad a decidir. Me quejo la manipulación descarada que supone atacar a la iglesia usando el nombre de Jesucristo como paladín de la revolución, mientras se manifiestan claramente contrarios a la Iglesia y a sus “privilegios”. Es una trampa saducea para confundir a personas de buena voluntad.

En cuanto a la segunda parte del mensaje: “Jesucristo es el líder, la iglesia no sigue su mandato y se ha corrompido”, es tan falsa como la primera. ¡Claro que en el seno de la iglesia hay de todo, santos y corruptos!. Como en la política, entre la clase médica, o entre los esquiladores de ovejas.

Pero los casos de desviaciones de todo tipo, muchos, demasiados, magnificados y difundidos por los medios de comunicación, (¿dónde está el límite entre la información objetiva y la búsqueda de audiencia?), hay millones y millones de cristianos que practican su religión con discreción y que dedican una parte de su vida, sino toda, a trabajar para un mundo mejor ayudando a sus hermanos, a su prójimo, a los del “nuevo mandamiento”.

Y hablando de trampas, no solo se las preparaban los saduceos para hacerle entrar en contradicciones. También los fariseos trataron de confundirle cuando le preguntaron si eran lícitos los impuestos al Cesar, y él les contestó “dar a Dios lo que es de Dios y al cesar lo que es del cesar”. Fue su única afirmación política, que yo sepa, y zanjó en una sola frase cualquier tentación de involucrarle en “causas” de partidos, de nacionalismos (Palestina, la antigua Judea a la que los romanos cambiaron el nombre, era provincia Romana con mucha contestación de los judíos), o de cosas “de este mundo”.

Por todo lo anterior, tengo la absoluta seguridad de que Jesucristo no fue el primer comunista, ni alentó una teología de la liberación de su tiempo, ni hubiera votado a ningún partido político.
Vino a lo que vino y lo mataron porque su doctrina, que no era política, suponía una amenaza para los poderes religiosos y políticos de su tiempo.

Pero tranquilos. Nos perdonó a todos y con toda claridad, sin ninguna posibilidad de que interesados de la actualidad puedan resucitar los hechos que provocaron su muerte, alegando supuestas memorias históricas.

Hagan sus ofertas electorales, permítannos decidir, y dejen en paz a la iglesia y a los católicos. Ni siquiera estoy defendiendo el adoctrinamiento, pero si el reconocimiento de que nuestra base cultural, todo occidente incluido, es cultura cristiana.

Y si reconozco que la iglesia ha tenido grandes errores en épocas de mayor barbarie política y social, no es menos cierto que, ¿quizás por casualidad?, todos los países con esa base cultural han derivado a sociedades democráticas, con ciudadanos libres y amparados por los poderes públicos.

Una nota final: Es cierto que la Iglesia aconseja votar a los partidos con programas más próximos a su doctrina, pero no apoya a ningún partido en concreto. Hubieron partidos “democratacristianos”, pero el Vaticano prohibió que cualquier movimiento político se escondiera detrás de las siglas “cristiano” o “cristiana”. Esa “marca” se reserva para los movimientos religiosos o sociales de la propia Iglesia.

Valencia, diciembre de 2015
José Luis Martínez Angel

Una mujer admirable – Francisca Calabuig

Esta mañana, a vuelapluma, he plasmado en una nota mis sentimientos cuando me enteré de que había fallecido Francisca Calabuig, “Paquita”, persona anónima para gran parte de la humanidad, pero que deja huella y escuela de “bien hacer” entre quienes la conocimos y tuvimos la suerte de gozar de su amistad y de su cariño.

Hasta siempre Paquita.

Verdadera gente de bien – Francisca Calabuig

La Guardia Civil y niños con síndrome de Down. Calendario solidario

Hoy he compartido en Facebook un vídeo de Cony Higuera en el que aparecen tomas de niños con síndrome de Down, y miembros de la Guardia Civil, para confeccionar un calendario solidario, y he decidido abrir esta sección de “comentarios” para destacar lo que se hace bien en internet. Hay mucha gente que emplea su imaginación para destruir, pero tambien los hay que construyen, son solidarios, o dan buenos consejos.

Este vídeo es un buen ejemplo del segundo grupo. En este momento tiene 110.200 entradas.

Presentación de “la cruz de piedra” en Bocairent – 4 de septiembre de 2015

Presentación 4/9/2015 en Bocairent

Ayer, día 4 de septiembre, en la Sala Joan de Joanes y por invitación del Ayuntamiento de Bocairent, presentamos mi novela “la cruz de piedra”.

En primer lugar intervino Vicent Satorres, a mi izquierda en la foto, que habló de mi trayectoria personal y profesional, y de la estrecha relación entre nuestras familias. Describió sus impresiones sobre la novela, la estructura de la trama, la localización de la acción en Bocairent y en otros escenarios, como Valencia, Belver de Cinca, Londres, Oslo, Roma, Lucerna, y diversas localidades españolas “de otras épocas”. Se expresó en un formato de prosa poética, su género preferido, y su exposición resultó muy brillante y emotiva.

Yo hablé “lo que pude” de la novela, de las razones que tuve para escribirla, del entorno en que la escribí, del respeto que mantiene sobre los últimos tiempos de los Templarios y sobre el cuerpo de la Guardia Civil, y de los perfiles de los principales personajes.

Cerró el acto el Alcalde, Josep-Vicent Ferre, a mi derecha, que elogió las intervenciones anteriores. Habló en términos muy favorables de la trama de la novela y del hecho de que eligiera Bocairent como lugar de la acción. También desmontó hábilmente mi perfil de autor novel porque, como dijo, tengo experiencia en relatos cortos y es reconocida mi afición a fabular sobre hechos varios de la historia o de la vida cotidiana.

Hubo mucha asistencia y el acto transcurrió en un ambiente de amistad y de gran cordialidad