Nos han acostumbrado a que lo que ocurre, sean accidentes de ferrocarril, tener al núcleo más cercano al presidente imputado, si no condenado, por delitos de corrupción, o que se sufra una invasión en Ceuta, pongo por caso, son <<cosas que pasan>>, sin ninguna responsabilidad sobre porque ha pasado y poniendo todo el énfasis en la rapidez con que <<se han tomado medidas>>.
Y así es gracias a la enorme potencia de los altavoces mediáticos del gobierno, que acaba calando sus mensajes en la mentalidad de muchísimos españoles. Los que entienden que es normal que no existan culpables por acción u omisión, o que el presidente del gobierno tiene derecho a tomar sus vacaciones, pase lo que pase.
Potencia y sutileza, porque el ministro Marlaska, porque ministro sigue siendo, afirma que nadie les avisó de <<la magnitud>> de la invasión. Y tiene razón, porque, probablemente, se limitaron a decir que se avecinaba una invasión muy importante, pero no le precisaron que iba a ser de 70.454 marroquís, argelinos y subsaharianos, por decir un número exacto, en este caso inventado.
O que <<tomar un café>> con alguien no es reunirse con el amigo o conocido, siendo compañero de mesa.
Relatos, posverdades, eufemismos y medias verdades. Comportamientos verbales que encajan perfectamente en cualquiera de las cuatro segundas acepciones de la palabra <<mentir>>.
Valencia, 7 de agosto de 2026
José Luis Martínez Ángel