Todo se puede delegar, menos la responsabilidad.

Los que hemos tenido algún cargo de cierta responsabilidad en el mundo de la empresa, sabíamos que, como dice el título del comentario, <<todo se puede delegar, menos la responsabilidad>>

Y nombrar a ministros es delegar partes de las facultades de gobierno que corresponden al presidente de la nación.

Luego, si lo hacen mal, el responsable siempre es el que delegó

Y, en estos casos, la responsabilidad del que delega no se elimina sancionando o despidiendo a los que utilizaron mal sus delegaciones. Ni tampoco reparando lo dañado por ellos.

Tine que sancionarse con un castigo por parte de la dirección del que delegó, y si el que lo hizo es la máxima autoridad en el organigrama de poder, dimitiendo.

Que, en el caso de la política solo puede ser de dos formas: renunciando al cargo de presidente en favor del vicepresidente primero, o convocando elecciones.

Decisiones y no palabras, por favor. Que, con tanto relato, acaba pareciendo que un simple <<lo siento>> o un <<yo no lo sabía>>, lo soluciona todo.

Valencia, 14 de abril de 2026

José Luis Martínez Ángel