¡Por qué no te callas!

Frase con la que el entonces Rey, Juan Carlos I, cortó la verborrea incontenible de Hugo Chávez cuando interrumpía constantemente al presidente Zapatero en la Cumbre Iberoamericana.

No es el mismo contexto ni tampoco se trata de que se callen terceras personas, pero, si pudiera hablar con el Rey emérito, emplearía su famosa frase y le recomendaría mesura y discreción en sus manifestaciones verbales y escritas, que ni le benefician a él, ni a la corona española, y que dan pie a que personas interesadas en la desestabilización lancen más piedras sobre la monarquía.

¡Por qué no te callas!

Supongo que el muy errado emérito está tratando de reivindicar su papel en la transición y durante su reinado para contraponerlo a su disipada vida personal, pero no solo no podrá hacerlo, sino que enturbiará aún más su nefasto comportamiento y acabará deteriorando más, si es posible, las relaciones personales con su familia, especialmente con la que ahora es Reina de España.

Con el mismo cargo y la misma categoría que en su día ostentó nuestra querida Reina Sofía, respetada por todos menos por él mismo.

Porque ni él ni nadie puede dejar escrita su propia historia. Nadie lo ha conseguido, porque uno no es lo que dice ser, sino lo que los demás opinemos sobre él.

Solo el tiempo y el silencio permitirán separar las churras de las merinas y, seguro, dirá que Juan Carlos I fue un gran Jefe de Estado que contribuyó decisivamente al paso de la dictadura a la democracia, que paró un golpe de estado, que presionó a los políticos para que alcanzaran acuerdos en momentos difíciles, como los <<pactos de la Moncloa>> y que resultó ser el mejor embajador de España en todos los foros internacionales.

Y, como siempre ocurre, el futuro se irá olvidando de sus necedades personales, sus malas compañías y el pésimo ejemplo que ha dado a su familia y a España entera. Seguro que así será.

O que, si lo comenta, será muy de pasada y dándole el peso que realmente ha tenido: ninguno en cuanto al progreso de España, mucho en deteriorar una vida que podría haber sido realmente ejemplar para todos.

Así que, Juan Carlos Alfonso Víctor María de Borbón y Borbón-Dos Sicilias, mantén la boca cerrada y procura pasar lo más desapercibido posible.

Invisible, si pudiera ser, porque eso sería lo mejor para todos nosotros y para ti mismo

Valencia, 4 de diciembre de 2025

José Luis Martínez Ángel

Sí. En algunas ocasiones vale la pena ver series de televisión.

Estoy siguiendo con interés la serie <<Anatomía de un instante>>, de Movistar, basada en la novela de Javier Cercas, con el mismo título y que pienso comprar hoy mismo, que relata parte de los durísimos acontecimientos relacionados con la transición, a partir de la muerte de Franco.

Digo parte, porque, como es natural, es imposible relacionar todo lo sucedido antes y después de la muerte del dictador, los años en los que se gestó la estrategia para la transición, y, supongo porque solo voy por el cuarto capítulo, que también faltarán hechos y personajes de los primeros años de la democracia.

Mi opinión es que refleja lo que realmente sucedió, aunque, tratándose de una serie y no un documental, se permita algunas licencias, como exagerar los perfiles humanos del Rey o de Suarez, demasiado <<Borbón>> uno, demasiado <<trepa>> el segundo, por ejemplo, o pasar de puntillas por algunos pasajes históricos, como los asesinatos de Paracuellos y Alcalá de Henares, que sí que se mencionan, pero permitiendo blanquear en parte la figura de Carrillo, cuando dice que él no fue el que dio la orden y Suarez no le contradice porque no era el momento de hacerlo.

Y, como digo, echo de menos la presencia de Torcuato Fernández-Miranda y el grupo de programadores de la transición y, especialmente porque es una figura dramática en lo personal e importante en lo político, la de Carmen Díez de Ribera, mujer de gran influencia, << de ideas progresistas, feminista, europeísta militante y ecologista >>, que empezó con Suarez y terminó siendo socialista con Tierno Galván.

Pero claro, reconozco que en la <<pequeña pantalla>>, no caben todos.

Es una serie que debería ver todos los que no hayan conocido de primera mano, porque no lo vivieron en directo, para comprobar cuanto costó una migración hacia la democracia con la que casi ninguno de los poderosos, ejército, la cúpula de la policía, la falange franquista, que no fue exactamente la misma que la fundada por José Antonio, el gran capital, parte de la Iglesia, la prensa <<del Movimiento>> y los miles de funcionarios de alto rango que ocupaban puestos de responsabilidad en todos los organismos del Estado, estaban de acuerdo con desatar lo que, según ellos, estaba <<atado y bien atado>>.

Y los asesinos de ETA y algún otro grupo terrorista, en su cada día de chantajes, muerte y destrucción, como acelerante de todo lo anterior.

La serie tiene, eso sí, el grave inconveniente de su densidad narrativa, imposible de evitar, y que la práctica totalidad de los personajes, obligatorios de presentar por reales y con papeles muy importantes en el momento, sean desconocidos y difíciles de entender para las dos generaciones que no han vivido lo que nosotros vivimos.

Los que nos desesperamos cada día viendo como gente interesada y sin escrúpulos trata de reescribir la historia, narrando lo que no fue y empeñándose en resucitar figuras que murieron hace tantos años, para ensalzarlas y conseguir la afinidad de los jóvenes, los unos, o utilizarlas políticamente, los otros.

Cuando lo cierto es que en la valoración de lo que supuso para los españoles la transición, coincidimos gente que militan o militaron en partidos de todos los colores que la vivieron y los que, como yo, nunca militamos en ninguno, pero tenemos en común que cantamos juntos el <<libertad sin ira>> de Jarcha, y la votamos masivamente.

Por lo que nunca he entendido el error histórico de no enseñar el fenómeno que supuso la transición en las escuelas e institutos, ni se ha fomentado debates en las universidades, como sí ocurrió en algunas del resto del mundo, en las que se mostró a España como ejemplo de cómo pasar de una dictadura a una democracia sin apenas sangre ni violencia.

Seguramente haré algún otro comentario conforme avance la serie, pero mientras, les invito a que sigan el documental titulado <<Transición Española (1/6): Adiós Dictadura, Adiós>> editado por el Canal HISTORIA. Tiene el inconveniente de que se intercalan algunos anuncios, pero vale la pena verlo completo, aunque sea a ratitos, porque muestra una imagen formal y objetiva de parte de los acontecimientos que vivimos en aquellos días.

Valencia, 29 de noviembre de 2025

José Luis Martínez Ángel

<Aún no ensillamos y ya cabalgamos>>. De como la sabiduría popular aconseja no emitir juicios sin conocer los hechos.

El gobierno ha nombrado una Fiscal General y, como era de esperar, los lobos por un lado y los perros pastores defensores de la oveja, por el otro, pelean entre sí denunciando los defectos de la nombrada, los unos y sus virtudes los otros.

Soy enemigo declarado de que sea el gobierno el que nombre a un personaje de tanto nivel, que, en contra de lo que la gente opina, es un cargo político y no profesional, por lo que no es exactamente un fiscal, aunque sea la cabeza jerárquica de la fiscalía. Porque es esta circunstancia la que impide que sean los fiscales los que instruyan las causas en lugar de un juez, como parece lógico y establecido en otras naciones de Europa.

Pero eso es lo que hay, porque así lo decidió el constituyente.

En cuanto a las luces y las sombras de la nombrada, es cierto que está catalogada como progresista, que se ha manifestado en algunos momentos favorable a las decisiones de la extrema izquierda y que ha sido uno de los fiscales que ha apoyado a Álvaro García Ortiz, pero también lo es que tiene una gran trayectoria profesional y es una gran experta en violencia de género y temas relacionados con la mujer.

Por lo que el PP y VOX debería ser mucho más cauto y esperar a comprobar el comportamiento profesional de Teresa Peramato, porque puede que pese más su profesionalidad que una supuesta fidelidad incondicional a quienes la ha nombrado y resulte ser una buena Fiscal General.

No ocurra como con la presidenta del Consejo General del Poder Judicial, María Isabel Perelló, que, habiendo sido nombrada a petición del PSOE, que también es el gobierno en la actualidad, ha resultado ser profesional e imparcial, dedicando sus esfuerzos a respetar y hacer respetar la ley y la judicatura, y no a favorecer a la mano que meció su cuna.

Así que, templanza, por favor, señores del PP y de VOX, y a esperar acontecimientos.

Valencia, 26 de noviembre de 2025

José Luis Martínez Ángel

El máster de antidemocracia del gobierno de la nación y las palabras del Rey

En uno de los párrafos de mi artículo titulado <<Pedro Sánchez y las cosas que me malicio>> que publiqué el pasado día 10, entre otras cosas, decía:

<< Y yo, seguramente por el instinto de muchos años trabajando en una multinacional donde nadie daba puntada sin hilo, me malicio que la única razón de que esté prolongando su agonía personal, porque lo es, por mucho que viaje por el mundo mostrándose como paladín, casi el inventor, de la defensa contra el cambio climático, es disponer del BOE.

El que le permitirá, si fuera necesario, amnistiar a los posibles condenados por el Tribunal Superior. Porque todo este empeño de manifestar una y otra vez que todos los imputados de su entorno son inocentes, parece una campaña orquestada para hacer comprensible y aceptable la posible amnistía para determinados ámbitos de opinión>>

Me lo maliciaba y me lo malicio mucho más en este momento en el que, no conociendo la sentencia, si sabemos que el fallo es condenatorio para el terco y muy contradictorio Fiscal General, el <<pues eso>> del presidente, y vemos que el gobierno, toda la ultraizquierda, que esa sí qué existe, y los animadores independentistas dicen, poniendo a Patxi López como ejemplo, que <<respetan al tribunal, pero que la sentencia es una auténtica vergüenza>>.

Si eso es respetar, como se decía en mi juventud, <<que venga Dios y lo vea>>, una auténtica cuadratura del círculo de la falsedad y la falta de respeto al Poder Judicial, al que pretenden acogotar por todos los medios. Con muy poco éxito, por cierto.

Y los ahora tronantes, callados cuando el Supremo condenaba a <<los otros>>, acusan al alto tribunal de orquestar una campaña contra Pedro Sánchez.

Los que me siguen, pocos, pero fieles, saben que nunca cuestiono las decisiones judiciales y, este caso, lo mismo hubiera respetado una absolución que esta condena, pero la afirmación de que <<le han condenado sin pruebas>> seguro que es falsa. Relato puro y duro.

Yo no soy experto en temas legales, pero sí que leo y sigo determinadas causas y sé qué para llegar a una resolución desfavorable para el acusado, hay que cumplir previamente una serie de acciones previas que podrían resumirse diciendo:

  • Que se produzca alguna sospecha, en cuyo caso alguien formula una denuncia en un juzgado.
  • Que se aprecien indicios de que la sospecha tiene cierto fundamento, en cuyo caso el fiscal acepta la denuncia y el juez comienza la instrucción del caso. Y si no es así, el instructor archiva la causa.
  • Que el juez responsable de dictar sentencia confirme con pruebas que los indicios estaban justificados, en cuyo caso juzga y sentencia. De no ser así, la causa no prospera y también se archiva.

En todos los casos, excepto si el que juzga es el Tribunal Superior de Justicia, queda la posibilidad del recurso y que sea un tribunal de mayor rango el que revise la sentencia.

Quedando meridianamente claro que el Tribunal Superior de Justicia es el de mayor rango para aplicar leyes, el que tiene la última palabra en todos los casos, según establece la Constitución.

Porque el Constitucional, al que recurrirá el condenado sin ninguna duda, no es un tribunal de casación que pueda decidir por encima del Supremo. Es un tribunal de garantías que tiene que comprobar si durante el proceso se ha respetado los derechos del acusado y el procedimiento se ha ceñido a lo que marca la Constitución.

Y nada más, por mucho que este tribunal, el de Cándido Conde-Pumpido, otro <<pues eso>> del presidente del gobierno, haya tomado decisiones que no le corresponden y que están recurridas a los tribunales europeos.

Pero, ciñéndonos al caso y en contra del super relato y el rasgarse las vestiduras de los que lo están haciendo, las pruebas pueden ser directas o indirectas, como pudieran ser las de este juicio si se basan en la nota de la fiscalía o en hechos semejantes.

Y ellos saben, como yo sé, por poner un ejemplo palmario, que hay condenados por asesinato en casos en los que nunca se encontró el cadáver y con declaraciones contradictorias de supuestos testigos del crimen. Y tenemos algunos de mucho impacto en España u otros en los que se ha condenado por robo, aunque no se haya podido encontrar lo robado ni exista una imagen de cuando se perpetró.

Naturalmente las pruebas circunstanciales tienen menos peso que las directas y es por eso por lo que las sentencias suelen ser menos graves.

Y eso, si lo sé yo, un lego en la materia, lo sabe mucho mejor el propio gobierno, al que pertenecen dos jueces y varios abogados.

Pero el relato es el relato y hay que preparar una buena coartada para que el Constitucional pueda deshacer con cierta apariencia de verosimilitud lo sentenciado por el Supremo, o para que el propio gobierno le conceda una amnistía.

Así que tendremos ruido, mucho ruido, en contra del Poder Judicial. Y si es así en este caso, imaginémonos lo que puede ocurrir si juzgan a la mujer o al hermano del presidente, o si los tribunales descubren irregularidades en la financiación del PSOE, o en las declaraciones de la <<periodista>> Leire Diez.

Este es el país basura en el que están convirtiendo, con premeditación y alevosía y por intereses espurios, a esta nación, en la que, tiempo atrás, se respetaba la Constitución consensuada en 1978.

Por mucho que el Rey, también atacado y ninguneado por nuestro gran dictador particular, el que pretende ser más que el que más, insista en que <<hay que recuperar la reconciliación y al diálogo>>

Valencia, 22 de noviembre de 2025

José Luis Martínez Ángel

VOX, cabeza de ratón en la política española.

VOX tiene grandes parlamentarios, el mismo Abascal lo es, pero son voces estériles que no aportan mucho más que el lucimiento personal, porque se trata de un partido con un techo de voto, ahora en su mejor nivel gracias a la corrupción de gobierno y a los ataques continuados del presidente del gobierno, que quiere utilizarlos como ariete contra el PP, pero que nunca llegará a gobernar como dicen pretender.

A VOX no le ocurrirá lo mismo que en su día le ocurrió a Ciudadanos o a UPyD, también encabezados por grandes parlamentarios, como fueron Albert Rivera y Rosa Díez, porque a la derecha del PP hay mucho más espacio que entre el centro derecha y el centro izquierda, siempre complicado de defender, que solo puede mantenerse mientras uno de los dos grandes, el PP o el PSOE estén en debilidad, o por circunstancias muy especiales, como fue el caso de Ciudadanos y la débil reacción del partido del centro derecho frente al independentismo catalán.

Y, como así era, en cuanto el PP se estabilizó Ciudadanos dejó de ser referente, lo mismo que le ocurrió a UPyD, algo más entre Pinto y Valdemoro porque Rosa Díez venía del socialismo crítico, también perjudicado por la recuperación de los dos grandes del centro.

Situación que, repito, no es la de VOX, porque a la derecha del PP hay mucho campo para la demagogia y el populismo, muy bien aprovechado por un partido que se siente absolutamente libre de decir lo que le apetezca sabiendo como saben que nunca tendrán que ponerlo en práctica.

Y siendo así, porque así es, ¿Cuál puede ser el objetivo de este partido?

Por una parte, tratar de influenciar en un futuro gobierno de la nación como tratan de imponer algunos de sus criterios en los gobiernos autonómicos y, en este momento y muy especialmente, mantener en la cresta de la popularidad a los actuales dirigentes, cada vez más extremistas después de que una purga constante haya provocado que su ala más sensata abandone el partido.

Por lo que es menos colegiado y más de líder carismático.

Y es por eso por lo que creo que VOX se mantendrá como partido con una bolsa de simpatizantes de calado, pero nunca gobernará pese a sus buenos oradores.

Como tampoco gobernó en Roma Marco Tulio Cicerón, seguramente uno de los parlamentarios más importantes de una época sin redes sociales, en la que la voz y la oratoria era el único vehículo del pensamiento.

Aunque, en este caso, el citado nunca quiso ser cesar en lugar del cesar, solo influente, ni tampoco su gran adversario en la retórica, Catilina, el traidor, del que se dice <<Privado de sus apoyos políticos, Catilina derivó hacia el populismo más exacerbado>>  

Así que VOX, creciente en intención de votos, pero también en demagogia y recetas utópicas para problemas de gran calado, oscilará entre su techo y su suelo de intención de voto según actúen el PSOE y el PP, pero nunca dejará de ser el perro del hortelano, que ni come ni deja comer.

Es su sino y nuestro mal, pero Abascal y otros pocos se sienten muy cómodos siendo cabeza de ratón en la política española.

Porque, lo que no quieren, es ser cola de león.

Valencia, 16 de noviembre de 2025

José Luis Martínez Ángel

Los cuatro traidores a su comunidad.

Emilia Almodóvar Sánchez, César Joaquín Ramos Esteban, Maribel García López y Juan Antonio González Gracia son los cuatro congresistas extremeños que han votado ayer a favor de que se cierre la central nuclear de Almaraz.

Supongo que hoy mismo se desplazarán a esa zona para explicar a los afectados por la medida, muchos de ellos miembros o simpatizantes del socialismo extremeño, los que le votaron, como les ayudan con este voto.

Y, también, claro está, a Gallardo, el candidato del PSOE de Extremadura, que no sabe cómo explicar que cuatro extremeños sean más fieles a su presidente, porque les puso en la lista cerrada en las pasadas elecciones, qué a los extremeños, a los que representan.

Porque, amigos míos, el voto es de ellos, de cada congresista, y también debería ser sagrada su fidelidad a su comunidad, pero el fututo económico, su sueldo, depende del que tiene el dedo que decide quién entra o no en las listas.

¡Maldita ley electoral que convierte en borregos busca pesebres a los que deberían ser representantes de quienes les votaron!

Supongo que María Guardiola Martín, la presidenta de Extremadura tendrá el corazón partido porque, de una parte, quería que la central no cerrara, pero de otra le allanan el camino de la reelección.

Porque ya dijo mi muy admirado Ramón de Campoamor que:

En este mundo traidor

Nada es verdad ni mentira

Todo es según el color

Del cristal con que se mira.

Valencia, 14 de noviembre de 2025

José Luis Martínez Ángel

A Sánchez no le gusta VOX

Ni a mi tampoco. Pero le viene muy bien para seguir con la cantinela de la ultraderecha, metiendo en un mismo paquete a VOX y al PP, al que etiqueta como sujeto a las exigencias del partido de Abascal.

Solo que, como he dicho tantas veces, no es el PP el que está provocando el crecimiento de VOX, favorecido en parte por la simpatía de gente joven que se cree los mitos y falacias que les cuentan sobre la dictadura y que, a la vista del absoluto desastre en el que está sumida la nación a nivel político y social, que no a nivel ciudadano, se han creído que la mejor solución es un líder fuerte y de derechas, tendiendo a la autarquía, que contrarreste las maldades de otro líder fuerte de la izquierda que, prácticamente, ya está sumido en ella.

Porque el PP ni puede ni debe ser un partido de líder modelo cabecilla de huestes, de los que cabalgan a caballo o sobre la mentira, como no debería serlo ningún partido, sino carismático y aglutinador, por lo que juega con desventaja en el campo de los semi demócratas.

Y es evidente, está demostrado y no hay ninguna duda, de que es la falta de soluciones de la izquierda tradicional la que provoca esta reacción de una parte de la ciudadanía, que busca en un partido que consideran fuerte y con mensajes rotundos, algunos absolutamente impropios de una nación democrática como la nuestra, como es VOX, porque entiende que el PP e demasiado reglamentista y, por tanto, en un falso silogismo, incapaz de atajar con firmeza la desazón de los que necesitan poder alquilar un piso para emanciparse, o encontrar empleo, y empleo de calidad.

Convencidos por la propaganda de que los inmigrantes les roban los puestos de trabajo y vacían las arcas del estado en subvenciones y ayudas para su integración en España.

Y es por todo eso por lo que las lamentaciones del presidente son lágrimas de cocodrilo y puro relato. Porque, si de verdad quisiera evitar que el PP se contamine con VOX, no tiene más que convocar elecciones y, si gana el PP, le permita gobernar como partido más votado y favorezca pactos con solidez y futuro, que no sean de partido, sino de Estado.

¿A que no lo hace?

Por supuesto que no lo hará. Seguirá agazapado en la Moncloa, sin poder gobernar y dando consejos al PP de lo que debe o no debe hacer.

Y, lamentándolo mucho, es posible que cuando llegue el momento, que no sé cuándo será, prefiero una alianza del PP con VOX, salvando los muebles de la democracia todo lo que se pueda, que seguir en esta situación de mentiras y atasco constitucional y gubernamental.

Valencia, 13 de noviembre de 2025

José Luis Martínez Ángel.

Pedro Sánchez y las cosas que me malicio.

Ayer vi la País-entrevista del nuestro presidente y escucharle es como un bálsamo para las almas, porque tengo que reiterarme en lo que siempre he dicho de él: que es un auténtico maestro de la interpretación escénica, tanto por lo que dice como por la forma de decirlo.

Que se equivoca en algunas cosas de la transición a la democracia, sí, pero eso le pasa a cualquiera que haya leído lo que pasó de buenas fuentes, él tendría tres años en 1975, o que le han contado mal algunos de esos socialistas que estuvieron absolutamente desaparecidos durante la dictadura.

Como, por ejemplo, decir que la democracia la trajo el pueblo, los peatones, tratando de desprestigiar la figura de Juan Carlos I, ya bastante desprestigiado, muy merecidamente, por sus asuntos personales, pero que fue un gran Jefe de Estado y uno de los grandes artífices de la transición.

La democracia, querido amigo, la trajo la muerte de Franco en la cama y la estrategia que habían preparado desde mucho tiempo atrás personas de diversos estamentos, entre ellas el entonces príncipe.

Y los españoles de entonces, a los que nos habían convencido de que la política era dañina para el pueblo, que los comunistas eran asesinos quema iglesias, esos sí que se mantuvieron activos en la clandestinidad, y que no había nada mejor que un buen <<padre de la patria>> que pensara por nosotros y nos cuidara, lloraron la muerte del dictador en su gran mayoría y siguieron con emoción sus funerales en vivo, si estaban en Madrid, o a través de las televisiones de toda España.

Porque el tardo franquismo, que seguía torturando a minorías, incluso fusilando en Burgos, era un tiempo en el que los españoles tenían lo que ahora les resulta casi imposible de conseguir: empleos estables, algunos <<para toda la vida>>, y vivienda accesible para las parejas que decidían casarse, por la iglesia, por supuesto, porque era la única forma posible.

Y la vida era cómoda para los que no nos metíamos en política. Y soportable para los que no lo hacíamos, pero interveníamos en temas sociales de la iglesia, muy mal vistos por el gobierno y por la propia cúpula de la Iglesia en aquellos tiempos.

Es por eso por lo que muchos jóvenes, debidamente manipulados, se apuntan a VOX pensando que no hay nada mejor que una nación con caudillo, como la que tuvimos, y con ciudadanos de dos categorías fundamentales, los fieles y los otros, y con razas superiores según el color de su piel o sus lugares de nacimiento.

Porque, siendo cierto que el socialismo tiene un suelo de votos porque los socialistas de toda la vida votarían al mismísimo Barrabás si fuera su candidato, o, todo lo más, irían a la abstención en caso de gran disconformidad con el líder, también lo es que cada día que pasa en esta situación de ser presidente sin poder gobernar, está lesionando gravemente la imagen del partido.

Y yo, seguramente por el instinto de muchos años trabajando en una multinacional donde nadie daba puntada sin hilo, me malicio que la única razón de que esté prolongando su agonía personal, porque lo es, por mucho que viaje por el mundo mostrándose como paladín, casi el inventor, de la defensa contra el cambio climático, es disponer del BOE.

El que le permitirá, si fuera necesario, amnistiar a los posibles condenados por el Tribunal Superior. Porque todo este empeño de manifestar una y otra vez que todos los imputados de su entorno son inocentes, parece una campaña orquestada para hacer comprensible y aceptable la posible amnistía para determinados ámbitos de opinión.

Y también, esto no es del BOE, seguir siendo presidente del gobierno para controlar el relevo de Conde-Pumpido al frente del Constitucional, tribunal que, con la composición actual o una parecida, podría paralizar cualquier intento de declarar anticonstitucional las amnistías.

Claro que esto son cosas que yo me malicio, quizás porque la edad me hace ser excesivamente desconfiado y un poco conspiranoico

Valencia, 10 de noviembre de 2025

José Luis Martínez Ángel

La empatía y la podredumbre de la mala política.

Es sabido que los asesinos en serie son psicópatas que no tienen ni asomo de empatía, pero actúan en solitario porque no son capaces de integrarse en un colectivo.

Estoy convencido de que una buena parte de los responsables políticos tampoco tienen ni pizca de empatía. No son sicópatas y, en este caso, sí que se agrupan en colectivos para apoyarse unos a otros, hombro con hombro, fabricando escudos virtuales de relatos y posverdades que les protegen del enemigo, nosotros los mortales, los que les votamos, y los rivales de otros partidos, cerrándose en formación <<tortuga>> como hacían los legionarios romanos.

Y es casi un axioma que tienen una empatía escasísima, repito y, conforme pasa el tiempo en que son poderosos, solo dirigida a los del interior de la tortuga, o a cada uno de ellos mismos como individuos.

Y es por eso, supongo, por lo que un Carlos Mazón, elegido por una gran parte de la ciudadanía valenciana como su representante, se niega a dimitir sabiendo que los que no le votaron siguen sin quererlo como Presidente de la Generalitat y que la mayoría de los que le votaron, tampoco.

Una muestra de la falta de empatía hacia los ciudadanos que le votaron y de carencia de conciencia democrática al no respetar las reglas nuestro Estado, constituido como Democracia Representativa.

Porque, este mentiroso trapacero, dijo << sí>> con cara de <<me dejaré la piel para hacer lo que vosotros queréis cuando me votasteis>>, agradeciendo la confianza que habían depositado en su partido y en él mismo como cabeza de cartel, pero ahora dice <<no>> cuando le dicen que ya no se fían de él y le piden que vuelva a Alicante o a donde le apetezca.

Faltos de empatía hacia los representados está parte del gobierno y la mayoría de los representantes políticos que se sientan en los escaños de las Cámaras. Los que son capaces de votar, sin ningún pudor, en contra de los intereses de las comunidades que les votaron y de sus ciudadanos.

O la oposición, que no guarda las formas cuando debe y emplea gran parte de su tiempo insultando al gobierno y cuestionando a personas, en lugar de dedicarlo a construir y ofrecer a la nación una alternativa con soluciones reales a los muchos problemas que tenemos en estos momentos.

Con un 26% de población en riesgo de pobreza y una pobreza infantil del 29,2%, cuando la media europea es del 19,3%, porcentaje que sería mucho menor sin el tirón de España, mientras el gobierno proclama a los cuatro vientos que nuestra economía va viento en popa.

Y, en lo que se refiere a la opinión pública, con un rechazo progresivo a la política como profesión. Exigiendo que se recuperen los valores que proclama la Constitución en su Artículo 1:

<<1. España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político.

2. La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado.>>

Y no en los que hemos elegido como nuestros representantes y se han convertido en supuestos soberanos, con carta blanca para hacer lo que creen oportuno, incluso contraviniendo el espíritu de la Constitución.

Valencia 31 de octubre de 2025

José Luis Martínez Ángel.

La DANA y las otras manifestaciones deseables.

Ayer di mis razones para pedir la dimisión de Mazón y, por supuesto, mantengo lo que digo. Incluso añadiría alguna otra que no comenté ayer para no alargar un relato que no merece más texto que <<Mazón, dimisión>>

Pero ahora, manteniendo las manifestaciones que crean oportuno las familias de los fallecido y parte de los afectados insistiendo en la dimisión de este político inepto y trapacero, empieza a ser hora de que empiecen otras con diferentes pancartas y otros animadores.

Estas sin ningún tipo de condicionante político, por favor.

Porque lo hecho, hecho está, pero queda muchísimo por hacer. Y no se puede distraer al personal con temas nimios como si Mazón, el impresentable, acompañó o no a su invitada hasta el parquin, o si dijo tantas o cuantas mentiras.

Porque lo cierto y verdad es que, si mañana se repitieran las mismas circunstancias que se dieron hace un año, también tendríamos muertos y daños materiales similares a los sufridos en aquella triste fecha.

En Valencia ciudad tuvimos una gran riada y, casi de inmediato, se proyectó un Plan Sur que la ha protegido de daños posteriores, pero aquí seguimos exactamente igual que estábamos, sin tomar ni anunciar medidas sobre el siempre amenazador embalse de Forata o la rambla del Poyo, salida natural de las aguas al mar desde las zonas altas.

Y estas son, inequívocamente, responsabilidades de organismos estatales, aunque convenga la colaboración de la Comunidad.

Ni tampoco sabemos si se ha hecho algo para modificar los procedimientos establecidos para lanzar alarmas a la población, en lugar de los absurdos que se mantienen en vigor, que obligan a que, antes de avisar de una posible catástrofe, haya que cubrir una serie de etapas de emails, WhatsApp y  majaderías similares, cuando lo sensato es que el primero con autoridad que detecte el problema, y la tiene la Confederación Hidrográfica del Júcar, la Delegación del Gobierno, o la Generalitat, apriete el botón rojo de la alarma.

Y luego ya se decidirá si hay o no colegios, que depende de la Generalitat, o si viene o no la UNE, que depende del gobierno, pero lo primero es lo primero y alguien, el que sea, el primero que se dé cuenta de la amenaza, no debe esperar a que se cumpla ningún rito incomprensible antes de lanzar el antiguo grito popular de <<¡¡¡que ve riuà!!>>, acompañado del volteo de campanas o de los avisos de los alguaciles, que, en su versión moderna, ha demostrado ser tan inútil como complicada.

Porque si no se hace y no se resuelve el otro problema, este no sé cómo, el de las personas que viven solas y no tienen la tecnología suficiente para recibir alarmas, o que, aunque las reciban, no tienen la movilidad suficiente para salvar su vida, o los que viven en plantas bajas con ventajas enrejadas por las que no pueden escapar ni recibir ayudas, pongo por caso, si viven a nivel de desborde de barrancos, volverán a ser víctimas como lo fueron algunas de la Dana.

Así que, repito e insisto, es urgente que surjan nuevas manifestaciones totalmente ajenas a las actuales y con diferentes promotores, urgiendo al gobierno que asuma sus responsabilidades preventivas, como le están pidiendo todos los ingenieros y expertos en hidrografía de la Comunidad Valenciana.

Valencia, 27 de octubre de 2025

José Luis Martínez Ángel