Viernes negro para la democracia – Un paso más en el desmantelamiento de las defensas del Estado

Hace tiempo que no comentaba o cuestionaba las decisiones del gobierno porque son tantas, tan confusas y frecuentes que no tengo tiempo ni humor para hacerlo.

Pero hoy puede ser un día especialmente triste en el camino del desmantelamiento de las defensas del Estado contra los abusos de particulares o comunidades. Las chapuzas de las leyes de Podemos, la del “solo sí es sí” y las que se prevén sobre la ley de protección de animales, o la de género, por ejemplo, son problemas menores porque este mismo gobierno con otras mayorías o el que le suceda las pueden ajustar o cambiar, pero suprimir el delito de sedición, también rectificable, o el pretender que destinar el dinero público para fines ajenos  a los previstos  no es malversación si no hay enriquecimiento del malversador, también reversible, son palabras mayores que costarán de reconducir porque sacará a muchos delincuentes de las cárceles.

Reconducción que será necesaria porque eso es exactamente lo que ha ocurrido en Andalucía con los ERE, que utilizaban dinero destinado a la formación y a facilitar que los andaluces en el paro pudieran tener más facilidades para conseguir empleo a chapucear con falsas jubilaciones, para donar generosas y poco justificables subvenciones a UGT, para crear una red clientelar a base de dádivas, o para gastárselo en juergas de todo tipo.

Pretender que los responsables de todo esto no son culpables porque no se han enriquecido personalmente, es de aurora boreal.

Y, lo más peligroso, con mucho, son las maniobras del Ejecutivo, porque el Legislativo hace tiempo que ha desaparecido diluido entre los pactos antinatura del gobierno con las tres marías, ERC, Bildu y PNV, aprobando un extraño cambio en las leyes que permitía que el Partido Socialista presente sus dos candidatos al Constitucional sin esperar a los otros dos del Consejo del Poder Judicial para poder “colar” a un exministro y a una jueza comprometida con el gobierno y con ERC.

Y le urge porque necesita tener en el TC una mayoría prácticamente prevaricadora que dé como buenas muchas de las decisiones que ha tomado Pedro Sánchez. Porque él, mejor que nadie, sabe que parte de ellas son anticonstitucionales, razón por la que se mete en estos líos que tarde o temprano le pasarán factura.

La nueva ley obligará a los miembros del Consejo Superior del Poder Judicial a nombrar a sus representantes en el Constitucional en un corto plazo, so pena de incurrir ¡en un delito! según lo dicho por Patxi López con esa voz especial que reserva para las grandes ocasiones.

Semejante enfrentamiento, que nunca existió en gobiernos anteriores, en los que también se dieron discrepancias entre el PP y el PSOE y retrasos en los nombramientos, era absolutamente impensable y no puede acabar bien porque es muy difícil que los afectados acepten semejante atropello sin defenderse, no sé de qué forma.

Porque no son ellos los que han creado el problema ni los responsables de solucionarlo. Según la Constitución son los partidos políticos y únicamente los partidos políticos los responsables de nombrar a los miembros del CSPJ y no se pueden buscar atajos para nombrar a miembros del Constitucional porque ellos, los partidos políticos, los dos, hayan sido incapaces de cumplir con su misión institucional.

La coartada del gobierno, la de siempre: el pertinaz bloqueo del PP y ahora del propio Consejo del Poder Judicial, pero habrá que convenir, salvando “relatos”, en que el bloqueo, como digo, es responsabilidad de los dos partidos y que es tanto el problema causado, que el Poder Judicial, bloqueado en sus funciones y ante tamaño intento de condicionar sus decisiones, y después de varios avisos, también ha tomado partido negándose a nombrar a sus dos candidatos.

Y, de hecho, por mucho que exagere un personaje tan digno de creer como el mencionado Patxi López, que no es precisamente un genio de la política ni de la negociación, la máxima responsabilidad la tiene el gobierno, que es el que debe tomar iniciativas y favorecer pactos, porque es el propietario del BOE. Gobierno que siempre ha preferido actuar como “oposición de la oposición” porque es una postura mucho más cómoda: puede replicar en lugar de proponer y no necesita contestar preguntas porque le basta con descalificar al oponente político. De hecho, el presidente del gobierno no ha contestado jamás a ninguna de las que le han formulado, utilizando tácticas tan burdas como villanas para echar balones fuera con frases parecidas a “¿cómo se atreven a preguntarme eso después de que ustedes…?”

Por eso me maravilla que haya gente que siga pensando que hay que cambiar la Constitución, cuando hay personajes como Pedro Sánchez, que pasará la historia, no por haber desenterrado a Franco, sino por haber desmantelado parte de las estructuras del Estado, porque la está dejando sin contenido a base de decretos ley que minimizan las penas por incumplirla.

Seguramente será una exageración por mí parte, pero así es como empezó la Primera República, la olvidada, con la despenalización de hechos como las declaraciones de independencia de las famosas ciudades cantonales, que llegaron al extremo de declarar la guerra a otras ciudades cantonales.

Hoy he escuchado en la radio, espero que no sea cierto, que la vicepresidente Yolanda Díaz va a viajar a Argentina para apoyar a Cristina Fernández de Kirchner. Y me pregunto ¿qué pinta una vicepresidenta del gobierno español defendiendo a una delincuente conocida y condenada por los tribunales de una nación democrática? Un personaje mezclado con toda clase de delitos de corrupción, cifrados en miles de millones, y con negras sombras, incluido el asesinato de un fiscal. Parece algo que no viene a cuento en este comentario, pero indica la falta de valores de nuestro Ejecutivo.

Que viaje con Zapatero, si lo hace, es lo de menos porque este hombre no es miembro del gobierno y ya hace mucho tiempo que va de Herodes a Pilatos sin que sepamos muy bien porque ni para que.

Lo cierto y verdad es que la figura de nuestro presidente, guapo, dominador de las cámaras de televisión y hablando buen inglés, está ganando nombre en los muchos países a los que viaja, no sé si para completar su esperado vídeo, pero me temo que todo esto no nos sirve de nada a nosotros, los españoles, que estamos perdiendo día a día parte de las garantías y la protección que nos otorgó la Constitución.

Si tuviera poder para hacerlo pediría que se grabe una placa con los nombres de los congresistas socialistas que están dando el “sí” a estas tropelías para que conste en la memoria histórica, esa sí, del parlamento. No incluiría los nombres de los apoyadores tradicionales porque esos no están traicionando a nadie. Van a lo suyo y de verdad que nos están ganando.

Sin ninguna duda.