Hace años , muchos, visité el museo de Villena y pude admirar la belleza del <<tesoro>> y agradecer la generosidad de quién lo rescató.
Pero ya pensé, como pienso ahora, que piezas de ese nivel no deberían estar en museos locales, porque es imposible garantizar la seguridad de lo expuesto sin un importante desembolso económico.
Porque, si han robado en el Louvre, ¿Por qué no robar en museos pequeños en los que hay piezas que se pueden fundir o desmontar? Mucho más en los tiempos que corren, en los que bandas de descerebrados, o <<mal cerebrados>>, roba unos pocos metros de cable de cobre que dejan sin AVE a provincias enteras.
Y no nos confundamos. Serán pocos, muy pocos los que han ido a Villena únicamente a ver su tesoro, aunque, sin duda, es un atractivo más de la ciudad. Y los que hayan ido con ese objetivo, van con mucha más frecuencia al Museo Arqueológico Nacional o a algún gran museo regional, donde pueden ver gran parte de la prehistoria y de la historia más reciente de España.
En la seguridad de que, a los que iban a Villena, les hubiera bastado ver una reproducción exacta del original, depositado en lugar más seguro.
Yo he visitado el Museo Arqueológico de Alicante, el MARQ, donde lo expuesto está muy protegido y La Alcudia de Elche, en la que hay excelentes reproducciones de <<su dama>> y toda una muestra didáctica de lo que allí se encontró. Pero el original de la Dama está en un lugar privilegiado, en el primer piso del Museo Arqueológico Nacional, junto a la de Baza y otras piezas extraordinarias de la cultura ibérica española.
Estimo que es muy urgente que se revise la utilidad real de mantener piezas importantes originales en museos locales, como explica mucho mejor que yo Juan Diego Madureño en un artículo que comparto.
Porque, para mayor tristeza, si alguien hubiera robado la Dama de Elche, seguro que hubiera caído en manos de algún coleccionista privado y tendríamos la posibilidad de recuperarla algún día, pero, mucho me temo, que, en el caso del tesoro de Villena, lo más probable es que los ladrones fundan las piezas y las hagan desaparecer vendiéndolas al precio del oro,
Lo que haría que también desaparezca un importantísimo exponente de la Edad del Bronce español y cuatro mil años de historia.
Este es el enlace con el artículo: