Titular de El País sobre Miguel Ángel Rodríguez y la presidenta Ayuso:

<<El PP madrileño difundió varios bulos para tergiversar el caso de la pareja de Ayuso utilizando correos confidenciales>>

Hasta ahora no había comentado el caso de Ayuso y su pareja porque está judicializado y sigo sin comentarlo, pero sí las informaciones del País, que quieren hacernos creer lo que no es: que es lo mismo hacer públicas informaciones reservadas y protegidas por la ley, que divulgar los comentarios de un amigo encausado por la justicia.

Que es lo que aquí ha ocurrido.

El fiscal general, o quien quiera que haya sido, ha hecho pública una información sobre un requerimiento de hacienda a un ciudadano particular, como los muchos miles de cada año, que en su casi totalidad se solucionan con una multa o, en su caso, con una sanción mayor, para lo que es requerimiento indispensable, en todos los casos, que el infractor se declare culpable de la incorreción.

Lo que no le convierte en un delincuente, como se está insistiendo en afirmar por parte del gobierno y sus fieles, porque delincuente, en España, esta nación con leyes, solo es delincuente quién ha sido declarado culpable de algún delito por un juez.

Y como ejemplo extremo de lo que digo, tampoco Aldama es un delincuente. Es un imputado, como otros muchos, aunque todo lo que se conoce de sus andanzas hace suponer que lo será en un futuro.

Por lo que ninguno de los infractores en sus declaraciones lo son, excepto la minoría que, por su cuantía o por alguna otra razón, acaban en un juzgado y con sentencia condenatoria.

Cosa que sabe perfectamente, sin ninguna duda, los redactores de este periódico, otrora referente para el mundo socialista y ahora panfleto al servicio de los intereses del gobierno actual.

Pero no hay ningún delito si un amigo le cuenta a otro su momento judicial y este tercero lo hace público con consentimiento del incoado.

Que es lo que ha hecho Miguel Angel Rodríguez, que no es santo de mi devoción precisamente porque es un deslenguado habitual, tirando a chulo de bar, pero que de tonto tiene poco.

Así que, amigos de El País, si quieren ayudar al gobierno o al entorno del presidente, lo mejor es que no digan lo que no es, porque, de insistir en este comportamiento, el mismísimo Pedro Sánchez se verá obligado a incluirlos en el catálogo de <<los buleros>> oficiales.

O no.

Valencia, 30 de 2024

José Luis Martínez Ángel.

La postura de Pedro Sánchez: relatos y posverdades versus la ley.

Pedro Sánchez y su entorno, o quizás solo Pedro Sánchez, siguen pensando que tres meses de repetir la palabra “bulo” o “no hay nada” desde el clarear del alba hasta el ocaso pueden parar la instrucción de un juez.

O que él, el predestinado, está por encima de la ley en una nación democrática como es la nuestra, cuando los cuatro o cuatro mil folios de una sentencia de cualquier juez de España, en este caso y por el aforamiento de algunos implicados del Tribunal Superior, tiene más fuerza que todos los relatos y posverdades lanzados desde las fuentes del poder y difundidos por los medios de comunicación que le son leales.

Puede que el prepotente no haya leído que el Artículo 102 de la Constitución, cuando relata las misiones del Poder judicial, dice en su punto 1 que “La responsabilidad criminal del Presidente y los demás miembros del Gobierno será exigible, en su caso, ante la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo

Porque el gobierno en pleno, servidores públicos, ha olvidado por completo que ha sido elegido para cuidar de nosotros, los ciudadanos. Los que le hemos votado y los que no y no para provocar brechas u organizar vendettas contra sus “enemigos” de otros partidos políticos con todo el aparato del estado.

Y como ejemplo de despropósito, el que todo un presidente del gobierno lleve años empeñado en aniquilar políticamente a la presidenta de una comunidad, que ostenta un grado claramente inferior al suyo, no tiene perdón. Su rival político debe ser el jefe de la oposición y, por extensión, a los lideres de partidos que no le apoyen, pero ¿la presidenta de una autonomía?

Y además lo hace utilizando todos los recursos del Estado que están en su mano, que no son pocos.

De verdad siento lo que está pasando porque, culpas o inocencias al margen, es tal el deterioro de los valores éticos y estéticos de la nación, el desahogo y el cinismo del personaje, su interés en diferenciar a los que le creen y a “los del bulo”, que podemos acabar convirtiendo a la nación en un neo Puerto Urraco político de odios y rencores.

Y como ejemplo de incompetencia y falta de previsión, sigo sin entrar en si lo de Begoña Gómez son delitos o deslices, porque no soy experto en leyes y porque está en manos de la justicia, pero sigo diciendo lo que ya comenté hace mucho tiempo, cuando todo esto empezó a complicarse.

Qué si no hubiera sido por el endiosamiento de Pedro Sánchez, todo se hubiera abortado sin remedio, si su mujer hubiera convocado una rueda de prensa con un comunicado tan simple como este o alguno similar:

“Nunca ha sido mi intención aprovecharme del cargo de mi marido, pero a  la vista de que en algunos sectores de la sociedad da la impresión de que puedo estar haciéndolo, a partir de este momento cancelaré mis compromisos con la Universidad o con cualquier otra empresa o estamento en el mínimo tiempo posible.”

Una semana de cabeceras de periódico y de comentarios de tertulia y a otra cosa, mariposa.

Por cierto, si llegara el caso, que espero que no, nunca contrataría a un abogado que aconseja a su cliente no contestar a las preguntas del juez. De las acusaciones particulares, incluso del fiscal, sí. Pero ¿del juez instructor?

De verdad se creen que son más que el que más.

Frase lapidaria dirigida al jefe de la oposición en la sesión de control de ayer: “ustedes tienen bulos, nosotros el B.O.E.”.

“Nosotros”, él, tiene el poder y de eso presume.

Y si quieren alguna prueba de la opinión que tiene Pedro Sánchez de nuestra capacidad de comprensión o de nuestro nivel mental, tanto de sus votantes como de los que no le hemos votado, les recomiendo que escuchen con atención el resumen que nos hizo ayer de lo que está sucediendo.

Con conclusiones tan peregrinas como que hay que pedir disculpas al fiscal general porque, habiendo borrado el contenido de su teléfono móvil, presuntamente eliminando pruebas, apremia a que le pidan perdón los que le “han calumniado”, porque “se ha demostrado que no mandó ningún mensaje”

¡Vivir para ver!

Valencia, 20 de diciembre de 2024

José Luis Martínez Ángel

El último bulo, la muerte de Miguel Hernández

Esta mañana, “hojeando” lo que tenía atrasado en internet, porque ayer fue un día de descanso, he visto un artículo que me interesaba y, en su interior, un vídeo con cabecera “El Huffpost”, en el que un joven con aire de saberlo todo y de saberlo hasta el último detalle, afirmaba con expresión airada que “vamos a dejarnos de ridiculeces” y, tras unas escenas de muertes y atentados en España, afirmaba que a Miguel Hernández le condenaron a muerte no dándole medicinas  para su tuberculosis, enfermedad que, por cierto, arrastraba desde hacía años, posiblemente por su paso por otras prisiones españolas.

Miguel Hernández, extraordinario poeta al que yo he leído mucho, era un hombre de izquierdas que se había significado haciendo propaganda a favor del bando de la república y, terminada la guerra, fue detenido, encarcelado y condenado a muerte.

Se dice, yo no estaba allí, que le dejaron en libertad por la influencia de algunos intelectuales de derechas que eran amigos suyos, con la advertencia de que no fuera a Orihuela porque allí tenía muchos enemigos, algunos, familiares suyos.

Se sigue diciendo que Miguel, que aparte de un grandísimo poeta era muy cabezón, no hizo caso, fue a Orihuela y allí le denunciaron, las malas lenguas dicen que un familiar, y lo volvieron a encarcelar.

Desde luego no murió fusilado en una celda, como ha dicho alguno de los tantos miembros del gobierno que este año celebran el aniversario de la muerte de Franco.

Recomiendo a los que realmente esté interesado por biografías históricas en lugar de actuar como “cuentacuentos” de tan mala calidad, que accedan a la web de la Real Academia de la Historia, de donde he sacado estos fragmentos de la vida de Miguel Hernández, cuyo enlace figura al final del texto

<La finalización de la Guerra Civil en 1939 supuso el inicio de un largo calvario de cárceles para el poeta oriolano. Detenido el 4 de mayo de 1939, cuando intentaba cruzar la frontera portuguesa, fue entregado a la policía española, que le retuvo en Rosal de la Frontera, en la provincia de Huelva, pasando unos días después a la prisión de Sevilla para ser, posteriormente, trasladado a Madrid donde ingresó el 18 de mayo a la prisión situada en la calle Torrijos, actualmente Conde de Peñalver. A pesar de haberse incoado el Sumario 21.001 por el juez especial de Prensa, fue puesto en libertad, de forma imprevista, el 15 de septiembre de 1939, bien por las presiones ejercidas por distintos intelectuales o bien por algún error administrativo. Sin embargo, el 29 del mismo mes volvió a ser detenido cuando se encontraba en Orihuela visitando a su familia.

Tras permanecer dos meses en el penal habilitado en el seminario de su ciudad natal, volvió a ser trasladado a Madrid donde ingresó en la prisión situada en un antiguo convento en la plaza del Conde de Toreno. En esta prisión coincidió con su amigo Antonio Buero Vallejo, quien le realizó un conocido retrato a carboncillo.

El 18 de enero de 1940 se celebró en Madrid el Consejo de Guerra en el que se condenó a Miguel Hernández a pena de muerte “como autor de un delito de adhesión a la rebelión”. Cinco meses después se conmutó la pena capital por la de treinta años y un día de prisión. Desde el 22 de septiembre al 29 de noviembre de 1940 permaneció Miguel Hernández en la prisión provincial de Palencia donde contrajo diversas enfermedades bronquiales y pulmonares. El 29 de noviembre ingresó en el penal de Ocaña, en la provincia de Toledo, para pasar, finalmente, al reformatorio de adultos de Alicante donde ingresó el 29 de junio de 1941>>

<<Tras una larga y dolorosa enfermedad, murió Miguel Hernández en la cárcel de Alicante en la madrugada del día 28 de marzo de 1942 a la edad de treinta y un años, siendo enterrado en el cementerio de Nuestra Señora de los Remedios de la ciudad alicantina, donde reposa junto a los restos de su esposa Josefina Manresa y su hijo Manuel Miguel.>>

Valencia, 17 de diciembre de 2024

José Luis Martínez Ángel

Los “grandes triunfos” de VOX

Últimamente estoy recibiendo vídeos sobre algunos momentos de VOX, todos ellos relacionados con intervenciones públicas o parlamentarias en las que un miembro del partido, o una, hace una exposición brillante de un tema, o “chafa” a un parlamentario del PSOE. Incluso, en algunas ocasiones, del PP.

Perfecto ¿Alguien me puede indicar para que sirve esto?

Porque los partidos deben tener un equipo y un proyecto que señale claramente cuál es su objetivo final, para lo que necesitan conocer exactamente su posición actual y las estrategias necesarias para conseguir ese objetivo.

Equipo tiene, sí, pero tengo muy serias dudas de que sea el adecuado para sacar adelante su proyecto, sea el que sea, porque ¿hay alguien que pueda explicarme cuál es el proyecto de VOX?

De momento y por lo que se ve, lo único que hace es conseguir algún que otro titular y pare usted de contar.

Suarez tuvo equipo y proyecto y ganó unas elecciones. Felipe Gonzalez tenía equipo y proyecto y ganó unas elecciones. Aznar, hombre inteligente, pero con una imagen pública y un lenguaje corporal que le hacían caer mal a mucha gente, tenía equipo y proyecto, y ganó unas elecciones. De Calvo Sotelo no hablo, pero Rajoy, que tampoco era el chico que ameniza una fiesta, aunque tenga ese finísimo humor gallego que utiliza en las grandes ocasiones, tenía proyecto y equipo y ganó unas elecciones.

Zapatero tenía equipo y proyecto y ganó unas elecciones. Y, por fin, Pedro Sanchez, que ni tenía equipo real, solo adeptos, ni proyecto, ganó una moción de censura aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid.

Mi pregunta es ¿acaso piensa VOX ganar unas elecciones? Supongo que no, porque es imposible que llegue a tanto su fantasía. Luego, su alternativa, supongo, es convertirse en un partido de influencia con la fuerza suficiente para participar en gobiernos nacionales, autonómicos y locales consiguiendo “colar” algunas de sus ideas y parte de sus fijaciones.

Pero, a diferencia de lo que ocurre con los partidos influyentes de la izquierda o los independentistas, el único partido con el que puede pactar es el PP y este no admitirá ningún tipo de chantaje ni de imposiciones superiores a su representación real en cada una de las elecciones. Algunas concesiones, sí, pero poco más.

Y, en esta situación, VOX, con sus prisas y sus torpezas, solo ha conseguido que Pedro Sánchez no pierda su mayoría parlamentaria y ahora mismo, amenaza con romper acuerdos con el PP y no aprobar presupuestos autonómicos si el partido mayoritario de la derecha no acepta tragarse los sapos que les ofrece, especialmente los de su xenofobia acusada, que está muy lejos de ser una petición de inmigración regulada y pactada con otros partidos y con los países exportadores de migrantes. Y también algunas propuestas claramente machistas y fuera de lugar.

Y, así, teniendo como objetivo que Abascal se haga fotos con Trump, con Milei o con Meloni, no se ganan unas elecciones. Con intervenciones brillantes de Jordan Bardella en Europa o de Pepa Millán en España, excelente parlamentaria, por cierto, no se ganan elecciones. Acusando al PP de que sus máximos representantes no salgan cada día a poner a caer de un burro al PSOE y con mucha más agresividad de la que están empleando en la actualidad no se ganan elecciones.

Las elecciones se ganan con propuestas razonables, creíbles, ilusionantes y con una cabeza visible que merezca un mínimo de confianza. No con planteamientos maximalistas y tan excluyentes como las del PSOE, aunque sean en la otra dirección.

Porque, señor Abascal, Milei no ganaría nunca unas elecciones en España y Trump tampoco. No me gustaría, pero puede que una Meloni apaciguada y europeísta, como la actual, pudiera hacerlo, pero, de momento, parece muy lejos de que pudiera conseguirlo.

También afortunadamente.

Así que, señores de VOX, continúen con sus estrategias de conseguir grandes titulares, muchos de ellos desfavorables y de intentar robar votos al PP aprovechando errores o gestiones desafortunadas como la de Mazón. Votos que siempre serán de quita y pon, por los que los de la derecha, si no los araña el PP de los desengañados del PSOE, que serán pocos, o de antiguos partidos ahora desaparecidos, no se ampliarán.

Si el PP lo hiciera muy bien, está por ver, parte de los actuales votantes de Pedro Sanchez, muchos de ellos miembros del PSOE tradicional, se irían a la abstención, pero eso es casi imposible porque, si odian a Sánchez, odian más a VOX, por lo que se vuelven a movilizar cada vez que este partido hace alguna “machada”.

Pero no confunda a sus seguidores con arengas, sus lenguajes corporales muy estudiados y su mensaje de que volverán las oscuras golondrinas de la ultraderecha. Ni tampoco poniendo como ejemplo el fracaso de los partidos tradicionales europeos, porque en España, a diferencia de otros países de la Comunidad, el centro derecha se ha recompuesto perfectamente y se ha convertido en un dique de contención del totalitarismo del PSOE y de la extrema izquierda, hasta el punto de que Pedro Sánchez está hablando directamente de crear un bloque contra “la ultraderecha”, tratando de hacer ver a sus dudosos algo que no existe.

Dique que puede tener problemas si VOX, más bien sus votantes y simpatizantes, continúan creyendo las milongas que les están vendiendo. Milongas y descontrol que ha provocado la salida del partido de algunas cabezas que valía la pena. Todas ellas “por razones personales”, naturalmente.

Valencia, 14 de diciembre de 2014

José Luis Martínez Ángel

“Españoles, Franco ha muerto”. O, quizás, no del todo.

Cuando Arias Navarro se dirigió a la nación diciendo: “El hombre de excepción que ante Dios y ante la historia asumió la inmensa responsabilidad del más exigente y sacrificado servicio a España ha entregado su vida quemada día a día, hora a hora, en el cumplimiento de una misión trascendental”, no podía suponer que, cincuenta años más tarde, un jefe de gobierno socialista dedicara todo un año a rememorar la memoria del caudillo Franco, del que, por lo visto, es un profundo admirador.

Porque, pasados los tres o cuatro primeros años de la transición, nadie lo ha invocado tantas veces y con tanto fervor.

Algunos de sus fieles dicen que lo hace porque, a falta de otros argumentos que aglutinen a toda esa colección de raritos que le apoyan, democráticos todos porque han sido elegidos democráticamente, se ve obligado a sacar de vez en cuando a esa especie de tótem sagrado para provocar que sus ovejas se apretujen dentro del redil, bajo la amenaza de que, fuera de sus cercas, acecha el lobo de la derecha con las fauces abiertas.

Pero lo cierto es que ya no sé qué pensar. El otro día escuché a un tertuliano decir que Pedro Sánchez desenterró a Franco del Valle de los Caídos porque quiere cambiarle el nombre, “valle de las utopías y la resistencia” o algo así, y que le entierren allí libre de vecinos molestos. Era broma, naturalmente, pero, en la seguridad de que no tiene ninguna prisa en morirse, como no la tenemos nadie, puede que, llegado el momento, le gustaría disponer de un buen mausoleo o algo parecido.

No como la momia de Lenin, que es muy cutre. Un mausoleo de verdad.

Porque las historias de Sanchez y la del dictador empiezan a tener un cierto parecido, aunque se trate de trayectorias históricas totalmente opuestas: Franco asumió el poder asegurando que convocaría elecciones y resultó lo que resultó, una dictadura pura y dura, pero, poco a poco fue suavizando el hierro del régimen para acabar dirigiendo un país con algunos amagos de libertad.

Pedro Sanchez, por su parte, consiguió ocupar la Moncloa tras una moción de censura, democrática pero extraña, prometiendo barrer de la nación la podredumbre política y ahora, cuestionado en tantas cosas, muestra una deriva peligrosísima hacia el autoritarismo, agarrándose al poder a toda costa y tomando decisiones claramente amenazadores para la democracia y en demérito de la libertad y la intimidad personal, (la última, el gran hermano montado para inscribirse en un hotel), y de la independencia de las instituciones incluidas en la constitución.

Y hasta ocurre que su mujer, como la de Franco, también se está comportando de forma claramente impropia. No digo, porque hay una diferencia muy, muy notable, que visite joyerías sabiendo que algún regalo le harán, según decían las malas lenguas de doña Carmen Polo, pero un ejemplo de saber estar tampoco es.

En fin. En este momento se mueve en un terreno sumamente confuso y peligroso: gran caudillo político, por un lado, gran rehén de gente peligrosa que le sacan hasta el hígado en cada votación, por el otro.

Un equilibrio claramente inestable y una situación insostenible que en algún momento le estallará en las manos, aunque sea dentro de algunos años.

Durante la que, a diferencia de su vicepresidenta primera, no pone en el fugo por nadie. Él es más bien de usar y tirar a quién ya no le sea útil.

Valencia, 12 de diciembre de 2024

José Luis Martínez Ángel.

La locura de VOX

Ayer escuché la última “Voxada”, que refuerza mi idea de que viven en una realidad paralela y no son capaces de reconocer la situación real del panorama político en España. Yo para mí que creen posible conseguir en nuestra nación la fuerza que tiene en Francia Le Pen o Meloni en Italia, algo imposible en este momento, porque el PP es, posiblemente, el único partido europeo que ha conseguido afianzar la confianza del centro derecha en su país y ese es un dique que no podrán superar.

Porque tampoco creo que sean capaces de montar una pinza con la extrema izquierda para superar al PP, como ha hecho su colega francesa.

Creo que sus fotos con Trump, Marine, Milei y con Meloni se le han subido a la cabeza, pero Abascal, que se cree cabeza de león, no deja de ser la cola de un ratón con un techo electoral muy limitado, por lo que, si fuera sensato, aceptaría la posibilidad de ser un partido de influencia real en lugar de querer ser “califa en lugar del califa”.

Pero para eso tendrían que bajarse algunos peldaños de esa escalera que supuestamente los llevará a la gloria, porque desde su posición actual son incapaces de ver lo que realmente quieren los españoles, que es un poco de paz y sosiego político y menos bravatas de barra de bar.

Bajarse de la escalera y buscar una posición que le permita formar gobierno con el PP, si alguna vez consiguen los votos suficientes, sin intentar ser cabeza de león, cuando en este momento son, políticamente, cola de ratón.

Y todo esto viene a cuento de la última salida de pata de banco: amenazar con no aprobar los presupuestos de aquellas autonomías en las que necesitan sus votos para salir adelante.

¿Y luego, que? ¿Incluye esa decisión la Comunidad Valenciana, la primera en la que llegaron a un acuerdo por las prisas y la falta de visión política de Mazón, acuerdo que resultó excelente munición para Pedro Sanchez y evitar su caída definitiva?

Recordemos que fue ese acuerdo el que impidió, seguro, que PP y VOX consiguieran mayoría absoluta.

Pero siguen “erre que erre”, afirmando que “para chulos, yo”.

Si se diera el supuesto, que no se dará, de que realmente van a romper el gobierno valenciano en un momento de desdicha como el que estamos sufriendo, tendrían que esconderse en las alcantarillas, las que no estén taponadas por el barro, para evitar que les corran a gorrazos.

Y en un momento de rabia y desamparo de las víctimas de la Dana, los valencianos no votarían a Compromís, partido manifiestamente incapaz de solucionar nuestros problemas, como ya se han encargado de demostrar cuando cogobernaban, ni tampoco a un PSOE, corresponsable de lo ocurrido y se irían a ese pozo sin fondo que es la abstención, con terribles consecuencias cuando necesitamos un gobierno autonómico que acepte sus errores y la ira de las víctimas y que sea capaz de pactar con el gobierno central para encontrar soluciones eficaces y rápidas.

Que ahora, si que lo siento, encabeza Mazón, (lo mismo diría si el presidente fuera Ximo Puig), que parece estar tomando algunas medidas políticas en la buena dirección.

Por el bien de todos, deseo que a Mazón le salga bien, pese a sus carencias políticas y que alguien de VOX piense que cuando una señal de tráfico dice “calle sin salida”, es porque, realmente, van por donde no deben ir.

Termino con una frase que repito con mucha frecuencia: “locura es hacer lo mismo una y otra vez, esperando resultados diferentes”

Valencia, 5 de diciembre de 2024

José Luis Martínez Ángel.

Lo bueno de lo malo, o el triunfo de la buena gente sobre la tragedia.

La desgraciada Dana del 29 de octubre ha tenido como parte positiva la enorme solidaridad de todos los pueblos de España y de algunos más allá de nuestras fronteras. Unos lo han hecho de forma presencial, aportando su esfuerzo físico, sus alimentos o su maquinaria y muchos otros reproduciendo con amor y respeto el himno de la comunidad y enarbolando nuestra bandera.

Lo que ha favorecido que muchos españoles hayan “descubierto” en su letra la poesía de Maximiliano Thous y la mano mágica de nuestro gran compositor, José Calixto Serrano Simeón, el “Maestro Serrano”, compositor de este himno, que lo fue de la Feria de Muestras de Valencia de 1909 y de tantas zarzuelas conocidas en toda España.

Yo, que soy especialmente raro, tengo una carpeta con los himnos regionales de España y con canciones “especiales”, como los de los partidos políticos de difusión internacional o los cánticos de los soldados de ambos bandos en la guerra civil.

Porque, para mí y a estas alturas, todo ello es poesía o historia, nunca ideología. Lo cantaron gentes con ideales, casi todas fallecidas y por eso escucho con el mismo interés el himno de la Falange Española que la excelente melodía de “la Polonesa”, nuestra “a las barricadas”, que agrupaba y entusiasmaba a los anarquistas históricos españoles.

Y, desde ese punto de vista, me gusta la música de todos nuestros himnos autonómicos, desde “Els Segadors” de Cataluña, hasta “Os Pins de Breogán” gallegos, pasando, como no, por el “Asturias Patria Querida” que escuchamos emocionados cada año en la entrega de los Princesa de Asturias.

Otra cosas son las letras. Nome gusta, por ejemplo, la de Cataluña que insiste en mantener párrafos excluyentes y agresivos, como:

Endarrere aquesta gent, tan ufana i tan superba! Bon cop de falç! Bon cop de falç, defensors de la terra! Bon cop de falç! (Atrás esta gente, ¡tan ufana y tan soberbia! ¡Buen golpe de hoz! ¡Buen golpe de hoz, defensores de la tierra! ¡Buen golpe de hoz!)

En su versión castellana suavizan la letra para decir “¡Buen golpe de hoz!, ¡Buen golpe de hoz, ¡defensores de la tierra!, ¡Buen golpe de hoz!, ¡Ahora es hora, segadores!, ¡Ahora es hora de estar alerta!, ¡Para cuando venga otro junio afilemos bien las herramientas!, ¡Que tiemble el enemigo al ver nuestra enseña: como hacemos caer espigas de oro, cuando conviene segamos cadenas!

Pero es en catalán como la siguen cantando hoy en día en todos los actos oficiales. Nunca oí a un catalán cantar su himno en castellano, cosa que, si se hace con el valenciano, que tiene una versión en cada lengua, con apenas alguna modificación en el texto.

Y me gusta el andaluz, que, con una apariencia de cierta agresividad, está pidiendo que los andaluces se levanten por “Andalucía libre, España y la humanidad”:

Luego hay otros muchos que son pura poesía, como el comentado Asturias Patria Querida, el que invita a ir al monte a coger una flor para dársela una morena que siempre espera en el balcón.

O lo que transmiten los pinos gallegos de Breogán, cuando dicen que: “Los tiempos son llegados, de los bardos de las edades, que vuestras vaguedades, cumplido fin tendrán;”

Poesía, siempre grande, que puede ser pública, rotunda, reconocida por las masas, como la de Antonio Machado cuando, sumido entre el desánimo y la esperanza, estado de ánimo que le ocupaba tanto tiempo, nos decía que “no hay camino” que se hace camino al andar.

U otra de apariencia humilde, pequeña de aspecto, pero grande en sentimientos, como la de nuestra Chelo Ferre Doménech que, desde su querido Bocairent y casi cada día, nos descubre sus recuerdos y sus intimidades, siempre con la complicidad de su querida luna.

Yo adoro la poesía. Nunca me atreví a versar, aunque haga algunos pinitos de prosa poética, pero, de verdad, no se lo que daría por ser capaz de escribir algo tan especial, tan sensible, como el “Ne me quitte pas” de Jacques Brel, esos versos en los que ofrece a su amada traerle perlas del país en el que nunca llueve para que no le abandone.

En fin, volviendo a lo mío, hay otros himnos comunitarios poéticos e integradores, pero el nuestro, el de Valencia, lo es, al menos, como el que más. El que llama a los valencianos a unirse para que nuestra región avance y que lo haga para nuestro bien y a mayor gloria de España.

Himno que nos anima a disfrutar de nuestras vegas, de nuestras frutas, de nuestras flores. Que nos anima a vivir.

Excelente poesía envuelta en una música que llega a los corazones, dedicada a ensalzar la bondad de la fraternidad y la unión de los valencianos y, como no, del resto de los españoles.

Y, por si a alguno tiene interés en leer su letra completa, este es su texto:

Para ofrendar nuevas glorias a España

¡Todos a una voz, hermanos, venid!

¡Ya en el taller y en el campo resuenan

cánticos de amor, himnos de paz!

¡Paso a la Región

que avanza en marcha triunfal!

Para ti La Vega envía

la riqueza que atesora,

y es la voz del agua cánticos de alegría

Acordados al ritmo de guitarra mora.

Paladines del arte te ofrendan

sus gigantescas victorias,

y a tus pies, Sultana, tus jardines extienden

un tapiz de murta y de rosas finas.

Brindan frutas doradas

de los paraísos de las riberas;

cuelgan los racimos

bajo los arcos de las palmeras, palmeras.

Suena, la voz amada

y en potentísimo vibrante resueno,

notas de la alborada

cantan el triunfo de la región.

¡Valencianos en pie levántense!

¡Qué nuestra voz,

la luz salude

de un nuevo sol!

Para ofrendar nuevas glorias a España

Todos a una voz, hermanos, venid;

¡ya en el taller y en el campo resuenan

cánticos de amor, himnos de paz!

¡Flamee en el aire

nuestra Señera!

¡Gloria a la Patria!

¡Viva Valencia!

¡Viva! ¡Viva! ¡Viva!

Valencia, 4 de diciembre de 2024

José Luis Martínez Ángel